El bar El Payés (o Can Payés, o Casa Payés) estaba situado en el poblado de Las Banderas. Era parada obligada para muchos de los pobladores de la zona. Allí se tomaba el primer carajillo de la mañana; allí la última barrexa de la noche.
El poblado lo componían personas emigradas de otros puntos del país, todas en busca de una vida mejor. Detrás dejaban el cortijo y la voz del capataz, las amenazas del casero, las brusquedades del mayoral, y en el menor de los casos, las miradas nada agradables, si de mujeres se trataba, del manijero.
A las seis de la mañana aquello ya era un hervidero; hombres, mujeres, y algún que otro niño en edad escolar, bajaban montaña abajo a coger el tranvía en el Para lel, o el metro en Plaza España para dirigirse a su puesto de trabajo. Allí los niños dejaban de ser niños cumplidos los trece años y con el "Triptico" bajo el brazo iban en busca de los letreros que no faltaban pegados en la persiana de los talleres: "Hace falta aprendiz de 3ª ". Muchos, al volver con éxito de aquella aventura se tomaban su primer "Sol y sombra" en el alfeizar de la ventana que hacía las veces de barra.
Era su estreno en el mundo de los adultos.
Foto. Autor desconocido . Can Payés. Poblado de Les Banderes. ¿1960?
Can Valero Zona alta, entre el Estadio y el Castillo. Detrás del actual Palau Sant Jordi.
Can Valero Petit Ladera sur, hacia el cementerio. Cerca del Camí de la Foixarda y Jardines de Brossa.
Las Banderes Vertiente suroeste. Entre el Estadio y el Cementerio de Montjuïc.
Tres Pins Zona noreste de la montaña. Cerca de la Fundación Joan Miró y el Poble Espanyol.
El Morrot Acantilado sobre el puerto. Bajo el Faro de Montjuïc, mirando al mar.
La Vinya Ladera que baja hacia los barrios de Sants. Zona de la actual calle Mare de Déu de Port.
Los Damunt Cerca de Miramar. Ladera que baja hacia el Poble Sec.
Miramar En la parte superior. Detrás de los antiguos estudios de TVE
Maricel Entre el poblado de Miramar y Tres Pins
Sobre La Fossa, Núcleo de barracas descolgado del abigarramiento del resto de la montaña de Montjuic, como su nombre indica cerca de lo que era la Fosa Común.
Bajo Piscina Al lado de la antigua piscina Picornell, mirando Poble Sec
Dos tipos de tipología de barracas que se daban en Montjuic. No es ciencia exacta, ni había una similitud, pero es lo más aproximado.
Esta entrada de La Vanguardia nos da una idea de como funciona la sanidad catalana en la actualidad. No me conforma como respuesta que se de, a modo de disculpa, aquella de: "con los otros iría peor", porque la misma no soluciona el panorama actual, y sin embargo, en condiciones contrapuestas, (con los "otros" en el poder), sería utilizado como arma arrojadiza a ejemplo de mala gestión por el sistema "privado".
Lo que hay es lo que tenemos entre manos, y lo que tenemos entre manos es una degradación del sistema sanitario catalán para con sus pacientes. (*)
Foto: Pieter Grievsen Antonio López Tovar
Barcelona. La Vanguardia.
El Departament de Salut ha decidido dar marcha atrás y retirar algunas restricciones a la prescripción de pañales para la incontinencia urinaria que iban a aplicarse en el sistema sanitario público. En concreto, la limitación a la receta de absorbentes se había incluido como uno de los objetivos en el cálculo de la parte variable del salario de las enfermeras. Es decir, las enfermeras podían perder incentivos económicos si superaban el tope de pañales al año por paciente adulto.
El caso remite a la reciente polémica suscitada por la intención de la conselleria de Olga Pané de conceder incentivos monetarios a los Equipos de Atención Primaria (EAP) y a los profesionales para la reducción de la duración de las incapacidades temporales por dolencias osteomusculares o por salud mental. Idea frustrada. Este método para acortar las bajas laborales se ha descartado a consecuencia de las críticas de entidades sanitarias y partidos políticos.
Las pretendidas limitaciones a las recetas de pañales van en la misma línea de economizar recursos en un sistema cada vez más presionado. Se calcula que la mitad de las personas mayores de 65 años que sufren incontinencia urinaria (aproximadamente 1,5 millones en España) utilizan pañal o absorbentes. El gasto del sistema Nacional de Salud (SNS) en estos productos sanitarios ascendió en el 2024 a 455,6 millones de euros. En Catalunya, el sistema público invirtió 93.959.214 euros en pañales en el 2025 y 93.851.066 en el 2024, según el Departament de Salut.
En la negociación de la dirección por objetivos (DPO), el sistema de retribución variable por el cumplimiento de objetivos diversos que se aplica a las enfermeras –responsables de la prescripción de los pañales, mayoritariamente en los centros de asistencia primaria-, la restricción a los absorbentes fue uno de los ítems de la lista tanto en los centros del Institut Català de la Salut como del Siscat (concertados).
