"Si las mujeres tienen las mismas virtudes que los hombres, es necesario que reciban exactamente el mismo tipo de entrenamiento y educación".
Musonio argumentaba que los dioses no dieron la razón solo a los hombres.
Mismos sentidos, misma mente: Sostenía que las mujeres tienen exactamente los mismos sentidos (vista, oído, etc.) y la misma estructura corporal básica que los hombres.
Capacidad para la virtud: Afirmaba que el deseo de ser personas buenas y justas no es exclusivo del varón. Las mujeres también tienen una inclinación natural hacia la virtud y la capacidad de alcanzar.
Para él, negar la filosofía a una mujer era como negar la medicina a alguien que está enfermo.
Mismas asignaturas: Creía que tanto niños como niñas debían ser entrenados en las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, valor y templanza.
Musonio no quería que las mujeres estudiaran filosofía para ser intelectuales de torre de marfil, sino para ser mejores personas en su realidad:
Autonomía moral: La filosofía daría a la mujer el valor para no dejarse dominar por el miedo ante un marido injusto o un tirano.
Escritos de Cayo Musonio Rufo
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Ahora mismo,
ResponderEliminarno se me ocurre
nadie en España,
que se compare
a el, no hay nadie,
que haya molestado
a izquierda y derecha
de la misma manera,
a este señor no lo
quisieron tres
emperadores,que
casualidad, uno de
ellos, es de los más
cabrones de la
historia de Roma,
un saludo.
Por lo que se ve fue un adelantado a su época.
ResponderEliminarUn saludo, ORLANDO
Sin duda que lo fue, hemos tardado veintiún siglos en aceptar sus postulados como válidos.
ResponderEliminarYa hace décadas que llegué a una conclusión sobre este asunto, ¿vamos a renunciar a la mitad del potencial creativo de la humanidad por prejuicios machistas? .
Un abrazo.
Por lo que se ve y hasta el momento, mi buen RODERICUS, el potencial femenino se ha dejado de lado. Aún recuerdo la película del APOLO, el que llegó a la Luna, donde muchas mujeres matemáticas estaban apartadas de los hombres porque a ellos no les gustaba su presencia en los apartados de mando y resolución de cálculos, cuando ellas las que con sus operaciones ayudaron a que aquello tuviera el éxito que se merecía, pero ni siquiera las nombraron.
EliminarTodavía hay prejuicios.
Un abrazo y gracias por poder leerte
Así que podemos decir que Cayo Musonio sentó las bases filosóficas para lo que "un poquito" de tiempo después sería la liberación femenina
ResponderEliminarjejeje, casi, casi, ALÍ REYES.
EliminarUn saludo
Yo sé de unos cuantos que deberían hacer un intensivo de fin de semana (como mínimo), con el amigo Cayo.
ResponderEliminarCiertamente, RICARD ¡
EliminarMiquel, Musonio Rufo suena casi escandaloso para su tiempo: afirma que no hay virtudes “masculinas” o “femeninas”, que el bien, la justicia o la moderación valen igual para hombres y mujeres, y que por tanto ambas deben educarse filosóficamente. En una Roma del siglo I, patriarcal pero ya fascinada por el estoicismo, esto implicaba cuestionar la idea de la mujer confinada a lo doméstico. Introduce un matiz interesante: los trabajos se reparten según la naturaleza y las fuerzas, no por un destino social exclusivo, y reconoce que los hombres también pueden hacer tareas “ligeras” y las mujeres “pesadas” si las circunstancias lo exigen. Su defensa de la educación femenina nace del corazón del estoicismo: si la virtud es racional y la razón habita igualmente en unos y otras, negarles a ellas la formación filosófica es negarles la propia humanidad. Así, Miquel, en medio del imperio romano, Musonio anticipa algo muy cercano a una ética de igualdad moral entre los sexos, aún envuelta en el lenguaje de su época pero radical en el fondo. Un abrazo estoico, Miquel.
ResponderEliminarAsustó a tres emperadores, no por sus hechos, sino efectivamente, por sus palabras, porque los ponía en el mismo rango que la mujer, y decía que una mujer también podía gobernar, de eso hace dos mil años cuando aquí el sufragio femenino fue hace un poco mas de medio siglo.
EliminarEso es lo que les asustaba.
Y date cuenta, de este filósofo, JOSELU, no se habla ni en la Facultad, si de su escuela, la estoica, y de un discípulo, Epicteto, más de él se pasa casi de puntillas.
Como bien dejas escrito, Joselu, anticipa y deja escrita una ética de igualdad moral entre los sexos.
Por no haber, no tiene una calle en la ciudad.
Otro de la misma escuela para ti, buen amigo.
