Les invito a esta entrada del filósofo José Antonio Marina, les añado su página.
Por don José Antonio Marina. Filósofo.
¿Por qué, si todo el mundo desea la paz, no la hemos conseguido? Resulta que la respuesta es demasiado obvia para aceptarla a las primeras de cambio. La paz no se ha alcanzado porque no es verdad que todo el mundo desee la paz. Sería más verdadero decir que todo el mundo desea la paz cuando está perdiendo la guerra o después de haber conseguido la victoria.
Recibimos continuamente noticias de las guerras en Ucrania, Irán, etc. y su trágico muestrario de sufrimientos. La muerte, la tristeza de los que quedan, las heridas, la huida, la destrucción.. La paz aparece como relajamiento, cobardía, hedonismo, lujo, aburguesamiento, decadencia, caos. Frente a ella, la guerra es disciplina, valentía, obediencia a un ideal, sacrificio, desprendimiento. La paz es la superficialidad de los sentidos. La guerra revela la profundidad de las cosas al asomarse al abismo de la muerte. Aquella es la monotonía de lo cotidiano. Esta, en cambio, tiene la intensidad de la excepción.
Me parece evidente que se trata de una elaboración sofisticada -conceptual y estética- de la guerra, que elude la terrible experiencia real, pero la insistencia con que se presenta da que pensar. Creo que se trata de una mala solución a un deseo inevitable y contradictorio que no podemos obviar: aspiramos a la comodidad y a la grandeza. Los filósofos escolásticos reconocían en el ser humano dos tipos de deseos: los hedónicos, que aspiraban al placer, y los “arduos”, que buscaban la superación. Considerar que la guerra es la única manera de satisfacer este movimiento ascendente es una tremenda equivocación, a mi juicio inducida por otras motivaciones y creencias, propagadas desde el poder, que me propongo estudiar en próximos podcast.
¡Qué ustedes lo piensen bien!

Es curioso. Casi nadie dice querer las guerras, pero se siguen produciendo año tras año, década tras década, siglo tras siglo como si no hubiera un mañana. Tal vez sea por eso que dice F.C. (y el Génesis 4), acerca de Caín, Abel y la quijada de burro.
ResponderEliminar[Incluso entre los que se las dan de pacifistas hay tipos que se benefician de modo indirecto de ella, por otros motivos, en general políticos, ajenos por tanto a lo estrictamente económico o militar, aunque se manifiesten como "muy enfadados". "Hasta aquí puedo leer."].
Un abrazote
Cierto, muy curioso.
EliminarGracias, Gran Uribe.
Un abrazo
La veritable fi d'una guerra no es la pau que la segueix, sino una altra guerra, una guerra que sempre i de vell ve motivada per les religions, i ara també, encara que hi ha altres factors afegits coma excusa. Dit aixo, no entenc ni puc compartir el raonament de Marina, haurem d'esperar al següent podcast a veure com desenvolupa la seva idea.
ResponderEliminarSalut
Correcte, de moment ens fa pensar.
EliminarSalut, Francesc
La paz es solo ese tiempo que se toman las partes beligerantes para rearmarse. Es nuestra naturaleza que ni siglos de cultura, moral, ética y avance social, consiguen apaciguar. Somos una especie depredadora de sí misma y cualquier excusa es suficiente.
ResponderEliminarEs un interesante punto de vista, RICARD PARDO, comparto lo de especie depredadora, y supongo que lo llevamos en los genes.
EliminarUna personalidad que me cae bien aquí en Francia dijo lo siguiente: «Los que declaran la guerra deberían ser los primeros en acudir al campo de batalla. Trump, Netanyahu, Putin y toda esa pandilla se lo pensarían dos veces».
ResponderEliminar¡Me encanta la foto! ¡Que tengas un buen domingo!
Tenemos un problema, al menos en España, PHILFFF, carecemos de filósofos de prestigio que salgan a exponer sus ideas; no sé el motivo, pero en los años setenta, ochenta, teníamos, por ejemplo, a Aranguren, Tierno Galván, o García Calvo; hoy parece que la intelectualidad esté escondida, cuando sería necesario que saliera a explicar qué nos está pasando.
EliminarLa foto es curiosa, cierto, no deja de ser la extrañeza de lo novedoso frente al enquistamiento de las costumbres, el cambio, al fin y al cabo.
