Puigcarbó, Francesc, me ha regalado un libro. Un gran libro. El libro en sí es un presagio: "Un mundo feliz", donde el sistema de castas, y la distopía basada en el placer, el consumo y el condicionamiento psicológico, hacen de argumento de la obra. Creo que no hay persona que no la haya leído.
El libro fue publicado oficialmente por la editorial Chatto & Windus en 1932. La edición que se me ha regalado es la tercera, junio 1936, cuando Luis Miracle acababa de fundar la Editorial Centauro, en Barcelona, como un sello joven y moderno. Él logró sortear la tensión política del momento para introducir la distopía de Huxley en un mercado que estaba a punto de colapsar, y supo separar la política de la calidad literaria, manteniendo a Santa Marina como traductor estrella por su innegable talento con la lengua, independientemente de su ideología.
El traductor, Luys Santa Marina, pasó gran parte de la guerra civil en la cárcel en Barcelona y fue condenado a muerte varias veces, pero fue salvado precisamente por su prestigio como intelectual. Es fascinante que su nombre aparezca en un libro que advierte contra el control estatal absoluto.
Luys Santa Marina no era un traductor cualquiera; era una figura prominente de la Falange y un escritor con un estilo muy marcado. Su traducción es la primera que se hizo al castellano (la primera edición es de 1935, apenas tres años después de la original inglesa).
A Santa Marina le debemos el título en español. El original en inglés, Brave New World, es una cita de La Tempestad de Shakespeare (que sale citado en el prólogo que les dejo anexo) y que literalmente se traduciría como "Un espléndido nuevo mundo" (o "bravo"). Sin embargo, Santa Marina optó por "Un mundo feliz", una elección que capturó perfectamente la ironía de la novela y que se ha mantenido como el título estándar en nuestro idioma.
Santa Marina decidió capturar la ironía del libro centrándose en la supuesta "felicidad" de esa sociedad distópica.
Luys Santa Marina
Santa Marina tomó decisiones creativas que hoy nos resultan curiosas, como traducir el famoso "Soma" .
Que un intelectual de su perfil tradujera a un autor tan crítico con el control social como Huxley añade una capa de ironía histórica muy interesante.
Se publicó durante la Segunda República Española, lo que permitió que el texto fuera íntegro.
Santa Marina utiliza unas acotaciones (en la entrada del libro) para profundizar en la cita de Nicolas Berdiaeff (*) que abre el texto:
El Fordismo: La mecanización del ser humano.
El Materialismo: Tanto el de los países capitalistas como el del colectivismo soviético.
La pérdida de la tradición: Desde su perspectiva tradicionalista, lamenta en sus escritos la desaparición de los valores espirituales frente al "Soma" y el placer vacío.
Nuestro traductor tenía una prosa muy cuidada, casi militar y religiosa a la vez. Es una nota escrita con una urgencia intelectual que refleja el clima de 1935-1936, cuando el mundo sentía que se dirigía hacia una catástrofe inminente. Para Luys Santa Marina, la distopía de Huxley no era solo ciencia ficción, sino una advertencia real sobre el futuro de la civilización. Podría poner más cosas pero prefiero dejarles la introducción que, a mi modo de ver, es genial.
(*)La vida de Berdiáyev estuvo marcada por los grandes giros de la historia rusa:
De Marxista a Espiritualista: En su juventud fue un "marxista legal", pero pronto abandonó el materialismo al sentir que ignoraba la dimensión trascendente del hombre.
El "Barco de los Filósofos": Tras la Revolución Rusa, sus críticas al autoritarismo soviético lo llevaron al arresto. En 1922 fue expulsado de la URSS junto a otros intelectuales en lo que se conoció como "el barco de los filósofos".
Etapa en París: Vivió su exilio en Francia, donde fundó la revista Put (El Camino) y se convirtió en una figura clave del diálogo entre el pensamiento ortodoxo oriental y el existencialismo occidental. Amigo de Mounier, Berdiaeff, se postuló en la ortodoxia rusa y existencialismo místico.

El prólogo de Santa Marina tiene algo casi hipnótico: no presenta Un mundo feliz como una simple novela futurista, sino como una advertencia envuelta en solemnidad falangista y en un castellano denso, orgulloso, casi litúrgico. Lo fascinante es cómo convierte a Huxley en un profeta involuntario de la deshumanización moderna, apropiándose del libro para su propio marco ideológico sin traicionar del todo su espíritu crítico.
