Sandro Pirilli. Foto
Alfonso H. Diosdado era un fiel cumplidor en su puesto de trabajo. Administrativo de primera, se encargaba de la contabilidad general de la empresa. Jamás llegó tarde, jamás salió antes de hora, jamás pecó de absentismo.
De siempre iba impecablemente vestido. Camisa blanca y corbata negra junto a un traje que sino a medida, lo parecía, junto unos zapatos impolutos.
Como complemento, y siempre cogida a su mano derecha, le acompañaba una cartera; dentro de ella una Biblia de la Traducción al Nuevo Mundo de las Santas Escrituras y unas revistas impresas, La Atalaya y el Despertad, que según decía las hacían en Brooklyn, sede de una entidad -para mi siempre fue una empresa-, la What Tower, o lo que es lo mismo, la casa madre de los Testigos de Jehová.
Nulo conversador de temas mundanos, Alfonso H. Diosdado era incapaz de mantener un diálogo con los demás miembros del trabajo en la que no acabara hablando del tiempo del fin, el futuro Armagedón, las plagas venideras o un mundo nuevo para una nueva era. Quizá por ello, no lo sabría decir con rotundidad, el personal se apartaba de su lado a la hora del descanso, esos quince minutos que dan para comerse el tentempié.
Para él, todo lo que tuviera algo que ver con la iglesia, católica o no, era pagano, e iba de la mano de Satanás, que era quien, en su concepción religiosa, gobernaba el mundo y lo mundano.
Por descontado no creía en los santos, la Navidad, los Reyes Magos, ni los símbolos religiosos, fueran estos de la religión que fueran, ni, por supuesto, en sus representantes.
Sin embargo, en los cinco años que estuvo bajo nómina en la empresa, y en mi calidad de RRHH de la misma, jamás renegó en su concepción religiosa de la paga doble (y mundana) de diciembre, más conocida por paga extra de Navidad.
En esas cinco ocasiones (anuales) en que tuve la oportunidad de conversar con él en la oficina, siempre le pregunté por lo mismo: si la organización de los Testigos de Jehová no estaba en contra de una gratificación que se daba para celebrar un acto, a todas luces de índice religioso, concretamente católico.
Su respuesta fue siempre la misma: Forma parte del contrato, ¿no querrá usted que yo me salte el contrato a la torera?.
Firmaba la entrega y marchaba con una sonrisa exultante con el sobre de la doble paga correspondiente.

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ResponderEliminarEstic adormit encara. Miquel, la pasta es la pasta, siguis testimoni de Jehovà. I quan o musulmà. I quan a la foto, Miquel, que és un Buho?
ResponderEliminarLa pasta es la pasta, cierto.
EliminarSalut y buen despertar
La foto és extraordinària!!
EliminarNo veo ninguna incongruencia en ser "Testículo de Jehová" y cobrar una paga extraordinaria navideña, como tampoco veo que cobrar la de junio te haga sospechoso de ser franquista o monárquico.
ResponderEliminarÉl tampoco la veía, mi buen Ricard.
EliminarSalut
La foto buena hubiera sido la captada por el fotógrafo cuando haya pasado la mujer y la mirada del curita, de condescendiente y amable haya pasado a agresiva y concupiscente abierta.
ResponderEliminarPor cierto la respuesta del jehoviano fue genial, digna de cualquier irónico más de esta nuestra adorada Celtiberia.
Hay otra que la pondré, del mismo autor, muy buena por cierto.
EliminarSiempre me llamó la atención lo de las creencias cuando no convienen, esta, por lo visto y observado, no le iba bien al susodicho.
Salut
Hombre. Nadie va a renegar de un derecho. Es como si un señor de izquierdas no pudiera comprarse un chalet habiendo ganado dinero honradamente de su trabajo. Estoy pensando en algún cantautor que le han criticado alguna vez por eso. El testigo de Jehová o el ateo le pueden llamar a la paga de Navidad, paga de vacaciones de invierno.
ResponderEliminarFelices fiestas. Yo, como soy agnóstico, las llamo saturnalias.
Nadie, nadie CAYETANO, aunque venga de lo mundano y satánico, ¡por supuesto!
EliminarComo agnóstico te saludo, mi buen Cayetano, ¡Buenas saturnalias!
Y....salut, eso siempre
La foto es muy buena, lo que más deslumbra es la hebilla, ahí es donde fijamos nuestra atención y no en otra cosa.
ResponderEliminarLa paga es sagrada y de las cosas sagradas entienden mucho estos Testigos de Jehová.
Abrazos,
Buen argumento...la paga es sagrada, si señor, y de eso entienden bien los TJ
EliminarMe has convencido.
Un abrazo
jajaja podrías encarnar perfectamente a Papá Noel, mi querido MIGUEL , cuentas los cuentos incluso mejor que él... magnífica historia ...Normal , q un tipo tan cumplidor , no hiciese ascos a la paga, incluso viniendo de manos del maligno ...
ResponderEliminarQ una cosa es predicar, y otra dar trigo ; )
Ya en Asturias con mis hermanos y riquísima cobertura , estoy congelándome un balcón, sólo para desearte un preciosísima noche en compañía de tu querida .MAITE, ICARO, su esposa y vuestros dos pequeños geniecillos, un beso enorme y
✨💫✨MUY FELIZ NOCHE ✨💫✨
A ver si llega,
q lo he intentado tres veces 🤞🏼🤞🏼
jajajajaja...ostras, si que me sabe mal, MARÍA. Te lo agradezco de corazón.
