Cuando no tengas ideas procura inventar palabras. (Mefistófeles a Fausto)

sábado, 11 de abril de 2026

El Surrealismo, sus antecedentes, sus derivadas. (Parte I) . Sábado arte.

Después  de las entradas sobre la "patafísica" y el "movimiento pajajero",  pensé en colocar esta otra, en la cual Francesc Cornadó, que bebe de las fuentes de  personas que participaron en  aquellos movimientos (1),  intercambia conocimientos con expertos sobre el tema (2).

Francesc Cornadó y Jaime Parra. (2)

Por otra parte, en un principio, la entrada me pareció  algo extensa, pero releida un par de veces,  entiendo que para encontrar el significado de lo que se quiere expresar tenemos que  leer todo el escrito de Francesc Cornadó; este es el motivo del porqué la he dividido en dos partes.

Hay que tener en cuenta que aquellos movimientos  fueron "una  introducción al juego íntimo y mágico contra la clara comprobación plástica de las leyes de la proporción descubiertas en la geometría o en la naturaleza" (3)


                                        

                 Francesc Cornadó. 

El arte renqueaba en medio del dolor y la muerte producido por los conflictos bélicos del siglo XX en Europa.

La dispersión de los estilos artísticos se movía entre el temblor de la realidad y la desesperanza de la expresión.

La evolución constante y la modernidad se expresaban con unos estilos de ruptura y de búsqueda en espacios que pretendían ir más allá de la realidad:

buenas intenciones expresionistas expresadas en unas imágenes desencajadas y rotas,

arte de provocación,

mundos oníricos,

eliminación de una lógica formal,

sustitución de la tonalidad y la armonía por los lenguajes descompuestos y atonales,

abstracción, elogio de la velocidad,

supremacismo de la intolerancia…

Y un largo etcétera que andaba desnortado moviéndose por un caos de dolor. Un caos en el que resultaba imposible trazar una línea que uniera dos puntos de este caos de maldad.

Un punto del caos fue el dadá que subvertía el objeto artístico y el sentido, artistas que anduvieron por la ruptura de toda lógica hasta las visiones oníricas del surrealismo. Ahí estaban los readymades de Duchamp, el Cabaret Voltaire de Hugo Ball, la poesía y las teorizaciones de Tristan Tzara, la pintura y las rayografías de Man Ray, la espontaneidad y las formas biomórficas de Hans Arp, los fotomontajes de Hannah Höch. Las obras mecánicas de Picabia, los collages con objetos deshechos de Kurt Schwitters…

Rupturas en fin, que expresaban una “fobia” a toda lógica y desviaron en, muchos casos, la mirada hacia los sueños de la razón formal, o de la razón deformada.

Algunos previamente ya habían anunciado una metafísica de las ciencias imaginadas, era la patafísica, una metafísica ilógica que venía de las ideas de Alfred Jarry de finales de s. XIX. Y aún con antecedentes más lejanos, Isidore Lucien Ducasse (1846 - 1870)París, Francia, 24 de noviembre de 1870), también conocido como Conde de Lautréamont, precursor del surrealismo.

La patafísica exploraba -explora- los límites de la metafísica, quería trascender estos límites con el juego y lo absurdo, quería desmitificarlo con movimientos circenses que van de la acrobacia de las ideas a la desmitificación y que van del azar a la risa.

En casa de nuestro inolvidable Beneyto

Fobia a la lógica y unas imágenes oníricas germinaban en la mente de los artistas y dieron paso al surrealismo. Un ismo que produjo un lenguaje poderoso y alternativo a una realidad que no gustaba.

El artista respondía al estruendo de las masacres bélicas y a la intolerancia y proponía una huida del caos bélico al caos de los sueños irreales.

Era sin embargo el lenguaje de otra realidad.

  Joan Brossa

 La patafísica, el dadaísmo, el lógico-fobismo fueron unos antecedentes del surrealismo.


                                              Pero también el surrealismo ha tenido sus derivados posteriores, han sido un paso adelante en la comprensión de la realidad, para algunos han sido una forma conspicua de conocimiento. La psicología y la psiquiatría, Jung y otros post-freudianos se han empeñado en analizar los mundos oníricos que inspiraban a los artistas. Mientras estos sabios han escudriñado el universo de los sueños, la propaganda institucional y mediática se va esforzando en tildar de loco y de incongruente el pensamiento surrealista y enseguida se califica de surrealista a cualquier memez proferida por algún personajillo. No, no y no, una memez es una memez pero no es una cosa surrealista. El surrealismo es la expresión de un mundo rico en imágenes; la memez es otra cosa.

Algunas de las derivadas del surrealismo son el "daismo", las literaturas de la subversión, la patafísica renovada y sobre todo el postismo, del que ahora me extiendo.




Parte I

(1)  Jaime D. Parra. Ed.. Poéticas del Caos. Ensayos y antología. Pg. 491

(2)  Jaime D. Parra, Arnau Puig...

(3)  La Pintura Abstracta. Juan Eduardo Cirlot. Ed. Omega. II edición. 1957. Introducción.


 Continuación. Parte II

(4)  Del Modern al Postmodern. Francesc Cornadó. Ed. SD. Pg. 27


Foto 1. Del libro de Jaime D, Parra, Poéticas del Caos

Foto 2, 3. 12. M. Cartisano

Foto 4,5, 6, 7, 9, 10. Wikipedia

Foto 8, 11. Francesc Cornadó









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