Esta maneta que les presento acompañaba la puerta del establecimiento, la había diseñado el abuelo del Sr Ullod, un forjador de primera.
El establecimiento ha cerrado. La maneta marchó con él. El barrio se quedó sin forja sin forjador, y sin maneta.
No hay relevo generacional. Sin la maneta, me, nos vamos quedando sin referencias.
I el pany d'acord amb la maneta, podien haver-lo conservat amb la clau i tot. Menys mal q
ResponderEliminar....que la façana ha estat bellament decorada pels grafiteros.
ResponderEliminarÉs molt trist, de veritat.
ResponderEliminarSalut, Francesc
El trabajo que necesita para hacerla en la forja, a partir de un trozo de hierro. Hoy día, ni se valora, ni se hacen estas cosas.
ResponderEliminarSaludos
Esto es una obra de arte, tal como suena. Ya me dijo en su momento que cuando se jubilara aquello iba a cerrar, que no había nadie detrás, y que se perdería el oficio. Así fue, Car Res.
EliminarSaludos
A dónde habrá ido a parar. Es la historia, amigos.
ResponderEliminarSe la llevó el nieto con él. Era un trabajo de su abuelo, el que instaló la forja en el barrio. Era lógico que se la llevara.
EliminarUn travail d'orfèvre ! Bon jeudi.
ResponderEliminarCierto, PHIFFF
EliminarBon día ¡
Preciosa maneta.
ResponderEliminarNos vamos quedando sin profesionales de cualquier oficio. Faltan cerrajeros, ebanistas, fontaneros...
Menos mal que algunos huecos los están ocupando los inmigrantes.
Salud.
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No va de broma, esa es una suerte, CAYETANO. No hay vidrieros, los que conozco han venido de Polonia, y aquí desconozco si hay escuela de Artes y Oficios, pero lo que si hay es falta de buenos profesionales del ramo.
EliminarSalut
Así es. En Marruecos sigues viendo montones de zapateros, bordadores, ebanistas... todo lo que aqui está desapareciendo.
EliminarHemos cambiado la esencia, AMAIA, ahora consumimos más y fabricamos menos..
EliminarUn saludo Gracias por estar
Una sociedad sin manetas y sin relevo generacional no tiene donde cogerse.
ResponderEliminarSalud.
Siempre le quedará las "agarraderas", mi buen Francesc Cornadó ¡
EliminarTener referentes significa tener un ejemplo a seguir en nuestra vida profesional , artística, por sus valores... Otro término que va a caer en el olvido. La maneta es preciosa. Gracias.
ResponderEliminarTal como lo dices, CENSURA SIGLO XXI, los referentes son importantes.
EliminarEl "drac" es realmente bonito.
A ti por estar
Por si te interesa saber,en la " casa de la papallona"(casa de la mariposa),de la que hicistes un escrito,cuatro inquilinos se han declarado en "huelga de pago".Noticia de tv3
ResponderEliminarSaludos
Ostras¡, esto se pone complicado. Al igual la papellona nos sale volando ¡
Eliminarsaludos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarUna maneta hecha para durar mucho tiempo, sin obsolescencia, este producto puede aguantar más de 200 años sin mantenimiento, sin reparaciones. Uno compra una maneta de estas y sabe que no comprará más. Lo duradero, lo fiable, lo que lleva firma de verdad ya no esta de moda. No hay relevo porque no pagamos por lo duradero.
EliminarNos parece caro un fontanero, un herrero (que bien me suena esta palabra) o un carpintero que nos arregla una avería por 200 euros en dos o tres horas, porque no valoramos que de esos 200 aurelios, 35 se los lleva el IVA, el fontanero tiene una furgoneta que vale 50.000 euros con herramienta que vale otros 20.000 y un combustible a 1,86 euros que tiene que desplazarse a tu casa, que tiene que pagar autónomos (para sanidá y hedukakion, eso si) y luego, si gana algo debe pagar a Hacienda. Como cada día hay menos gente dispuesta a pagar esto y si comprar cosas prefabricadas con fecha de caducidad. Las manijas que se venden son una mierda hecha de aleaciones de plásticos y metales que se rompen en cinco años pero que montamos nosotros que somos muy hábiles y no contabilizamos nuestro tiempo, nuestro desplazamiento y nuestra ocupación. Echo mucho de menos las empresas que llevaban el nombre del orgulloso propietario, no se si me explico.
Un saludo.
Te explicas con claridad meridiana, DANIEL. Es curioso que ahoro todo viene en un pac, y si se te funde una bombilla has de cambiar la lámpara entera, de loscos.
EliminarTodas las lámparas de rosca, y si se hacen obsoletas porque cambia la moda, me da lo mismo que me da igual, pero de rosca ¡.
Un abrazo
Una pregunta: ¿Es de forja o de fundición? Más parece de lo segundo.
ResponderEliminarNo, no, forja, forja. Lo forjó el abuelo de quién ha cerrado ya el establecimiento. Es una pieza única.
