CUANDO APARECEN LAS BANDERAS SE ACABAN LOS ARGUMENTOS.



sábado, 7 de abril de 2018

Ya no hay zurcidoras, como tampoco huevos de madera para coser calcetines...

Dicen que el tiempo de la miseria ya pasó. Lo creo, pienso que ahora estamos en el de la pobreza. No quedan zurcidoras. No se ven huevos de madera para coser calcetines. Algún dedal (sólo para coleccionistas),  y pocas agujas para enhebrar. 
Les dejo con lo que fue el Pasaje de les Manufactures, antaño un vivero de oficios y trasiego de vida, y hoy convertido todo él, en restaurante de diseño.

Diuen que el temps de la misèria ja va passar. Ho crec, penso que ara estem en el de la pobresa. No queden zurcidores. No es veuen ous de fusta per cosir mitjons. Algun didal (només per a col·leccionistes), i poques agulles per enfilar. 
Els deixo amb el que va ser hi el Passatge de les Manufactures, antany un viver d'oficis i tràfec de vida, i avui convertit tot ell, en restaurant de disseny.





20 comentarios:

Rodericus dijo...

Hombre, en la caja de la costura de casa no hay huevo de madera, pero si su versión algo mas moderna de cristal.

No me avergüenza decir que de vez en cuando le echo algún zurcido a algúna prenda con un pequeño estropicio que se puede retocar sin problemas, y prolongar la vida útil de esa pieza de ropa.

Han desaparecido de los barrios las "mercerías" donde se podían conseguir carretes de hilo del color adecuado, agujas, botones, cremalleras, etc. Y aún gracias que se puede conseguir algo de todo eso en los bazares de los chinos.

Recuerdo que cuando era crío había en mi calle, justo debajo del mercado de la Boqueria, una pequeña tienda donde dos señoras arreglaban ropa, e incluso zurcían médias con una curios máquina de coser que exigía bastante habilidad y buena vista para manejarla

Ahora seria impensable zurcir unas medias. Cosas de nuestra sociedad de "usar y tirar".

Nunca he asociado arreglar la ropa con miseria o estrecheces, quizás porque soy un tipo austero vistiendo, y poco dado a la influencia de las modas.

Salut.

Tot Barcelona dijo...

El cartel de "Zurcidora" es algo que a las nuevas generaciones les llamará a curiosidad.
La máquina a la que te refieres, RODERICUS, era la de coger "puntos de media", pues antes las medias se zurcían. Eso fue hasta que vino la "Marie Cler"...un panty para cada mujer. Creo que costaba 25 pesetas y aquello acabó con la austeridad de contar en reparar las "carreras".

Un abrazo
salut

Fackel dijo...

El que no quede tanto medio y cultura del pasado lo interpretarán muchos como un avance del presente. Pero el tema este me recuerda una conversación que mantuve ayer con un hombre de pueblo al que casualmente conocí y tomamos un par de vinos en una invitación mutua, alimentada por la empatía de que yo preguntaba y él me daba a conocer, que me estuvo ilustrando con naturalidad sobre los ramajes que se quitaban de encinas y robles, que aún se hace, su preparación y utilización para mantener los hornos de las tahonas y de los alfares, y me asombró cómo hasta lo aparentemente más insignificante -que un tipo de rama raspe y destroce las paredes de un horno de barro, por ejemplo- denotaba un alto nivel cultural en los oficios, que eran muchos, complejos y variados, del pasado. Y como estos temas, infinidad de ellos que hoy no los conocemos nadie.

Lo de los puntos a las medias...qué recuerdos me trae de niñez. Aquí solía haber una mujer dedicada a ello en algunas droguerías, en un pequeño rincón. Sorprendente todo. Así que en aquella época regalar a una mujer unas medias de nylon era más acierto que dar a un hombre una corbata.

Salud para este sábado pluvioso en la ancha es Castilla y ojalá lo fuera también en las mentes de sus pobladores, como ahí en las de los vuestros paisanos. Falta nos hace a todos más visión y coger los puntos desprendidos de nuestras mutuas incomprensiones.

Júlia dijo...

En la novela 'Un mundo feliz' uno de los eslogans oficiales es 'vale más desechar que tener que remendar', ya estamos así, la ficción ha superado la realidad.

Júlia dijo...

Perdó, quería decir que la realidad ya ha superado a la ficción, como en aquello de qué no sé cuantas repeticiones hacen una verdad.

F. Puigcarbó dijo...

ALTO LES SEQUES! a casa tenim l'ou de fusta i una 'zurcidora' profesional, que era la seva feina de joveneta. Cert és que com està jubilada ja no exerceix.

Tot Barcelona dijo...

