El producto más caro es el tiempo.
El arte de aprovecharlo y de saberlo trenzar entre las manos le es otorgado a unos pocos, entre ellos a esta señora que poco a poco va tejiendo, urdiendo, enlazando, entrelazando y dando forma a ganchillos, arañas, nudos, cordajes y entramas, para acabar creando los tapetes más bellos jamás pensados.
Carrer de la Dagería. Barri del Gótíc.
Eso es "encaje de bolillos" y tanto mi madre como su hermana sabían hacerlo. Yo aprendí algo, pero no pasé de hacer un encaje muy estrecho y fácil. Sin embargo, conservo cosas que hicieron ellas y otros encajes que compré para mi ajuar en Almagro, donde había muchas encajeras profesionales.
ResponderEliminarSí, Senior Citizen, La Pepita, mi madre, era una experta, hacía unos abanicos que eran pura artesanía. Muy complejo el punto de "araña", lo recuerdo.
EliminarHay quien conserva la afición y se enseña en algunos centros cívicos de los barrios.
Eliminarhttp://flic.kr/p/tXCKc2
La mare en feia, sobretot quan ja estava en cadira de rodes, encara tinc algun tapete per casa i fins i tot un cobrellit, va fer amb el ganxet, Aquí al barri encara hi havia fins fa poc una botiga que es dedicava al ganxet i hi anaven senyores a aprendre.
ResponderEliminarSalut
La Pepita també era una artista de la materia, Francesc. És molt complicat, ahhh i sempre amb el suroll dels "palillos" en el cap. jejejeje
EliminarSalust
https://blocfpr.blogspot.com/2017/10/sentit-i-responsabilitat.html
EliminarBien traído ¡
EliminarSalut
Señores míos, no confundan el ganchillo con el bolillo, pues son encajes distintos.
EliminarPara mi son obras de arte de unas manos prodigiosas. En Arenys de Mar, hacen cada año en abril "La fira internacional de puntes", una maravilla asistir.
ResponderEliminarAbrazos.
Sí, CONCHI, y en Castelldefels, y en alguna que otra fiesta mayor, como la del barrio de Sant Anti en L´Eixample de Barcelona. Quedan aún muchas "puntaires". pero es un oficio que se nos va.
EliminarGracias por estar
Abrazos
Me produce mucha depresión ver como algunos establecimientos antiguos han sido sustituidos descaradamente por tugurios tipo McDonald's o 100 Montaditos o cosas similares. Un asco.
ResponderEliminarY es imparable, CAYETANO...imparable.
EliminarSalut
Esto es como el proceso de la célula, que noc contaban: nacen, crecen, se reproducen y mueren. Bueno, reproducirse ya no se reproducen en este caso, mueren antes.
ResponderEliminarLa cosa es paulatina pero inexorable, poco a poco va desapareciendo todo aquello que nos acompañó, Fackel.
EliminarTengo trabajos de mi mujer en ganchillo, pero observo que hay un insecto puñetero, que ataca y destruye
ResponderEliminarSaludos
Igual el insecto se llama "el tiempo", que es, sin duda, lo mas destructor que hay.
EliminarSaludos
Si desaparece el bolillo o el ganchillo, puede que sea una pena, pero no es comparable con que desaparezca el carajillo. Eso ya sería definitivamente una desgracia. Recemos!
ResponderEliminar( ͡° ͜ʖ ͡°)
Bueno...eso sería similar a que una fisura invisible, un efluvio, que marcara una cuenta atrás que nadie tendría la capacidad de detener, y que detrás de esa fisura estuvieran los gases densos y mefíticos, propios de las aguas estancadas y las materias olvidadas en el fondo de un pantano.
Eliminar¡Se siente!
Me encantan esos oficios. Un beso
ResponderEliminarSon ya del pasado, pero aún perduran ¡. Otro para ti
EliminarQue imágenes más acogedoras,
ResponderEliminarsobre todo, la segunda y tercera,
saludo.
Son familiares, es cierto.
EliminarUn saludo, Orlando
El ganchillo era el psicólogo de hace años, muchas mujeres tejían sus sueños y sus preocupaciones transformándolos en bellas piezas para las que no hay reemplazo.
ResponderEliminarMi ex lo sigue haciendo. Creo que en este caso para las artistas que lo practican es más un terapia.
Quizás todos debiéramos probarlo.
Un saludo.