Gracias por estar
"Considerar que la guerra es la única manera de satisfacer este movimiento ascendente es una tremenda equivocación, a mi juicio inducida por otras motivaciones y creencias, propagadas desde el poder" Me parece inteligente este pensamiento. Pero no olvidemos que aquel fatídico grito de ¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte! resuena por doquier en el mundo. ¿Sabes cómo considera el premier israelí a su socio español ultra? Búsquese en los últimos periódicos.
ResponderEliminarEsperemos el post de la semana que viene, quizá nos lo aclare, suele pasar con Marina.
EliminarLlevas razón, al menos así lo creo, FACKEL, con el primer ministro israelí, no seré yo quien lo contradiga.
En la península, el ejemplo es Unamuno, se ha dado con harta frecuencia el silenciar el pensamiento.
Una cosa es lo que quieran los ciudadanos de a pie y otra muy distinta lo que quieran aquellos que se benefician directa o indirectamente de las guerras: gobernantes con delirios de grandeza, industria armamentística, grupos financieros, lobbies, empresas constructoras ( las que se forran con las reconstrucciones) y otros amos del mundo. En realidad estamos en manos de unas pocas familias de multimillonarios. Echarnos la culpa a todos, incluyendo a "grupos pacifistas", me parece tremendamente injusto.
ResponderEliminarCAYETANO, no echa la culpa, pero si nos responsabiliza. Intentaré explicarme: De una u otra forma, dentro de nada inundaremos las carreteras por semana santa (como sino pasara nada) y seguiremos comportándonos como si la guerra fuera esa cosa lejana que va con "otros" y no con nosotros. Aquí, Miguel Sebastian, ministro de Economía con Zapatero, y una persona que hay que escuchar porque sigue dando clases en la universidad y no se le puede tildar de sectario, nos dijo que "somos más pobres" y que no deberíamos gastar tanto; que nos quedáramos en la península y que procuráramos gastar menos; y es a eso a lo que se refiere Marina, que no queremos hacernos a la idea de que hemos de ser consecuentes en la parte que nos toca.
EliminarGracias por pasarte
Dicen que el mundo sólo avanza con las guerras. Es triste pero puede ser cierto. Un beso
ResponderEliminarSería válido, en todo caso, para los que quedan vivos, SUSANA MORENO, pero... ¿para los muertos?
EliminarOtro para ti
Entiendo que como eres filósofo, te llamé la atención, lo que dice otro. A mi no.
ResponderEliminarComo Tecnólogo, el problema está en el dominio de las energías y las materias primas, cada vez más escasas y degradadas.Ahora es Putin con su gas y Trump con el dominio del petróleo mundial, de lo que va quedando, pero podrían llamarse de otra forma.
Esperemos,que el miedo a la inflación mundial, descontrolada, pare la guerra. En la última situación, como la actual de los setenta, duró una década las consecuencias.
Saludos
Sí. cierto, me llama la atención. Hoy, ya ves, no se estilan estas voces, hace años, las voces de Tierno Galván, Aranguren o García Calvo, nos hacían pensar.
EliminarVeo la cosa compleja y no tengo idea de como saldremos del atolladero. Nos jugamos los cuartos con personas fanáticas, que nada tiene que ver con asuntos de dinero, sino de ideología, y aquí vamos a perder. Los israelitas con su fe, y los arabes con la suya , han hecho que el "atontolinao pelopincho" encienda la mecha, y ahora a pagar la inflación los de abajo.
No tengo idea de lo que ocurrirá, de verdad, pero estoy contigo que esto durará otra década en ponerse bien.
Saludos
PD: Por otro lado, Car Res, no soy filósofo; la filosofía es una actitud de vida, he estudiado filosofía, que parece lo mismo, pero no lo es.
EliminarUn filósofo, a mi entender, es el que adopta una corriente, escribe sobre ella, actúa conforme a esta corriente y participa a sus semejantes de esa manera de pensar. No es mi caso.