ResponderEliminarLo intenso del prólogo está en esa mezcla entre una lectura apasionada, ideológica, pero sorprendentemente lúcida en su diagnóstico del peligro de un mundo entregado al confort, la técnica y la obediencia. Santa Marina escribe como quien abre una puerta y señala un abismo. Y aunque su voz es muy distinta a la de Huxley, el choque entre ambas produce una chispa que todavía hoy se siente viva.
Por cierto, el libro me escogió a mí, no al revés, y celebro haber acertado en dártelo.
Salut
Muchas gracias, Francesc, es un libro muy bueno, pero su introducción es sensacional.
EliminarAún podríamos hablar de la imprenta, ya ves, pero lo dejaremos para otra ocasión.
Gràcies de tot cor.
Salut
Grata sorpresa por mi parte pues no conocía al traductor de la novela. Una lectura de adolescencia junto a otras de Bradbury, Camus, Sartre, Kafka, Orwell, Hesse..., cuando los jóvenes nos movíamos entre el existencialismo, la ciencia ficción y la crítica social.
ResponderEliminarGracias a Francesc y a ti por traerla.
Saludos.
Por lo que parece, CAYETANO, la tradujo un poco intuitivamente, como "oliendo" lo que se venía en ciernes. Salió, la primera traducción, en setiembre del 35 (Bienio Negro), diez meses después estalla la guerra incivil.
EliminarPor lo que parece puso el título a la obra, pues en realidad debería haberse traducido como "Un mundo bravo", pero en su ironía, le puso "feliz".
Es una narración tan vigente, que no ha perdido con los años, sino que parece actualizada.
Gracias a ti por entrar
Saludos
Debería ser obligatorio en la escuela. Un beso
ResponderEliminarNo estaría demás. aunque todo lo obligado no entra bien,
EliminarOyto para ti
Es curioso que todas las ediciones y posteriores traducciones respetaran el título de Un mundo feliz del primer traductor lo que quiere decir que fue muy certera. Téngase en cuenta que la novela de Kafka, La metamorfosis ha sido traducida modernamente por La transformación. Un mundo feliz es la distopía más importante del siglo XX y he leído que es el libro más influyente del siglo XX. Mientras otras novelas se centraban en la política o en la guerra, Huxley lo hizo en la biología, la psicología y el consumo prediciendo con una precisión escalofriante el "totalitarismo blando" en el que muchos sienten que vivimos hoy. La novela plantea un mundo donde la gente es esclava de su propio placer.
ResponderEliminarUn regalo extraordinario, una edición de culto y una traducción primera encomiable.
Un fuerte abrazo, Miquel
Cierto, JOSELU, ninguna traducción posterior cambió el título.
EliminarLo he leído dos veces, está será la tercera, siempre me llevo una sorpresa porque siempre me descubre algo nuevo.
Gracias por tu reseña.
Un abrazo, JOSELU
Un mundo feliz,un hermoso título, todos felices,pero hay alguien que no lo quiera.Cuesta trabajo conseguirlo,al final luchas por los tuyos,para que lo tengan,que ya es bastante.
ResponderEliminarQue tu mundo sea feliz
El título es hermoso, su contenido es duro.
EliminarFelicidad para ti y los tuyos.
"Un Mundo feliz" es un gran libro, describe una distopía que a veces he pensado que es ya una premonición. Hace muchos años que lo leí y lo recuerdo por su claridad.
ResponderEliminarDejo a parte el libro de Huxley y me voy al traductor, Santa María fue un intelectual de gran envergadura, pro-nazi, falangista exaltado y todas estas otras cosas que repugnamos y rechazamos, pero dejando las ideologías creo que debemos aplaudir su calidad como traductor y periodista. Fue también director del Ateneu Barcelonés, durante muchos años.
Ciertamente puedes decir que tienes un buen ejemplar en tus manos, una buena edición.
Salud.
Es muy curioso, Francesc Cornadó, porque en tiempos duros, mediados del 35 a mediados del 36, justo un mes antes de que estallara la guerra incivil, se hace una tercera edición, con los problemas que habría para el papel en esos momentos, y además se hace para bibliófilos, con cinta separadora y grabado en seco, en tapa dura y tela rústica.