No era necesario, las mujeres romanas estudiaban si eran ricas, si eran pobres pues no.
ResponderEliminarSí, pero el trasfondo, ANÓNIMO, no va de los posibles para estudiar, sino si estudiar, a las mujeres en Roma, les era posible.
EliminarLo que no sé todavía es cómo no lo quitaron de enmedio. Tres emperadores contrariados, nada menos.
ResponderEliminarSaludos.
Tenía mucha influencia y procuraba no maltratar verbalmente al emperador. De todas formas sufrió tres destierros, CAYETANO.
EliminarSaludos
Musonio, como otros hombres a lo largo de la Historia, supo ver a las mujeres en el mismo rango de igualdad intelectual y moral que el hombre. Lástima que tuvieran poco predicamento y así nos ha lucido el pelo a las mujeres. Siglos de lucha por lo que es evidente.
ResponderEliminarAbrazos mil
Es que tiene hasta la fecha nulo reconocimiento, MARGA IRIARTE. En la facultad de Filosofía escuché de él a un solo profesor; uno escucha hablar de filósofos y escuelas, pero Cayo , por lo que se ve, iba por libre dentro incluso de su tendencia, pues no todos los estoicos pensaban igual que él.
EliminarFue un precursor al que se debiera levantar una estatua en medio de la Plaza Catalunya.
Gracias por pasarte
Abrazos XXL
Desterrado tres veces, pero al hombre le gustaba el buen yantar, a juzgar por su cintura no precisamente de avispa como la mía 😉...
ResponderEliminarNo conocía a Rufo, debo reconocer mi supina ignorancia,, pero lo que he leído de él a partir de tu entrada me parece muy atinado. Por ejemplo, decía Rufo y no le faltaba razón: "Hay que enseñarles enseguida empezando desde que son pequeños, que esto es bueno y eso es malo en la misma medida para ambos; y que esto es beneficioso y aquello perjudicial y que estoy hay que hacerlo y aquello no. Y de ello resulta el buen sentido en quienes aprenden, por igual en las chicas que en los chicos y sin destacarse en nada en unos o en otras".
Sin embargo, yo creo que a las niñas, por lo general, les gusta mirarse al espejo, tener ropa, hacerse selfies (para colgarlos en IG) y no les divierte nada pegar balonazos durante los recreos del cole o el insti. A los niños les suele pasar todo lo contrario, según dicta mi modesta experiencia. Pero todo eso no me parece necesariamente resultado de la educación que han recibido unas y otros, como defienden a capa y espada ciertos colectivos feministas. Esas cosas, aun a sabiendas de que es políticamente poco correcto lo que digo, no soy partidario de erradicarlas de raíz como si no hubiera dos sexos muy diferentes, aunque tampoco de fomentarlas. Ya saldrán solas.
Un abrazo
A mi, en particular, Gran Uribe, es que siendo reconocido de que el estoicismo nació en Grecia pero se perfeccionó en Roma, nos quedamos con Séneca, Epicteto y Marco Aurelio, cada uno con su impronta (Político, uno; esclavo , el segundo; Emperador, el tercero), pero es que Epicteto fue discípulo de Cayo Musonio Rufo, y de este y sus postulados y razonamientos, que fueron muchos y de Escuela, casi nada, como si no tuvieran importancia, y eso me hace pensar.
EliminarHoy los hombres, mi querido Gran Uribe, se depilan, maquillan y acicalan, y las niñas son campeonas del mundo en eso que llama, tan acertadamente el Betis, balompié.
Un abrazo y gracias por estar
Sí, ahora hay quiceañeros que se depilan y quinceañeras que quieren emular al Barca femenino de fútbol, al menos aquí, quizá ya que son las unicas que ganan torneos.
EliminarYo hablaba en términos generales y en edades un poco inferiores 🌝...
Un adelantado a su época, pues sí, hay muchos cabestros en la actualidad menos adelantados que él. Lo dices tú, pero es Vox pópuli.
ResponderEliminarPero muchos, Francesc Puigcarbó. Aunque ahora pienso en la delegada de Trump, la Karoline Leavitt, esa también ponla con los cabestros.
EliminarHelvia y muchas más, de la Córdoba romana, reconocidas por su cultura. No era el sexo, lo que discriminaba, dependía de su poder adquisitivo
ResponderEliminarNo pondré en duda que el dinero era (y es) un cortafuegos para entrar en política, ANÓNIMO, pero estamos hablando de una época en donde la leyes romanas (la que imperaba en aquel momento, año cien de Roma), estaban establecidas:
EliminarEl límite legal: El género ( sea, el sexo)
En Roma, la política era una actividad estrictamente masculina. Por ley y por costumbre (mos maiorum), las mujeres tenían prohibido:
Votar en las asambleas.
