Se data en el año 1750, y domina Barcelona desde la montaña del Coll. Típica catalana, de tipología basilical, con balcones y balaustradas.
No hace mucho me acerqué para hacerle una foto a lo que queda de su reloj de sol, solo la aguja. Es triste que se pierda una referencia tan importante. Les dejo lo que queda de aquello y la comparativa, que me habrán de perdonar, pero me ha sido imposible poderme situar en la perspectiva de la galería central de arco de medio punto, porque ya no se ven con tanta edificación.
Can Mora, en la foto de blanco y negro, arriba de todo , en la montaña, a mano izquierda, se ven perfectamente los arcos. En la foto de color se le ve de color calabaza, con su característica crujía central de techo de dos aguas, pero no se pueden observar las arcadas. Y, les dejo el gnomon del reloj de sol, imposible descifrar la belleza de lo que fue y sin utilidad al día de hoy.
Clicar para verlo en Google Maps
1912. Barrio de El Coll
1912. La masía y su reloj en la parte superior, en la ladera de la montaña, a la izquierda.
La masía
Un reloj de sol del que solo queda la varilla, y del que me es imposible decir si está o no, activo, dado que no sé si está calibrado, pero en su época era un vertical con su valor.
La masía a la izquierda, de color calabaza, en la actualidad
Amic Miquel. La masía se ve bien conservada, es una pena que del reloj, no queda más que el gnomon.
ResponderEliminarLa galería con los arcos y la columnata que parece jónica, también se ve muy bien. Esta galería es muy del gusto de la Ilustración.
Salud
La masía, hoy, cumple la misión de guardar ancianos, quizá por eso, vaya uno a saber, el reloj de Sol no desea marcar el tiempo, quizá, ya te digo, vaya uno a saber, con la experiencia que tiene, sabe que si lo marca se van los huéspedes que tiene de espectadores en aquel recinto.
EliminarSalut ¡
Llàstima que ja que han cnservat bé la masia, no hagin fet el mateix amb el rellotge de sol. Que poca sensibilitat.
ResponderEliminarSalut
Tens tota la raó. És una pena, Francesc.
EliminarSalut
Una pena, por bastante menos de una "chistorra" se hubiera podido restaurar.
ResponderEliminarSaben la latitud sin problema, ANÓNIMO, y seguro que calibrarlo no cuesta más que vaya un físico de la Asociación, y te aseuguro que lo haría con gusto...No hay ganas.
EliminarUn saludo ¡
Mucho me temo que, como ocurre en tantas cosas, lo que es de interés para unos, para otros es un cero a la izquierda. A veces pienso que en este tema, quizás las asociaciones (las que haya) deberían hacer propuestas a los propietarios, empezando por explicarles el valor cultural del objeto y acabando con alguna propuesta de restauración.
ResponderEliminarQuizá tengas razón, RICARD. La varilla está (no sé sí bien o mal calibrada), pero falta saber si es declinante y marcar las líneas horarias. Saben de la latitud y la orientación sin problemas, hace falta y físico (que lo hay) y una persona que sepa pintar (dibujar) sobre rebozado, que también las hay.
EliminarEn fin, allí está para recuerdo de unos e ignorancia de otros.
Un saludo
He ahí la batuta del tiempo.
ResponderEliminar¡Buen simil !
EliminarSaludos
Observo en mi deambular en bici, que existen dos grupos de vecinos. Los hay que no tienen interés por los relojes de sol y no los cuidan, pero los hay al contrario, que se gastan el dinero en lucir fachada y reloj..
EliminarSaludos
Como en todo, hay personas que les dan importancia a unas cosas y otras que ni se las miran .
EliminarNo solamente en los relojes.
Saludos
Pobre reloj. Solo queda de él la varilla y la pared. La hora no sé si la dará. Como mucho, una tímida sombra, un recuerdo de lo que fue.
ResponderEliminarSaludos.
Pues si, Cayetano, hace compañía a los abuelos de aquella masía.
EliminarSe ha quedado solo, sin nadie que le mire.
Recuerdo de lo que fue.
Un saludo
Una pena que esas cosas no se pongan en valor.
ResponderEliminarMe ha encantado cantado tu entrada, el espíritu de ella y las fotografías.
Un abrazo
De siempre, TRACY, valoramos las cosas cuando las perdemos, sin embargo no pasa con los relojes de Sol. Curioso.
