martes, 29 de septiembre de 2026
A ver quién es el valiente que se sienta en el sillón.
martes, 8 de septiembre de 2026
Los gazapos en la prensa.
Leo en La Vanguardia la siguiente presentación sobre Sor Lucía en el día de ayer:
Sor Lucía Caram.
jueves, 3 de septiembre de 2026
El enfado del micifuz.
Les inserto las imágenes de una escena que, les aseguro, me llamó la atención.
miércoles, 26 de agosto de 2026
lunes, 24 de agosto de 2026
Comisión Revisora de Viviendas y Muebles. Barcelona, 1941.
Para hacerse a una idea de la miseria de la prosguerra, les acompaño hoy, con un cuaderno de "Actas" que adquirí a un anticuario.
El establecimiento que regentaba don Luis Sancacana tenía su sede en la calle Conde del Asalto nº 22 (hoy Nou de Les Rambles). De eso hace 85 años.
Se trata de un comprador con autorización (un tal Luis Santacana, de la calle Conde del Asalto), y de sus transacciones. Del libro sólo he puesto un par de páginas, para hacerles a la idea.
lunes, 27 de julio de 2026
viernes, 17 de julio de 2026
Lluis Bosch y su entrada en "Diario de un unionista"
Lluis es un tipo especial, un lobo solitario, en ocasiones me recuerda a Harry Haller, el protagonista de la novela de Hesse en su esterpario.
Quizás nunca encuentre a Harmine (Armanda), pero de lo que no me cabe duda es que es uno de los mejores cronistas que conozco. De él saco hoy, y de su página, "Diario de un unionista", esta entrada, que copio y pego, para que podamos leer su punto de vista, punto de vista con el que estoy de acuerdo.
Me lo acaban de notificar por uno de esos canales que luego no consigo retener: ¿fue por Whatsapp o por Instagram o por X o el correo electrónico? La verdad, lo he olvidado. Hay una entidad llamada Assemblea Educativa de Catalunya, que no es un sindicato ni nada parecido, si no una asamblea en la que, según dicen ellos mismos hay "registradas" 530 asambleas que deben representar a 31.000 docentes, lo que sería un 33% de la profesión docente catalana. No está mal. Todo eso según sus propios datos.
jueves, 16 de julio de 2026
Una antigua entrada que ratifico. (Abril del 2017)
Todo lo anónimo me produce miedo. Las cartas y los mensajes sin firma; las llamadas sin nombre; los escritos dejados detrás de una entrada en el bloc sin un remite; los emboscados, las caretas y las capuchas, las mascarillas, aunque sean de carnaval; las capuchas de Semana Santa.
Me gusta las caras descubiertas. La firma detrás de una entrada, el apretón de manos en una visita.
Todo lo anónimo lleva sello, aunque lo niegue, la de la falta de un argumento para rebatir.
Nunca me han gustado los anónimos.
viernes, 12 de junio de 2026
Decía Gabriel Marcel (*): "Yo no asisto al espectáculo"
Bien es verdad que la frase está sacada de contexto, pero no es menos cierto que en su filosofía, Gabriel Marcel criticaba cómo el mundo contemporáneo tiende a convertir la vida en un "espectáculo" al que asistimos como espectadores pasivos.

(**) Gabriel Marcel (1889–1973) fue un destacado filósofo, Es ampliamente reconocido como el pionero del existencialismo cristiano (o drama existencial), aunque más tarde prefirió el término "neo-socrático" para distanciarse del existencialismo ateo y radical de Jean-Paul Sartre.
"Ser" frente a "Tener". "Sobriedad" frente a espectáculo".
Marcel argumentaba que la sociedad moderna prioriza en exceso el tener (posesiones, títulos, datos) a expensas del ser (la presencia, la existencia auténtica), primando la cultura del espectáculo frente a la estética de lo sobrio.
domingo, 24 de mayo de 2026
"Manolo"; el niño que falta a clase.
Viendo a Manolo apoyado en la barandilla del puente, hilo de pescar en mano, recordé a JOSELU y una entrada en su bloc.
Manolo, el niño del canal, es un nombre ficticio, pero todo parecido con la realidad, es en este caso, real.
Manolo no tiene más de doce años. Hoy, jueves, no ha ido al colegio, a la pregunta del porqué, la respuesta es contundente: no le gusta el profesor. A él lo que le gusta es pescar siluros; me ha dicho que los hay en el canal; perseguir bagres y barbos, y no dejar descansar a las carpas.
jueves, 12 de marzo de 2026
Las "Necesidades ineludibles" .
