Creo que hay días que son inolvidables, y más para un escritor nobel. Ayer, sin duda, fue uno de esos días que pienso llevará siempre en la memoria.
A mi edad , (me queda menos tiempo que lo que he vivido), uno se ilusiona cuando ve el presente prometedor. Les presento al mismo niño que tenía tres años en la presentación tan amable que nos hace Gran Uribe, allá, por un 23 de abril de 2017
