Esta entrada de La Vanguardia nos da una idea de como funciona la sanidad catalana en la actualidad. No me conforma como respuesta que se de, a modo de disculpa, aquella de: "con los otros iría peor", porque la misma no soluciona el panorama actual, y sin embargo, en condiciones contrapuestas, (con los "otros" en el poder), sería utilizado como arma arrojadiza a ejemplo de mala gestión por el sistema "privado".
Lo que hay es lo que tenemos entre manos, y lo que tenemos entre manos es una degradación del sistema sanitario catalán para con sus pacientes. (*)
Foto: Pieter Grievsen
El caso remite a la reciente polémica suscitada por la intención de la conselleria de Olga Pané de conceder incentivos monetarios a los Equipos de Atención Primaria (EAP) y a los profesionales para la reducción de la duración de las incapacidades temporales por dolencias osteomusculares o por salud mental. Idea frustrada. Este método para acortar las bajas laborales se ha descartado a consecuencia de las críticas de entidades sanitarias y partidos políticos.
Las pretendidas limitaciones a las recetas de pañales van en la misma línea de economizar recursos en un sistema cada vez más presionado. Se calcula que la mitad de las personas mayores de 65 años que sufren incontinencia urinaria (aproximadamente 1,5 millones en España) utilizan pañal o absorbentes. El gasto del sistema Nacional de Salud (SNS) en estos productos sanitarios ascendió en el 2024 a 455,6 millones de euros. En Catalunya, el sistema público invirtió 93.959.214 euros en pañales en el 2025 y 93.851.066 en el 2024, según el Departament de Salut.
En la negociación de la dirección por objetivos (DPO), el sistema de retribución variable por el cumplimiento de objetivos diversos que se aplica a las enfermeras –responsables de la prescripción de los pañales, mayoritariamente en los centros de asistencia primaria-, la restricción a los absorbentes fue uno de los ítems de la lista tanto en los centros del Institut Català de la Salut como del Siscat (concertados).
“Hace unos años empezaron a poner límites y por norma general se indican cuatro pañales de día y uno de noche por paciente. Podíamos hacer de más o de menos según las necesidades, pero este año nos lo han puesto como contraprestación por objetivos”, explicó a La Vanguardia Patricia Priego, presidenta de Infemeres de Catalunya (IC) el mes pasado, durante la negociación de la DPO y después de haber presentado una queja al Síndic de Greuges.
“Tenemos una parte del sueldo en variables por objetivos, y uno de ellos será controlar la prescripción de pañales. Te están pagando por no prescribir sin tener en cuenta la valoración de las necesidades con criterio clínico, lo que nos sitúa en un conflicto ético con respecto a lo que nos dejan hacer y lo que debemos hacer. La mayoría son personas mayores con vulnerabilidad, y eso es un maltrato a esta población”, argumentaba Priego en la recta final de las negociaciones por los incentivos, que cambian cada año.
En su queja al Síndic de Greuges, IC califica la situación como “abuso institucional”: “Se trata de un problema grave que afecta a la dignidad, la salud y la calidad de vida de las personas usuarias. Cuando se reduce o se limita el acceso a pañales adecuados, se compromete la higiene, se favorecen complicaciones evitables y se traslada una carga insostenible a las familias y a las personas cuidadoras”.
“Para nosotros –prosigue IC– esta práctica es una expresión clara de edadismo institucional, porque afecta principalmente a personas de edad avanzada y con dependencia, es decir, personas que deberían estar especialmente protegidas por el sistema público de salud y de cuidados”.
En las contraprestaciones por DPO para el año 2026 recientemente acordadas, figuran aproximadamente una docena de ítems que son tanto de carácter grupal como individual, así como asociados al equilibrio presupuestario de cada institución. Las enfermeras deben cumplir un mínimo de aproximadamente el 75% de los objetivos estipulados para recibir una parte de los incentivos. Según fuentes sindicales, cumpliendo la totalidad pueden ingresar unos 3.000 euros brutos anuales –que se pagan en marzo– en el caso de los profesionales del ICS y unos 1.800 los del Siscat.
“No importa tanto la cantidad de dinero que podamos perder como que se mercantilice una contraprestación”, protestó Priego. “Cada vez hay más gente mayor, el gasto en pañales es importante y un pañal menos por persona es un ahorro significativo. Nos incentivan a no recetar determinados productos porque el gasto en farmacia es muy grande”.
(*) El sistema es perverso.
Los médicos de atención primaria -desconozco si ello es así también con los especialistas- cobran un sueldo más incentivos.
Los incentivos consisten en no superar un volumen de derivaciones a especialistas, no superar un volumen de solicitud de pruebas complementarias y en no superar un volumen de gasto farmacéutico.
Si cumple con los objetivos consigue su sueldo máximo, en caso contrario, verá menguado su sueldo final.
La perversión se agrava teniendo en cuenta que el propio Centro de Asistencia Primaria tiene marcada una limitación global por estos tres conceptos de incentivos, de tal manera que si no se alcanzasen los objetivos globales, todos los médicos verían disminuir sus ingresos.
Es decir, que si todos los médicos cumplen los objetivos menos un, y por culpa de este no se cumplen los objetivos globales del centro, todos salen perjudicados.
Gracias a esto consiguen que sean los propios médicos los que presionan a los incumplidores para lograr objetivos.

Es una vergüenza el sistema de incentivos en sí. Un beso
ResponderEliminarÉs que el cost dels medicaments es enorme i aixo que ara no es recepta tan a la balabalá com abans. Jo, els bolquers de pare els comprava a la farmacia, ni sabia que els donava la seguretat social. Les mesures del departament de Salud em semblen molt encertades, ho sento pero el cost de la sanitat és enorme i l'estructura era prevista per a sis milions no per a vuit. Tu
ResponderEliminarTu que hi tens familia, pregunta-li com era el Parc Tauli fa 10 anys i com es ara, el creixement del Centre ha estat brutal.
ResponderEliminarPues queda la privada
ResponderEliminarcomo último recurso,
si no , entonces que ?,
hoy , no habías escrito
nada, creía que era, que
hablabas de Zapatero,
saludo.
Ese niño me traslada envidia. Para un hombre de edad avanzada mear es un triunfo. No hacerlo o hacerlo mal es sibno de su edad.
ResponderEliminarPor supuesto, algunos quitan las ganas de mear cuando enseñan sus manías perscutorias o sus odios particulares.
Signo, no sibno, disculpa. O señal o síntoma o marca o insignia.
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