“Hace unos años empezaron a poner límites y por norma general se indican cuatro pañales de día y uno de noche por paciente. Podíamos hacer de más o de menos según las necesidades, pero este año nos lo han puesto como contraprestación por objetivos”, explicó a La Vanguardia Patricia Priego, presidenta de Infemeres de Catalunya (IC) el mes pasado, durante la negociación de la DPO y después de haber presentado una queja al Síndic de Greuges.
“Tenemos una parte del sueldo en variables por objetivos, y uno de ellos será controlar la prescripción de pañales. Te están pagando por no prescribir sin tener en cuenta la valoración de las necesidades con criterio clínico, lo que nos sitúa en un conflicto ético con respecto a lo que nos dejan hacer y lo que debemos hacer. La mayoría son personas mayores con vulnerabilidad, y eso es un maltrato a esta población”, argumentaba Priego en la recta final de las negociaciones por los incentivos, que cambian cada año.
En su queja al Síndic de Greuges, IC califica la situación como “abuso institucional”: “Se trata de un problema grave que afecta a la dignidad, la salud y la calidad de vida de las personas usuarias. Cuando se reduce o se limita el acceso a pañales adecuados, se compromete la higiene, se favorecen complicaciones evitables y se traslada una carga insostenible a las familias y a las personas cuidadoras”.
“Para nosotros –prosigue IC– esta práctica es una expresión clara de edadismo institucional, porque afecta principalmente a personas de edad avanzada y con dependencia, es decir, personas que deberían estar especialmente protegidas por el sistema público de salud y de cuidados”.
En las contraprestaciones por DPO para el año 2026 recientemente acordadas, figuran aproximadamente una docena de ítems que son tanto de carácter grupal como individual, así como asociados al equilibrio presupuestario de cada institución. Las enfermeras deben cumplir un mínimo de aproximadamente el 75% de los objetivos estipulados para recibir una parte de los incentivos. Según fuentes sindicales, cumpliendo la totalidad pueden ingresar unos 3.000 euros brutos anuales –que se pagan en marzo– en el caso de los profesionales del ICS y unos 1.800 los del Siscat.
“No importa tanto la cantidad de dinero que podamos perder como que se mercantilice una contraprestación”, protestó Priego. “Cada vez hay más gente mayor, el gasto en pañales es importante y un pañal menos por persona es un ahorro significativo. Nos incentivan a no recetar determinados productos porque el gasto en farmacia es muy grande”.
(*) El sistema es perverso.
Los médicos de atención primaria -desconozco si ello es así también con los especialistas- cobran un sueldo más incentivos.
Los incentivos consisten en no superar un volumen de derivaciones a especialistas, no superar un volumen de solicitud de pruebas complementarias y en no superar un volumen de gasto farmacéutico.
Si cumple con los objetivos consigue su sueldo máximo, en caso contrario, verá menguado su sueldo final.
La perversión se agrava teniendo en cuenta que el propio Centro de Asistencia Primaria tiene marcada una limitación global por estos tres conceptos de incentivos, de tal manera que si no se alcanzasen los objetivos globales, todos los médicos verían disminuir sus ingresos.
Es decir, que si todos los médicos cumplen los objetivos menos un, y por culpa de este no se cumplen los objetivos globales del centro, todos salen perjudicados.
Gracias a esto consiguen que sean los propios médicos los que presionan a los incumplidores para lograr objetivos.
Siempre había pensado que algún merito tendrá el personal cuando sale en primera página de un diario de tirada nacional. Bueno, digo que siempre lo había pensado porque he dejado de hacerlo.
Leer el titular y no continuar, ha sido todo uno.
No hay una segunda primera impresión, no la hay, y si la hay es para empeorar.
Así que, a la vista la parrafada titular, sólo me queda pensar que esta señora se comprometerá con algo afín, ¿un Bono del Estado?; hará amistad con un Fondo Buitre, tendrá relaciones esporádicas con algún Pagaré del Tesoro, y saldrá de compras con emisiones de Deuda Pública.
Todos fieles y fiables.
De todas formas siempre correrá el riesgo de que le hagan "un corralito".
En un mundo digital y efímero, Ceferino Galán y su pequeño fanzine de papel siguen siendo un recordatorio romántico de que siempre habrá alguien lanzando botellas con mensajes al mar.
El Naufraguito: El "Boletín Oficial de Isla Naufragio"
Nacido en 1989 en Barcelona, es considerado el decano de los fanzines en España. Lo que lo hace especial es:
Su Filosofía: Se autodefine como un fanzine de "lucha y amargura". No busca el éxito, sino dar voz a los "náufragos" de la vida cotidiana que sobreviven a la rutina.
El Formato: Es pequeño, manejable y visualmente muy característico, combinando tipografías variadas, recortes y un diseño que parece hecho a mano pero con una precisión artística absoluta.
