MATO EL TIEMPO Y ÉL ME MATA A MÍ; QUE BIEN SE VIVE ENTRE ASESINOS. (Ciorán)
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viernes, 17 de julio de 2026

Lluis Bosch y su entrada en "Diario de un unionista"

 Lluis es un tipo especial, un lobo solitario, en ocasiones me recuerda a Harry Haller, el protagonista de la novela de Hesse en su esterpario.

 Quizás nunca encuentre a  Harmine (Armanda), pero de lo que no me cabe duda es que es uno de los mejores cronistas que conozco. De él saco hoy, y de su página, "Diario de un unionista", esta entrada, que copio y pego, para que podamos leer su punto de vista, punto de vista con el que estoy de acuerdo.

Foto: Sandro Perilli


HUELGA DE MAESTRAS EL 8 DE SEPTIEMBRE

Me lo acaban de notificar por uno de esos canales que luego no consigo retener: ¿fue por Whatsapp o por Instagram o por X o el correo electrónico? La verdad, lo he olvidado. Hay una entidad llamada Assemblea Educativa de Catalunya, que no es un sindicato ni nada parecido, si no una asamblea en la que, según dicen ellos mismos hay "registradas" 530 asambleas que deben representar a 31.000 docentes, lo que sería un 33% de la profesión docente catalana. No está mal. Todo eso según sus propios datos.


Durante el curso recientemente pasado, la unidad sindical se truncó, y se tildó a la UGT y a Comisiones Obreras de traidores por haberse vendido al poder al haber aceptado pactos con la administración autonómica demasiado pronto. En esa acusación estaban la USTEC (sindicato mayoritario en la educació catalana), el sindicato CGT y la Intersindical. 

Sin embargo, el sindicato USTEC firmó un nuevo acuerdo con la administración algo más tarde. De modo que quedaron dos sindicatos (muy minoritarios) fuera del pacto: la CGT anarcosindicalista y un sindicato peculiar, conocido como "La Intersindical", dominado por la CUP. Esos dos sincicatos también acusaron a l sindicato USTEC de traidor.

Si la CGT es previsible (no a todo, siempre), la Intersindical resulta más imprevisible y suele mostrar un sesgo independentista que fue tan dócil con los gobiernos catalanes indepenedentistas como beligerante con el actual, por considerarle españolista. Recuerden que la CUP tuvo cierto poder en su momento, y llegó a decidir el cambio de Artur Mas por un tipejo de Gerona llamado Carlos Puigdeomont, pero a día de hoy no pinta nada en la política catalana y casi nadie se acuerda de ellos. Sin embargo, han encontrado en el malestar docente catalán su nueva oportunidad, al estilo de la basura populista de izquierdas (que también la hay).

El artefacto llamado Assemblea Educativa de Catalunya acaba de proponer una huelga para el día 8 de septiembre, que es el día en el que empiezan las clases de primaria y secundaria según el calendario catalán. Esa es su forma de advertir de que va a ser un curso complicado y tensionado. Teniendo en cuenta la legalidad, este artefacto no puede convocar huelgas, pero ahí está y veremos lo que sucede. Lo más probable es que la convocatoria de huelga lleve la firma de alguno de los sindicatos antes citados. 

Creo que hay un gran número de docentes que se sentirán llamadas a la huelga. Y que de poco servirá que les cuenten que el aparato autodenominado "Assemblea Educativa de Catalunya" no está facultado para convocar huelgas. Uno, que ya lleva muchos años en la profesión, tiene poca confianza en el discernimiento de sus compañeras y compañeros de trabajo. Y eso me duele mucho más de lo que pueden imaginar.

El equipo directivo del centro en donde trabajo juegan a varias loterías. Y, medio en broma, amenazan con largarse de un día para oro, a gozar de sus millones caídos del cielo. Juegan cada semana, no se trata de si esa amenaza es real o es una broma fácil, se trata de una dimensión ética que permite esa clase de bromas y que permite sospechar que el el motivo para estar en un equipo direvtibvo quizás sea es dinerito de más  que les da su cargo. Yo también tuve un cargo directivo escolar y percibía su correspondiente extra salarial, que dicho sea de paso, no compensa para nada el esfuerzo ni la responsabilidad que se exigen.

