HEMOS CREADO UNA CULTURA QUE DESTRUYE SISTEMÁTICAMENTE LA CALIDAD.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Cuando el sentido común es el menos común de los sentidos



Pocas cosas que decir, salvo esta demostración de lo evidente. No hace falta ser Heidegger para convencerles de la diferencia entre tiempo y ser.
A los dueños les ha faltado tiempo y les ha sobrado ser. Tiempo para eliminar el cartel de cerámica valenciana, "rajoles" hechas una a una, pintadas y decoradas a mano . Y ser, porque han dejado de serlo y no valen los juegos de palabras.
Tendría alguna explicación plausible si es que hubieran cambiado de razón social, de epígrafe industrial o simplemente cerrado las puertas. Pero como podrán observar, ni tan siquiera ha cambiado de manos la empresa.
Simplemente han cambiado el letrero, el tipo de letrero.
Ha sido en menos de quince días.
Menos mal que tenemos constancia de una vez existió algo bonito en aquella fachada...
Descanse en paz la cerámica y la porcelana.
¡¡¡ Viva el plástico ¡¡¡

5 comentarios:

Història i tradició dijo...

Pues no entiendo el cambio... Realmente hay cosas que tienen una verdadera "Història i tradició", y se tendrían que conservar, y no mandarlas al carajo a la mínima.

C.E.T.I.N.A. dijo...

Donde no hay...
Siempre pasa lo mismo, tienen que venir de fuera a enseñarnos el valor de lo que tiramos a la basura. El día en que alguna de estas piezas cotice en el mercado del arte más de uno y de dos se va a tirar de los pelos

perico consorte dijo...

Me temo, aunque no estoy seguro del todo, que el Ayuntamiento de Barcelona tiene algo que ver con la modificación.

Hay una ordenanza municipal sobre "Usos del Paisaje Urbano" que regula las medidas y colocación de los rótulos en la fachada.

Su redacción es lo bastante abierta como para que quepan infinidad de interpretaciones.

ARC dijo...

...y digo yo Prof."Miquel" ¿no sera producto de un cambio generacional en la direccion de la empresa?..de esos cambios se han vivido muchos en nuestra sociedad...abuelos que se dejaron la vida creando trabajo y riqueza, hijos que lograron la expansión y nietos que cambiaron hasta los rótulos de las fachadas, para acabar vendiendo locales y/o solares, a bordo de un AUDI que no suele respetar ni los limites de velocidad por la Ciudad.Es una teoria.

Miquel dijo...

Es posible, ARC, es posible, pero he de decir que, quedéme perplejo cuando visioné tamaña desventura. Era un bellçisimo cartel de los años 40... En realidad, no se si los culpables son los dueños o el Ayunta-miento, lo que es seguro es la falta de sensibilidad que nos rodea...Salut