Señores, les presento el establecimiento más bonito jamás creado. El Torino. del Paseo de Gracia. (*)
Decorador, Ricard de Capmany.
Forjador de hierros, Pere Falqués.Diseñadores de los salones, Antoni Gaudí y Josep Puig i Cadafalch.
Sociedad de Mosaico Veneciano, responsable de la barra americana.
Tosso, diseñador de las vidrieras exteriores.
Hierros y balustradas de las escaleras, Ballarín.
Eran los tapices murales...de Ricard Urgell y de Domenech, toda la metalistería.
Masriera se hizo responsable de las luces colgantes.
Bordalba las vidrieras; Calonje la ebanistería; Secanell las pinturas decorativas...
Massana fue el escultor de esa figura de la puerta...
Las sillas eran diseño de Thonet..
No hay nadie desconocido. Todos eran primeras figuras en lo suyo...Eso si que era un bar.
Fue un palacio...El palacio del vermut, según decían.




Precioso por dentro.
ResponderEliminarNo en vano el vermut se inventó en Turín.
Por cierto, hay un bar Torino actual en el Poble Nou. Nada que ver con éste.
podi-.
Una pasada, PODI, aquello debía ser un museo ¡¡¡
EliminarCorta vida tuvo, cerró en 1911. Es extraño que durara tan poco. Una maravilla de edificio.
ResponderEliminarEl Petit Torino, el primer local de Mezzalama en la calle Escudellers, sí conserva parte de su fachada original, aunque ya no funciona como el bar modernista de 1901. me dice la IA
Salut.
Sí, hay uno de factura similar muy cerca de donde nos tomamos el café cuando nos vemos, Francesc, pero nada que ver.
EliminarSalut
Impactante; hasta lo decadente tiene belleza.
ResponderEliminarTodo arte, ya ves que colaboradores...hasta las sillas ¡
Eliminarsaludos
En Andalucía, con los caldos que tenemos, no se aprecia el vermut. Tuvo que ser en los 60,en Barcelona,cuando lo probé. Entonces era normal la botella en cada casa.
ResponderEliminarSaludos
El vermut es italiano y es lógico que no entrara con fuerza, más bien, por lo que dices, nosotros somos un pueblo de vino, y muy bueno; allá donde vayas hay verdaderas joyas, ya no solo por el Ribera, los finos, los amontillados, el mismo jerez...Pero es que es en toda la península que hay buen vino.
EliminarSaludos
Exquisita factura la de este establecimiento.
ResponderEliminarEn la segunda foto veo todo de vitrinas llenas de vermut, mi pregunta es cuanto duraría esa vitrina a día de hoy en ser asaltada??
RESPUESTA: -- otunim nu ed sonem --
En un principio me confundí. Pensé que era latín, por la sonoridad, aunque no me cuadraba palabra alguna...hasta que se me dió por leerlo a la inversa, que es como van las cosas.
EliminarAsí sí. Pues eso, menos de un minuto.
Muy bonito. Un beso
ResponderEliminarOtro para ti, SUSANA MORENO
EliminarPor cierto, me suena un bar que también se llama Torino por la parte vieja de Barcelona.
ResponderEliminarHabía uno, cierto, pero creo que ha desaparecido, o te lo podría garantizar con seguridad, FACKEL.
Eliminar¡Precioso! Qué lástima que esos establecimientos hayan ido desapareciendo de Barcelona. Me encanta la escultura de Massana, la "Alegoría a la vid", delante de la que está sentado muy ufano un camarero con el velador y cuatro taburetes, con ese marco oval de la puerta. ¡Fantástico! Hay ciudades más respetuosas con esas cosas, París, sin ir más lejos. Conserva con orgullo "francés" bastantes de esos cafés maravillosos de 1900, sobre todo en Montparnasse y Saint-Germain-des-Prés, con esas terrazas espléndidas y sus maravillosas sillas.
ResponderEliminarEl bar Torino estaba en la esquina del Paseo de Gracia, 18 esquina con la Gran Via de les Corts Catalanes. Sin embargo, no tuvo mal final ese lugar, ya que se estableció la Joyería Roca a partir de 1933. El joyero Rogeli Roca encargó a su amigo, el arquitecto Josep Lluís Sert, la reforma de los bajos en que había estado el bar Torino para instalar su joyería. El diseño de Sert se convirtió en un icono de la arquitectura racionalista de la ciudad. Mientras el Paseo de Gracia estaba dominado por la estética ornamentada de Gaudí y Puig i Cadafalch o algunas instituciones bancarias (con tímidos detalles art déco), Sert (miembro fundador del GATCPAC) propuso una fachada radicalmente sobria, funcional y geométrica. Fue uno de los primeros locales en utilizar materiales industriales de vanguardia para la época, como el acero inoxidable, el cristal y el pavés (ladrillos de vidrio). Ese chaflán curvado de paseo de Gracia con el pavés se convirtió en un punto de referencia visual, "manifiesto" de las ideas de la nueva arquitectura internacional. Sin embargo, esta fachada causó mucha polémica en la sociedad barceonesa, muy aferrada a estéticas fin de siglo y que aún recordaban al bar Torino, tan diferente. Lógicamente, el interior ha cambiado mucho desde que se instaló Tous y luego Swatch, pero la fachada, a pesar de algún cambio (especialmente, el letrero "J.ROCA JOYERO" era muy representativo), sigue protegida como patrimonio arquitectónico de la ciudad.
https://www.epdlp.com/fotos/sert11.jpg
Un abrazote
Podríamos decir, que es la antítesis de aquello.
EliminarMe ha gustado que nos pusieras la foto, podemos comparar. De un modernismo "barroco", a un racionalismo "minimalista".
Gracias por los apuntes, que son, a mi entender, de una eficacia de diez ¡
Abrazotes
Ahora que ha dicho GU Swatch, LA candidad de relojes que llegué a comprar, todos en plástico de colores llamativos, decían que por algunos se habían pagado mucho dinero, que era el futuro.
ResponderEliminarSaludos
Precioso y un lujo para la vista estos establecimientos. Estos maestros le han dado mucha categoría a las Artes Aplicadas, Gaudí era un excelente arquitecto: pero un hombre tan humilde como sabio ,que sabía que un conjunto de buenas artes hacen una se crea una obra maestra.
ResponderEliminarBuen domingo de Ramos querido Miquel.
Soy Bertha abrazos