EliminarQue esta noche estés en compañía de los tuyos y la casa se llene de felicidad.
Un beso y mil perdones ¡¡¡
Alfonso era un hombre serio y responsable como pocos. Su fe personal es cosa suya, y no molestaba a nadie. No veo por qué él había de rechazar un derecho laboral que todos recibían. Me recuerda una vez en Tailandia cuando estuve en u monasterio budista y me rodearon muchachos de diez o doce años pidiéndome bolígrafos, la mochila, libretas, etc, cualquier objeto personal que pudiera darles. Yo entonces les expliqué en inglés que su religión ponía en cuestión el deseo, y entonces se miraron atónitos y me dijeron que 'no problem', 'no problem'. Pues eso, para Alfonso era 'no problem'. Feliz Navidad, Miquel.
ResponderEliminarBien, bien...pero prefiero el argumento de Francesc Cornadó y las cuestiones sagradas; la paga lo es, y comprendo, tarde ya, que ante lo sagrado nadie se interponga.
EliminarUn abrazo, JOSELU, Feliz Navidad
Lo encuentro un
ResponderEliminar"espabilao" de
mucho cuidado,
el típico, bueno ,
el turrón que
sobre, nada de
tirarlo....a las
gallinas, un
saludo.
Eso, esoooo...el turrón a Pinto¡¡¡ y las gallinas¡
EliminarMuy bien
Un abrazo
Bueno, hoy en día y no sé si en algún momento fue diferente, es una paga "comercial". Tan comercial, según leí en algún sitio, las pagas extras del resto del año (en plural para los afortunados) pueden pagarse prorrateadas; la de Navidad no (almenos no sin el consenso de pagador y pagado).
ResponderEliminarpodi-.
Supongo que como todo tenderá a desaparecer, es en el único país del mundo (por circunstancias políticas) que se da y Europa no lo ve con buena cara, por eso de que lo que se desea es una uniformidad. pero teniendo en cuenta de que aquí, en Portugal y en Grecia los sueldo son los más bajos, no dicen nada.
EliminarUn abrazo y buenas fiestas
De acuerdo, que el tal individuo disfrute y se beneficie de esa paga extra por su trabajo, pero que no me intente vender su discurso, con el advenimiento del fin del mundo, el armagedón y demás maldades, las que a él le interesa vender, de ese sistema del que reniega, y que le procura no pocos beneficios y amparo...
EliminarEsa hipocresía sí me irrita, así que guárdese su "doctrina del bien y del mal" para usted, y déjenos en paz a los demás de monsergas, pobres pecadores como somos.
Salud, Miquel.
Estoy completamente de acuerdo con tu postulado, es eso, "hipocresía", ni más, ni menos.
EliminarCreo que has hecho una buena argumentación que hago mía.
Un abrazo, PACO CASTILLO
Salut
Me has hecho reír con el cuento, es la sonrisa de mi Nochebuena.
ResponderEliminarGracias.
Te deseo unas felices Fiestas.
Mi apreciada TRACY, te aseguro que es un hecho real. Pienso que estamos en una sociedad de postureo (lo comprobamos a cada momento con nuestros políticos) , donde una cosa es predicar y otra dar trigo.
EliminarLo comprobamos también en todos los ámbitos, incluso el religioso, esta semana mismo, con lo de Albiol echando a la calle y debajo de un puente a dos cententenas de emigrantes, toda la sociedad se ha enervado, pero en esa sociedad están los mulás religiosos de los centros coránicos de Badalona (te aseguro que no son pequeños salvo uno) que son seis (6), pues allí no vino ninguno y ninguno de ellos ofreció su mezquita para que pudieran pasar la/s noche/s los desheredados del sistema, noches de frio y lluvia.
Nuestro protagonista, Alfonso H. Diosdado, no es más que parte del engranaje del sistema, donde en realidad estamos todos, de una u otra forma, sometidos.
Te agradezco tu tiempo aquí, sé que llevas muchos años pasando por cas, y eso, eso si que es el mejor regalo que me/nos puedes hacer.
Para ti y los tuyos, lo mejor, o sea, paz, armonía y felicidad para el año venidero ¡
Se me han puesto los pelos de punta al leerte, porque es real todo lo que dices.
EliminarVaya mundo de mierda le vamos a dejar a nuestros descendientes.
Menos mal que con esa palabras tan cariñosa del final, me ha entrado calorcito en el alma.
Un beso muy grande con mi deseo lo mejor para ti y los tuyos.
Y tanto que vamos de postureo... Yo misma no soy creyente de nada, pero me encanta el turrón, pongo el árbol, tanto regalos de Papá Noel y hago huevos de pascua con la excusa de que eran ritos paganos., jajajjaj. Has leído MITOS Y RITOS DE LA NAVIDAD de el experto en sectas y abusos del clero del catalán PEPE RODRÍGUEZ? Una joya, amigo. Felices fiestas!!!!
ResponderEliminarNo, no lo he leído, pero sabiendo como sé que estás en el engranaje de gran lector, me da la confianza para que lo solicite a la Biblio, que es lo primero que haré CENSURASIGLOXXI. Así que darte las gracias lo primero.
EliminarLo segundo es felicitarte las fiestas, siempre en compañía de los tuyos, y que el año entrante os venga con bien y con paz.
Gracias por estar