No he podido insertar la propaganda íntegra, sin que saliera esta persona, pero a grandes rasgos, lo que deseo comentar es hasta donde llega la propaganda y la visualización de la ciudad en el plano mundial.
Según El Pais, diario serio, "El vídeo pretendía adoptar un tono satírico para mostrar la experiencia cotidiana de Barcelona, pero terminó tocando los temas más sensibles para los locales:
Seguridad y robos: La modelo protagonista aparecía en escena riéndose mientras sufría un intento de hurto del bolso a plena luz del día.
Encarecimiento de la vida: Se ironizaba con pagar precios inflados (como un café a casi 10 €) en una clara alusión al impacto de la gentrificación y el turismo de masas.
Saturación y suciedad: El anuncio mostraba calles masificadas, exceso de tráfico, plagas de palomas y ruido urbano mientras la protagonista concluía de forma desenfadada que, aun así, era "la ciudad con más estilo"..."
Lograron lo que querían, que se hablara de ellos (de la marca), sea mal o bien es secundario, y, por extensión, que se hablara de los problemas que atraviesan la ciudad. Ahora la cuestión es ver qué se hace con ellos, si es que algo se hace.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Creo que la han anulado, JOSÉ A GARCÍA.
EliminarSaludos
Doncs jo el trobo molt interessant, la banalització de la Barcelona real aconsegueix dos objectius, un, que es parli de la marca i dos que es prengui consciència de tots els inconvenients de la ciutat. És un anunci actual amb un llenguatge actual. No és del nostre temps, suposo que és això el que ens incomoda.
ResponderEliminarSaludos
Trobo trist que una campanya es basi en les deficiències de la ciutat, t'ho dic de cor.
EliminarSalut
si, crec que han anul·lat la campanya. Ho han fet per acabar d'àrrodonir el seu missatge, perquè les deficiències d'aquesta ciutat ni son tantes ni son tan greus
EliminarCorrecte.
EliminarSalut, Francesc
Vamos, hombre, no te sorprendas: la publicidad es sumamente sibilina. Y retorcida. Juega con todos los elementos habidos y por haber. Toma los reales para subvertirlos hacia sus intereses. Creo que hoy día publicidad -del tipo que sea, sobre todo este estilo aparentemente simpático pero agresivo- confluye cada vez más con el estilo de la extrema derecha. ¿Casualidad o convergencia natural? Por que la agresividad late por doquier, de modo sinuoso, maquiavélico, buscando identidades por doquier, forzando a que tú te identifiques con ello. ¿Banalización? Total. En jugar con elementos de vida cotidiana y en la simplificación de las "ideas" de las personas. Hay que ser muy fuertes y experimentados para no ceder a ninguno detodo eso.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con la parte ¿Banalización? Total. Y permíteme que no me sorprenda, pero que me ponga triste que lo que se remarque sea lo negativo, al estilo de la psicología inversa, me duele.
EliminarUn saludo
La campaña, me la sopla. Allá ellos y sus estrategias de marketing. Pero la realidad de la ciudad es la que es: Un pestazo de cojones y ciclistas extranjeros sorteando las bolsas de basura sin recoger.
ResponderEliminarEs evidente lo evidente, pero hay otras cosa, creo, para remarcar.
EliminarLo que me duele es que se acentúe como una "cosa más" que Barcelona como marca puede ofrecer.
Barcelona, no es eso, ni mucho menos. La han elegido como podía ser por ejemplo Milán, donde intentaron robarne. Se da en todas las grandes ciudades, en los espacios con aglomeraciones, sobre todo turísticas, donde la gente se distrae y va relajada. Hasta en Córdoba para ver la Mezquita.
ResponderEliminarEn este tipo de anuncio, cada uno ve lo que quiere ver y refleja su personalidad. Ideal para un si co analista.
Saludos
Sí, no puedo llevarte la contraria, lo sé, pero es para una campaña mundial. Desigual es conocida en el mundo entero, y realmente veo casi degradante hacer una campaña de la ciudad con lo negativo. No sé, pero no le veo, al menos para el nativo, como cosas diferenciales con respecto a otra ciudad. Y sí, en todos lados hay despisteros.
EliminarSaludos
Yo no le veo la g4acia. Un beso
ResponderEliminarMe sucede algo similar, SUSANA MORENO.
EliminarOtro para ti
Yo diría como el torero, que "hay gente pa tó"...
ResponderEliminarEs que imagínate que la propaganda fuera de la ciudad de Granada, y mientras la estilizada señorita enseña los colores de la prenda, detrás se viera como los aparcacoches se pelean entre ellos para recibir las propinas por "vigilar"; que además se visionara como se le roba la cartera a un japonés y que a la postre, mientras enseñan el último diseño la guapa modelo pisara una cagada de perro. Todo ello, eso sí, con La Alhambra detrás, porque al final, los hechos, la convierten en una ciudad cosmopolita.
EliminarEn fin, "hay gustos pa tó", cierto.
Yo digo lo de la gente porque muchas veces no entiendo sus reacciones, no entiendo por qué tienen mucho éxito películas que a mí me parecen vulgares o por qué ríen a carcajadas en el cine cuando a mí no me hace ninguna gracia. O al revés. Es desconcertante que yo suelte una carcajada y los demás guarden silencio y me miren con extrañeza. Por eso pienso que puede haber personas a las que una publicidad así les empuje a comprarse una falda. A saber...