Creo que algún día, cuando se convoquen nuevas huelgas, alguien abrirá el melón del profesorado y se preguntará por unas cuantas cosas. Por aquí andamos reclamando una escuela pública con la misma dotación que en los países nórdicos, pero nadie cuenta el perfil del maestro en España y el perfil del maestro en los países nórdicos. A lo largo de los años he observado una caída notable en el perfil de los nuevos maestros, en sus intereses culturales y en sus conocimientos. Me preocupa mucho que el maestro no tenga casi ningún interés por la cultura, que sea un consumidor ávido de series de Netflix y un lector nulo. Me preocupa que, quien debería transmitir la curiosidad intelectual y el amor por la cultura, no pueda hacerlo. Me preocupa que, a la hora de escoger libros de lectura para el aula, solo se fijen en el tipo de letra, si es el adecuado o no. me preocupa que cada vez más, las editoriales publiquen libros con contendo en "valores" y hayan desaparecido los clásicos, como si en la literatura clásica no hubiera "valores". Me preocupa que, en una escuela tan diversa por el origen cultural del alumnado, a nadie se le ocurra conocer cómo es la religión musulmana (en realidad, tendríamos dificultades para poder mencionar algo con sentido de la cristiana, así que imagínenese ustedes de las otras). Me preocupa que no haya interés por conocer la sociología de los países de origen. La única forma de que el alumnado extranjero muestre interés por la cultura (catalana o española) es transmitir que todas las culturas son interesantes interesándonos por la suya. Las veces en que yo he manifestado ese interés (diciendo unas palabras en árabe, contando algo del Perú o de Ecuador o de Senegal) se ha producido un silencio de asombro y de sorpresa en el aula. Sorpresa y asombro porqué yo creo que no se lo esperaban, que nunca habían visto a un maestro interesándose por su cultura.

Veo (leo, en realidad) a algunos pedagogos que se preocupan por este tipo de cosas. Les recomiendo la lectura de Gregorio Luri, por ejemplo, como paradigma de las voces sensatas y documentadas, críticas, que se permiten cuestionar lo que nos pasa. Gregorio Luri no será nunca un pedagogo amable con las autoridades educativas, ni creo que éstas le amen mucho. Deben considerar que es un señor de derechas. Pero hay que leerle justamente por este sentido crítico que es cada vez más necesario y más urgente en un mundo simplificado y adocenado por las redes sociales y los mensajes simples y fáciles, cuando no por los eslóganes. 

En el mundo educativo se percibe una sensación de desasosiego y de fin de etapa que se expresa de varias formas, y una de ellas es el malestar de la docencia. Pero también el de las familias, muchas veces perplejas ante ocurrencias y metodologías y proyectos que se aplican en las aulas sin disponer de ningún aval científico. Muchas familias creen que sus hijos son conejillos de indias con los que se experimenta a la espera de un resultado académico milagroso. Y luego está el aumento de horas dedicadas al universo de la "educación emocional", que no está mostrando ninguna mejora en la calidad de la enseñanza ni en la misma convivencia. Esta semana se ha conocido la paliza que le dieron un grupo de niñas a una compañera ante la pasividad de un montón de otras compañeras, espectadoras sin contar la que gravó el vídeo y luego lo subió a las redes "sociales", que es otro tema que deberemos afrontar algún día.

¿Algún dia habrá una huelga para pedir la mejora del nivel cultural de los maestros, la supresión de los experimentos pedagógicos y la retirada de los menores de las redes sociales?

jueves, 16 de julio de 2026

Una antigua entrada que ratifico. (Abril del 2017)

 Todo lo anónimo me produce miedo. Las cartas y los mensajes sin firma; las llamadas sin nombre; los escritos dejados detrás de una entrada en el bloc sin un remite; los emboscados, las caretas y las capuchas, las mascarillas, aunque sean de carnaval;  las capuchas de Semana Santa.

Me gusta las caras descubiertas. La firma detrás de una entrada, el apretón de manos en una visita.

Todo lo anónimo lleva sello, aunque lo niegue, la de la falta de un argumento para rebatir. 

Nunca me han gustado los anónimos.


viernes, 12 de junio de 2026

Decía Gabriel Marcel (*): "Yo no asisto al espectáculo"

 Bien es verdad que la frase está sacada de contexto, pero no es menos cierto que en su filosofía, Gabriel Marcel criticaba cómo el mundo contemporáneo tiende a convertir la vida  en un "espectáculo" al que asistimos como espectadores pasivos. 