EliminarAquello era un pequeño taller en medio de Barcelona que ya no podía seguir por varios motivos: los precios de alquiler de los bajos, el pequeño horno a gas para trabajar el hierro y que ya se le iba a costos excesivos, los sistemas ignífugos que tenía que tener para el locar, el precio del seguro para ese tipo de establecimiento...Aquello, ya me lo decía, en cuanto pudiera se jubilaba. Insostenible en una capital como Barcelona, máxime cuando todo empezaba a ser de alquiler y los inquilinos se desentendían de los balcones y barandas y los propietarios pasaban del arreglo.
Vivimos en un mundo de 'usar y tirar' en que nada se repara, ni se prevé su duración más allá de pocos años. Sale más rentable -palabra clave- sustituir que hacer productos que duren y sean de calidad. Los antiguos oficios han desaparecido y las profesiones se orientan a realidades tecnológicas y no espirituales. Por el contrario, me cuenta mi hija pequeña que acaba de volver de la India que allí existen los artesanos, la reparación de objetos, la risa las plegarias, las danzas, la trascendencia. Tal vez, en occidente hemos perdido todo eso al abandonar los valores firmes y quedarnos con lo lábil y quebradizo. Este es el mundo que vivimos y por eso, países como la India nos suscitan sentimientos encontrados por su pervivencia de la artesanía y la risa. Somos una civilización de la obsolescencia y el ceño fruncido. Salut, Tot. Un abrazo.
ResponderEliminarDesde luego es otra filosofía. Te diré que en Sudamérica, en general, en las capitales lo que hay es la economía de subsistencia, o sea, sea aprovecha todo porque no se puede comprar nada nuevo, que sino iría por los derroteros de Europa.
EliminarGusta el brilli brilli, y estrenar, aunque lo que estrenes te dure el conectarlo.
Me gustaban los coches para toda una vida, aquellos WW Escarabajos que jamás perdían vigencia, y así todo.
Sigo utilizando un reloj de cuerda (que atrasa un pelín en invierno y adelanta otro pelín en los veranos) y continuo con una estilográfica a la que cargo la tinta en casa.
Sé que lo que se necesita es que los dineros se mmuevan, se paguen ivas, se renueven las cosas, entra dentro de la lógica, JOSELU, pero insisto en que no me hacen falta tantas cosas para vivir y no necesito cambiarlas con tanta asiduidad. Soy de la vieja escuela.
Salut, JOSELU. Un abrazo
Vaya frase "Somos una civilización de la obsolescencia y el ceño fruncido."
EliminarUna realidad brutal.
Un saludo
Cierto, DANIEL, cierto. Eso es lo que somos.
Eliminarantes eran los detalles en forja ya no se usan aunque un dildo artesanal en forja tendría exito.
ResponderEliminarUffff ¡¡¡ que chiste tan malo ¡¡¡
EliminarReproduce un dragón, no?,
ResponderEliminarotro oficio más, que se pierde,
dichoso Instagram, y realities
de la tele, ahora , lo que cuenta,
es eso, saludo.
Sí, es un drac, un dragón, ORLANDO, muy típico de la escenografía catalana.
EliminarUn saludo
A ver,no hay que confundir una obra artesanal de forja,que no salen dos exactamente iguales,con una producción industrial.De principio resulta mucho más cara y no puede cubrir las necesidades de un país,ni el recambio.En este mes he cambiado un televisor y una pantalla de ordenador,por el mismo problema, las cintas de Leds que las forman.Yo mismo lo hubiese hecho,he preferido llevarlo al área específica de desechos.Las nuevas pantallas son de más calidad tecnológica ,un paso adelante .
ResponderEliminarSaludos
Es una obra artesanal, sólo hay una pieza al gusto y diseño de au autor. Car Res
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste tipo de manetas es precioso. En el portal de la casa donde viví mi infancia (una obra el arquitecto Enric Sagnier, desaparecida como tantas suyas) había una parecida. Era muy hermosa pero escasamente ergonómica y había que agarrarla con tiento.
ResponderEliminarEn el barrio, muy cerca de casa había entonces dos herreros. Había ido alguna vez con mi madre para que me arreglara un triciclo. Era un local oscuro y tremendamente ruidoso, que me impresionaba mucho, una especie de La fragua de Vulcano, de Velázquez, pero con los personajes con mono azul (en lugar de a pecho descubierto y calzón corto) y unas gafas protectoras que me dejaban fascinado y me producían cierto yuyu.
Ese tipo de negocios tuvo que abandonar los barrios residenciales por ser molestos y, como empezaron a aparecer manetas "de los chinos", se acabó el asunto. En la isla de Ibiza todavía hay algunos herreros, porque como hay tanta "villa" (y tando ladronzuelo), la gente encarga muchas rejas de de todo tipo (también de fantasía) para ventanas y cercas de parcela.
Un abrazo
También por asuntos del ruido tuvo que acolcharlo todo con una especie de goma protectora en el local donde forjaba, lo que fue un costo inasumible. Todo se le presentó en contra y el hecho de la edad también supuso el cierre definitivo del local.
EliminarHoy todo se compra en los chinos y las maneta están a disposición de cualquiera por cuatro reales, Gran Uribe.
No sé quien se encarga de reparar balcones y hierros para los mismos, pero cada vez se nos hará mas complejo.
Un abrazo
Es robaven molts piacaports d'aquest tipus, a la meva escala no en va quedar ni un
EliminarCert, Júlia, en Sant Antoni va passar el mateix. Un plaer llegir-te.
EliminarSalut