¿Ser ex ?, ¿la terapia?, ¿el ganchillo?, ¿ser artista?...¡Me gustaría probar muchas cosas¡, desde luego, pero mejor me quedo con lo que conozco, no vaya a ser que....
EliminarUn abrazo, DANIEL
Me encantan esos trabajos de encaje de bolillos, es fascinante verlo hacer y luego el resultado. Y es una pena que desaparezcan, aunque yo creo que no será así, ya que todavía se practica en muchas ferias, tal como señaláis. Pero las tiendas, eso si que va desapareciendo en aras de tugurios como los que indica Cayetano.
ResponderEliminarEstuvimos en una en la hermosísima plaza de Almagro, tan sugerente, una población que tiene una gran tradición, y quedamos encantados. Ana compró cosas, porque le vuelven loca esos trabajos. Comprendo que S.C. se comprara su ajuar allí, tal como comenta.
https://www.almagro.es/recursos/prensa/2023/OCTUBRE2023/encajeras/IMG20231021114833.jpg
Un abrazo
La Pepita llego a tener en el almohadón ciento veinte bolillos,,Te aseguro que servidor abababa con la cabeza como un bombo porque aquello era una sinfonía de tic tacs.
EliminarEn casa tengo varios abanicos y muchos manteles que hizo durante su vida, es un trabajo de excelencia, Gran Uribe.
Un abrazo
El estado actual... no esperaba algo diferente, pero mejor nos quedemos con las imágenes de antes.
ResponderEliminarpodi-.
El estado actual es penoso, PODI. No vale la pena dar una vuelta por lo que llaman Gotic, hay algunas calles que son imposibles de transitar.
EliminarUn saludo
Esas tiendas están siendo amenazadas por la gran avalancha de tiendas "supermarket 24H" de estética aborrecible, amenazadas también por la profusión de restaurantes de comida basura, por franquicias de bollería industrial; todo esto va dejando un paisaje urbano que da pena. Por otra parte desaparecen ciertos oficios y productos de calidad que ahora ya no sabemos dónde encontrarlos.
ResponderEliminarAbrazos.
Se hace complejo el habitar la ciudad. Las franquicias y el modelo americano se ha implantado; creo que nos han ganado por la mano, FRANCESC CORNADÓ.
EliminarUn abrazo
Hoy paseaba por el barrio de Gràcia y miraba las tiendas de pequeño comercio que hay y me ha admirado la profusión de negocios que existen. Sin duda, hay vida en el barrio. No es la decadencia anunciada. Junto a negocios tradicionales hay otros de matices nuevos adaptados a nuestro tiempo. El caso del centro de Barcelona no afecta por igual a todos los barrios, y es cierto que ha perdido su sabor de toda la vida a cambio de franquicias, tiendas de móviles, ropa de marca, restaurantes... Hay que ir a los barrios como Sants, Gràcia, Sant Andreu, etc para ver que el pequeño negocio renovado sigue existiendo. La gente envejece y los jóvenes no siguen a sus mayores en sus tiendas porque tienen otras expectativas de vida. Es un mundo cambiante, como ha sido siempre. Tal vez dentro de cuarenta años se mire con nostalgia el mundo de ahora. Es una hipótesis, claro. Abrazo, Tot.
ResponderEliminarHablo por lo que observo en Sant Antoni, en Gótic, en La Rivera, JOSELU. Los mercados se han hundido, y de la misma manera que ya no hay tendederos en las casas (ahí se pone otra habitación y la ropa en la secadora o se lava en las tiendas que existen para ello), las cocinas están desapareciendo para poner en su lugar una freidora de vapor o un horno de inducción; así los pisos pasan a no tener lavadero, tendedero y con cocina minúscula y las costumbres de comer en casa, incluso la de lavar la ropa en casa se está modificando, y la manera de vivir también. Ya no existen las modistas, porque no hay vestidos que reparar (hoy todo se compra para tres meses y se vende en Wallapop), y se están perdiendo oficios (plancha y pintura, mecánica del automovíl, el mismo de tornero o fresador (no hay industria para ello)...
EliminarTal vez dentro de cuarenta años se mire con nostalgia el mundo de ahora. Es una hipótesis, claro. Abrazo tambien para ti.
el producto más caro es el tiempo, cierto, no hay forma de acumularlo.. por desgracia nunca lo aprovechamos bien porque no sabemos perderlo. Así es, a veces la mejor forma de aprovecharlo es malgastarlo en esas cosas que "son tonterías" porque, adivina, nunca son tonterías ;)
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