Eliminarjajajaja...sí..cierto, supongo que lo que se quiere es impactar, pero me duele que sea a costa de cuestiones que no son banales. Simplemente es el hecho.
EliminarUn saludo SENIOR CITIZEN
¡Sí! ¡Ya funciona!
ResponderEliminarEn mi humilde opinión, siempre es lo mismo: el objetivo final es que el anuncio capte tu atención. Sea cual sea el contenido, lo que importa es el «buzz».
Funciona: la prueba es que estás hablando de ello. ¡Vaya! ¡Me estás dando ganas de comprarme una bonita falda de Desigual! Sobre todo porque el anuncio me ha hecho darme cuenta de que no tengo por qué sentirme culpable, es normal que haya suciedad e inseguridad en una ciudad.
P.D.: ¿Tendrías la dirección de la página web de Desigual, por favor?
Por lo que se ve, ha gustado tanto lo de la mierda en la ciudad, que las han vendido todas.
Eliminar¡Éxito total!, PHILFFF
Un saludo ¡
Es chocante que se utilicen en marketing mensajes de realidades, que requieren un enfoque menos banal, Tot. Me ha recordado a esas campañas, que en Italia caracterizaron a Benetton por reflejar realidades tan crudas como las hambrunas en África, o recoger en imágenes los estragos de un SIDA, que en aquella época no se había cronificado y la enfermedad se encontraba más estigmatizada. Visualizaban una realidad como se defendían los autores de esas campañas o frivolizaban, que era lo más probable, porque dudo de sus consideraciones morales, cuando ayudan a llenarte la cartera de dinero.
ResponderEliminarAunque creo que buscan más captar la atención, impactar en esa competencia de ruido informativo, que asola al mundo moderno. Resulta curioso como he leído a algunos gurús publicitarios hablar del "fetichismo de la mercancía", como si estuvieran en contra del veneno que nos inoculan. Si les pones ante el espejo de su frivolidad, te dicen, qué es lo que quieren las masas, o si tenemos alguna objeción contra un enfermo de SIDA. En aquella época esgrimían que la publicidad no tenía porque engañar con mundos perfectos. Sus argumentos eran tan perfectamente pergeñados como su cinismo. Siempre hay que seguir el rastro del dinero, por más que disfracen sus intenciones de filantropía. Digo en el caso de Benetton. El de Desigual entiendo que duela. Un abrazo, Tot.
Recuerdo, SERGIO MUNARI, las propagandas de Benetton, y recuerdo que alguna fue postergada.
EliminarEs curioso porque una propaganda puede ser realista (no es necesario ocultar la realidad) pero sin necesidad de "ir más allá". Intentaré explicarme:
Puedes hacer un montaje con una modelos/s enseñando la ropa en el barrio de El Raval (llamado ahora Rawal). El barrio en si es una periferia dentro de la ciudad, te lo garantizo, pero sin la necesidad de ver como hay recostados en los portales a "los camellos", eso lo puedes obviar.
Puedes poner, creo, las cientos de terrazas que hay en la ciudad, unas al lado de otras, sin piedad, la masificación de las mismas sería lo evidente, sin necesidad de ponerme el precio del café, que es lo que se quiere resaltar para decir banalmente que esta es una ciudad donde todo es caro, y no todo es caro, ni en toda la ciudad hay camellos rcostados, ni evidentemente no todo es La Bonanova (barrio de posibles)...
Vengo a referir que me duele que dentro de los problemas que hay, todavía, como reclamo (una frivolidad más) se resalten aquello que hace poco ciudadana a la ciudad.
Creo me entiendes significativamente.
Un abrazo y gracias por estar
He mirado y el propietario de Desigual,es un tal Meyer ,Suizo pero desde pequeño en España,va en bici a sus oficinas( me gusta).Vendía ropa usada en el Raval de Barcelona (parte vieja de la ciudad).Se quedó con mucho género y se le ocurrió en los 80 hacer trozos de esa ropa y con ellos chaquetones,que se pusieron de moda. Eso dice mucho sobre su iniciativa,el tipo de moda actual que vende y el tipo de anuncios.
ResponderEliminarSaludos
No tenía ni idea. Ostras. Muy curioso.
EliminarGracias, CAR RES.
Saludos
He visto el vídeo varias veces y no me parece tan grave, está todo muy estilizado y depurado. Es una visión casi poética de los problemas que se unen a la ciudad con las modelos de estilo rabiosamente actual. Yo no le daría mayor importancia. Si uno ve series recientes te das cuenta de que se muestra y exhiben actitudes y hechos que antes se ocultaban porque se consideraban agresivos, cutres o de mal gusto. Es otra forma de ver la realidad. Ofenderse por este anuncio es tener la piel muy fina para el tiempo que estamos viviendo, y si querían que se hablara de ellos, lo han conseguido. Yo no me había enterado, has sido tú quien me ha informado, así que la propaganda no llega a todos los sitios ni a todas las personas. Como hecho producto publicitario yo le pondría un 7. Salut, Miquel.
ResponderEliminarOstras, me gusta lo de "casi poética", incluso estoy como para pedirme una falda de colorines !!!
ResponderEliminarPD: Ahora me haces sentir culpable de que hayas visionado el video.
Un abrazo, JOSELU
Desconfío de los que se ponen la piel de cordero para manipularnos por la vía de las emociones y el buenrrollismo.
ResponderEliminarSalud.
Me apunto, CAYETANO.
EliminarSalut