Que bueno FACKEL. Y que gusto da el conocer a personas que por su experiencia explican oficios que pronto se perderán. me gusta eso de "tomando unos vinos", aquí se ha perdido la costumbre, si es que alguna vez la ha habido. Hace una generación aún quedaba lo de las tascas, siempre cerca del puerto, pero también es una costumbre de "gente mayor". Existen, y no te rías, vinotecas, si, así de expresivo son los nombres, pero lo de las tascas ya es del pasado.

Un abrazo y que la lluvia no se exceda, que todo en su justo término es lo ideal.
salut

Cert JÚLIA ¡¡¡ ostres. És veritat. ja no recordaba la frase.
Una abraçada.
salut

Ahhhhhhhhhhhh¡¡¡ aixó de profesional és diferent. Ara no diguis que la titulació és per la Universitat Juan Carlos I..¡¡¡ que la cosa está que arde ¡¡
Salut FRANCESC PUIGCARBó.

Cayetano Gea dijo...

Los tiempos cambian. Algunos oficios desaparecen absorbidos por la vorágine de la sociedad actual.
Otro oficio artesano que desapareció prácticamente fue el de zapatero remendón. En Madrid se les podía ver hace cincuenta años ocupando en los portales el hueco que dejaba libre la escalera. Allí montaban su cubículo. O siempre olía a cuero y a pegamento.
Un abrazo, Miquel.

car res dijo...

Tengo la suerte de tener en casa,una zurcidora de medias(con la que se pagó la carrera),aún las hijas echan de mano de su madre para pequeños arreglos de la ropa de los nietos,con su máquina que ahora es eléctrica,pero mucho tiempo fue de pedales.
"Coger medias",era un buen oficio y se ganaba bien la vida,sobretodo si eras buena,lástima que
era trabajo exclusivo de mujeres,porque a mi se me daba muy bien,enganchar el hilo con el final de la aguja e ir haciendo la trama,meter y sacar,meter y sacar....jajjaa.Me conformaba
con ayudarla.En las medias no era un huevo de madera,lo era un cilindro metálico con final de
goma y cromado,donde se colocaba la media,para estirarla en la zona de la "carrera"(rotura).
Ya no existe ese oficio en detrimento de las piernas bonitas y elegantes.
Salut.

Tot Barcelona dijo...

Cierto CAYETANO GEA. Quedan muy pocos en Barcelona. Recuerdo el de relojero cuando los relojes iban a cuerda y se tenían que engrasar y limpiar una vez al año.
Y el de talabartero...ya lo creo, siempre con correas de cuero.
Salut

jejeje, hay un capítulo en la narración del libro que se me dió por escribir, CAR RES, que habla de las diferentes clases de media que cosía la zurcidora que conocí. Y de las historias que se escuchaban en aquel cubículo. Ahora esbozo una sonrisa...
Salut
Un abrazo

Tracy dijo...

Me has hecho recordar la caja de costura de mi abuela.

Gracias

Tot Barcelona dijo...

No dejes de practicar con ella, TRACY. Te evocará cosas, seguro.
un abrazo
salut

Chordi dijo...

Pues yo tengo un huevo de madera y cada vez que se me agujerea un calcetín me lo zurzo y como nuevo...Saludos a todos y a los que no me visitan también.

Tot Barcelona dijo...

Ya no están de moda ¡¡¡ CHORDI. Pero bien por conservarlo.
Un abrazo

AMALTEA dijo...

No hay zurcidoras ni se arreglan puntos de media, pero desde hace unos años han abierto tiendas de arreglos de ropa, y sí, pobreza hay, pero es distinta a la de entonces.

Abrazos

Tot Barcelona dijo...

Estoy de acuerdo, AMALTEA.
Un abrazo

AMAJAIAK dijo...

He estado varias veces antes de que se haya convertido en restaurante. Aunque hubieran muchos negocios cerrados era como un túnel del tiempo. También ha desaparecido el bar Pasajes??

AMAJAIAK dijo...

Ah por cierto tengo ahí esperándome unos leotardos y calcetines para arreglar que me tengo que poner a ello...😉 Las medias ya es otro cantar

Tot Barcelona dijo...

Si, ha desaparecido, AMAJAIAK. Ahora todo es diseño del nuevo restaurante, por uno y otro lado del pasaje.
Un abrazo

Enric H. March dijo...

Visc al costat, Miquel, i estic absolutament desolat! Fins i tot l'hotel que se l'ha apropiat en podia haver tret rendiment si hagués restaurat les petites botigues per activar-les un altre cop. Potser no una sargidora, però pensant una mica segur que s'hauria pogut trobar oficis actuals.