Cierto es que por los medios ha gustado a medio mundo y el otro medio está a la espera de venir a Barcelona, a ver la torre más alta del mundo.


Me encuentro así, con la memoria de mi recordado Josep María Via Taltavull, (*) quizá uno de los mejores profesores que he tenido , especialista en Fenomenología y Antropología de las Religiones y hombre versado en Gabriel Marcel (**), y es en este pensamiento el que me lleva a aquella otra torre, también en su día la más alta del mundo, la de Babel, ya ven ustedes, ¡qué cosas!.








(**) Gabriel Marcel (1889–1973) fue un destacado filósofo, Es ampliamente reconocido como el pionero del existencialismo cristiano (o drama existencial), aunque más tarde prefirió el término "neo-socrático" para distanciarse del existencialismo ateo y radical de Jean-Paul Sartre.

"Ser" frente a "Tener". "Sobriedad" frente a espectáculo".

Marcel argumentaba que la sociedad moderna prioriza en exceso el tener (posesiones, títulos, datos) a expensas del ser (la presencia, la existencia auténtica), primando la cultura del espectáculo frente a la estética de lo sobrio. 

domingo, 24 de mayo de 2026

"Manolo"; el niño que falta a clase.

Viendo a Manolo apoyado en la barandilla del puente, hilo de pescar en mano,  recordé a JOSELU y una entrada en su bloc.

Manolo, el niño del canal, es un nombre ficticio, pero todo parecido con la realidad, es en este caso, real.


Manolo sostiene la tortuga que acaba de pescar; me dice que es un ejemplar de "oreja amarilla", y que no me preocupe, que no es el autóctona "del pueblo". 

Manolo no tiene más de doce años. Hoy, jueves, no ha ido al colegio, a la pregunta del porqué, la respuesta es contundente: no le gusta el profesor. A él lo que le gusta es pescar siluros; me ha dicho que los  hay en el canal; perseguir bagres y barbos, y no dejar descansar a las carpas.

                            
                 
Manolo me ha dicho en tono confidencial, que este año apenas hay mariposas,  y pocos, muy pocos saltamontes; que encuentra a faltar abejas, que extraña a las ranas, y que si las hay sólo están en el Parc Nou, porque los siluros y otras especies, como la tortuga, la que tiene el mano, y que está a punto de volver a lanzar al canal, han acabado con ellas.

Manolo me ha dicho, que están desapareciendo pájaros que antes, "cuando era joven", de eso hará un par de años, El Prat podía presumir, como los verderones, los gorriones, los petirrojos o los verdecillos. También me ha comentado que este año ve menos hormigas,  que no entiende el motivo; y que "algo está pasando".


Manolo habla sin parar, pero sabe de lo que habla, a mi no me cabe duda; me ha dicho que en el canal hay anguilas, que no se pueden comer, pero que él, cuando se salta la clase, que suele ser a menudo, viene a verlas porque sabe donde viven.

También dejó sentado que siempre lleva pan duro en el bolsillo, no para él, sino para los animales que va a visitar. Por otra parte no le gustan las palomas y es poco amigo de las cotorras argentinas, dice que atacan los nidos de los mirlos, y que estos si que son pájaros "pájaros".

Manolo no sé si aprobará o suspenderá el curso, pero les aseguro que la hora larga que pasé a su lado, junto al canal, viendo como pescaba y escuchando sus explicaciones sobre las especies endémicas de El Prat, en Ciencias Naturales llevaría Matrícula de Honor.

Manolo podría dar una clase  magistral, no lo dudo, y todo ello con su temprana edad, pero intuyo que , y no sé porqué motivo, a Manolo no lo encontrarán a faltar en clase, y que en su casa nadie le preguntará como le ha ido el colegio.

Son puras especulaciones, desde luego.







jueves, 12 de marzo de 2026

Las "Necesidades ineludibles" .

 Es curioso como un Gobierno puede traspasar de un lado a otro 1.300 millones de euros con el epígrafe "Necesidades ineludibles" sin necesidad de dar explicaciones en el Congreso, y para más inri traspasarlos a defensa, habiendo como hay un déficit de infraestructuras de tres pares, una Sanidad necesitada de sanitarios y "posibles" (no hay treinta millones para Barbacid), y unos Servicios Sociales mancos de lo primero.

