Me tiene el corazón robado. Hablo del claustro de San Pau del Camp (s.X), en pleno corazón del Raval de nuestra Barcelona. Platón ya dejó entrever la relación de fuerzas entre el bien y el mal; en su "Cuadrados sucesivamente Inscritos", el área del cuadrado inscrito es idéntica unidad que la del cuadrado grande.
Según Villand de Honnecourt, es la justa y correcta proporción de los claustros, de tal manera que la superficie de la galería techada sea igual a la del patio, que más allá de la arquería , queda a cielo abierto. La condición se cumple dando idéntica cantidad de medida en el interior y en el exterior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario