Entre 1970 y pasado los 80, hubo una tendencia artística denominada "Generación de los Pajareros" . Fue uno de los episodios más curiosos y bohemios de la historia del arte español de principios del siglo XX. Este grupo no era una escuela formal, sino una "tribu" de artistas jóvenes, rebeldes y llenos de humor que se unieron en torno a la figura del maestro Eduardo Chicharro.
La "Generación Pajarera", como hemos indicado, no era un movimiento en sí, pero tenía esa sensibilidad de "pájaro" (volátil, mística y libre), a la que se aferraron artistas que rompieron con el realismo para abrazar lo simbólico y lo visionario. (*)
Esa generación buscaba dos cosas:
La ruptura con el realismo: Se alejaban de la poesía social aburrida y plana.
El hermetismo y la magia: Utilizaban un lenguaje lleno de símbolos, alquimia y visiones.
Aquí los nombres clave en Cataluña que orbitan este concepto:
1. José-Miguel Ullán (Escritor y Artista)
Es el nombre imprescindible. Él fue el alma de "La Pajarera Musical". Su obra es puro vuelo: fragmentaria, visual y muy musical. No escribía de forma lineal, sino que sus poemas "revoloteaban" por la página. Además, colaboró con grandes pintores (como Miró o Tàpies), uniendo la palabra con el trazo.
Foto: Wikipedia2. Antonio Beneyto (Pintor y Escritor)
Un referente absoluto de lo que Parra denomina las "poéticas del caos". Beneyto fue un artista total: pintor surrealista, escultor y escritor. Se le asocia con el postismo (un movimiento de vanguardia español que amaba el juego y la imaginación desenfrenada). Sus cuadros suelen estar llenos de seres híbridos y metamorfosis que encajan perfectamente con esa idea de "pajarera" o libertad creativa total.
Foto: M. Cartisano3. Francisco Pino (Poeta)
Maestro de la poesía visual y sagrada. Pino experimentó con libros-objeto, agujeros en las páginas y versos que se elevan como pájaros. Representa la parte más espiritual y "aérea" de esta corriente; para él, el poema no es algo estático, sino un evento que sucede en el aire.
Aunque es de una generación anterior, es el padre espiritual de esta visión. Su "Diccionario de Símbolos" es la biblia para entender a los pajareros. Cirlot vivía obsesionado con la simbología, el esoterismo y la idea de que el arte es una vía de escape hacia dimensiones superiores. Parra lo sitúa como el eje central de las poéticas visionarias en España.
Foto: Wikipedia5. Pere Gimferrer (Escritor)
Especialmente en su etapa más ligada a los "Novísimos". Su obra Arde el mar tiene esa cualidad de imagen deslumbrante, casi barroca y aérea, que rompe con la poesía gris de la posguerra. Representa el lujo estético y el vuelo de la imaginación.
Foto: WikipediaLos protagonistas en Madrid: El Círculo de Chicharro
Aunque el grupo era fluido, los nombres que más resonaron en esta defensa de la estética "chicharrista" y la renovación del arte joven fueron:
Eduardo Chicharro (El Maestro): El eje central. Aunque era un pintor consagrado, su estilo simbolista y su apertura mental atrajeron a los jóvenes que buscaban algo más allá del realismo tradicional. Además, el propio Eduardo Chicharro tenía una personalidad muy libre que contrastaba con el academicismo rígido de la época.
Diego Rivera: Sí, el famosísimo muralista mexicano. En su etapa joven en Madrid, Rivera fue un discípulo devoto de Chicharro y formó parte activa de este grupo de artistas inquietos antes de saltar al cubismo en París.
Luis de la Rocha: Pintor granadino y uno de los amigos más cercanos de Chicharro.
Valentín de Zubiaurre: Aunque con un estilo muy personal, formaba parte de esa atmósfera de renovación regionalista y espiritual que Chicharro promovía.
Esta generación fue el caldo de cultivo para movimientos posteriores más radicales. El propio hijo de Chicharro, Eduardo Chicharro Briones, llevaría este espíritu rebelde mucho más lejos años después al fundar el Postismo, y de ahí, Beneyto en Barcelona.





.jpg)


.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario