El
antiguo convento
de San Agustín, llamado Sant Agustí Vell,
estaba situado en el barrio
de la Ribera.
Fue semiderruido en 1718
a causa de la construcción de la fortaleza
de la Ciudadella,
tras el triunfo de la causa borbónica en la Guerra
de Sucesión Española.
Felipe
V hizo derribar el barrio entero de La Ribera para construir la
fortaleza de la Ciudadella, y en compensación de lo expropiado a
los monjes agustinianos, les concedió el terreno comprendido entre
la calle Hospital y la calle Sant Pau para edificar un nuevo gran
convento y una iglesia. Esta sería llamada Sant Agustí Nou. Es el que les enseño en estas fotos.
El
proyecto original era del ingeniero militar francés Alexandre
de Retz,
y de estilo neoclásico,
pero la construcción fue llevada a cabo por el maestro de obras Pere
Bertran.
Los
primeros planos, del 12
de diciembre del 1728,
estaban firmados por Pere Bertran, fray Agustí Minvart, fray Antonio
Mora y Francisco Torrents.
En
1739
se hizo cargo de las obras Pau Trullàs.
La
fachada de la iglesia fue proyectada por Pere
Costa en
1735.
La
iglesia se inauguró en 1760.
En
1808,
durante la ocupación francesa, los frailes fueron expulsados y el
convento se convirtió en cuartel.
En
1813
el convento se quedó sin religiosos.
En
1814
las tropas abandonaron el convento y los frailes se hicieron otra vez
cargo de él.
En
el siglo xix una
serie de incidentes afectaron negativamente a la comunidad agustina,
que tuvo que abandonar el lugar.
En
1835
el convento fue incendiado en el transcurso de los motines
anticlericales de
ese año, perdiéndose toda la ornamentación interior. Ese mismo año
fue afectado por la desamortización
de Mendizábal,
en que se perdió el convento y el claustro, que era doble; cuatro
años después la iglesia pasó a ser parroquia dependiente de
la diócesis.
En
1855
el antiguo cementerio se convirtió en la plaza pública que es hoy,
porque formaba parte del convento; era el patio delantero de la
iglesia.
Durante
la Guerra
Civil Española (1936/39) fue
ocupado por el Sindicato de Artes Gráficas de la CNT. Casi al final
de la contienda quedó
mutilada el ala situada a la izquierda del convento, (si este se mira
de frente, y que dio paso a la abertura de la calle Arc de Sant
Agustí dando paso desde la calle Hospital a la calle Sant Pau), al
ser incendiado el convento. Al ser derribada la parte que da a la
misma calle, la mayoría de la ornamentación conventual quedó
destrozada. Al mismo tiempo quedó al descubierto las pinturas
murales que daban a los pasillos del convento, tanto los inferiores
como los superiores.
El
abandono del convento por parte de los frailes hizo que parte del
vecindario ocupara espacios pertenecientes al convento, en especial
los claustros, porque tenía dos, de los que hoy ya no queda ninguna
muestra.
Desde
el 6 de junio del 2003,
la Hermanas Misioneras de la Caridad, (pertenecientes a la orden de
Teresas de Calcuta), se trasladaron desde la Parroquia de Sant Jaume,
lugar que se les hizo pequeño, a las nuevas instalaciones de la
calle Arc de Sant Agustí, ocupando el recinto para la obra.
La
iglesia de Sant Agustí tiene nave congregacional
con capillas laterales intercomunicadas, bóveda
de cañón con lunetas;
crucero con cúpula y linterna,
y ábside semicircular.La
cabecera, procedente de una reforma del siglo xix,
es en forma de hemiciclo,
con columnas corintias. La
fachada presenta un nártex de
cinco arcos
de medio punto y
semi columnas jónicas,
con frontón mixtilíneo
y cúpula elíptica, realizada solo en su parte inferior, mientras
que la superior continúa inacabada.
Sobre
la arcada central se sitúa un gran escudo borbónico de piedra. El
altar mayor tiene un retablo-baldaquino de
estilo neo-palladiano con
una imagen de Sant Agustí, advocación a la que pertenecía la
comunidad. Entre
las capillas laterales destacan las de San Ponce, San Antonio,
Rosario, Consolación, Bonanova y la dedicada a la Pontificia y Real
Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran
Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena.
1930
1930. Aún sin derribar el ala izquierda