Hoy es el día de Todos los Santos.
El 30 de octubre del 2026, y después de año y medio, recibo noticias de un sobrino del maquinista de aquel barco, Luis Martinéz Guillamón.
Esta entrada se insertó en abril del2025
Este pasado mes de marzo ha pasado treinta y nueve años de aquello y jamás se ha vuelto a saber nada. Diez personas desaparecidas y un barco que fue visto por otro barco, y que se calcula que no pudo ir más allá de las 45 millas (70 kilómetros) del puerto de Vallcarca. Aquello quedó en el olvido, salvo, desde luego, para todos los familiares que jamás han vuelto a saber nada de ellos.
Sí que es triste, si... Mi abuelo iba en ese barco (era Serafín) y ver a mi abuela tantos años con esa angustia de no tener dónde ir a despedir a mi abuelo es complicado... Yo tampoco pude entender nunca por qué nadie ha tenido interés en buscarlos, pero por lo poco que mis padres me han explicado de aquella época, el trato con las autoridades marítimas no debió ser muy cordial...
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(Del diario marinero Puente de Mando)
El martes día 13 marzo de 1984, a eso de las trece horas, salió del puerto de Vallcarca, municipio de Sitges (Barcelona), (*) con destino al puerto ibicenco de San Antonio de Portmany, el buque “Sonia G. Masiques”. Transportaba un cargamento de cemento que había cargado en la factoría cementera Portland.
Días anteriores el tiempo estuvo soplando fuerte de nordeste (gregal), ese día quedaba mar tendida de esa dirección. A eso de las seis y media de la tarde se recibe una llamada desesperada del patrón comunicando que tenían una fuerte escora y que procedían abandonar el buque. No se volvieron a tener más noticias. El hundimiento tuvo que ser muy rápido, a unas 45 millas del puerto de salida. Se dio la voz de alarma a todas embarcaciones que estuviesen por la zona, para que extremasen la vigilancia. Fueron varios los buques que estuvieron rastreando la zona, pero los únicos que encontraron fueron varios objetos como una nevera, tablones, una lancha salvavidas, pero ni rastro de los tripulantes.
Días más tarde un pesquero de Villajoyosa encontró un cuerpo que fue identificado en Ibiza por los familiares del segundo mecánico, Jesús Camiño Suárez, vecino de Corme de 50 años, tenía las iniciales suyas en la ropa y un pequeño crucifijo en el bolsillo del pantalón.
El resto de la tripulación estaba compuesta por el patrón José Tur Ferrer, vecino de Formentera de 46 años; jefe de máquinas Serafín Ferreiro Bermúdez, vecino de Cabana de 56 años; contramaestre Luis Martínez Guillamón, vecino de Cartagena de 61 años; cocinero Juan Riera Riera, vecino de Formentera de 40 años; los marineros Juan Mayans Mayans, vecino de Formentera de 56 años; José Gómez Blanco, natural de Corme de 36 años y José Manuel Mouzo Sobrido, vecino de Camelle de 23 años. Ramón Gómez Collazo, vecino de Corme que era el cocinero fijo, se había desembarcado para disfrute de vacaciones el día anterior. En conversación con el primer oficial del buque “Tatiana del Mar”, me comentó que ese día a eso de las cinco de la tarde se habían cruzado los dos buques y que navegaba con toda normalidad.
El buque “Sonia G. Masiques” fue construido en los astilleros Talleres del Astillero S.A. de Astillero-Santander entre 1965-1966, con el nombre de “Rocío del Mar”, propiedad de Equipar Marítima S.A., compañía naviera con domicilio en Bilbao e inscripto al folio BI.-4-736-2ª lista.
En 1969 pasa a la propiedad de Naviera y Comercial Masiques S.A., con domicilio en Barcelona, pasa al folio de BA.-2-457-2ª lista y cambia de nombre. Adquirido en 1978 por la Naviera Comercial Formentera S.A. domiciliada en La Savina-Formentera (Baleares). Tenía un TRB de 368,62 toneladas, carga máxima 460 toneladas, eslora 46,48 metros, manga 8,52 metros y puntal 3,60 metros. Un motor diésel marca Deutz de 460 c.v., desarrollaba una velocidad de 10 nudos.
(*) Clicar para observar el puerto de Vallcarca.


Con el titular Finaliza sin éxito la búsqueda de los ocho tripulantes del carguero 'Sonia Gema Masiques', naufragado el martes el diario EL PAÍS se hacía eco del asunto el 15 de marzo de 1984. «El hallazgo de una lancha neumática y de dos botes metálicos pertenecientes al buque, sin señales de haber sido usados, y la gran profundidad del mar en el sector donde se cree se hundió el barco, unos 1.000 metros, contribuían al pesimismo de los miembros de la operación de rescate, que seguirá hoy a primera hora. Según fuentes oficiosas, no existe ninguna esperanza de hallar con vida a los desaparecidos. [...] "Necesitamos ayuda inmediatamente" dijo la voz, informando que la carga se estaba escorando y se disponían a abandonar el barco». Dejo el enlace por si alguien tiene acceso.
ResponderEliminarhttps://elpais.com/diario/1984/03/15/espana/448153223_850215.html
Un abrazo
No he encontrado referencias en la prensa ibicenca de este naufragio, a pesar de que varios de los tripulantes eran de Formentera. Ese transporte de cemento ya era muy habitual con destino a Ibiza en 1984, en pleno despunte de la fiebre del ladrillo en la isla. Lo sigue siendo, aunque ahora desde otros centros cementeros, ya que la producción en Vallcarca se acabó en 2012. Ahora hay planes urbanísticos para ocupar aquellos terrenos de Vallcarca y muchos se frotan las manos (con el lema "sostenibilidad" por bandera, claro: «Convertir un espacio industrial en desuso desde 2012 en un nuevo barrio sostenible, tecnológico y de usos mixtos que combine economía del conocimiento, innovación, espacios naturales recuperados y al menos un 40% de vivienda protegida». Lo llaman "Vallcarca Next Masterplan").
ResponderEliminarhttps://miasarquitectes.com/wp-content/uploads/2023/12/vallcarca-14.jpg
Otro abrazo