Como último reducto e invencible, se mantiene erguida. Es la chimenea de la fabrica textil Nubiola y Pieles. La estructura fue preservada y hoy en día forma parte del patrimonio arquitectónico protegido de Barcelona.
Chimenea de la Nubiola
De planta circular; de obra vista, dispone de una disminución en la sección del remate de la boca. Sigue el estilo clásico de la ingeniería industrial catalana de finales del siglo XIX y principios del XX, construida completamente en ladrillo visto (totxo vist) con una base poligonal que se va estilizando de forma troncocónica a medida que gana altura.
Su constructor, según "Historia de las Chimeneas ", fue Ramón Ventura.
Esbelta y grácil, desde sus 44 metros de altura emanaba volutas de humo cuando Barcelona era industrial y las gentes se levantaban para ir al trabajo.
Por cierto, de la fábrica textil en donde prestaba sus servicios, tampoco queda rastro.
Impresionante. Cerca de donde vivo, Plaza de la Olivereta, aún permanece una de ellas, también de ladrillo. Son como íconos, formas del pasado que nos hablan y cuentan de la industrialización de la Barcelona de aquellos años..
ResponderEliminarGracias, Miquel, y un abrazo.