EliminarEs un buen ejemplar, con una tipografía excelente, un traductor muy bueno, quizá de los mejores, y un texto que no ha perdido validez.
Salut ¡¡
Hay alguien, que no la
ResponderEliminarha leído.... el señor de
las gallinas, saludo.
Pues ya tienes deberes entre kikiriki y kikirikiiiiiiii, Orlando ¡
EliminarUn saludo ¡
Leí "Un mundo feliz" y "1984" por la misma época, 1976, creo recordar que fue en Melilla. Me impresionó más entonces el "1984", supongo que porque recién muerto Franco estábamos muy mentalizados con eso de las dictaduras. Aldous Huxley escribió una carta bastante famosa a George Orwell (del que había sido profesor) a finales de los cincuenta. Huxley le argumentaba que, aunque la visión de Orwell de una dictadura basada en la represión (la "bota en la cara") era posible a corto plazo, el futuro real se parecería más a su propia visión en "Un Mundo Feliz". O sea, que los gobernantes del futuro descubrirían que es más efectivo condicionar a la población mediante el placer, las drogas, la ausencia de dolor y la sugestión hipnótica de la felicidad (el "soma", en suma) que mediante el castigo físico, las porras y el trullo ("la bota").
ResponderEliminarCon los movimientos populistas y autoritarios enseñando la patita en todo el mundo y el consumismo en el que solo existe el presente, sin dolor ni preocupación alguna, ¿quién se acercó más a lo de ahora, un siglo después? ¿Quién ganó la batalla de las distopías, "Un mundo feliz" de Huxley o "1984" de Orwell? ¿"El soma" o "la bota" o ambos dos?
Por cierto, he leído esas líneas del traductor Santa Marina, un tipo del que no tenía noticia. Muy buenas. La ideología y la calidad no van siempre de la mano, como bien sabemos. Un abrazo
Es cierto, "Gran Uribe", que en ocasiones el villano no llega prometiendo caos, llega prometiendo seguridad, ahora bien, lo que ofrece "Un mundo feliz" es pasar por la vida con una existencia libre de todo problema (¿feliz?), a cambio de renunciar a la libertad.
EliminarNos decía Huxley que "La felicidad era un amo muy exigente, sobre todo la felicidad de los demás. Un amo mucho más severo que la verdad, si uno no está condicionado para aceptarla sin hacerse preguntas". En este estado de cosas era el "sistema" el que se encargaba de tu existencia, dejando esta a manos de aquella. No hay dolor, y sí paz, felicidad y confort, pero a costa de tu renuncia como ser humano. Pura alienación.
Creo que estamos más cerca de "Un mundo feliz" que de "1984". El "soma", el verdadero opio del pueblo, lo tenemos en las manos , te controla y además ahora ha hecho crear hábito. Si por aquella hubiera una manifestación que cortara las calles de un país esta no sería por la subida de las tarifas universitarias, sino por un corte de internet medianamente largo.
Por otro lado, no sabía que Huxley había sido profesor de Orwell.
Es curioso lo que puede dar de si un libro, todo él tiene mil cosas que explicar.
Un abrazo y gracias por la compañía.
La carta de Huxley a Orwell fue a finales de los cuarenta (1949), sorry, no de los cincuenta. Me he documentado: fue su profesor de francés en 1917, cuando Orwell tenía 14 años, en el colegio Eton. Poco pudo influirle entonces, me imagino.
EliminarUn abrazo
Gracias por la aclaración, Gran Uribe ¡¡
EliminarAbrazos a go-go
Vaya, un traductor casi tan estrambótico como el propio Huxley; un autor al que regresar siempre.
ResponderEliminarTodo un detalle de F. Puigcarbó.
Salut!
Todo me mueve a curiosidad y esta introducción me dio que pensar a sí que me puse a investigar y realmente me fascinó, PACO CASTILLO.
EliminarSí, cierto, todo un detalle.
Un placer ver que estas ahí, haciendonos compañía.
Cuidate ¡¡¡
salut
Un libro revelador. Lo leí a comienzos de los ochenta. Profundas reflexiones aportaron su lectura, amigo Miquel. De algún modo, uno tiende a pensar que hemos iniciado esa etapa donde comienza a verse que la individualidad y la libertad personal están prácticamente eliminadas, si es que alguna vez estuvieron vigentes y fueron libertarias, pues la manipulación de las mentes ha sido una constante desde siempre por el antojo de unos privilegiados con poder, iglesias y cultos incluidos. Brillante tu entrada de hoy.
