Si nos situamos en la calle Ciudad para observar la fachada gótica del Ayuntamiento nos daremos cuenta de un detalle.
A mediados del siglo XIX, cuando se estaba construyendo la nueva fachada que da a la plaza Sant Jaume, el arquitecto municipal, que tenía vía libre para hacer y deshacer a su antojo, decidió derribar la fachada de la calle Ciudad ya que en aquel tiempo el gótico no gozaba de mucha fama.
Personas responsables protestaron por "el asesinato arquitectónico" pero parte de la arcada de la portada gótica ya se había derribado. Hoy en día podemos ver este pegote mal colocado en la pared medianera, por suerte el resto de la puerta está entera y en su lugar.
La obra pertenece a Arnau Bargués. Inaugurada en 1402 y, el autor del desaguisado fue Josep Mas i Vila (*)
Proyectó la fachada neoclásica de la Casa de la Ciudad de Barcelona,[ realizada entre los años 1830 y 1847.[Muy discutido fue el proyecto inicial en el que se incluía el derribo de la fachada anterior gótica, que debido a las presiones de la Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona y la Real Academia de Bellas Artes de Sant Jordi, no se llegó a efectuar.
Verdad verdadera, Ricard con la entrada anterior ¡¡ toqueteando y apretando el enter a lo loco.
ResponderEliminarAggg... Gracias mil
A mandar.
EliminarHay que reconocer que para algo sirvieron las academias de Barcelona. Este desprecio por el gótico no debió ser definitivo porque posteriormente se construyó el llamado Barrio Gótico de Barcelona reivindicando el estilo que da fama al casco antiguo de la ciudad. Es un dato curioso el que nos traes. Abrazo, Miquel.
ResponderEliminarUn "detalle" de aquellos escondidos de la ciudad.
EliminarUn abrazo, Joselu
És un nyap, un autèntic nyap.
ResponderEliminarSalut.
Gran cagaten ¡¡¡ si senyor.
EliminarSalut
Si resucita el señor Bargués le da un patatús y vuelve a la tumba.
ResponderEliminarSaludos.
jejejeje..efesssstivamente, Cayetano ¡
EliminarSaludos ¡