Isla Naufragio: Es el concepto central. Galán sostiene que la isla no existe, sino que existe la necesidad de ella para hacer más llevadero el desastre del mundo real
A Ceferino Galán se le conoce como el decano de los fanzines. Lleva desde 1989 publicando su propia revista autoeditada, El Naufraguito , lo que lo convierte en el más antiguo de España, “o casi”, como él mismo dice, pues huye de afirmaciones rotundas. Se imprime en el barrio de Poble-Sec, en su casa, que ha equipado con modernas impresoras pues, al fin y al cabo, este es un proyecto personal, y su cuadernillo, de no más de 16 páginas, viaja por toda España y, puntualmente, por Latinoamérica y otros rincones del mundo, pues se pueden pedir cualquiera de sus números 144 números (a partir de junio, 145) por internet.
“Uno de los más demandados es el número 37, publicado en 1998, que se titula Cómo hacer un fanzine con éxito relativo . Son muchos los que lo compran y se animan a editar el suyo propio. Lo sé porque más de una vez me han mandado fotos”, confiesa a La Vanguardia mientras enseña uno por uno todos los números de El Naufraguito , conservados cuidadosamente en dos cajas.
“El día que me muera, probablemente esto terminará. Mi último fanzine se entregará en mi funeral”. Hasta que eso ocurra, la constancia seguirá siendo la mayor de sus virtudes. Considera que es “esencial” tenerla, pues “no es fácil no decaer en proyectos de autoedición”, ya que la distribución es una de las mayores trabas, ya que, en general, son los propios autores los que llevan personalmente sus fanzines a las librerías.
Uno de los varios libros que nos recomendó F. Torralba en una de sus clases de Ética Aplicada fue el manual de Baltasar Gracián: Oráculo manual y arte de prudencia. Hay en él un compendio de recomendaciones que bien podría servir/nos a los autores de blocs, creadores de contenido, que le llaman los del diseño de las palabras.
Para empezar a considerar, sin duda, el corolario 118.
Convengo que siempre he pensado en la persona que pasa por la puerta de esta casa, pica en ella, deja su tiempo leyendo el contenido y además lo pierde escribiendo una respuesta sin duda merece un respeto. Es evidente que ese respeto será conforme al escrito, y que ese escrito pudiendo ser la antítesis de lo publicado, si está elaborado con educación merece de la publicación, aunque no me agrade.
Es evidente también, que hay páginas que se escriben más con la boca que con el cerebro, corolario 129, y que dan cierta desafección, aquellas de no volver a pisar la casa emisora.
Es evidente, deseable al menos, tener presente el apartado 169, que pareciendo sencillo lleva trabajo el acertar en ello.
Y no menos desdeñable, por evidente también, el párrafo 176, porque es indudable que hay personas que saben de un tema, y sobre ese tema se les puede preguntar, teniendo presente que el saber de un tema no significa el saber de lo demás.
Y debo tener en cuenta, evidentemente, y perdonen la redundancia, a modo propio, el 201, pues estoy dentro de la hornada.
Hay que hacer caso del 217, pues mala cosa es el rencor, y no dar más importancia a lo que no lo tiene, pienso que en todo caso se puede rehuir la respuesta a lo desagradable.
Y acercarse al 262, quizá el más dificil, pero a la vez indispensable si uno desea vivir en paz, al menos consigo mismo.
Cambia el viento, viene del Noreste. Es el Gregal. La frecuencia de paso a tomar tierra es de 75 segundos aproximadamente, unos 6km +/-. Todo son factores de combinación. Modelo y potencia de aparato. Estado del mismo. Peso consignado en cada momento (el keroseno cuenta). Estado del tiempo.
Aquí tenemos tres en línea; el primero tocando tierra; el segundo, a media altura; el tercero, arriba, casi en medio de la foto. Todos al "ralentí", a unos 240/270 km/h., lo mínimo para seguir sustentándose.
Así que la configuracion de la pista es la 06 L, la pista larga para aterrizar, y que les dejo en la misma situación de la foto, o sea donde ponen el tren de aterrizaje en el piano de la pista.
Cuando el viento sopla desde esa dirección (del mar hacia la tierra), el Aeropuerto de Barcelona se ve obligado a activar la Configuración Este.
Con ese tiempo, los aviones no pueden aterrizar como lo hacen habitualmente. Para tenerel viento de cara, tienen que cambiar el sentido.
Luego, la trayectoria a seguir es la siguiente: Los aviones sobrevuelan la costa de Castelldefels y Sitges y entran a la pista de planeo desde el mar, apuntando hacia el Noreste.
Dirección: En ese momento, efectivamente, el morro del avión apunta hacia Barcelona ciudad, el Maresme y Francia.
Sensación: Al haber nubes bajas y lluvia, los aviones suelen aparecer "de la nada" entre las nubes mucho más cerca de la pista para asegurar la visibilidad.
Con lluvia y viento moderado, aterrizar "cara a Francia" (hacia el NE) es lo más seguro porque:
El viento de cara ayuda a frenar el avión de forma natural.
En una pista mojada, es crítico reducir la velocidad lo antes posible para evitar el aquaplaning, y es aquí cuando los pilotos ajustan los "braques" a como le indican desde la torre el estado en que se encuentra la pista.