MATO EL TIEMPO Y ÉL ME MATA A MÍ; QUE BIEN SE VIVE ENTRE ASESINOS. (Ciorán)

viernes, 12 de junio de 2026

Decía Gabriel Marcel (*): "Yo no asisto al espectáculo"

 Bien es verdad que la frase está sacada de contexto, pero no es menos cierto que en su filosofía, Gabriel Marcel criticaba cómo el mundo contemporáneo tiende a convertir la vida  en un "espectáculo" al que asistimos como espectadores pasivos. 

Cierto es que por los medios ha gustado a medio mundo y el otro medio está a la espera de venir a Barcelona, a ver la torre más alta del mundo.


Me encuentro así, con la memoria de mi recordado Josep María Via Taltavull, (*) quizá uno de los mejores profesores que he tenido , especialista en Fenomenología y Antropología de las Religiones y hombre versado en Gabriel Marcel (**), y es en este pensamiento el que me lleva a aquella otra torre, también en su día la más alta del mundo, la de Babel, ya ven ustedes, ¡qué cosas!.








(**) Gabriel Marcel (1889–1973) fue un destacado filósofo, Es ampliamente reconocido como el pionero del existencialismo cristiano (o drama existencial), aunque más tarde prefirió el término "neo-socrático" para distanciarse del existencialismo ateo y radical de Jean-Paul Sartre.

"Ser" frente a "Tener". "Sobriedad" frente a espectáculo".

Marcel argumentaba que la sociedad moderna prioriza en exceso el tener (posesiones, títulos, datos) a expensas del ser (la presencia, la existencia auténtica), primando la cultura del espectáculo frente a la estética de lo sobrio. 

martes, 9 de junio de 2026

Me he encontrado con Vanesa de los Cardos

 Ayer, de camino al mar, por la senda que nos quieren cementar para alargar las pistas del aeropuerto, y que hasta el momento, todavía, no han tocado, me encontré con Vanesa de los Cardos, nombre que se da a este lepidóptero y que no es endémico de la zona, sino que es migratorio.


No hay mariposas, al menos este año, y es raro, porque las lluvias han sido abundantes este invierno pasado y las flores están por doquier.

Dicen los que saben que esta mariposa puede venir de la sabana tropical africana, o sea, de 4.000 kms de distancia. Por lo que parece: "El caso de la migración de la Vanessa cardui es único entre todos los insectos. Es la especie de mariposa con una distribución más cosmopolita y realiza circuitos migratorios por todo el mundo que nos son prácticamente desconocidos. Sus habilidades dispersivas son impresionantes".

Es de admirar.


lunes, 8 de junio de 2026

Una filmación de las barracas dels "Tres Pins". Montjuic

Esta semana he visionado esta filmación de las Barracas dels Tres Pins, en Montjuic.

Es una filmación única, no he visto otra, al menos de aquel lugar. 

Por lo que parece pertenece Jorge Fernández, y según nos indica, el 2CV era de su padre;  por donde transita la furgoneta era la ¿calle? de San Antonio.

 Cliquen , por favor


https://www.facebook.com/share/v/1G5Qr6dzie/

Grupo de barracas de Tres Pins. En primer término el Paseig del Mig Día (calle de Los Pinos y calle Mirador). A la derecha, el depósito de aguas de Tres Pins. Al fondo , a la derecha, las Tres Chimeneas del Paral lel. Al fondo, Barcelona.

Yo les dejo dos fotos que pueden hacer de comparativa, una del 1960, de autor desconocido, y otra desde el mismo lugar efectuada por mi en el 2025.


Y este es el lugar de la calle de Los Pinos en la actualidad . Sigue existiendo el depósito de las aguas.


Núcleos de barracas. Abajo queda casi invisible el núcleo de Can Tunis.




jueves, 4 de junio de 2026

Continuación: Las desaparecidas pinturas murales del convento de Sant Agustí.

 Durante la Guerra Civil Española (1936/39) el convento fue ocupado por el Sindicato de Artes Gráficas de la CNT. Casi al final de la contienda quedó mutilada el ala situada a la izquierda del convento, (si este se mira de frente, y que dio paso a la abertura de la calle Arc de Sant Agustí dando paso desde la calle Hospital a la calle Sant Pau), al ser incendiado el convento. Al ser derribada la parte que da a la misma calle, la mayoría de la ornamentación conventual quedó destrozada. Al mismo tiempo quedó al descubierto las pinturas murales que daban a los pasillos del convento, tanto los inferiores como los superiores.



Ala de la parte izquierda en 1930, aun sin derribar. En esa parte, si miramos de frente, estaban los aposentos de los monjes, y en la pared de los pasillos (superior e inferior, estaban las pinturas murales en tres idiomas, latín, catalán y castellano, que una vez derribada esa ala quedaron expuestos a la calle (nueva) que se abrió , Arc de Sant Agustí, y que comunicaba la calle Hospital con la calle Sant Pau. Las fotos que hice antes de que rebozaran la pared , en 2017, son de las pocas que circulan por la red.

Ahora ya sin la parte izquierda, sin los pasillos y sin el campanario. En su lugar se abrió la calle Nueva de l´Arc de Sant Agustí que vemos en la segunda foto , más abajo, donde las personas hacen cola a la puerta del comedor.

Rebozado de la pared que daba a los pasillos, superior e inferior y que borró las pinturas.

