Esta semana hemos encontrado otro reloj de Sol abandonado.
La historia que comparte el reloj es triste; el pueblo, Marmellar (Tarragona) se vio dividido con el estallido de la Guerra Civil en 1936. Por lo visto, allí se desató, entre los vecinos, una virulencia inusitada.
Fue de esta manera como el pueblo quedó dividido entre los partidarios de la República y los del bando sublevado; muchos residentes huyeron o fueron reclutados por uno u otro bando.
La iglesia fue utilizada como cuartel, como almacén de munición y como paredón, con lo que fue profanada, alterándose para siempre la vida de un pueblo que con sus casi setenta habitantes estaban, antes de estallar la contienda, unidos todos casi familiarmente.
En los años sesenta ya no habitaba nadie, porque el pasado, siendo una buena referencia, ya no era una buena residencia, y el pueblo quedó abandonado.
Hoy, hemos puesto el reloj de Sol; no estaba en el catálogo, y se me da que tampoco le importaba porque él vivía de las miradas de la población, independientemente de su ideología y condición.
El reloj lo encontrarán en la parte izquierda, mirando la foto, se observa la sombra de la varilla, entre la hornacina de San Miquel, que era el santo patrón de la iglesia, y el pequeño rosetón. Quedan, además, las muestras de la contienda si se observa con detenimiento la pared que aún, a duras penas, se sostiene.