Hay quien llama Resiliencia a la superación de hechos que no fueron del todo agradables. No me atrae la palabra. Lo definiría más como espíritu de sacrificio.
Les dejo con unas imágenes de lo que eran las aulas de primaria a los finales de la década de los sesenta, no solo en la barriada de Can Valero, sino en muchos otros del extrarradio de Barcelona.