HEMOS CREADO UNA CULTURA QUE DESTRUYE SISTEMÁTICAMENTE LA CALIDAD.

lunes, 8 de septiembre de 2008

En nuestra ciudad nadie se muere de hambre, pero si de soledad.


Creo que es un problema común. Que se da en las grandes metrópolis. Cada vez vivimos más años y, cada vez más solos. Los servicios sociales no funcionan lo bien que debieran, pero me consta que funcionan. El problema ya no reside en la salud, reside en lo que hasta ahora hemos llamado familia.
Hay una canción de Serrat, llegar a viejo que apostrofa en el final algo así como " si supieran que todos llevamos un viejo encima ", que siempre me ha dado que pensar.
Dicen que todos los niños tienen un ángel de la guarda...¿ que no tienen los viejos para que ni siquiera se detengan los ángeles a su lado, solo los gorriones ?...
La foto puede ser de cualquier ciudad, en esto no llevamos primacía...

7 comentarios:

perico consorte dijo...

Parece que el peso de la soledad y la tristeza dobla su espalda y tiñe de dolor sus facciones. Pero está limpio y bien vestido, le sobra un trozo de pan y tiene con quién compartirlo, aunque sean unos pocos gorriones. Cuántos habrá, y hay, que no tienen ni siquiera eso. Pero ¿cómo arreglarlo? Si los abuelos se quejan de hacer de canguros de los nietos, me temo que los nietos se quejarán de cuidar de los abuelos y de los padres cuando sean viejos. Malo cuando todo lo fiamos al "papá" Estado, aunque sea el del bienestar(?). No se cuándo ni dónde, pero se ha roto la cadena de la solidaridad y el cariño y la convivencia de varias generaciones bajo el mismo techo, y así nos va. Tenemos I-pod, coches varios, segundas residencias, varios televisores, pero dejamos a los viejos en urgencias cuando nos vamos de vacaciones; eso cuando no los dejamos en una gasolinera, y no está el Estado diciéndonos, como lo hace con los perros, "él no lo haría".

Oscar 7m76 dijo...

Ciertamente es triste pasarse toda la puta vida trabajando y desgatiñándose continuamente para acabar postrado en un banco sin nombre en una plaza sin nombre.

Disfruteu collons, que són dos dies!

C.E.T.I.N.A. dijo...

Cuando llegar a viejo era algo excepcional la sociedad rendía pleitesía a los individuos que habían logrado sobrevivir más años que los demás porque entendían que acumulaban un saber muy valioso.

Hoy en día, cuando llegar a viejo es lo normal, y con el boom de las telecomunicaciones, el saber de los ancianos ha dejado de ser valorado.

Cualquiera con acceso a la red prefierimos consultar nuestras dudas a la Wikipedia o pedir consejo en un chat antes que "perder el tiempo" charlando con un viejo.

Y actualmente todo aquello que no tiene un "valor añadido", personas incluidas, carece de interés para una sociedad que se mueve exclusivamente en función de la rentabilidad económica. O sea, que si no queréis ser un viejo apartado más ya podéis ir pensando como ser rentables.

Yo, si llego a los 70 años, me he planteado muy seriamente ejercer de camello. Dinero limpio, libre de impuestos, exento de ir a prisión y rodeado permanentemente de gente joven. ¡Ah, y la mandanga gratis! ;-)

Salu2

Miquel dijo...

Cada comentario tiene su fondo y, el fondo es muy hondo, casi sin fin...Dignos de releerlos...

Història i tradició dijo...

Un post que deja mucho que pensar. Ya hace bastante que frecuento tu blog, ¡Felicidades! Haces un gran trabajo. Un saludo desde Montmeló.

Miquel dijo...

Os lo agradezco. Me mereceís ternura. A veces, con mí pequeña canon en el bolsillo, hago fotos que después ni las reconozco. Soy un imbécil. Un cretino que ve las cosas como son después de visionarlas por el formato ISO. Gracias. A los de aquí y a los de allá. Un inciso, la foto del "yayo", es de Madrid, de esta semana, me vi reflejado. Solo, viejo y quisquilloso...¡ que penoso ¡ un saludo grande, tan grande que deje de ser saludo para convertirse en un abrazo...

Bolero dijo...

Gràcies per la teva sensibilitat