NINGUNA CUCARACHA ENCUENTRA FEA A SU CRIA

viernes, 11 de noviembre de 2022

Cuentos de Navidad. La boda de Carlos

 


Feliz, el padre de la novia se acercó a nuestra mesa compuesta exclusivamente por conocidos y amigos del novio. No éramos más de siete. Con un golpe certero abrió la caja de habanos.

-Supongo que si sois de la misma profesión que mi yerno lo tendréis prohibido, dijo, profiriendo después  una larga carcajada.

Nos miramos sin atrever a preguntar cuál era esa profesión que prohibia fumar puros habanos. Él, al ver cierta cara de sorpresa en nuestras expresiones se adelantó: 

-Si, ya lo se, ya lo se, vosotros siempre recomendáis lo que no haceis.

Ninguno de nosotros, se atrevió a contestar, era evidente de que no sabíamos seguirle el juego.

En un arrebato, y mirándome fijamente dijo:

-Tu debes de ser Sebastian, llevas barba. Carlos me ha comentado de que además de ser amigos trabajas en el mismo hospital que él, pero que lo tuyo es la pediatría.

Estuve a punto de decirle que no trabajaba en ningún hospital, que se equivocaba, que no era pediatra, que no era médico de nada y que si a algo me dedicaba era a llevar el departamento de personal de una empresa a la que se le podía calificar de mediana, pero no dije nada, antes bien, guardé silencio y me convertí en cómplice de una situación que me estaba superando por momentos. 

Antes de abrir la boca para contestar lo que no sabía contestarle le cogí el puro de las manos y sin que mediara respuesta por mi parte le pedí fuego. Los demás comensales, tan callados como yo, tampoco abrieron la boca. Fui afortunado, alguien, al verle con la caja entre las manos, le pidió un cigarro; Leopoldo, el padre de la novia, desapareció de mi vista tan rápido como había llegado.

Al quedarnos solos un cúmulo de miradas casi inquisitoriales me vinieron desde todos los puntos de la mesa; pedían una respuesta.  No sabía que decir. Joaquín, compañero del novio y con el que yo tenía cierta relación, me miró, y con un despiste que rozaba la candidez lanzó la pregunta:

-¿De que va la cosa?

-No se, respondí. Creo que hay una confusión, porque yo no soy médico, ya lo sabes, lo mío son las contrataciones y lo que no lo son.

-¿Y porqué no se lo has dicho? ¿Porqué no le has dicho que Carlos es representante comercial de un laboratorio?

-¿Tu crees que es el momento?, le respondí. Ponte en mi lugar. 

Me levanté de la mesa y fui a ver a Carlos. Estaba con Nuria, la novia. Por lo que sabía hacía casi un año que se habían conocido. Coincidí con la pareja en un par de ocasiones, siempre con las prisas de él y siempre por casualidad.  Decidieron casarse. Ya tenían  piso. De alquiler, muy cerca del trabajo del novio, que por lo que parecía debía de ser también el mío, el Hospital del Mar, según decía ella en voz alta, como para que los comensales pudieran escucharla. 

 Al verme pensó que la iba a felicitar. Sin darme tiempo me dió un abrazo y repitió lo mismo que le escuché momentos antes del encuentro. Además, añadió como colofón, estaremos cerca de la playa, con lo que me gusta.

Asentí sin saber donde poner la vista. Azorado busqué a Carlos. Me encontró primero. En voz baja, la más baja que pude poner, le pedí una explicación y me dijo que siguiera la corriente, que en ese momento no podía decirme  nada.

Sin despedirme de nadie y casi de escondidas di media vuelta buscando la salida. Como fui a tropezar  con la madre de la novia todavía no me lo explico.

-¡ Tu eres Sebastian¡, ¿no?, el compañero de Carlos, lo se porque llevas barba. !Que bien tener en casa a un médico¡, me soltó a voz de pronto. De momento, continuó,  ya me ha expedido el certificado para el carnet de conducir y no he tenido que hacer nada. ¡Es un cielo de chico¡. 

-¿Ya te vas?, me preguntó al ver que enfilaba hacia la puerta de salida

-Si, es que hoy tengo guardia, le contesté.



15 comentarios:

  1. No voy a poner yo en duda que lo mejor sea seguir la corriente y, por supuesto, tomar distancia antes de que ésta te arrastre sin control.

    podi-.