Calle que quedó después de derribar esa parte del ala y en donde estaban las pinturas. Posteriormente se le añadió esa puerta lateral, que es donde las personas hacen cola.

Pinturas murales que habían en el pasillo














miércoles, 3 de junio de 2026

Convento de Sant Agustí. No sé si el Papa verá estas imágenes el próximo 10 de junio.

 

Estas primeras tres fotos, están hechas en días diferentes. Dan una idea de la periferia, aunque esté en el centro de Barcelona. Por otro lado les dejo la historia del convento y les añado otras fotos muy poco conocidas que me han ido cediendo, pero que no puedo citar el autor porque lo desconozco

En el plano del convento he puesto unas acotaciones a mano, son apuntes que he podido conseguir investigando en la Biblioteca de la Facultad de Teología; es para que se hagan una idea de como era por dentro, dado que con el tiempo ha sufrido muchas modificaciones. 

Clicar para situarla en el mapa

Plano de frente

El antiguo convento de San Agustín, llamado Sant Agustí Vell, estaba situado en el barrio de la Ribera. Fue semiderruido en 1718 a causa de la construcción de la fortaleza de la Ciudadella, tras el triunfo de la causa borbónica en la Guerra de Sucesión Española.

Felipe V hizo derribar el barrio entero de La Ribera para construir la fortaleza de la Ciudadella, y en compensación de lo expropiado a los monjes agustinianos, les concedió el terreno comprendido entre la calle Hospital y la calle Sant Pau para edificar un nuevo gran convento y una iglesia. Esta sería llamada Sant Agustí Nou. Es el que les enseño en estas fotos.

El proyecto original era del ingeniero militar francés Alexandre de Retz, y de estilo neoclásico, pero la construcción fue llevada a cabo por el maestro de obras Pere Bertran. 

Los primeros planos, del 12 de diciembre del 1728, estaban firmados por Pere Bertran, fray Agustí Minvart, fray Antonio Mora y Francisco Torrents.

En 1739 se hizo cargo de las obras Pau Trullàs.

La fachada de la iglesia fue proyectada por Pere Costa en 1735. 

La iglesia se inauguró en 1760.

En 1808, durante la ocupación francesa, los frailes fueron expulsados y el convento se convirtió en cuartel.

En 1813 el convento se quedó sin religiosos.

En 1814 las tropas abandonaron el convento y los frailes se hicieron otra vez cargo de él.

En el siglo xix una serie de incidentes afectaron negativamente a la comunidad agustina, que tuvo que abandonar el lugar.

En 1835 el convento fue incendiado en el transcurso de los motines anticlericales de ese año, perdiéndose toda la ornamentación interior. Ese mismo año fue afectado por la desamortización de Mendizábal, en que se perdió el convento y el claustro, que era doble; cuatro años después la iglesia pasó a ser parroquia dependiente de la diócesis.

En 1855 el antiguo cementerio se convirtió en la plaza pública que es hoy, porque formaba parte del convento; era el patio delantero de la iglesia.

Durante la Guerra Civil Española (1936/39) fue ocupado por el Sindicato de Artes Gráficas de la CNT. Casi al final de la contienda quedó mutilada el ala situada a la izquierda del convento, (si este se mira de frente, y que dio paso a la abertura de la calle Arc de Sant Agustí dando paso desde la calle Hospital a la calle Sant Pau), al ser incendiado el convento. Al ser derribada la parte que da a la misma calle, la mayoría de la ornamentación conventual quedó destrozada. Al mismo tiempo quedó al descubierto las pinturas murales que daban a los pasillos del convento, tanto los inferiores como los superiores.

El abandono del convento por parte de los frailes hizo que parte del vecindario ocupara espacios pertenecientes al convento, en especial los claustros, porque tenía dos, de los que hoy ya no queda ninguna muestra.

Desde el 6 de junio del 2003, la Hermanas Misioneras de la Caridad, (pertenecientes a la orden de Teresas de Calcuta), se trasladaron desde la Parroquia de Sant Jaume, lugar que se les hizo pequeño, a las nuevas instalaciones de la calle Arc de Sant Agustí, ocupando el recinto para la obra.


La iglesia de Sant Agustí tiene nave congregacional con capillas laterales intercomunicadas, bóveda de cañón con lunetas;  crucero con cúpula y linterna, y ábside semicircular.La cabecera, procedente de una reforma del siglo xix, es en forma de hemiciclo, con columnas corintias. La fachada presenta un nártex de cinco arcos de medio punto y semi columnas jónicas, con frontón mixtilíneo y cúpula elíptica, realizada solo en su parte inferior, mientras que la superior continúa inacabada. 

Sobre la arcada central se sitúa un gran escudo borbónico de piedra. El altar mayor tiene un retablo-baldaquino de estilo neo-palladiano con una imagen de Sant Agustí, advocación a la que pertenecía la comunidad.  Entre las capillas laterales destacan las de San Ponce, San Antonio, Rosario, Consolación, Bonanova y la dedicada a la Pontificia y Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena.



1930

1930. Aún sin derribar el ala izquierda



 

Decía Gabriel Marcel (*): "Yo no asisto al espectáculo"

 Bien es verdad que la frase está sacada de contexto, pero no es menos cierto que e n su filosofía, Gabriel Marcel criticaba cómo el mundo c...