Te agradezco, eso sí, que me hayas concedido la graduación. Solo he estudiado la materia de la Filosofía, sus corrientes y sus partícipes. Lo hice también, años ha, en Teología, y en el mismo caso ser teólogo no significa comulgar al cien por cien con alguna religión en concreto, sino que te abre la puerta a saber qué piensan y por qué actúan los partícipes de otras maneras de pensar.
saludos
En este asunto, de energías, materias primas, oro de reserva, inflación, nada tiene que ver las religiones, aunque se cansen de repetirlo los medios, pero bueno eso es otra cosa
EliminarEsperemos que el pasado, sirva de experiencia y no se cometan los mismos errores
A ver, la guerra siempre ha sido la excusa "patriotica" para obtener riquezas y beneficios materiales.
ResponderEliminarComo ejemplo mas claro tenemos a la expansión imperial de Roma, Las guerras por entonces garantizaban riquezas ganadas con el expolio, de las que se beneficiaba en parte el tesoro romano, con su porcentaje legál.
Cuando se agotó el sistema de levas entre los ciudadanos romanos, se recurrió a tropas mercenarias barbaras para mantener el estatu quo. Y al finál, cuando faltaron territorios que saquear y someter, el imperio de Occidente colapsó.
Estos dias he descubierto algo curioso que encaja en este sistema.
Cuando concluyó la guerra con el Reino Nazarí de Granada, y no hubo nada que expoliar con la mano en la espada, los pequeños señores feudales del reino de Navarra se dedicaron a hacerse la guerra entre ellos y robarse mutuamente en una guerra civil sorda de baja intensidad.
La gran guerra de La Reconquista habia terminado, y algunos energumenos se negaban a adaptar sus ingresos a los tiempos de paz.
El problema es el olvido de las consecuencias de la guerra. En España y el resto de Europa aún tenemos frescas las consecuencias de las guerras y de la miseria generada por estas.
De aquí no me hace falta mencionar nada. Francia emergió de la guerra profundamente humillada por la ocupación y el expolio a la que fué sometida, y para rematar tuvo dos pequeñas guerras coloniales : Vietnam y Argelia.
Inglaterra venció, pero la ruina economica duró allí décadas, agravada por el colapso de su sistema colonial. El continente Indio se independizó en 1.947 y simultaneamente todas sus colonias en Asia siguieron el mismo camino.
Acabaron de pagar la deuda del tratado de "prestamo y arriendo" con los Estados Unidos a finales de los años ochenta. Los norteamericanos no les perdonaron ni un solo dolar.
No les fué mejor a Holanda y Belgica, que también perdieron sus colonias, con las consiguientes consecuencia economicas.
Esto sirve para entender la reticiencia de la Unión Europea a embarcarse en aventuras bélicas, y estoy convencido de que la mayoria de europeos pensamos igual.
Pero somos muy pocos. . . .
Ahhhhhh !!, Enmanuelle, Silvie Kristell, mi simbolo sexuál de finales de los setenta.
Sofisticación francesa, belleza, lenceria interior de lujo. . . . contra el aldeanismo nacionál y las bragas "sobaqueras" de algodón. Los hijos de la "una, grande y libre" despertabamos al erotismo y al sexo. . . .tiempos aquellos.
Saludos.
Se me olvidaba, el Trompa ha puesto en marcha la guerra no declarada con Irán con la vista puesta en el control del petroleo Iraní, y con un erros de calculo mayusculo : jamas se ha ganado una guerra con bombardeos aéreos ( que alguien le pregunte por Vietnam, guerra de la que se libró con un cerificado medico falso ), sin una intervención potente y decidida por medios terrestres, con las consecuentes bajas mortales.
ResponderEliminarParte de este error ha sido no pensar en que la destrucción de las instalaciones petroliferas en la zona conllevaran años enteros de reconstrucción cara y laboriosa para llegar a los niveles de producción anteriores a este desastre. Irán no es Venezuela.
Saludos.
La Europa en que vivimos es fruto de dos guerras mundiales que transformaron mapas, derribaron imperios, eclosionaron nacionalismos y se formaron naciones más puras, se derrotó el racismo científico, se elevaron un nuevo imperio soviético que terminó cayendo setenta años después, todo lo han convertido las guerras. No seríamos los que somos sin esas guerras en que murieron decenas de millones de personas, aunque menos que con la gripe española de 1918-1920. Es terrible pero las guerras además de ser factores de destrucción, construyen la historia, la hacen avanzar a cuenta de victorias y derrotas, de muertos y supervivientes... Eso sí, mejor que no le toque a uno porque el sufrimiento es terrible. Un fuerte abrazo, Tot, y mejor que nos toque la paz en nuestra vida.
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