Érase que se era un precioso reloj de Sol. De tipo vertical declinante, que marcaba en números arábigos las horas solares de las a las 7 a las 14. Carecía de líneas horarias, pero las 12 la imaginábamos nosotros en el medio del cartabón invertido.
Su autor es Keith Adams, calígrafo profesional de Cabanabona, la Noguera. Y encontrabamos su firma en la parte inferior izquierda de la fachada.
Hoy todo eso es pasado. Un magnífico edificio con toda suerte de servicios se ha encargado de sustituirle. (Cliquen en el enlace y verán...)
La vida cambia.
No es fácil verlo, hace años, yendo en bici me pareció ver algo curioso allà a lo alto... ¡Cómo para detectar una posible hora!
ResponderEliminarpodi-.
Lo hizo Adams con la ayuda de físicos, pues no siendo compleja ese diseño de reloj, como todo llevaba cierta dificultad, PODI.
EliminarUn saludo
un triste y hortera reloj de sol menos, lo importante es la diferencia de fotos de la sagrada familia ya acabada
ResponderEliminarAceptamos la crítica. Para la próxima le ponemos una pantalla táctil, a ver si así le impresiona más. Como en todo, diferimos: unos prefieren la Sagrada Familia en plan Disneylandia, yo no, y llaman triste y hortera a un aparato que necesita del Universo y la rotación terrestre para darnos la hora, y en eso tampoco coincidimos, como no coincidimos en que uno publica en abierto, con correo, con nombre y apellido, y el otro lo hace escondido, detrás de la pantallita, y solo para para darse el gusto del escupinajo matutino.
Eliminar¡Buen provecho!, hoy empieza bien el día!
Miquel, hay gente pa too. Keep calm.
ResponderEliminarHay, FRancesc, lo que se llama "crítica constructiva", aquella que nos puede decir que lsos relojes de Sol no agradan, que además considera que allí no hacía falta, o bien que esperaba algo más sobre numeración y lineas horarias; pero hay, Francesc, puras tocadas de narices donde lo que se pone es una observación carente de valor, puramente especulativa y evidentemente subjetiva: "un triste y hortera reloj de sol"...¡Ya me dirás qué clase de crítica es esa¡, sino para menospreciar el trabajo de una persona.
EliminarUna abraçada¡
Mucho me temo que era de esperar, que tarde o temprano esa medianería se cubriría con un edificio. Fue una pena que lo pusieran ahí.
ResponderEliminarSí, aquello tenía las "horas" contadas, SENIOR CITIZEN, pero fue bonito mientras duró ¡
EliminarUna pena en sentido amplio.
ResponderEliminarComo me dijo un alumno cuando le animaba a estudiar un poco más para subir del 4: "es lo que hay, profe."
Salud.
jejejeje...al menos era un alumno con sentido de la realidad .jajajaja...
EliminarSalut
Es (era) muy bonito y elegante. Los vecinos del nuevo edificio pueden apreciar un trozo de la parte superior del reloj si se suben a la azotea. Quizá si hubieran levantado una o dos plantas menos... pero la péla és la pela.
ResponderEliminarUn abrazo.
Además se tuvo que hacer la declinación correcta de la varilla conforme la latitud del lugar, Gran Uribe. Todo parece sencillo, como bien sabes, si lo diseñan, lo instalan, lo hacen los demás, y como siempre, mi vecino trabaja menos que yo y cobra el doble, eso es la norma que impera.
EliminarSupono que el reloj tenía un tiempo finito y mientras no se decidieran a construir el edificio pues se quedó aquel trabajo para solaz del viandante.
Un abrazote ¡¡¡
Acostumbrado a los relojes -algunos preciosos y muy antiguos- de sol que nos sueles poner este es un poco "diferente" pero no es hortera, siempre es mejor eso que una fachada de ladrillos, además el color claro repele algo el calor y evita filtraciones y humedades.
ResponderEliminarComo en todo, OMINONA, aquí también juega el diseño, y los hay, en eso concuerdo plenamente, que no llaman la atención. Este , en concreto, hubiera estado mejor con los números correlativos y las lineas horarias medianeras, dado que tenía espacio de sobras y era de realización sencilla.
EliminarUn saludo
Ya sabes que no soy experto, pero me llama la atención. El reloj parece que solo pretende indicar el mediodia solar, quitando importancia a los indicadores horarios. Supongo que la sombra del gnomon debe apuntar hacia ese círculo verde rodeado de letras que no llego a poder leer.
ResponderEliminarCorrecto. El mediodía solar estaba en el centro del cartabón invertido (el verde oscuro). Pero era un diseño de este arista para esa pared medianera, ahora ya ocupada por un bloque de pisos, RICARD.
EliminarUn abrazo
Progreso, que le llaman
ResponderEliminaralgunos, saludo.
Un saludo, ORLANDO ¡
ResponderEliminarNo se, a mi los relojes de sol (y esto ya lo he dicho aquí antes) me parecen una maravilla. Solo se valoran cuando se pone uno a hacerlos, yo quise poner uno en mi casa y desistí por la dificultad que veía, la falta de tiempo y capacidad para desarrollarlo. El destino final de ese solar estaba cantado, pero el reloj cumplió su trabajo perfectamente mientras estuvo allí. Ojala todos hiciéramos nuestro trabajo asi.
ResponderEliminarUn saludo
Has dado en el clavo, ¡hermano!: Solo se valoran cuando se pone uno a hacerlos
EliminarUn abrazo
No está nada mal esta medianera. Los colores son muy solares y el dominio caligráfico es un lujo.
ResponderEliminarEra un lujo, desde luego, Fackel.
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