Después de las entradas sobre la "patafísica" y el "movimiento pajajero", pensé en colocar esta otra, en la cual Francesc Cornadó, que bebe de las fuentes de personas que participaron en aquellos movimientos (1), intercambia conocimientos con expertos sobre el tema (2).
Francesc Cornadó y Jaime Parra. (2)
Por otra parte, en un principio, la entrada me pareció algo extensa, pero releida un par de veces, entiendo que para encontrar el significado de lo que se quiere expresar tenemos que leer todo el escrito de Francesc Cornadó; este es el motivo del porqué la he dividido en dos partes.Hay que tener en cuenta que aquellos movimientos fueron "una introducción al juego íntimo y mágico contra la clara comprobación plástica de las leyes de la proporción descubiertas en la geometría o en la naturaleza" (3)

Francesc Cornadó.
El arte renqueaba en medio del dolor y la muerte producido por los conflictos bélicos del siglo XX en Europa.
La
dispersión de los estilos artísticos se movía entre el temblor de
la realidad y la desesperanza de la expresión.
La
evolución constante y la modernidad se expresaban con unos estilos
de ruptura y de búsqueda en espacios que pretendían ir más allá
de la realidad:
● buenas
intenciones expresionistas expresadas en unas imágenes desencajadas
y rotas,
● arte
de provocación,
● mundos
oníricos,
●
eliminación
de una lógica formal,
●
sustitución
de la tonalidad y la armonía por los lenguajes descompuestos y
atonales,
●
abstracción,
elogio de la velocidad,
●
supremacismo
de la intolerancia…
Y un
largo etcétera que andaba desnortado moviéndose por un caos de
dolor. Un caos en el que resultaba imposible trazar una línea que
uniera dos puntos de este caos de maldad.
Un
punto del caos fue el dadá que subvertía el objeto artístico
y el sentido, artistas que anduvieron por la ruptura de toda lógica
hasta las visiones oníricas del surrealismo. Ahí estaban los
readymades de Duchamp, el Cabaret Voltaire de Hugo Ball, la poesía y
las teorizaciones de Tristan Tzara, la pintura y las rayografías de
Man Ray, la espontaneidad y las formas biomórficas de Hans Arp, los
fotomontajes de Hannah Höch. Las obras mecánicas de Picabia, los
collages con objetos deshechos de Kurt Schwitters…
Rupturas
en fin, que expresaban una “fobia” a toda lógica y desviaron en,
muchos casos, la mirada hacia los sueños de la razón formal, o de
la razón deformada.
Algunos
previamente ya habían anunciado una metafísica de las ciencias
imaginadas, era la patafísica, una metafísica ilógica que venía de
las ideas de Alfred Jarry de finales de s. XIX. Y aún con
antecedentes más lejanos, Isidore Lucien Ducasse (1846 - 1870)París,
Francia, 24 de noviembre de 1870), también conocido como Conde de
Lautréamont, precursor del surrealismo.
La
patafísica exploraba -explora- los límites de la metafísica,
quería trascender estos límites con el juego y lo absurdo, quería
desmitificarlo con movimientos circenses que van de la acrobacia de
las ideas a la desmitificación y que van del azar a la risa.
En casa de nuestro inolvidable Beneyto
Fobia
a la lógica y unas imágenes oníricas germinaban en la mente de los
artistas y dieron paso al surrealismo. Un ismo que produjo un
lenguaje poderoso y alternativo a una realidad que no gustaba.
El
artista respondía al estruendo de las masacres bélicas y a la
intolerancia y proponía una huida del caos bélico al caos de los
sueños irreales.
Era
sin embargo el lenguaje de otra realidad.
Joan Brossa
La
patafísica, el dadaísmo, el lógico-fobismo fueron unos
antecedentes del surrealismo.
Pero
también el surrealismo ha tenido sus derivados posteriores, han sido
un paso adelante en la comprensión de la realidad, para algunos han
sido una forma conspicua de conocimiento. La psicología y la
psiquiatría, Jung y otros post-freudianos se han empeñado en
analizar los mundos oníricos que inspiraban a los artistas. Mientras
estos sabios han escudriñado el universo de los sueños, la
propaganda institucional y mediática se va esforzando en tildar de
loco y de incongruente el pensamiento surrealista y enseguida se
califica de surrealista a cualquier memez proferida por algún
personajillo. No, no y no, una memez es una memez pero no es una cosa
surrealista. El surrealismo es la expresión de un mundo rico en
imágenes; la memez es otra cosa.
Algunas
de las derivadas del surrealismo son el "daismo", las literaturas de la
subversión, la patafísica renovada y sobre todo el postismo, del
que ahora me extiendo.
Parte I
(1) Jaime D. Parra. Ed.. Poéticas del Caos. Ensayos y antología. Pg. 491
(2) Jaime D. Parra, Arnau Puig...
(3) La Pintura Abstracta. Juan Eduardo Cirlot. Ed. Omega. II edición. 1957. Introducción.
Continuación. Parte II
(4) Del Modern al Postmodern. Francesc Cornadó. Ed. SD. Pg. 27
Foto 1. Del libro de Jaime D, Parra, Poéticas del Caos
Foto 2, 3. 12. M. Cartisano
Foto 4,5, 6, 7, 9, 10. Wikipedia
Foto 8, 11. Francesc Cornadó