Visto lo visto, se presta la situación a malentender muchas cosas, y a aceptar como "normales" cosas que no lo son, como la manera de gobernar sin presupuestos, ni recordarnos de los "Debates del Estado de la Nación", porque de haberlos habido (presupuestos), se supone, se hubiera debatido el por y el para qué.

Aquí la noticia:



Página de La Moncloa Referencia Consejo Ministros a 10 de Marzo 2026:

https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/referencias/Paginas/2026/20260310-referencia-rueda-de-prensa-ministros.aspx

Punto segundo del acta del día 10 de marzo del 2026 en la sesión de Consejo de Ministros.


jueves, 5 de marzo de 2026

Todos hemos sido emigrantes alguna vez.

 ¿Quién no ha sido emigrante?

¿Quién no tiene en su árbol alguna rama foránea?

¿Quién no tiene algún familiar que no se haya marchado, venido, movido, por razones de trabajo?

Camino a Alemania.  Estación de Francia de Barcelona, allá por los años sesenta.

Foto: Català-Roca


 Viniendo de Andalucía a trabajar aquí. Estación de Francia de Barcelona.
Foto: 
Xavier Miserachs

martes, 3 de marzo de 2026

Un semáforo tipo Wig-Wag en Barcelona

 Un carro a la espera del paso del tren en la calle Ali Bey (Poble Nou); miren por favor el semáforo, es de tipo inglés, denominado Wig-Wag (1953).


A diferencia de los semáforos estándar, el Wig-Wag no regula el flujo constante de tráfico. Se utiliza para detener el tráfico por completo en situaciones especiales. Su nombre proviene del movimiento alternado de sus luces, que simula el antiguo balanceo de las banderas de señalización manual.


Foto de Wikipedia


viernes, 27 de febrero de 2026

Concepto de alienación.

 Según Feuerbach, el concepto de alienación, a grandes rasgos,  es la pérdida de la identidad de una persona o de un colectivo. Esta, la alienación, puede ser de varios tipos: filosófica, religiosa, económica, política o social.

Esta imagen, a la que ya nos hemos acostumbrado a ver diariamente y a la que hemos normalizado, y que no es "natural", entra dentro del concepto de alienación social.

PD: Les doy mi palabra que el cava caliente no vale un maravedí.

Foto : Infodiario





martes, 24 de febrero de 2026

Oficios con permiso de venta en la Barcelona del 1888

 Me habrán de ayudar. Esto es una maravilla que he encontrado en un libro y que de la misma manera que me ha abierto los ojos, me ha dejado confuso en otras lides.

¿Qué oficio les parece más extraño?


Vamos por partes y empecemos por arriba la la izquierda : ¿Pentinadores de criades? ¿ qué función tenían?. Más, ¿porqué la pisa fina de Valencia? ¿era algo tan especial para venderse como gremio por separado ?. Más, ¿ Había un apartado solo para los vendedores de ratoneres?. Más, ¿ porqué el vinagre se vende como bebida separada del resto de las demás ?. Más, ¿ qué diferencia encontramos entre el carbó y el carbó d´alzina ? (no tengo idea). Más, ¿Venedor de llumíns? curiosísimo ¡¡¡. Más, Memoralistas está separado de gabinete de lecturas...¿porqué?...Más, ¿se me imaginan un apartado para vender romanços, al-leuies y motets? Simplemente bello. Más, micos y gossos savis...esto si tiene miga...gossos savis. Maravilloso, de verdad...

Relación de fotos : Carnicería Mdo Sant Antoni 1930. Aigüater, 1926. Jardinero público, final P Colón 1930. Repartidor de vinos, 1924. Liadores de tabaco, 1926. Escribanos, calle Hospital, 1926, y el oficio más viejo del mundo 1930 en la calle Les Tapies.













lunes, 23 de febrero de 2026

Entrevista con el Dr Jordi Varela. Gestor sanitario. Para leer y analizar.

 Creo que esta entrevista de La Vanguardia al doctor Jordi Valera por la periodista Evelyn López, es interesantísima. 

Jordi Varela.

Jordi Varela, médico: “Más de la mitad de las pruebas en mayores no aportan valor, se hacen endoscopias y TACs rutinarios, tratamientos que alargan la vida sin calidad”

Médico de familia, epidemiólogo y gestor sanitario, Varela ha sido director gerente de los hospitales de Puigcerdà, Hospital del Mar y Sant Pau

Especializado en gestión clínica, acaba de publicar ‘De vulnerables a poderosos’, un ensayo de divulgación sobre el progreso médico y el desenfoque actual de los sistemas de salud

Vivimos un momento único en la historia: la longevidad se alarga, pero también aumentan la cronicidad, la soledad y las desigualdades sociales. “La gran pregunta ya no es solo cuánto viviremos, sino cómo construir una sociedad capaz de cuidar una vida larga”, comenta Jordi Varela (Santa Coloma de Gramenet, 1952), doctor en Medicina que ha sido directivo de tres hospitales de la red pública catalana —Puigcerdà, Hospital del Mar y Hospital de Sant Pau—, consultor y profesor de gestión clínica en ESADE y en la Universitat Autònoma de Barcelona. Desde esa experiencia, analiza los desafíos del sistema sanitario actual.

 “¿Cómo puedo tratar igual a un diabético que vive en la calle y a uno de clase media?”, se pregunta, para recordarnos que una buena vejez no se decide solo en el hospital, sino en el territorio, los vínculos y el modelo de sociedad que somos capaces de construir.

Vivimos más años que nunca, pero no siempre vivimos mejor. ¿Estamos preparados como sociedad para esta longevidad masiva?

No. Es la primera vez en la historia que llegamos a edades tan avanzadas, pero el sistema sanitario sigue anclado en el pasado. Queremos afrontar el siglo XXI con herramientas del XX: grandes hospitales, tecnología, especialistas... cuando lo que necesitamos es cuidado comunitario y valor humano en la práctica clínica. Ve a cualquier casa y analiza cómo viven esas personas. Abre su botiquín y cuenta sus pastillas. Después abre su frigorífico y mira qué hay. Tenemos gente mayor intoxicada de medicamentos y con el frigorífico vacío. No es que estén mal recetados, es que cada especialista suma tratamientos y nadie mira a la persona entera. Ese es el desenfoque.

¿A qué se refiere exactamente con “introducir valor humano en la práctica clínica”?

A dos aspectos clave. Primero, me refiero a que los pacientes participen activamente en las decisiones clínicas que les afectan. Si un médico me receta estatinas porque “la guía lo dice”, pero no me pregunta si realmente me las voy a tomar, esa receta acabará en el cajón. Más del 50% de las prescripciones no se siguen. Hay que romper el modelo paternalista del “yo sé, tú obedeces”. Propongo que el médico diga: “esto no te lo vas a tomar, ¿verdad? Hagamos un pacto: yo no te doy estatinas y tú bajas tres kilos en un año”, ahí sí funciona.

¿Y la segunda?

Que los pacientes puedan cambiar cómo se organizan los servicios. No hablo de encuestas de satisfacción que acaban en un cajón, sino de participación real: aulas de pacientes, grupos de trabajo, incorporar “pacientes expertos” al diseño de circuitos asistenciales. Que quien vive la enfermedad te diga qué visitas sobran, qué pruebas no aportan nada, dónde falla realmente el sistema. Por ejemplo, en un grupo focal sobre diabetes, los pacientes señalaron que había consultas innecesarias que solo generaban ansiedad. Su experiencia mejora el sistema. Eso sí es valor humano: escuchar de verdad y cambiar en consecuencia.

Ha mencionado la toma de decisiones compartida entre médico y paciente. ¿Dónde falla esto en la práctica?

En oncología avanzada, por ejemplo, hay muchos pacientes en fase terminal recibiendo quimioterapia cuando necesitarían cuidados paliativos. No digo que sea un error: hay quien quiere luchar hasta el final y hay que respetarlo. Pero muchos preferirían calidad de vida, no sufrir, pasar tiempo en casa con su familia. El problema es que a menudo no se les pregunta realmente, o la conversación es superficial, y ante la duda el sistema siempre opta por más tratamiento. Lo que hace falta es detenerse, mirar al paciente y preguntarle qué es realmente importante para él.

miércoles, 14 de enero de 2026

Les advertimos: no hay traductor simultáneo.

