Los autores de esas figuras geométricas (que técnicamente son un cubo, una esfera y una pirámide) son el arquitecto Antoni Carrió junto con Rosa de la Villa.
Se especuló, tiempo ha, que tenía algo que ver con los masones, pero según sus autores, nada más lejos de la realidad.
El Cubo: Representa la estabilidad, lo terrenal y lo construido por el hombre.
La Esfera: Simboliza la perfección, lo infinito y lo espiritual (a menudo asociado a lo celeste).
La Pirámide: Actúa como un puente entre la base cuadrada (la tierra) y el vértice (el cielo/lo divino).
Vila Olímpica