ResponderEliminarUn abrazo y buen largo fin de semana.
Huxley lo tenía claro, TEO. Todo es vigente.
EliminarUn abrazo y gracias por estar ¡
Me suelen gustar tus entradas, pero la de hoy especialmente. No tenía ni idea de a quién le debíamos el título del libro y, es verdad, se pierde la referencia al poema, pero se gana en ironía porque, efectivamente, es un mundo feliz.
ResponderEliminarQué tiempos extraños en los que alguien podía tener una opinión política y, sin embargo, leer y admirar a alguien del signo contrario... Una criatura extraña, sin duda... Me gusta la reseña que hace del autor, como dices, muy castrense, casi telegráfica, pero cuidada·
Y un regalo magnífico...
Me llamó especialmente la atención la introducción del traductor. Fue por ello que dejé el libro de lado (ya lo tenía leido de unos años atrás), y me puse con el traductor. Y tirando del ovillo salió todo esto, incluso el título del libro, que como vemos no es "Un mundo feliz", sino que sería algo así como "Un mundo bravo", pero por lo que se ve no le gustó en demasía y supongo que después de haberlo leído, y con lo del "soma" por delante, hizo una traducción valiente.
EliminarUn placer verte por aquí, BEAU.
Salut
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarUn relato que tiene multiples capas, como una cebolla.
ResponderEliminarLo leí por la misma época que cita Uribe mas o menos.
Por entonces la explosión del trafico de drogas en nuestra sociedad de la transición parecia profetizada por la novela, que advertia de la anestesia artificial de una sociedad basada en el placer y el hedonismo, aunque no de las consecuencias que veiamos en las calles provocadas por la heroina y en menos medida del LSD.
Ahora, cuando la inteligencia artificiál empieza a enseñar de verdad sus colmillos de vampiro y empieza a alimentarse de la primera sangre con despidos masivos en medio mundo, vuelve su advertencia sobre el poder oculto y real que nos amenaza con desmontar el sistema democratico que conocemos y colocarnos una "tecnocracia" dictatorial para ahorrarnos la molestia de pensar por nosotros mismos y el esfuerzo de votar.
No se muy bién quién dijo que la historia es como un verso que siempre acaba rimando, pero creo que tenia mucha razón.
Un abrazo.
La "adormidera", que decía Hegel, fue en un principio la religión, después, el opio; más tarde el LSD y los alicinógenos. Temporada lo fué la heroina, la cocaína, las pastillas...Hoy ya son las redes, capaces de manipular tus deseos, hacerte comprar lo que no necesitas con dinero que no tienes, controlarnos logísticamente y dictarnos "tendencias" mediantes "influencers" y youtubers.
EliminarSe puede mover a la masa como se desee, , sin darnos cuenta, y se puede manipular la realidad, convirtiendo lo real en ficticio, y a la inversa.
Nos han ganado la partida, RODERICUS.
Un abrazo
Cada dia ens assemblem més al mon feliç literari.
ResponderEliminarCrec que sí, Júlia; oo també sóc de l'aposta de Huxley.
EliminarM'alegro de tornar-te a llegir.
Tanto la mini serie que vimos en los ochenta en TVE como el libro, me parecieron fantásticos. Más que ironía en el título traducido, veo una perfecta descripción de lo que se nos narra, porque, efectivamente, es un mundo feliz, pero sin lugar a la libertad de escoger esa felicidad. Se es feliz por nacimiento, por manipulación genética y educacional, no se da opción a que los integrantes de esa sociedad no sean felices y, por lo tanto, no toman decisiones para cambiar nada, todo les parece estupendo,... menos para el "salvaje", creo recordar que le llaman.
ResponderEliminarEn realidad es un dilema que viene de lejos... ¿Feliz pero prisionero, aún sin saberse así? o ¿con posibilidad de dolor, emociones negativas,... pero libre?
Se dice, si Dios es Todopoderoso, ¿porqué no vivimos en un mundo perfecto, feliz? (nos expulsaron del paraíso, recordémoslo) Y se nos dice también, porque nos da libertad para que adoptemos las condiciones que busquen nuestra felicidad.
podi-.