No pongo en duda lo que nos quiere decir, lo que sucede es que no sé lo que nos quiere decir; lo he puesto en un par de ocasiones, me es imposible descifrar en que momento me pierdo entre status quos, principios de ordinalidad, setenta y cinco por ciento, o contestaciones binarias.

miércoles, 7 de enero de 2026

Sobre la inflación


Foto. Sandro Perilli

Este es un artículo muy interesante que he leído en el diario The Economist, sin firmar,  sobre nuestra percepción en lo que consideramos inflación. Les dejo con él:


 La asequibilidad es un término difuso que puede significar cualquier cosa que a uno le parezca cierta. Decirle a la gente que deje de quejarse y que se conforme con lo que tiene —la estrategia de María Antonieta— no está funcionando para una Casa Blanca cuyo tono y decoración recuerdan cada vez más a Versalles. Para desesperación de muchos, los votantes quieren cosas contradictorias: precios bajos cuando compran, salarios altos para ellos mismos; pocos inmigrantes pero mucha mano de obra barata; que suban los precios de la vivienda cuando son propietarios y que bajen cuando sus hijos quieren comprar.

Las economías prósperas están llenas de tensiones como estas. Los políticos, de forma natural, dicen lo que resulta atractivo en las encuestas para ganar elecciones. Si la única consecuencia de la cuestión de la asequibilidad fuera que los votantes castigaran a los gobiernos por los altos precios, no sería tan grave. Pero si se diagnostica mal el problema, aumenta el riesgo de que se introduzcan políticas perjudiciales para “arreglarlo”.

Eso se debe a que hablar de una crisis de asequibilidad mezcla preocupaciones ficticias con otras reales. Empecemos por los problemas imaginados. La gente es muy sensible a los precios de aquellas cosas que compra a menudo. Un litro de leche costaba 3 dólares en las tiendas estadounidenses en enero de 2019 y ahora cuesta 4 dólares. Los precios de los alimentos también han subido en Europa, al igual que los de la energía. Sin embargo, los salarios están creciendo más deprisa que los precios a todos los niveles de renta, tanto en Europa como en Estados Unidos. En este sentido, no existe una crisis de asequibilidad. Además, nadie debería querer realmente que los precios vuelvan a los niveles de 2019. Si ese fuera el objetivo, los responsables políticos tendrían que tratar de seguir el ejemplo de Grecia tras su crisis de deuda, cuando sufrió una depresión y una deflación.

Sin embargo, la historia de la asequibilidad va mucho más allá del precio de la leche o de la electricidad. A medida que las sociedades se enriquecen, la proporción del gasto destinado a bienes disminuye y aumenta la que se dedica a servicios. Cuando Trump nació, el 60% del consumo de los hogares estadounidenses se destinaba a bienes. Ahora, ese porcentaje está por debajo del 40%, mientras que el gasto en servicios ha crecido. Muchas personas han olvidado cuánto tiempo debían ahorrar sus padres para comprar un televisor y, por tanto, no valoran las cadenas de suministro globalizadas que han permitido que los bienes sean mucho mejores y más baratos.

Mientras tanto, les sorprende lo caro que resulta ahora cortarse el pelo, por no hablar de lo que cuesta el cuidado infantil. Aunque tanto los bienes como los servicios se incluyen en los índices de inflación, los servicios siguen siendo obstinadamente resistentes a las enormes ganancias de productividad que se han visto en la industria. En la eurozona, la dificultad de acceso a los servicios se presenta de otra forma. Como los precios de servicios como la sanidad o el alquiler de viviendas están más regulados, el problema es más bien la disponibilidad que la asequibilidad, y a menudo se resuelve haciendo cola, lo que tampoco resulta satisfactorio.

Ese es el primer gran problema de accesibilidad real. El segundo es que, aunque los salarios reales sí han aumentado, no lo han hecho al mismo ritmo que los activos. La relación entre riqueza y PIB está cerca de máximos históricos en Estados Unidos. Para entender las consecuencias de esto, imagina a dos personas que ganan el mismo sueldo, situándolas entre el 10% de la población con mayores ingresos. Su nivel de vida sería la envidia de magnates o monarcas de épocas pasadas.

