Justo en la ribera del Llobregat, en el Camino de la Ribera, y casi en el límite con tierras de Cornellá , frente (cruzado el rio) a lo que hoy es el campo de fútbol del Espanyol, nos encontramos con la masía de nombre Font Romeu, hoy conocida por Cal Monjo, que está a la espera de reformas, pues es la más antigua del Delta del Llobregat; su data es de 1670.
Su coordenadas son: 41.34325 / 2.07340
Tiene en su pared, mirando al sur, un reloj de Sol de aspecto rectangular del que poco podemos poner, dado que de él queda bien poco, tan solo la varilla correspondiente y su aspecto rectangular de formato vertical.
La masía en su estado actual
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Sembla palès que la masia necessita urgentment reformes, sobretot el rellotge de sol.
ResponderEliminarSalut.
Sí, cert, está molt malament ¡
ResponderEliminarsalut
Hay que agudizar mucho la vista para descubrir los restos del reloj en la pared pelada, pero algo queda.
ResponderEliminarSalud.
Una pena, CAYETANO, pero es lo que hay, se van dejando morir...
EliminarSalut
qué pena me da ver esos edificios en tal mal estado, se me pone una sombra en la cabeza...
ResponderEliminarPor lo que parece, BEAU, el edificio está catalogado como bien de interés cultural, pero se viene abajo, ya ves. Es una masía que tiene todas las características para que sea la sede de estudios del delta, y así está establecido, pero se me da de que les importa un carajal, porque está semiabandonada y nadie mueve un dedo para que se restaure.
EliminarUn saludo
Manda narices, que lo que aparentemente es lo más débil (la varilla) sea la parte más persistente de los relojes históricos. Y digo yo: El grafista, perdón, rotulador, picapedrero que escribió el nombre... lo metemos en el purgatorio o lo perdonamos? Ufff!
ResponderEliminarLo perdonamos, Ricard, lo perdonamos...cuenta que debía de contar con un hierro afilado y una piedra haciendo las veces de martillo, porque hace de esto trescientos años largos.
EliminarSeamos benévolos.
Y si, la varilla aguanta, cierto, lo que no sé es cómo podían calcular la latitud en aquella época, hallar el norte era sencillo, ¿pero la latitud?, debían de contar con un astrolabio, o algo parecido, sino no hay manera de calcular con exactitud la varilla y los radiales para que la sombra de esta de a la numeración horaria.
El edificio está en muy mal estado, opino que la restauración es urgente y lo digo porque parece que la techumbre es de un envigado de madera y, estando abandonado como está, corre peligro de incendio y todo se venga abajo.
ResponderEliminarEl reloj con su varilla ha desafiado el tiempo.
Salud.
Está todo paralizado. Creo que lo que se quería hacer era un referente de lo que eran las masías del delta hace unas centurias, y así estaba previsto desde hace hace tres alcaldes, pero ahí está el edificio, cada día deteriorándose más.
EliminarEl reloj aun se ve un pelín, pero también desaparecerá. El tiempo se encargará de ello.
Salut
En la primera foto hay tantas varillas dispuestas a seguir los dictados del sol, que no del rey sol.
ResponderEliminarCiertamente todo está en un estado lamentable.
EliminarDa más pena que otra cosa.
Salut, Fackel
Poco o incluso menos queda de él.
ResponderEliminarpodi-.
Sí, sí, es cierto.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMiquel; un regalito:
ResponderEliminarLatitud
La latitud fue relativamente fácil de determinar y se ha calculado con buena precisión desde hace milenios:
Siglo III a. C.: Eratóstenes de Cirene propuso por primera vez un sistema con latitudes y longitudes para mapear el mundo y calculó la circunferencia de la Tierra .
Siglo II a. C.: Hiparco de Nicea utilizó un sistema de coordenadas que suponía una Tierra esférica y la dividió en 360°, como se hace hoy.
Métodos Antiguos: Los marinos podían calcular la latitud con bastante precisión mediante la observación de la altura del Sol o de estrellas conocidas, como la Estrella Polar en el hemisferio norte, o la Cruz del Sur en el sur. Esto se debe a que la latitud se basa en un paralelo de referencia natural: el Ecuador.
Longitud
La determinación de la longitud fue históricamente el gran desafío para la navegación y se conoció como el "Problema de la Longitud":
El Desafío: La longitud mide la diferencia horaria entre un lugar y el meridiano de origen (hoy el de Greenwich). Para calcularla, se necesita una forma precisa de saber la hora exacta en el meridiano de origen al mismo tiempo que se conoce la hora local. La Tierra gira, lo que hacía que esta medición fuera muy difícil.
Métodos Astronómicos (siglos XVI-XVIII): Se intentaron métodos basados en observaciones astronómicas, como las lunas de Júpiter (propuesta por Galileo) o el método de las distancias lunares, pero eran complejos de usar en la cubierta inestable de un barco.
La Solución llegó en el Siglo XVIII: La solución definitiva llegó con el desarrollo de un cronómetro marino que fuera lo suficientemente preciso para mantener la hora del meridiano de origen durante largos viajes por mar. El carpintero inglés John Harrison dedicó décadas de su vida a esta tarea, creando cronómetros que finalmente resolvieron el problema a mediados del siglo XVIII.
Por lo tanto, mientras que la idea de las coordenadas y el cálculo de la latitud existen desde hace más de 2.000 años, el cálculo de la longitud con una precisión fiable en el mar solo se logró plenamente a partir del siglo XVIII con el desarrollo del cronómetro marino.
Muchísimas gracias, Ricard. Lo importante para que el reloj funcione es saber el norte polar y la latitud. Con estas dos premisas no nos fallará nunca el conocimiento de la hora, a no ser, eso sí, que el día sea como hoy, triste y lluvioso.
EliminarMuchísimas gracias , otra vez.
Al parecer, esas reformas se esperan haca bastante tiempo...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Sí, estamos a la espera.
EliminarUn saludo