La casa de telecomunicaciones de Puig i Cadafalch, aún está en el campo de aterrizaje de El Prat.
Instalando la primera antena
El aspecto exterior de la Telegrafía de El Prat, es de una nave de paramentos blancos y cubierta de tejas rojas. La nave se levanta sobre una especie de zócalo que, en realidad, corresponde a una cámara de aislamiento y ventilación hecha con una estructura de pilares de hormigón y vueltas de mahón. Las ventanas y la cabecera central con la que está coronada, permiten adivinar la existencia de un piso además de la planta baja. De hecho, la planta baja contenía la sala de telegrafía y una zona de atención al público. El piso superior tendría que ser la vivienda del telegrafista, pero según testimonios orales fue un espacio de trabajo administrativo.
Las cinco antenas receptoras/emisoras sin cables



¿Que hay ahí ahora? ¿Que contiene ese edificio?
ResponderEliminarNada, está vacío dentro de lo que es el campo de aviación.
EliminarPertenece a AENA, y es conjunto patrimonio de la ciudad.
Pues podían utilizarlo como museo. Cosas quedarán de aquellos tiempos del aeropuerto que resulten interesantes.
EliminarLo dejan ver en contadas ocasiones. Los terrenos pertenecen a AENA y están protegidos por una vallas perimetradas por la Guardia Civil. Aquello está acotado, dado que está, si miras el añexo al plano y clicas en donde pone en azul : "La casa de telecomunicaciones de Puig i Cadafalch, aún está en el campo de aterrizaje de El Prat.", verás que está casi justo la cabecera de lo que es la pista larga de aterrizaje, SENIOR CITIZEN.
EliminarPues entonces, está condenada a caer tarde o temprano. Aquí hubo que hacer un aeropuerto nuevo porque el de Armilla era del Ejército y no se podían ampliar las pistas. Y ya ves, ahora solo se utilizan para helicópteros.
EliminarDe momento no les molesta, pero están todos locos calculando los millones que se gastarán prolongando la pista corta y pensando en que 55 millones de pasajeros de el año 25 que han pisado El Prat se han de superar, porque ahí está la ganancia; lo que nadie dice es el límite, porque nadie quiere calcular cuál es el límite...siempre más y más y más...
EliminarUn saludo ¡
Eso es igual que aquí todos locos por "vender" Granada y, por otra parte, pensando en cerrar calles los fines de semana en invierno, porque ya amenaza la seguridad pasar por ellas.
EliminarMira esto. No podrás leer el artículo, pero sí ver la foto
Eliminarhttps://share.google/kkfdKpM0FPpyeblM2
Igual que en Barcelona, un imposible, SENIOR CITIZEN, eso no es ver nada, ni disfrutar de nada.
EliminarGracias
Ah, ya he encontrado la entrada, perdona :)
ResponderEliminarEs increíble la historia de la aviación, ¿verdad? Una locura maravillosa, de esas que los humanos, muy de vez en cuando, somos capaces de hacer...
Es una pena todo el patrimonio industrial que tenemos medio abandonado o escondido.
Te pido disculpas porque hubiera tenido que poner la entrada al día de hoy, BEAU, pero era una continuación de la de ayer y se me coló debajo. Ya no la toqué.
EliminarMarconi fue un tipo listo. Cuando acabó la concesión se llevó absolutamente todo de ahí, desde los cinco postes hasta los aparatos de telecomunicaciones.
SFue ya en 1925, mas o menos, que por lo que parece se instalaron estaciones radiogoniométricas (goniómetros) que permitían a las aeronaves mediante señales en código Morse (código Q) calcular su posición respecto a la pista de El Prat antes de que existieran los sistemas modernos de aterrizaje por instrumentos (ILS) o radar, y ahí ya entró Telefunken (marca alemana como bien sabes).