Imagina ahora que una de estas personas heredó un millón de dólares hace diez años. Si ese afortunado hubiera invertido el dinero en el S&P 500, ahora tendría cuatro millones. Cuando estas dos personas quieren comprarse un coche o un teléfono, no hay problema. Ford o Apple pueden fabricar una unidad adicional y venderla al mismo precio. Pero cuando quieren adquirir bienes posicionales, como un piso en San Francisco con buenas vistas, entran en competencia. Para una de ellas, esto se vive como una crisis de asequibilidad.

viernes, 2 de enero de 2026

Construcción de viviendas populares en Barcelona, Bellvitge, El Besós, M...

El problema de la vivienda en Barcelona no es de ahora, es estructural y viene de la mano de las olas inmigratorias que ha tenido la ciudad debido a su cosmopolitismo.

Primera Exposición de 1888; segunda de 1929; fin de la autarquía en 1960, de ahí estas imágenes, y las olimpiadas del 1992 confortan las miles de personas que han venido para quedarse y convertirse en ciudadanos de la ciudad.

Hace falta suelo público y que las diversas administraciones se pongan las pilas, la vivienda ya es el primer problema ciudadano y ese problema sólo puede ser resuelto por el Estado.



jueves, 1 de enero de 2026

1 de enero. Todo sigue igual

 

Personas sin techo duermen la noche del lunes en la iglesia de Santa Anna; al fondo, el párroco Peio Sánchez

Foto. L.V.  Miquel Muñoz / Shooting

domingo, 28 de diciembre de 2025

A la señora Montse Mínguez.


Hay detalles que no se deben pasar por alto, este es uno de ellos. 
De siempre hemos conocido  la socialdemocracia como la base del  socialismo, en este caso el representado por el PSOE,  y no como corriente  particular.
A la socialdemocracia se le conoce por sus tres postulados básicos, a saber: una salud pública gratuita  de calidad; una Educación universal y una Seguridad Social con pensiones, seguro de desempleo y bajas laborales.
Hoy, la señora Montse Mínguez, haciendo las veces de portavoz (o portavoza, por eso de la trasversalidad), denomina  "sanchismo" peyorativamente a la línea de trabajo del partido socialista. 
A mi criterio es un error de bulto, pues todo lo que deja de ser un principio, o una premisa ideológica aceptada por las bases (y corrientes), se deja de lado para pasar a identificarse con una persona en concreto. Eso se llama "personalismo".





miércoles, 17 de diciembre de 2025

¿Amor al prójimo o intereses velados?

 No le den muchas vueltas. El colectivo industrial no dice en ningún momento que hay que salvaguardar a los sin techo, que hay que protegerles, que las temperaturas son bajas, que el frío se hace el amo y que la soledad de los que están sólos es más dura que la enfermedad de los que están acompañados.

No, no dicen eso los de "la botiga més gran del mon", como así se autodenominaron tiempo ha. Dicen que lo que dan es mala imagen y sensación de inseguridad, y que por lo tanto hay que sacarlos de la zonas comerciales y los ejes de venta.

Siempre les quedará El Camp de la Bota, Verdun, la falda del Carmel o quien sabe, al igual se les puede arrejuntar dentro de la Ciudadela y se les encierra por la noche, así los turistas podrán pasear sin necesidad de ver gente cobijándose en los soportales y no harán falta patrullas ni Securytis Direts que nos acojonen diciendo lo mal que está todo.




Entrevista a una persona de la calle (Monxo Rejano), hoy en La Contra de La Vanguardia:
Ima Sanchis

Cómo se siente uno viviendo en la calle?

Cuando estás solo en un banco de una plaza viendo el trajín de la gente que pasa, a veces piensas que un día formaste parte de esa normalidad.

¿El sentimiento más perturbador?

El miedo, por tu vulnerabilidad, por tu soledad. La impotencia te cala hasta los huesos. La incomunicación social y la falta de pertenencia generan miedo. Ya no crees en nada ni en nadie, ni siquiera en ti mismo.

Eso destruye.

No podía controlar mi cabeza, así que me atiborraba de ansiolíticos y alcohol. Había adelgazado 31 kilos. No quería existir, cada día pensaba en suicidarme, lo planeaba, pero al final… no tenía huevos. Me había convertido en un despojo humano.

¿Cómo llegó ahí?

Trabajaba en una siderurgia y me quedé ciego de un ojo. Me hicieron un despido improcedente y me dieron una pequeña indemnización. Tenía 52 años y no encontré trabajo.

¿Fue usted un niño feliz?

Sí, crecí en una familia humilde, leyendo cómics. Mi héroe era Corto Maltés, porque era libre y defendía a los débiles. Me contagió su pasión por viajar y a los 23 años me fui a Latinoamérica. Viví allí 22 años dedicado al turismo, monté una posada en Brasil.

¿Por qué volvió?

Mi mujer insistió en ir a Suiza, donde tenía familia que nos ayudaría a establecernos. No lo hicieron, no encontré trabajo, mi mujer me había utilizado para llegar allí, me dejó. Empecé a tomar ansiolíticos y a beber.

¿Y volvió a Navarra?

Sí, y de ahí me metieron en un bus rumbo a Pamplona, donde trabajé en un taller de Cáritas: 7 horas al día por 32 € a la semana. Así me convertí en indigente con la cabeza rota.

¿Un mundo nuevo para usted?

No salía del albergue y cuando iba a la plaza me encontraba con otros compañeros de tetrabrik de vino y les preguntaba: “Oye, ¿de esto cómo se sale?”. “De esto no se sale”, decían. Estaba acojonado, con la mirada gacha, solo veía piernas. La vida estaba ahí, pero yo no pertenecía. La gente iba y venía, pero yo no tenía adónde ir.

¿Pedía limosna?

No, tenía líneas rojas por mi educación. He pasado mucha hambre, pero no he robado, otros indigentes que sí lo hacían me traían leche y comida. Encontré en ellos cobijo.

¿Y su familia?

Sintiéndome un despojo humano preferí no acercarme. Ahora los he recuperado.

¿Sentía el rechazo de la sociedad?

Las personas esquivan la mirada cuando topan con tus ojos, otras pasan erguidos y con la mirada al frente, como en un desfile militar: ya me habían visto de lejos y pareciera que les había hecho algo malo. Eres nadie.

Triste.

Tampoco esperaba nada de ellos, estábamos en dos mundos diferentes, en el mismo espacio físico pero separados por un abismo.

¿Cómo salió de esa circunstancia?

Abrieron un comedor solidario en el casco antiguo de Pamplona. Hacía meses que no comía en plato. En un lado había 60 hombres cenando. Separadas por unos paneles cenaban mujeres y familias con niños pequeños.

¿Le trataron bien?

Casi todas eran voluntarias y me trataron muy amablemente. Sentía vergüenza, estaba muy delgado y algo borracho. Pregunté qué hacía falta para poder comer. “Hambre” me contestaron. Una señora me sirvió un plato humeante de puerros con patatas mirándome a los ojos y llamándome por mi nombre.

Se topó con la humanidad.

¡No me lo podía creer!, me estaba sirviendo la cena una de esas personas que pertenecían al otro lado de mi aislado mundo.

¿Le cambió la mirada?

Me hicieron una ficha para que volviera a comer y cenar cada día. Salí asombrado, caminaba por las estrechas calles del casco antiguo, llovía, paré debajo de un balcón, y lloré.

Hay gente buena.

Aquella cena no solo apaciguó mi hambre, reconstruyó mi autoestima. Encontré pertenencia, empatía, solidaridad y calor humano. Aquella organización, Gizakia Herritar, iniciativa popular, tenía un local con prensa, libros, juegos, calor y compañía. Interactúas con personas voluntarias de igual a igual. No es caridad, es solidaridad, respeto mutuo, y eso me reconstruyó.

La calle debe ser muy dura.

Otros indigentes me ayudaron. Detrás de esa fachada dura e incomunicativa, habitan seres humanos sensibles, frágiles y desolados. A la indigencia no se va, se cae, empujado por un sistema voraz.

¿Se ha recuperado del todo?

Sí, he recuperado mi cabeza, mi espíritu y mi osadía. Pero de esto no se sale solo. Hay miles de personas en la calle, y nadie los ve, son como pequeños insectos atrapados en una telaraña, luchando por vivir, esperando a no ser devorados.


Un reloj de Sol de facciones tristes.

  Les aseguro que me llenó de pena observar este magnífico ejemplar , lo encontré muy desmejorado. Emplazado a la derecha del campanario de ...