Este aparato se dio solo en el Eixample y en parte de la zona "alta" de Barcelona, la "de posibles", aunque en alguna ocasión lo podemos observar, de manera "casera" en la parte menos adinerada de la ciudad.
Una calle de Barcelona, en los albores del 1900.
Cuando empezó la construcción fuera murallas de la nueva planificación de Barcelona las calles, a lo contrario que los barrios intramuros, estaban sin empedrar. Los días de lluvia, como se pueden imaginar, todo era barro. Este aparato fue un invento. Se colocaba en el portal de la vivienda y, cuando el vecino entraba, arrastraba la suela de su zapato por sobre la lámina que ven ustedes, de tal manera que, se desprendía del fango.
Empezó a prestar sus funciones a partir de 1860 aproximadamente.
Quedó fuera de servicio sobre 1935/1940.
Quedan en la actualidad menos de 100 en toda Barcelona.
Hacían conjunto generalmente con los picaportes.
Bueno, les explico, este instrumento es un "limpia-suelas de zapatos".
A medida que se fueron empedrando las calles, estos aparatos quedaron en desuso.

Fora de l'entrada tindria sentit, però a dins, en netejar-se la sola de les sabates la porqueria anava a parar a terra, el que entenc era una solució parcial, resulta més pràctic cambiar-se les sabates només entrar a casa.
ResponderEliminarA la Lanera, un barri de SBD, hi ha uns blocs de pisos en què aquest estri és a fora al costat de l'entrada als pisos.
Salut
Generalment era "la portera", la que natejaba el portal. Recorda que es va instalar en la zona de posibles.
EliminarSalut
No lo veo muy práctico. Si no se les ocurrió nada mejor, pues nada, bendito sea, pero tengo la impresión de que la típica alfombra de "rasca rasca" en la puerta exterior del edificio, sería más efectivo, por lo que dice Francesc.
ResponderEliminarEstaba la portera que se encargaba del asunto, Ricard, a cambio vivía gratis en los bajos, recogía la basura cada tarde , limpiaba la escalera y se encargaba de la vigilancia del inmueble.
EliminarLos limpiazatos se pusieron en zona del Eixample de la ciudad y eso era de gente con poder adquisitivo.
Un abrazo
En los años 60 espera un lujo al alcance de pocos. En mi primer barrio de Madrid no había y, como las calles aledañas a mi casa no estaban ni adoquinadas ni asfaltadas, llegabas con todo el barro en los zapatos. Recuerdo la técnica del palito para quitar los pegotones de barro en las suelas y minimizar la bronca de mi madre.
ResponderEliminarFue un invento de la época que dio resultado.
EliminarTambién yo utilizaba el palito, los caminos de las barracas no eran asfaltados ¡¡¡
Un abrazo
Salut, Cayetano
Disculpa. Donde dice "espera" hay que entender "eso era". Maldito móvil. Como dice Francesc Puigcarbó, debería estar prohibido teclear en el móvil a los jubilados.
ResponderEliminarjejejeje....el domingo te pongo un artículo que sale hoy en La Vanguardia de la Silvia Orriols...pa cagarse, de verdad, ya verás lo que quiere hacer con los jubilados...eso para que nos vayamos haciendo a la idea de lo que pasará si gana un solo escaño más y por aquellas presiona al que ostente el sillón...
EliminarNo lo conocía. Un beso
ResponderEliminarAparatos de la época, SUSANA MORENO
ResponderEliminarSalut
Había leído hace un tiempo en tu blog sobre estos artilugios que me llamaron mucho la atención. Hubo un tiempo lejano ya en que tenían sentido por los barrizales de las calles y, además, en las casas ricas, había una portera que barría continuamente los restos que dejaban los propietarios o inquilinos de los pisos que se limpiaban con ese raspador de suelas mientras se asían con sus manos a aparato de arriba. Curioso que hayan quedado restos todavía de esa función en Barcelona. Sin duda, fuiste recorriendo el Eixample revisando todos los portales para descubrir dichos aparatos, los que quedaban. Un abrazo, Miquel.
ResponderEliminarNo puedo asegurar que los tengo todos, pero como he pateado tanto la ciudad en busca de ellos, y he hecho fotos a todos los he he visto, dispongo de un catálogo extenso de la mayoría de los que hay en la ciudad. Era normal que se dieran en l´Eixample, la zona nueva de Barcelona y que no estaba asfaltada, y que no los hubiera en El Raval, porque aquello estaba empedrado, además es lo que nos dices, la limpieza del barro iba a costa de la portera.