Es curioso como un Gobierno puede traspasar de un lado a otro 1.300 millones de euros con el epígrafe "Necesidades ineludibles" sin necesidad de dar explicaciones en el Congreso, y para más inri traspasarlos a defensa, habiendo como hay un déficit de infraestructuras de tres pares, una Sanidad necesitada de sanitarios y "posibles" (no hay treinta millones para Barbacid), y unos Servicios Sociales mancos de lo primero.
Visto lo visto, se presta la situación a malentender muchas cosas, y a aceptar como "normales" cosas que no lo son, como la manera de gobernar sin presupuestos, ni recordarnos de los "Debates del Estado de la Nación", porque de haberlos habido (presupuestos), se supone, se hubiera debatido el por y el para qué.
Aquí la noticia:
Página de La Moncloa Referencia Consejo Ministros a 10 de Marzo 2026:
https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/referencias/Paginas/2026/20260310-referencia-rueda-de-prensa-ministros.aspx
Punto segundo del acta del día 10 de marzo del 2026 en la sesión de Consejo de Ministros.
jueves, 5 de marzo de 2026
Todos hemos sido emigrantes alguna vez.
¿Quién no ha sido emigrante?
¿Quién no tiene en su árbol alguna rama foránea?
¿Quién no tiene algún familiar que no se haya marchado, venido, movido, por razones de trabajo?
Camino a Alemania. Estación de Francia de Barcelona, allá por los años sesenta.
Foto: Català-Roca
martes, 3 de marzo de 2026
Un semáforo tipo Wig-Wag en Barcelona
Un carro a la espera del paso del tren en la calle Ali Bey (Poble Nou); miren por favor el semáforo, es de tipo inglés, denominado Wig-Wag (1953).
Foto de Wikipedia
viernes, 27 de febrero de 2026
Concepto de alienación.
Según Feuerbach, el concepto de alienación, a grandes rasgos, es la pérdida de la identidad de una persona o de un colectivo. Esta, la alienación, puede ser de varios tipos: filosófica, religiosa, económica, política o social.
Esta imagen, a la que ya nos hemos acostumbrado a ver diariamente y a la que hemos normalizado, y que no es "natural", entra dentro del concepto de alienación social.
PD: Les doy mi palabra que el cava caliente no vale un maravedí.
martes, 24 de febrero de 2026
Oficios con permiso de venta en la Barcelona del 1888
Me habrán de ayudar. Esto es una maravilla que he encontrado en un libro y que de la misma manera que me ha abierto los ojos, me ha dejado confuso en otras lides.
¿Qué oficio les parece más extraño?
Vamos por partes y empecemos por arriba la la izquierda : ¿Pentinadores de criades? ¿ qué función tenían?. Más, ¿porqué la pisa fina de Valencia? ¿era algo tan especial para venderse como gremio por separado ?. Más, ¿ Había un apartado solo para los vendedores de ratoneres?. Más, ¿ porqué el vinagre se vende como bebida separada del resto de las demás ?. Más, ¿ qué diferencia encontramos entre el carbó y el carbó d´alzina ? (no tengo idea). Más, ¿Venedor de llumíns? curiosísimo ¡¡¡. Más, Memoralistas está separado de gabinete de lecturas...¿porqué?...Más, ¿se me imaginan un apartado para vender romanços, al-leuies y motets? Simplemente bello. Más, micos y gossos savis...esto si tiene miga...gossos savis. Maravilloso, de verdad...
lunes, 23 de febrero de 2026
Entrevista con el Dr Jordi Varela. Gestor sanitario. Para leer y analizar.
Creo que esta entrevista de La Vanguardia al doctor Jordi Valera por la periodista Evelyn López, es interesantísima.
Jordi Varela, médico: “Más de la mitad de las pruebas en mayores no aportan valor, se hacen endoscopias y TACs rutinarios, tratamientos que alargan la vida sin calidad”
Médico de familia, epidemiólogo y gestor sanitario, Varela ha sido director gerente de los hospitales de Puigcerdà, Hospital del Mar y Sant Pau
Especializado en gestión clínica, acaba de publicar ‘De vulnerables a poderosos’, un ensayo de divulgación sobre el progreso médico y el desenfoque actual de los sistemas de salud
Vivimos un momento único en la historia: la longevidad se alarga, pero también aumentan la cronicidad, la soledad y las desigualdades sociales. “La gran pregunta ya no es solo cuánto viviremos, sino cómo construir una sociedad capaz de cuidar una vida larga”, comenta Jordi Varela (Santa Coloma de Gramenet, 1952), doctor en Medicina que ha sido directivo de tres hospitales de la red pública catalana —Puigcerdà, Hospital del Mar y Hospital de Sant Pau—, consultor y profesor de gestión clínica en ESADE y en la Universitat Autònoma de Barcelona. Desde esa experiencia, analiza los desafíos del sistema sanitario actual.