EliminarVemos que los vamos perdiendo y los dejamos morir.
Quizá porque no acabamos de entender que dentro de su simplicidad hay una compleja relación de números; hay que saber exactamente donde está el norte, hay que saber la latidut exacta, ha que saber dividir las horas con el cartabón, hay que saber calcular la inclinación del gnomon, hay que saber pintar, dibujar, decorar...
Hay que saber.
Gracias TRACY por hacernos compañía¡
Hace unos días me comentaba una persona que se había construído él mismo un reloj de sol en su casa, que no era cosa fácil, pues no solo hay que saber dónde está el sur y poner las horas "en su lugar" sino que la inclinación del gnomon no es gratuíta, que debe señalar a la estrella polar en su proyección más allá de la pared dónde está situado, por lo que la inclinación es diferente según la posición en la Tierra.
ResponderEliminar¡El próximo encuentro - le dije - ese reloj del sol!
podi-.
Por supuesto PODI ¡¡¡, hemos de saber donde está el norte, eso es fácil, por las estrellas, así sabemos donde están los otros puntos cardinales. hemos de saber por donde sale, así sabremos cuantas horas de sol tendremos; y hemos de saber la latitud (41º 38´N) en Barcelona, así podremos cuartear las horas en 15º (360 es la circunferencia), y hemos de saber la inclinación del eje de la tierra (23.5º), para acompasar la aguja del reloj con él y hacerla paralela.
EliminarDespués veríamos si el reloj lo hacemos vertical, analemático, declinante...
Todo un proyecto ¡¡
Un saludo
La has descrito muy bien. En efecto es un modelo clásico de masía basilical de tres naves con la central sobreelevada en las "golfas" (con ventanal), aunque las que conozco suelen tener una planta menos. Comparo con fotos antiguas y veo que han convertido las ventanas en balconeras y remarcado sus bordes y también las esquinas. No vislumbro el reloj de sol, pero sí han quitado el cuerpo de la izquierda y añadido esa elegante galería con arcos de medio punto y capiteles raros, no sé si jónicos, no se distingue bien. Una pena ese reloj...
ResponderEliminarhttps://estimadaterra.wordpress.com/wp-content/uploads/2017/07/dscn0598_01.jpg
Ese barrio del Coll lo he recorrido poco, ya que es de difícil acceso. Lo único que conozco de él es el parque de la "Creutea del Coll", con el estanque y la escultura colgada de Chillida.
Un abrazo.
"Creueta del Coll", no "Creutea", sorry.
EliminarHace mucho que conozco la masía cuando era tal. Después sufrió un abandono. Después fue , es, un ¿asilo?...y aquello está reparado y supongo que funcional, pero el reloj desapareció porque no tiene utilidad. Antes hacía un servicio, hoy no sirve para nada, salvo un hierro deteriorado que da cuenta de lo que fue el ayer y hoy el pasado.
EliminarTe agradezco la foto que me , nos remites, es de otro tiempo.
Un abrazo grande y ya ves, el recuerdo de cosas que en nuestro tiempo tenían alguna utilidad, hoy pocos hablan de ello.
Gracias otra vez.
Esto, es lo que merece una
ResponderEliminarfinanciación singular, el arte,
y no los cabestros, buen finde,
un saludo.
La mayoría, Orlando, están en casa particulares; es una pena que se dejen deteriorar de esta manera.
EliminarUn saludo
Una catalana, contacto mío en Flickr, tiene este álbum
ResponderEliminarhttps://flic.kr/s/aHsjkYHkm3
Precioso albúm...de verdad ¡
EliminarGracias
me he apuntado varios que desconozco ¡
Lo que no sé es si puedes ver la buena información que da sobre cada uno de los relojes o si Flickr te exige el registro.
EliminarNo, no puedo verlo, pero tengo un registro de la societat catalana de gnomónica y puedo buscar por ahí.
EliminarMuchísimas gracias, porque hay fotos muy buenas con detalles fantásticos ¡
También puedes abrirte una cuenta gratuita en cualquier momento y seguirla, pues está subiendo fotos de relojes continuamente y aporta datos in situ.
EliminarEl Anónimo soy yo, que he andado con prisas...
EliminarGracias ¡¡¡
EliminarQue raro que la varilla haya sobrevivido...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Desde luego , JOSÉ A. GARCÍA ¡.
EliminarSaludos