Viendo a Manolo apoyado en la barandilla del puente, hilo de pescar en mano, recordé a JOSELU y una entrada en su bloc.
Manolo, el niño del canal, es un nombre ficticio, pero todo parecido con la realidad, es en este caso, real.
Manolo no tiene más de doce años. Hoy, jueves, no ha ido al colegio, a la pregunta del porqué, la respuesta es contundente: no le gusta el profesor. A él lo que le gusta es pescar siluros; me ha dicho que los hay en el canal; perseguir bagres y barbos, y no dejar descansar a las carpas.
Manolo me ha dicho en tono confidencial, que este año apenas hay mariposas, y pocos, muy pocos saltamontes; que encuentra a faltar abejas, que extraña a las ranas, y que si las hay sólo están en el Parc Nou, porque los siluros y otras especies, como la tortuga, la que tiene el mano, y que está a punto de volver a lanzar al canal, han acabado con ellas.
Manolo me ha dicho, que están desapareciendo pájaros que antes, "cuando era joven", de eso hará un par de años, El Prat podía presumir, como los verderones, los gorriones, los petirrojos o los verdecillos. También me ha comentado que este año ve menos hormigas, que no entiende el motivo; y que "algo está pasando".
También dejó sentado que siempre lleva pan duro en el bolsillo, no para él, sino para los animales que va a visitar. Por otra parte no le gustan las palomas y es poco amigo de las cotorras argentinas, dice que atacan los nidos de los mirlos, y que estos si que son pájaros "pájaros".
Manolo no sé si aprobará o suspenderá el curso, pero les aseguro que la hora larga que pasé a su lado, junto al canal, viendo como pescaba y escuchando sus explicaciones sobre las especies endémicas de El Prat, en Ciencias Naturales llevaría Matrícula de Honor.
Manolo podría dar una clase magistral, no lo dudo, y todo ello con su temprana edad, pero intuyo que , y no sé porqué motivo, a Manolo no lo encontrarán a faltar en clase, y que en su casa nadie le preguntará como le ha ido el colegio.
Son puras especulaciones, desde luego.
Cada año (¿cada día?) hay más y más Manolos en el mundo, me los encuentro en cada aula, en cada curso, en cada escuela.
ResponderEliminarLes fallamos, a ellos y a nostros.
Saludos,
J.