“¿Cómo puedo tratar igual a un diabético que vive en la calle y a uno de clase media?”, se pregunta, para recordarnos que una buena vejez no se decide solo en el hospital, sino en el territorio, los vínculos y el modelo de sociedad que somos capaces de construir.
Vivimos más años que nunca, pero no siempre vivimos mejor. ¿Estamos preparados como sociedad para esta longevidad masiva?
No. Es la primera vez en la historia que llegamos a edades tan avanzadas, pero el sistema sanitario sigue anclado en el pasado. Queremos afrontar el siglo XXI con herramientas del XX: grandes hospitales, tecnología, especialistas... cuando lo que necesitamos es cuidado comunitario y valor humano en la práctica clínica. Ve a cualquier casa y analiza cómo viven esas personas. Abre su botiquín y cuenta sus pastillas. Después abre su frigorífico y mira qué hay. Tenemos gente mayor intoxicada de medicamentos y con el frigorífico vacío. No es que estén mal recetados, es que cada especialista suma tratamientos y nadie mira a la persona entera. Ese es el desenfoque.
¿A qué se refiere exactamente con “introducir valor humano en la práctica clínica”?
A dos aspectos clave. Primero, me refiero a que los pacientes participen activamente en las decisiones clínicas que les afectan. Si un médico me receta estatinas porque “la guía lo dice”, pero no me pregunta si realmente me las voy a tomar, esa receta acabará en el cajón. Más del 50% de las prescripciones no se siguen. Hay que romper el modelo paternalista del “yo sé, tú obedeces”. Propongo que el médico diga: “esto no te lo vas a tomar, ¿verdad? Hagamos un pacto: yo no te doy estatinas y tú bajas tres kilos en un año”, ahí sí funciona.
¿Y la segunda?
Que los pacientes puedan cambiar cómo se organizan los servicios. No hablo de encuestas de satisfacción que acaban en un cajón, sino de participación real: aulas de pacientes, grupos de trabajo, incorporar “pacientes expertos” al diseño de circuitos asistenciales. Que quien vive la enfermedad te diga qué visitas sobran, qué pruebas no aportan nada, dónde falla realmente el sistema. Por ejemplo, en un grupo focal sobre diabetes, los pacientes señalaron que había consultas innecesarias que solo generaban ansiedad. Su experiencia mejora el sistema. Eso sí es valor humano: escuchar de verdad y cambiar en consecuencia.
Ha mencionado la toma de decisiones compartida entre médico y paciente. ¿Dónde falla esto en la práctica?
En oncología avanzada, por ejemplo, hay muchos pacientes en fase terminal recibiendo quimioterapia cuando necesitarían cuidados paliativos. No digo que sea un error: hay quien quiere luchar hasta el final y hay que respetarlo. Pero muchos preferirían calidad de vida, no sufrir, pasar tiempo en casa con su familia. El problema es que a menudo no se les pregunta realmente, o la conversación es superficial, y ante la duda el sistema siempre opta por más tratamiento. Lo que hace falta es detenerse, mirar al paciente y preguntarle qué es realmente importante para él.
miércoles, 14 de enero de 2026
Les advertimos: no hay traductor simultáneo.
miércoles, 7 de enero de 2026
Sobre la inflación
Este es un artículo muy interesante que he leído en el diario The Economist, sin firmar, sobre nuestra percepción en lo que consideramos inflación. Les dejo con él:
La asequibilidad es un término difuso que puede significar cualquier cosa que a uno le parezca cierta. Decirle a la gente que deje de quejarse y que se conforme con lo que tiene —la estrategia de María Antonieta— no está funcionando para una Casa Blanca cuyo tono y decoración recuerdan cada vez más a Versalles. Para desesperación de muchos, los votantes quieren cosas contradictorias: precios bajos cuando compran, salarios altos para ellos mismos; pocos inmigrantes pero mucha mano de obra barata; que suban los precios de la vivienda cuando son propietarios y que bajen cuando sus hijos quieren comprar.
Las economías prósperas están llenas de tensiones como estas. Los políticos, de forma natural, dicen lo que resulta atractivo en las encuestas para ganar elecciones. Si la única consecuencia de la cuestión de la asequibilidad fuera que los votantes castigaran a los gobiernos por los altos precios, no sería tan grave. Pero si se diagnostica mal el problema, aumenta el riesgo de que se introduzcan políticas perjudiciales para “arreglarlo”.