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  2. CARLOS PORTILLO -PODI-.
    El cuento es real. Ya sabes que la realidad supera la ficción y viene a cuento, precisamente, porque ayer escuché por la SER a una persona en Galicia que se hizo pasar por médico durante no se cuantos años.
    Lo bueno es que la suegra iba con carnet de conducir expedido con un certificado médico y número de colegiado ¿cómo?, pues no sabría decirte, pero iba.
    PD: Aquello, como es de suponer, acabó mal.
    Un abrazo

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  3. Un relato con una parte de enigma -la descripción, tan afortunadamente impregnada de voluntaria confusión, acaso kafkiana- y otra de sacar conclusiones de otro carácter. Por ejemplo, la chapuza hispánica, ese elemento de aprovechamiento de los conocidos que nos facilitan contra legalidad. Pero en sí me ha gustado. Buena senda la tuya, hermano.

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  4. Sucedió más o menos así, FACKEL. Han pasado muchos años, unos cuarenta, pero lo recordé al instante cuando escuché la noticia por la radio.
    Un abrazo
    salut ¡

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  5. jajaja pobre Miguel !! así q tienes pinta de médico !! jaja Lo has contado de maravilla!! . Un relato, tan bien descrito q uno siente tus ganas de salir disparado de esa casa ...pero a ver , se supone que estabais en una cena de pedida o celebración de compromiso en casa de los novios ¿cómo es q los novios no os habían presentado a sus padres ? ¿o es q no me he enterado de nada ? jaja no importa . Me ha resultado muy entretenido ...Deberías plantearte ir a por el segundo libro. En serio Miguel !!! pero este, cuando lo termines, lo presentas en condiciones ; )

    Un besito y feliz viernes !!

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  6. Bravo, Miquel, uno más para añadir. Me gusta el enigma.
    Salud

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  7. Es que la historia tiene su miga, MARÍA. La relación con el supuesto Carlos venía del barrio, vivíamos casi frente por frente. No tenía mucha gente que invitar, cuando en esa época se invitaba a montón por familia, así que invitó a sus amigos y unos cuantos conocidos. La madre de él (no tenía padre) no sabía de la mentira de su hijo, como no la sabíamos nosotros con respecto a la novia, y por ende tampoco conocíamos a los padres de la novia. Por lo que parece se conocieron, el le explicó la trola (era representante de farmacia y se conocía todos los medicamentos) y ella se lo creyó. Al cabo de casi un año decidieron casarse. Los demás no sabíamos nada.
    Allí, en la boda, a mas de uno le pasó como a mi, los padres del novio hablaban de la profesión de su yerno.
    Por lo demás también hay aderezo, no te olvides de que es un cuento...pero que de cuento tiene poco.
    Un abrazo muy fuerte desde El Prat (Barcelona)

    Jejejejeje...ya te digo, FRANCESC CORNADÓ, los hay que superan la ficción
    Un abrazote

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  8. Muy bonito cuento,del cuentista,que iba de lo que no era.
    Tengo un caso parecido,en él,la novía lo sabía,pero no toda su familia a la que tenía engañada. Un amigo de mi hijo, autónomo con unos pocos trabajadores,que se dedica a pequeñas obras,cambiar cocinas,pisos enteros...Que se gana muy bien la vida,tuvo que pasar como arquitecto porque la pija de su futura mujer así lo quería.Así que la familia de la novia y sus acompañantes,pensando que el novio era arquitecto,la del novio calladitos,para dar gusto a la novia.Lo que mal empieza,mal acaba,hoy día están divorciados.El chico se ha vuelto a casar,felizmente.

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  9. Es que viene al caso porque, CAR RES, resulta que ayer escuché en hora 24 un caso de una mujer en Galicia que se hacía pasar por médica. Y estuvo no se cuantos años con consulta. Yo me pregunto cómo puede uno ejercer en un organismo oficial si has de entregar el número de colegiado y has de conformar montones de papeles y has de estar dado de alta en el colegio de médicos y has de cobrar por un organismo oficial...No lo entiendo, pero por lo visto se ha dado el caso.
    Y si, no será este mio , ni el tuyo, el único caso. Pero lo que mal empieza no puede tener buen final.
    Un abrazo

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  10. Hora 25...ya le he quitado una hora, CAR RES...

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  11. Una mentira es como una bolita de granizo, cuantas más vueltas da en la nube, más crece. Hasta que su peso vence la fuerza del viento, y cae con un estruendo tremendo.

    Ha habido casos de familias engañadas en las que la "comedia" ha durado décadas

    Un abrazo.

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  12. No me extraña, RODERICUS, el problema viene cuando te embolican...
    Abrazos

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  13. En el pueblo de mi ex, un señor se fue a hacer la vasectomía pues tiene siete hijos y resulta que es estéril, Los hijos son igual que el padre, clavados, el padre es el hermano del marido.
    Un saludo.

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