MATO EL TIEMPO Y ÉL ME MATA A MÍ; QUE BIEN SE VIVE ENTRE ASESINOS. (Ciorán)

sábado, 4 de julio de 2026

Generación del 27. Sábado arte. 29 de abril de 1936.

 


Esta fotografía es una de las imágenes más importantes de la literatura española. Captura el homenaje a Luis Cernuda que se celebró el 29 de abril de 1936 en Madrid (en el restaurante Casa Rojo, hoy conocido como Los Galayos), con motivo de la publicación de su libro La realidad y el deseo.

Se considera "la última cena" de la Generación del 27, ya que apenas un par de meses después estalló la Guerra Civil, dispersando al grupo para siempre por el exilio y la tragedia (como el fusilamiento de Lorca).

Aunque en la mesa hay más de veinte comensales (incluyendo parejas y amigos de la cultura), aquí  identifico a las figuras más destacadas de la Generación del 27 y su entorno:

1. La fila de pie (al fondo)

Si miramos a los que están de pie, de izquierda a derecha, se pueden reconocer rostros muy célebres:

  • Federico García Lorca: Es el cuarto hombre empezando desde la izquierda (con corbata oscura y su inconfundible mirada).

  • Rafael Alberti: El sexto hombre desde la izquierda (con chaqueta oscura y pelo liso peinado hacia atrás).

  • Pablo Neruda: El hombre calvo que se encuentra justo al lado de Alberti (en el centro-derecha de la fila de pie).

  • José Bergamín: A la derecha de Neruda, mirando fijamente al frente.

  • Manuel Altolaguirre: El hombre de rostro redondeado y traje oscuro situado a la derecha de Bergamín.

  • María Teresa León: La mujer que asoma al fondo a la derecha, al lado del poeta Víctor María Cortezo.

2. Sentados a la mesa (al frente)

  • Luis Cernuda: El gran protagonista del día. Es el hombre sentado en el centro de la mesa (con bigote fino, apoyando la cabeza ligeramente sobre su mano derecha), justo detrás de una botella blanca.

  • Concha Méndez: Poeta, impresora fundamental de la generación y esposa de Altolaguirre. Es la mujer sentada a la derecha de Cernuda (con una flor clara en la solapa de su chaqueta oscura).

  • Encarnación López Júlvez "La Argentinita": La famosa bailarina y coreógrafa flamenca, muy unida al grupo de Lorca, está sentada un poco más a la derecha (con un vestido de cuello blanco con lazo).

  • Vicente Aleixandre: El futuro Premio Nobel está sentado en el extremo inferior izquierdo de la mesa (asomando la cabeza junto a otra botella).


29 comentarios:

  1. Al lado de Lorca está también Luis Buñuel. El más alto de todos, entre él y una señora.

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  2. Uf! Cuanto talento junto, una foto irrepetible.
    Salut

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  3. Para mi, todo ellos una carga, excepto mi querido Lorca.
    En el bachillerato de los cincuenta, obligado leerlos, aunque fueras de Ciencias, que lo tuyo fuera la Física Cuántica, la Química Orgánica.
    Saludos

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  4. Hablar por hablar He comparado España con Corea del Sur, desde los cincuenta, las dos parten de la miseria, la primera por la guerra civil, la segunda de expulsar a Japón.
    Hoy día España vive del turismo, que no está mal. Corea del Sur de su enorme poder tecnológico, exportando tecnología punta. Han seguido distintas formas de pensar.
    Saludos

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    1. Son maneras de pensar diferentes. Nosotros, además, somos indisciplinados de naturaleza, no nos gustaría Corea del Sur. Allí todo se lleva a rajatabla, no hay margen de error, los chicos van con una tensión horrible a clase, porque ya se les puntua de pequeños y a partir de esas notas pueden o no hacer la carrera que les apetece apoyados por el estado. Las privados son para muchísimo poder adquisitivo.
      Otro tanto Singapur; otro tanto Japón.
      Saludos

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  5. La generación del 27,no fue precisamente un signo de modernidad en el desarrollo tecnológico, lo fue en el literario, es que estamos siempre en las mismas, tratar de descubrir a Gongora.Que inventen otros
    Saludos

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  6. Vivimos en la época de la información, pero también de la desinformación. Anoche era muy tarde cuando comenté y no me detuve, pero hoy, con más tiempo, he estado buscando por si podía situar a las "sin sombrero", pero me he encontrado con tal cantidad de versiones de esta foto, que lo he dejado. En unas, que fue un homenaje a Hernando Viñes, en otras que a Luis de Góngora, en otras me encuentro la foto coloreada... ¿Como fiarte entonces de saber quién es quien?

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    1. Lo que está claro es que esa generación fue algo sin igual y que hubo un cúmulo de causas para que se diera.
      Hoy debemos andar con tiento, incluso si le preguntas a la tan cacareada I.A., pues a menudo te lleva a error.
      La foto hace tiempo la tenía guardada y pensé que hoy, sábado era un buen día para recordar una generación sin igual.
      Buen sábado ¡

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    2. Ahora tienes que recurrir a tu propia memoria, a algún libro que tengas o a la hemeroteca de un periódico, por lo confusa que es la información que encuentras. Te despistas más que cuando solo teníamos Google.

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  7. Pues vale el recuerdo, siempre vale celebrar el recuerdo de aquel elenco amplio del 27. Y leer todavía a aquella gente.

    Solo recordar, qué importante no olvidar, que Judas, los Judas de los españoles, los de siempre, ya lo tenían todo preparado para sacrificar el país a sus intereses.

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    1. Faltan muchos, Fackel. Hay un libro que cogí de la Biblio : "Casi unas memorias", de Dionisio Ridruejo, que es muy interesante al respecto; otro que me viene ahora: «André Breton: La biografía. Revolución de la mente» (Mark Polizzotti), también de la Biblio; muy interesante el abanico y sus posibilidades.
      Un saludo

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  8. García Lorca tenía en gran estima la poesía de Luis Cernuda. En este texto rinde homenaje a La realidad y el deseo ocho días antes de "La última cena":
    En homenaje a Luis Cernuda

    No vengo yo en este momento a esta mesa como amigo de Luis Cernuda, ni amigo vuestro, ni a ofrecer este banquete para cumplir un rito gastado ya en tantas farsas con discursitos decorados, con envidias cubiertas de veneno y lágrimas de cocodrilo. No vengo tampoco dispuesto a que mi voz la lleve el aire para recibir en cambio, como tantas veces, una bandeja de aplausos coronada por un “muy interesante” de merengue. Yo vengo para saludar con reverencia y entusiasmo a mi “capillita” de poeta, quizá la mejor capilla poética de Europa, y lanzar un vítor de fe en honor del gran poeta del misterio, delicadísimo poeta Luis Cernuda, para quien hay que hacer otra vez, desde el siglo XVII, la palabra divino, y a quien hay que entregar otra vez agua, juncos y penumbra para su increíble cisne renovado.

    No me equivoco. Lo que voy a decir es verdad y está en la conciencia de toda persona sensible. La aparición del libro La realidad y el deseo es una efemérides importantísima en la gloria y el paisaje de la literatura española. No me equivoco, porque para decir esto aquí yo he luchado a brazo partido con el libro, leyendo sin gana al acostarme, al levantarme; leyendo con dolor de cabeza, sacando ese poquito de odio que sentimos todos contra autores de obras perfectas; pero ha sido inútil. La realidad y el deseo me ha vencido con su perfección sin mácula, con su amorosa agonía encadenada, con su ira y sus piedras de sombra. Libro delicado y terrible al mismo tiempo, como un clave pálido que manara hilo de sangre por el temblor de cada cuerda. No habrá escritor en España, de la clase que sea, si es realmente escritor, manejador de palabras, que no quede admirado del encanto y refinamiento con que Luis Cernuda une los vocablos para crear su mundo poético propio; nadie que no se sorprenda de su efusiva lírica gemela de Bécquer y de su capacidad de mito, de transformación de elementos que surgen en el bellísimo poema El joven marino con la misma fuerza que en nuestros mejores poetas clásicos. Entre todas las voces de la actual poesía, llama y muerte en Aleixandre, ala inmensa en Alberti, lirio tierno en Moreno Villa, torrente andino en Pablo Neruda, voz doméstica entrañable en Salinas, agua oscura de gruta en Guillén, ternura y llanto en Altolaguirre, por citar poetas distintos, la voz de Luis Cernuda erguida suena original, sin alambradas ni fosos para defender su turbadora sinceridad y belleza.

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    1. Nada más que agradecer esta entrada, GRAN URIBE, es fantástica ¡

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  9. [sigue]
    La pluma que dibujó los primorosos mapas de los árabes, la que inventó clavellinas y negras mariposas en las cintas de los niños muertos, la pluma que ha escrito con sangre una carta de amor sobre la que después se ha escupido, la que ha copiado con temblor un torso de Apolo en la agonía de los institutos, pluma de pena y frenesí de rocío. es la que ha sostenido entre sus dedos Luis Cernuda mientras oía la voz que dictaba su Realidad y el deseo. Desde que el poeta canta en 1924:

    Va la brisa reciente

    por el espacio esbelta

    y en las bojas, cantando,

    abre una primavera.

    empieza un duelo con sus tristezas, con su tristeza de sevillano profundo, duelo elegantísimo, con espadín de oro y careta de narcisos; pero con miedo y sin esperanza, porque el poeta cree en la muerte total. Este duelo sin esperanza de paraíso, que hace que el poeta quiera fijar eternamente los hombros desnudos de un navegante o una momentánea cabellera, anima todas sus páginas, hasta que al fin cae victoriosamente rendido.

    Fortalecido estoy contra tu pecho

    y augusta piedra fría,

    bajo tus ojos crepusculares,

    ¡oh madre inmortal!

    en el grave himno de la “Tristeza”, uno de los últimos de La realidad y el deseo.

    No es hora de que yo estudie el libro de Luis Cernuda, pero sí es la hora de que lo cante. De que cante su espera inútil, su impiedad, y su llanto, y su desvío, expresados en norma, en frialdad, en línea de luz, en arpa. No me equivoco. No nos equivocamos. Saludemos con fe a Luis Cernuda. Saludemos a La realidad y el deseo como uno de los mejores libros de la poesía actual de España.

    21 de abril de 1936

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    1. Asignatura pendiente la de volverlo a releer, Gran Uribe. Se quedan los libros relegados porque van entrando de nuevos, y, sin embargo, los hay que no deberían apartarse de la primera linea de fuego.
      Releer, reller porque siempre se encuentran detalles que han pasado desapercibidos, pequeñas notas que bordan lo leído, y frases que toman nuevo matiz.
      Saludemos con fe a Luis Cernuda, desde luego.
      Gracias por ponernos estas líneas que han decorado magníficamente la foto.
      Un abrazote

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  10. No es por incordiar, sino para que investiguemos entre todos.

    Quizá estoy equivocada, pero a mí me parece que Luis Cernuda no está en esa foto. Mirad sus fotos en la Red, que hay muchas, mirad que no perdió el pelo ni en las últimas, ya canoso, pero sobre todo, mirad esa nariz respingona que le daba cara de niño. No hay nadie en la foto con esa nariz. ¿No os parece?

    Esto no afecta para nada a todo lo que se ha dicho sobre la generación del 27. Es simple curiosidad y la duda de que esta foto corresponda a otro momento. Cosa que está por averiguar...

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    1. No podría asegurarlo, SENIOR CITIZEN. Es una foto para ponerla en la I.A. y preguntar, yo, la verdad, es que soy una nulidad en cuento a las fisonomías y te aseguro que al único que más o menos reconocería sería a Dalí.
      Me he limitado aponer lo que ponía el libro y a situar a los personajes tal como está indicado, por lo demás poco sé, y si no hubiera habído nombres dudo mucho que hubiera podido averiguar más de dos.
      Gracias

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    2. Yo sí he buscado y, como dije al principio, me han salido cosas muy contradictorias. Por eso lo digo ahora, para ver si alguien encuentra más información.

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  11. Casi que un "dream team" de la literatura de mediados del siglo XX en español.
    No conocía esta foto, gracias por compartirla.

    Saludos,
    J.

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  12. Como tantas veces en la historia de España, el talento apareció en muy mal momento, era el momento de los discursos vacíos, del odio y de la guerra...

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  13. Una foto histórica para una generación de poetas de primera magnitud. Mi preferido era don Vicente.
    Salud.

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  14. Rafael Alberti y María Teresa León conocidos comisarios políticos, vividores y sinvergüenzas que vivian de fiesta en fiesta en el Madrid de la guerra, de vez en cuando escribían algo. Entre fiesta y fiesta mandaban u obligaban a morir a otros al frente, este tipo de gente siempre lo hace asi, se dedicaban a darles consejitos políticos y justificar los crímenes de Stalin.
    Hay mucha Cultura en esa foto, esos dos no merecen estar ahí.
    Un saludo.

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