Pero los fascistas, claro, siempre son los otros.

sábado, 30 de septiembre de 2023

De la miseria humana en el medio publicitario. Grupo Marcuse


Hay un pequeño, minúsculo libro del Grupo Marcuse que por su grandeza debería ser de obligada lectura en todos los ámbitos. Sólo existe un ejemplar en la muy buena Red que tiene las bibliotecas de Cataluña. Este se encuentra en los anaqueles de Les Glories. Su título lo dice todo: De la miseria humana en el medio publicitario.

Nos advierte, en su comienzo, que la publicidad sólo puede vender lo que promociona, ya sea un producto o una "buena causa". 

Hoy, venderse bien, mantenerse en primera línea, requiere de buenas causas.

El libro nos previene de los publicistas, que haberlos haylos muy buenos, y nos dice que hoy en día no han inventado nada que no se supiera, porque ya en los albores de 1973 el lobby publicitario, viendo que no se aceptaban sus métodos por parte de la sociedad cambió de nombre para rebautizarse como Asociación Agencias de la Asesoría de la Comunicación, incurriendo así en los principios de la neo-lengua de la que tanto nos advirtió Orwell en su 1984, y de las que no nos cansamos de señalar en lo que denominamos, al menos por aquí, El diseño de las palabras




21 comentarios:

  1. Del disseny de les paraules, a mi m'agrada 'O comandante du carro de merda', o 'u chubasqueiro du pito'. Algu ens vol enganyar, deia Fuster, aixo és la publicitat.

    Salut.

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    1. Estic llegint un llibre molt interessant sobre el tema, és de rabiosa actualitat, es titula "L'imperi del políticament correcte" de Mathieu Bock-*Coté.
      Es tracta de la neo-llengua que ja ens parlava Orwell en 1984 i els qui es neguin a parlar aquesta neo-llengua queden exclosos del que el progressisme considera correcte.
      Ara la propaganda utilitza aquest mètode...i funciona.
      Salut

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    2. Que cada cual se exprese con entera libertad en la lengua que sea.

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  2. Hoy día todo es publicidad. Todo el mundo quiere vender algo. Hay empresas publicistas -o asesorías de la comunicación-, los políticos son publicistas, las redes sociales son publicistas, todos nos convertimos en publicistas de nosotros mismos. Es curioso que el primer tema de lengua en todos los cursos era los factores que intervienen en la comunicación, pero apenas tenía relieve y los chavales no se daban cuenta de que todo es comunicación. Vivimos en la era de la comunicación. Y todos somos objetos de la misma como compradores. Somos piezas muy valiosas para los "comunicadores". Salut.

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    1. Creo que el quid de la cuestión está en la frase que has dejado inscrita en tu entrada: "Todo el mundo quiere vender algo", y es tal como lo sugieres, Joselu. El mercado está abierto y se vende absolutamente todo.
      En ocasiones hay quien encuentra verdaderas gangas, ya lo ves.
      Un abrazo y gracias por estar

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  3. Quédate con esta palabra:Titanio, metal muy corriente en la Tierra, barato. Apple, en su nuevo móvil 15 pro, lo promociona en su nueva carcasa metálica, como obtenido en un meteorito. El precio casi 1300 euros.
    Pero ya me gustaría tenerlo,
    Saludos

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  4. Ostras!!! Titanio...el teléfono de Superman!
    Ya sabes lo que pedir a los reyes mágicos!
    Un abrazo de criptonitas!!!

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  5. Me encantan esas propuestas, Tot, que nos llevan a indagar en las raíces de lo que se han convertido nuestras sociedades. Inclusive se habla de personal branding. Es decir, cualquier persona se ha convertido en una marca, y se vende a sí mismo, con muchos objetos posibles. A mí me transmite esa idea, una imagen del hombre demasiado superficial, de trampantojo. Porque esa imagen de marca, puede ser moldeable, como reza en algunos manuales de coaching.

    Curiosamente a Marcuse como a otros miembros de esa corriente de la Escuela de Frankfurt, se les acusó de erigir una especie de contramarxismo, y de proponer mediante la crítica, una alternativa más suave al capitalismo. Una especie de izquierda que se podía domesticar. De hecho, ese escoraje de la izquierda hacia las causas de las minorías y no tanto sustentada en la lucha de clases y en las relaciones económicas, tiene sus raíces en la Escuela de Frankfurt. Los marxistas, hay pocos o ninguno realmente, aunque hay alguna voz en el desierto, acusan a algunos de ellos, que investigaron con cuantiosas becas de organizaciones filantrópicas y en cierto modo, se vendieron. Si lo encuentro, seguramente, querido Tot, me lo meteré en la buchaca. En un mundo que está encerrado en una constante burbuja publicitaria, es más difícil entrever sus causas y consecuencias. Cuídate.

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    1. Lo que me acongojó, mi apreciado Sergio, es eso de "vender una buena causa". Quizá porque estamos en esta vorágine , me refiero a la compra y a la venta de votos, y quizá porque todo me induzca a pensar, como decían los dadaístas.
      Este libro es minúsculo, de formato bolsillo, unos 25 por 2o ctms, y de no más de 70 páginas, pero vale la pena, de verdad. Es precisamente un grupo, francés, creado para abrir los ojos al consumidor, quien hace factible el libro.
      Un abrazo.
      Estamos en contacto. Salut ¡

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    2. Me encantan estos debates. En la teoría clásica, Malthus, Ricardo y otros ilustres discutían sobre la disyuntiva ahorro consumo. Keynes se declara deudor de Malthus, que creía que para estimular la economía, era necesario incentivar el consumo. Sus adversarios en el campo de las ideas hablaban de los ciclos del capital y de la economía. Pero saltemos a Keynes, cuyas doctrinas han sido asumidas masivamente por las socialdemocracias y son claramente proconsumidoras. Una buena marcha de la economía exige consumo. Es más, en los períodos de crisis, el consumidor medio, que es aberso al riesgo, sobrerreacina y ahorra más de la cuenta, lo que se conoce como ahorro precautorio. Por eso, para Keynes, el estado se debía arrogar el papel de gran consumidor cuando la economía se deprimía. Se puede decir más pomposo como la actuación contraciclica del presupuesto. Vamos, qué gaste el estado cuando los consumidores llevados por el miedo, dejemos de gastar y ahondemos más en la crisis. Es paradójico que desde la izquierda se defiendan políticas de consumo a ultranza, el estado debe hacerlo en periodos de crisis y escuelas como la de Frankfurt, precisamente desalienten a hacerlo. Paradójico y contradictorio. Un saludo,Tot.

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    3. Averso al riesgo y sobrerreaciona, quería decir.

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    4. Es curioso, si, lo de la política de consumo a ultranza. No soy economista, pero aun así me llama la atención.
      Un saludo y un abrazo fuerte

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  6. Miquel tú lo dijiste el otro día: las cosas tienen un precio y las personas tienen dignidad. Esto la publicidad lo sabe y lo explota y saben vender alguna buena causa, y las ONG lo compran y con estas "ventas" todos juntos elaboran un lenguaje políticamente correcto, sí, pero muchos publicistas son expertos en modificar la lengua, diseñar palabras, para fomentar la venta de intereses espurios: compra-venta de votos, de voluntades y de aquella dignidad que no debería tener un precio.
    Salud.

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    1. Ahhh, siii, una de las grandes profesoras que he tenido en Ética Aplicada, si. Begoña R., que dice que "Todas las cosas tienen precio, menos las personas que tienen dignidad".
      Orwell nos decía en su ministerio (1984), que había que reducir las palabras al máximo, y aplicarlas de tal manera que todo fuera ambiguo, a fin de "evolucionar mentalidades", "deconstruirlas mentalmente", e imponer "símbolos de identidad en la promoción del ideal diversitario"
      Orwell nos dio todos los mensajes en su 1984. Hoy ya no somos socialistas, somos progresistas y date cuenta de que la palabra hace de trinchera, porque todo lo que no se identifique con ella es, evidentemente, un "retrógrado atrasado".
      Es el lenguaje "políticamente correcto".
      Un abrazo

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    2. Miquel, Eugenio Trías nos habla de la dispersión, dice que dialogar es intercambiar "efectos", a lo que más se parece un buen diálogo es una buena sinfonía... Cuando hablamos emitimos sonidos, gestos, es una forma de música, danza y mímica, es un arte bastante complejo. Trías seguía y yo escuchaba embelesado aquella sinfonía de signos audibles.
      Salud

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    3. Menuda definición, Francesc. O sea que dialogar es "intercambiar efectos".
      En fin, no deseo poner lo que pienso, porque no vale la pena.
      Un abrazo

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  7. Buenas noches, la publicidad vende productos o servicios, la propaganda es la vertiente ideológica vende ideas (políticas normalmente).
    El triunfo de la publicidad a gran escala vino cuando dejó de vender productos o servicios para mi eso fue por allá 1,954, ahí se vendió "sensaciones al consumir esos productos" cuando Leo Burnett y su Hombre Marlboro (el vaquero) vendían la marca de tabaco como estatus de libertad, de hombría y de independencia. Se relaciono consumir un producto con una sensación, ese es el triunfo de la publicidad y eso ni ha cambiado, ni cambiará porque forma parte de nuestro ADN. David Ogilvy otro genio de la publicidad también utilizo esto, en sus anuncios para Rolls Royce donde decía, más o menos, "El sonido más fuerte que oirá en su nuevo Rolls Royce es el sonido de su reloj eléctrico". El nexo es asociar el consumo de un producto a un estatus social, a una forma bien vista de entender la vida. Incluso Burnett tenia una carpeta de "palabras cursis" que solía intercalar en los anuncios (como tu bien expones).

    La propaganda política, lógicamente, también emplea esto, y asi un votante de derechas se asocia con una vestimenta, un peinado o una forma de entender la vida y el de izquierdas también se uniformiza. En ambos casos, tristemente, lo que consumen da igual, lo que les importa es cómo se reconozcan públicamente y el bando donde ellos militan donde se ven cómodos y reconocidos (o nos vemos). El grupo aporta confort y la libertad comporta en muchos casos soledad y esta es muy complicada de digerir y soportar.
    Sinceramente lo que debiera primarse son los productos de calidad, pero esto no es asi, la gente como compradores somos bastante estúpidos y los fabricantes de cosas lo saben, asociamos alto precio con calidad, esto se llama posicionar un producto. Esto no siempre es asi, no siempre alto precio y calidad van unidos y de esto pudiera extenderme mucho y ya está bien por hoy.
    Un saludo.

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    1. Una exposición magnífica, Daniel.
      Magnífica.
      Gracias.
      Un abrazo fuerte.
      Salut

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  8. Hay que venderse, y si bien se pone en énfasis en el cómo nunca se atienda al qué es lo que queremos vender.

    Saludos,
    J.

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