EliminarLos que quedan, ya muy pocos, se van eliminando cuando se hacen reparaciones o remodelaciones en la finca.
Un abrazo
Salut
Miquel, es un artilugio que fue muy útil, los hay que son unas piezas de forja muy buenas, tú, desde hace tiempo, has puesto ejemplos en tu blog que son muy interesantes.
ResponderEliminarDespués de utilizarlo, sin embargo, el encargado de la portería tenía que acudir con la escoba para recoger el barro. ¡Ah, otros tiempos! otras costumbres y otras formas de servicio.
Abrazos,
Lo fue, sin duda, Francesc Cornadó. Una manera rápida y útil de quitarse el barro de las suelas. Los hay igual que los picaportes, de muy diferentes calidades, formas y estilos, pero todos con la misma función, limpiar el barro de la suela de los zapatos.
EliminarOtros tiempos, sin duda.
Un abrazo
salut
Viendo el barrizal que tienen montado en la primera foto ( estupenda, por cierto) más que un limpia zapatos, lo que necesitarían es una pértiga para cruzar eso sin enterrarse media pierna : ) Algunos de estos limpia zapatos son realmente bonitos, como un adorno ahí, a pie de bota…Antes éramos mucho más detallistas, creo que hoy no se le ocurriría a nadie colocar un artilugio así, mucho menos hacerlos con ese mimo ; ) Un beso grande y muy feliz finde, mi querido MIGUEL!
ResponderEliminarLos hay de muchos tipos y estilos, MARÍA, algún día te dedicaré una entrada con las variantes, y las hay bellísimas.
EliminarLa primera foto es para darnos una idea de como eran las calles del Eixample a primeros de siglo.
Un beso grande
Son muy bonitos, lo mismo que los picaportes que has ido "coleccionando". Pues a mí me parece muy útil que existiera ese artilugio. El barro quedaba sólo en la entrada y la portera, si la había, únicamente tenía que limpiar de tierra ese trozo y no toda la escalera (o también el ascensor, cuando lo había). En Les Corts, donde vivo, he visto alguno situado en la parte de fuera del portal. Y todavía me parece mejor el asidero para no perder el equilibio en esa operación que veo en dos de las fotos. Me sería muy útil actualmente...
ResponderEliminar¡Cuánto ha cambiado la carretera de Sants (o Cruz Cubierta, creo que la llamaban). Se dice que es la calle más comercial de Europa y lo creo, aquello es un hervidero. Hay muy pocas persianas bajadas porque los comercios funcionan todos a pleno rendimiento y en estos días están que no veas...
Un abrazo
Si que lo son Gran Uribe. Ya me indicarás donde están estos exteriores que no he visto ninguno en Les Corts, y son extraños de encontrar.
EliminarTodo ha cambiado, pero en los años setenta aquello, Cruz Cubierta, era un hervidero, tal como dices. El rey de los zapatos, tenía más de quince zapaterías en aquella calle, era el Silvestre, el mismo dueño de los restaurantes Salamanca.
Todavía funciona, pero ya no como antes.
Un abrazo fuerte ¡¡¡¡
Salut
Eran tiempos duros, pero no faltaban buenos oficios artesanales para solucionar no pocos problemas. Gran aporte el tuyo, querido Miquel.
ResponderEliminarSalut
Esta semana que entra pondré algunos más, amigo PACO CASTILLO; tengo un catálogo bastante surtido, y los hay muy curiosos.
EliminarGracias por tu compañía y guárdate del frio ¡
Salut
No es el mismo edificio,
ResponderEliminaren el salia un ascensor
de la epoca que lo
mostraste en su
momento?, lo de
los zapatos ,
supongo que
era , antes de
que las alfombras
existieran, buen
finde , un saludo.
Creo que no, ORLANDO. Las alfombras son incompatibles con los limpiazapatos.
EliminarUn saludo Buen finde
Pues entre los 70 y 90 aún hubieran sido útiles, restos caninos más que barro.
ResponderEliminarBuenísima, la idea del asidera, pues solo he de hacer la proyección mental para ver que necesitaría apoyarme en algo.
podi-.
Un simple bordillo hace de limpiazapatos, aunque hoy día las calles no están embarradas.
ResponderEliminar