Se ha escrito mucho del como y el porqué de los focos del Palacio Nacional. Estoy seguro que se nos escapa un pequeño detalle, los 9 focos con sus 9 grandes proyectores.
!929. Foto La Vanguardia.
Pondré un poco de características técnicas, siempre es interesante. Los primeros (1929) fueron de la casa Sterry, de arco voltaico, de diámetro de óptica 940 mm, tensión de 73 a 83 voltios e intensidad de 150 amperios. El carbón positivo de 16 mm y el negativo de 11. Con una longitud normal de arco de 25 mm. La luz que producía era blanca.
Durante la guerra in-civil se usó para detectar aviones enemigos. Volvieron a funcionar en 1954, según un croquis de Buigas, pués era ingeniero industrial electricista y el único que sabía como hacerlo en aquella época.
En 1980 se instalaron las luces de xenón, de 7.000 vatios cada una y espejo parabólico de 650 mm. de diámetro.
Les dejo unas fotos de ambos lados del Palacio por su parte de atrás, que es desde donde se divisan los focos.
En 1980 se instalaron las luces de xenón, de 7.000 vatios cada una y espejo parabólico de 650 mm. de diámetro.
Les dejo unas fotos de ambos lados del Palacio por su parte de atrás, que es desde donde se divisan los focos.

No m'hi havia fixat mai, és molt curiós.
ResponderEliminarSalut.
Sense cap mena de dubte.
EliminarSalut
Los resultados son espectaculares y bonitos o eso creo. En cuanto a las características técnicas, la verdad: si en vez de esos datos, me pones la receta del pollastre amb escamarlans, me quedo igual. (◞‸◟ )
ResponderEliminarComo todo y en todo, Ricard, no todo interesa, pero estoy convencido de que habrá personas que les hará, por motivos técnicos, cierta gracia saber la potencia lumínica con la se contaba.
EliminarLos resultados, tal como dices, espectaculares.
Por supuesto. Solamente he querido decir que no entiendo un pimiento. Esos valores son desconocidos para este gusano rastrero.
EliminarUn efecto muy cinematográfico, sí. Con mucho de grandesa i imperi, ¿no? Me gustan no obstante,
ResponderEliminarFue el inicio de otra época en Barcelona, y desde luego un imán para la inmigración desde el resto peninsular a la ciudad, que ciertamente se benefició de ello.
EliminarCurioso eso de los nueve focos por las nueve letras de Barcelona. ¿No será supersticioso el responsable de la elección? Si la palabra elegida hubiera sido " Catalunya", la habría escogido es castellano para ahorrarse un foco
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarYa CAYETANO, si hubiera escogido España, por esa regla, se hubiera ahorrado tres.
EliminarLa verdad es que no sé a ciencia cierta quién eligió los focos, la cantidad de focos y la potencia de los mismos, pero ahí están.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarhe borrado el comentario porque había unos errores de tecleado. Ahora lo reproduzco de nuevo.
EliminarSiempre me había parecido que había siete proyectores y no nueve y pensaba: debe ser por aquello de "los siete sabios de Grecia", no en balde se colocaron en época del Noucentisme y ya se sabe que aquellos noucentistas miraban la cultura griega clásica con mucho entusiasmo.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho los detalles técnicos que nos has explicado. Las lámparas de xenón son muy duraderas.
Gracias Miquel.
Salud.
Gracias, Francesc Cornadó. Conocí hace mucho tiempo, de casualidad al Sr Buigas. Cuando estaba (él) ingresado en el Clinic, ya muy mayor y la habitación era compartida; eso me dio pie a entablar una relación en la que yo preguntaba sin cesar y él contestaba a casi todas las preguntas, pues le gustaba ser reconocido. Te hablo de la época en que la fuente de Montjuic estaba sin funcionar porque había que restaurarla y aquello duró años.
EliminarMe explicó que había estudiado ingeniería técnica y el funcionamiento de la fuente, así como mil detalles, como por ejemplo el número y el porqué de los focos y las características técnicas que apunté sin pensármelo dos veces.
Un abrazo
Salut
No son deflectores, son reflectores. Hay diferencia
ResponderEliminarPues cambiaremos el nombre rapidamente.
EliminarGracias
Cambiado está. No me he dado cuenta del gazapo ¡
EliminarGracias otra vez
Qué interesante, amigo Ricard, esta entrada que deja detalles sobre reflectores, al menos para mí, desconocidos. Ahí es nada como se explica todo, cómo los detalles cobran importancia.
ResponderEliminarGracias, apreciado amigo.
Aprovecho para desearte un buen y ya iniciado año.
Un abrazo.
Un abrazo, y los mismos deseos para ti en este año ya empezado, TEO.
EliminarPD: Soy Miquel, Teo, el que llevaba el bloc de "Escritores Recónditos" con Francesc Cornadó, en el que saliste representado: https://escritoresreconditosmistral.blogspot.com/
Un abrazo desde Tot
Miquel
Quizá había menos luz en Barcelona entonces, pero recuerdo de pequeño esos que mis padres llamaban "Rayos de la Exposición" dominaban el cielo de toda la ciudad. En la foto solo veo siete rayos, no sé si en ese momento habría dos focos apagados. Sin embargo en algunos carteles de la Exposición, sí se aprecian bien los nueve. Por ejemplo en éste:
ResponderEliminarhttps://images.auctionet.com/thumbs/large_item_2776415_c44fc51d1e.jpg
Aquí en el enlace, un estupendo cartel editado por la imprenta y editorial Rieusset S.A.(Rojas y Rieusset). Esa imprenta de gran calidad litográfica y artística, destacó por sus famosos carteles de la Exposición Internacional de Barcelona 1929, por otros de las décadas 20 y 30 y, posteriormente, otros de campañas turísticas como la de "España es diferente", muchos de ellos diseñados por Josep Rojas.
Un abrazo
Tienes razón, Gran Uribe, se ven bien siete, un octavo, a la izquierda, se ven reflejos y el noveno ya no se observa.
EliminarEn la imprenta Rieusset, que era muy buena, se imprimieron sellos de correos de España y del Ay untamiento de Barcelona y alguna peseta de papel, y estos letreros litográficos de excelente calidad.
Desde las barracas, los domingos, se veían a la perfección, aunque en época de crísis, como la guerra de los seis días, no los ponían en marcha por el coste que llevaban.
Gracias por la información ¡
Un abrazo
Siempre me han parecido mágicos esos rayos proyectados por los 'deflectores' (me gustaba más que reflectores, tenía la palabra algo de enigmático) sobre el cielo. No sé en qué ocasiones se iluminan, no sé si los fines de semana o todos los días. No voy por Montjuic por la noche. Tiene mucho la montaña de mágica por la cantidad de historias que puede contar, y tú sabes mucho sobre ello. Salut, Miquel.
ResponderEliminarHa sido un gazapo, estimado JOSELU, pero también me gusta la palabra "deflectores".
EliminarRecuerdo que "antes", ya ves, ¿cuándo era antes?, pues eso, de chiquillo, se encendían los fines de semana, sábado y domingo, de nueve de la noche hasta las once, pero ya te digo, eso era cuando se hacía la guerra con lanzas...
Tampoco puedo informarte de cuando las encienden en estos momentos, supongo que los domingos, pero sólo es eso, un suponer.
Un abrazo y salut, JOSELU