Les aseguro que hay cosas que me llaman poderosamente la atención, esta es una de ellas. Son las 7´35 de la mañana. Llueve de manera intempestiva. Observo desde el ventanal de casa, al barrendero, que impertérrito, a pesar del agua, no deja por mirar cada una de las papeleras de la plaza y vaciarlas si es menester.
Me deja pensativo, no le vigila nadie, ni a nadie se le ocurriría que pasara, y sin embargo ahí está.

El de sota casa a més canta, i xerra amb tothom qui passa.
ResponderEliminarSalut
jejeje, això és bó.
EliminarSalut
Profesionalidad o, simplemente, rutina. O ambas cosas.
ResponderEliminarNo se dejó ninguna papelera por revisar, CAYETANO, y hay unas cuantas, y mira que llovía. Creo más en lo primero.
EliminarSalut
Tengo un profundo respeto de clase por quienes ejercen sus trabajos de calle, en días buenos y malos, soportando al personal que vive y se divierte. Respeto de clase, que muchos curritos han perdido con su imbéecil desprecio.
ResponderEliminarAquí, en El Prat, son realmente eficaces. Quizá porque al final sea esta una ciudad pequeña (65.000 personas), y tenga poco que ver con una ciudad como Barcelona, pero a las siete de la mañana domingos incluidos, están las máquinas barriendo las calles y las escobas funcionando a pleno rendimiento, doy fe.
EliminarLo de antes de ayer, con una lluvia impertinente, un frío de narices y un viento molesto, todo esto a las pasadas siete de la mañana, me dejó perplejo, y la profesionalidad de este señor que miró una por una las papeleras, y hay tres, a pesar de la lluvia que calaba, es para sacarse el sombrero.
Que menos que ponerlo y darle las gracias.
Salut, Fackel
Tiene mérito. Un beso
ResponderEliminarSeguro.
EliminarOtro para ti
Aca igual, con lluvia y frío que pela están al tajo, es de admirar. Y aquí no son pocos los inmigrantes ejerciendo el trabajo ( ignoro allí).
ResponderEliminarSupongo que en estos casos los puristas de la esencia catalana y/o española (al final son lo mismo), mientras están en casa refugiados de la intemperie, no les molestará la presencia del inmigrante limpiando sus calles y papeleras, aunque esa otra cara sea invisible en sus discursos...
Salud, estimado Miquel.
Ahhh los puristas¡¡¡, ¿qué sería de nosotros sin su esencia?
EliminarUn abrazo PACO CASTILLO y salvaguárdate del fresco de Castilla, que el grajo vuela bajo ¡¡¡
Un abrazo y salut mi apreciado PACO
A las 7:35? , de
ResponderEliminarque discoteca
venías Miquel?😂,
esto es lo que se
llama ganarse su
sueldo como se
debe , no como
nuestros queridos
mandamases,un
saludo.
Miraba como llovía, simplemente.
Eliminarsalut, Orlando
Era una brooooma
ResponderEliminarLa humanidad es mejor de lo que muchas veces pensamos con nuestras miradas aviesas. Salut, Miquel.
ResponderEliminarSeguro que tienes razón.
EliminarUn abrazo
Salut, Joselu
Amic Miquel, hay individuos que soportan las inclemencias del tiempo y hacen su trabajo sin escatimar esfuerzos, son conscientes de su deber. Su labor es responsable y callada.
ResponderEliminarLos otros, los que hacen el zángano, son los que más ruido hacen.
Un abrazo.
Toda la razón del mundo.
ResponderEliminarUn abrazo
¡Bravo por él! Aunque se le perdonaría, creo, un "faltar a sus obligaciones" en dichas circunstancias.
ResponderEliminarRecuerdo que a finales de los 80 o principios de los 90, siendo yo cartero en el Raval iba en plena tormenta veraniega y matutina protegiendo las cartas con mi yo mismo y empapándome de manera desmesurada pero sin interrumpir el reparto (una misión para el Estado o algo así el repartir aquellas cartas).
podi-.
Si señor ¡
EliminarSalut
Hay trabajos que las inclemencias del tiempo les va muy mal ¡Bravo por el!.
ResponderEliminarAbrazos.
Bravo ¡
Eliminarsalut, CONCHI