Comprendo que les llame la atención el titular, no es para menos. Les presento una escena de lo más original. Estamos acostumbrados a que ahora todo se llame virtual, inclusive el sexo, pero les ofrezco algo de lo más curioso: el infierno en plena acción.
Está situado en la parte interior del ábside de la basílica de Sant Just i Pastor. No me pregunten la data. Calculo que ha de tener por lo menos cien años. La tendencia es total y teatralmente barroca. Representa las ánimas quemándose, y como se les puede dulcificar la estancia, supongo que eterna, con una monedas en un arcón correspondiente.
Les digo (y sin que sirva de precedente) que mi particular pecunio no dulcificó el período de trena de ninguna alma virtual que se preciare. Cuando iba a depositar mi óbolo, me vino a la cabeza que algún alma de estas podía ser la de un político.
Les dejo la foto de los que se queman y la de la basílica en su parte exterior, con su campanario.
Barri Gotic. Plaza Just i Pastor.