Eso se debe a que hablar de una crisis de asequibilidad mezcla preocupaciones ficticias con otras reales. Empecemos por los problemas imaginados. La gente es muy sensible a los precios de aquellas cosas que compra a menudo. Un litro de leche costaba 3 dólares en las tiendas estadounidenses en enero de 2019 y ahora cuesta 4 dólares. Los precios de los alimentos también han subido en Europa, al igual que los de la energía. Sin embargo, los salarios están creciendo más deprisa que los precios a todos los niveles de renta, tanto en Europa como en Estados Unidos. En este sentido, no existe una crisis de asequibilidad. Además, nadie debería querer realmente que los precios vuelvan a los niveles de 2019. Si ese fuera el objetivo, los responsables políticos tendrían que tratar de seguir el ejemplo de Grecia tras su crisis de deuda, cuando sufrió una depresión y una deflación.
Sin embargo, la historia de la asequibilidad va mucho más allá del precio de la leche o de la electricidad. A medida que las sociedades se enriquecen, la proporción del gasto destinado a bienes disminuye y aumenta la que se dedica a servicios. Cuando Trump nació, el 60% del consumo de los hogares estadounidenses se destinaba a bienes. Ahora, ese porcentaje está por debajo del 40%, mientras que el gasto en servicios ha crecido. Muchas personas han olvidado cuánto tiempo debían ahorrar sus padres para comprar un televisor y, por tanto, no valoran las cadenas de suministro globalizadas que han permitido que los bienes sean mucho mejores y más baratos.
Mientras tanto, les sorprende lo caro que resulta ahora cortarse el pelo, por no hablar de lo que cuesta el cuidado infantil. Aunque tanto los bienes como los servicios se incluyen en los índices de inflación, los servicios siguen siendo obstinadamente resistentes a las enormes ganancias de productividad que se han visto en la industria. En la eurozona, la dificultad de acceso a los servicios se presenta de otra forma. Como los precios de servicios como la sanidad o el alquiler de viviendas están más regulados, el problema es más bien la disponibilidad que la asequibilidad, y a menudo se resuelve haciendo cola, lo que tampoco resulta satisfactorio.
Ese es el primer gran problema de accesibilidad real. El segundo es que, aunque los salarios reales sí han aumentado, no lo han hecho al mismo ritmo que los activos. La relación entre riqueza y PIB está cerca de máximos históricos en Estados Unidos. Para entender las consecuencias de esto, imagina a dos personas que ganan el mismo sueldo, situándolas entre el 10% de la población con mayores ingresos. Su nivel de vida sería la envidia de magnates o monarcas de épocas pasadas.
Imagina ahora que una de estas personas heredó un millón de dólares hace diez años. Si ese afortunado hubiera invertido el dinero en el S&P 500, ahora tendría cuatro millones. Cuando estas dos personas quieren comprarse un coche o un teléfono, no hay problema. Ford o Apple pueden fabricar una unidad adicional y venderla al mismo precio. Pero cuando quieren adquirir bienes posicionales, como un piso en San Francisco con buenas vistas, entran en competencia. Para una de ellas, esto se vive como una crisis de asequibilidad.
viernes, 2 de enero de 2026
Construcción de viviendas populares en Barcelona, Bellvitge, El Besós, M...
jueves, 1 de enero de 2026
1 de enero. Todo sigue igual
Personas sin techo duermen la noche del lunes en la iglesia de Santa Anna; al fondo, el párroco Peio Sánchez
Foto. L.V. Miquel Muñoz / Shooting
El distribuidor de horas del antiguo camping "El Toro Bravo".
Esta entrada es de hace unos ocho años. El tiempo vuela, como decían Los Pekenikes; la vuelvo a poner porque hay datos sobre la masía de l...
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La historia de esta masía, la Torre del Fang , es tan azarosa que no he podido más que hacerles un enlace para que tengan una idea. Y así, ...
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La frase no es mía. Pertenece a Natsume Soseki, uno de esos inexplicables autores japoneses que te obligan a no dormir para acabar de lee...
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Per aquest cap de setmana, si tenen una mica de temps, m'agradaria es passessin per aquest bloc de les AAVV. http://www.memoriaveinal.or...
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Leo por doquier que los Stones retiran de su repertorio el tema "Brown Sugar". Dicen que es por lo de la esclavitud cuando el col...
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No quiero explicar la historia del Danone, creo es bien conocida , y en Barcelona tenemos cientos de estudiosos del tema. Pero mira por don...