Postularse a cargos públicos (el cursus honorum).
Ejercer como jueces o abogados.
Incluso las mujeres más ricas estaban bajo la tutela legal de un hombre (pater familias o un tutor), lo que significa que, técnicamente, no tenían plena autonomía jurídica para gobernar.
Enciclopedia Universal de Cesaré Cantú. Libro primero. Roma y su poder asambleario. Ed, Seix.
Los romanos eran prácticos,las mujeres de la aristocracia,eran preparadas para los asuntos internos,por eso estudiaban matemáticas y lo que hoy día podíamos llamar contabilidad,para llevar los asuntos económicos de la hacienda.Sabian del teorema de Pitagoras,para medir por triangulacion una superficie.Para ello tenían buenos profesores.
ResponderEliminarEn los frescos de Pompeya,me sorprendió figuras femeninas con tablillas y estilete
Hay que considerar la época histórica y las ideas de este filósofo, que es otro asunto
"Hay que considerar la época histórica y las ideas de este filósofo, que es otro asunto"
EliminarEstoy de acuerdo.
Los estoicos se lo pasaron muy mal en aquella Roma de Nerón y Vespasiano, muchos fueron perseguidos o desterrados.
ResponderEliminarCayo Musonio Rufo fue un gran estoico, es una pena que sólo nos hayan quedado unos pocos fragmentos de sus escritos.
Tenía muy clara y así lo expresó, la igualdad de capacidades entre las mujeres y los hombres. Lo manifestó de manera muy decidida,
Otros hombres, como dice Marga, también lo han afirmado a lo largo de la historia, pero no se les ha hecho caso. Está claro que hay que continuar por el reconocimiento absolutamente definitivo de la igualdad de entre mujeres y hombres y esto pasa por los poderes políticos, a los políticos no les iría nada mal conocer los textos clásicos, leerlos y digerirlos.
Salud.
En la actualidad, Francesc Cornadó, la política, y por ende los políticos, no es un fin en si mismo (ansiar el bien común sirviendo al ciudadano), sino un medio (el de situarse estratégicamente para vivir de ella).
EliminarDudo mucho que los que trampean sus curriculums y quien los admite en el partido como candidatos sin haber revisado los mismos, se afanen por leer a los clásicos.
Un abrazo
Hace poco leí un tebeo (novela gráfica si queremos ser finos) de Paco Roca que hablaba de la sociedad en el franquismo en general, y del papel de las mujeres en concreto. Parece que el griego que traes hoy viene del futuro y los otros de un pasado muy, muy lejano. Debieron cambiarse las fechas al meterse en la máquina del tiempo.
ResponderEliminarjajajaja....esa es buena, BEAU ¡
EliminarUn saludo
Es curioso, escribe en griego como todas las personas cultas de su tiempo.
ResponderEliminarEn otro orden de cosas, lo que realmente impuso realmente las bases de la igualdad entre sexos fue la Primera Guerra Mundial. La escasez de mano de obra masculina en fabricas y talleres hizo que fueran las mujeres las que suplieran estos puestos en las fabricas donde tradicionalmente estaban los hombres, cuando se acabo la guerra muchas continuaron en esos puestos, luego empezó la lucha por la igualdad de salarios. Pero que a las mujeres las metieron masivamente en las fabricas y oficios tradicionalmente masculinos la Primera Guerra Mundial, de eso no tengo muchas dudas.
Un saludo
Mi apreciado DANIEL:
EliminarAunque era un ciudadano romano nacido en Etruria (actual Italia), Cayo Musonio Rufo enseñaba y escribía en griego. Tiene motivos para ello,
Por un lado, la tradición filosófica: En el siglo I d.C., el griego era el idioma oficial de la filosofía, especialmente del estoicismo, (eso no quiere decir que enlas otras tendencias no se diera en este idioma, pero los estoicos la tenían como semioficial); por otra parte, al igual que pasó con Sócrates o Epicteto, Cayo Musonio Rufo no dejó libros escritos de su propia mano. Lo que conservamos son notas tomadas por sus discípulos (como Lucio), quienes registraron sus clases en griego. Además, no lo olvidemos, gran parte de su vida y sus exilios transcurrieron en Grecia (especialmente en la isla de Gyaros), donde el griego era la lengua cotidiana, de ahí que el escrito que presento esté en griego.
Por otra parte , lo que nos hablas de las mujeres y la I Guerra Mundial, es sin duda muy acertado. La mano de obra era femenina, dado que los hombres estaban en el frente.
Un abrazo y gracias por estar
Uno de esos adelantados de su tiempo, Tot, que nos consideraba como iguales, y en mi opinión diferentes, porque en eso estriba la riqueza de las sociedades modernas, que no perdemos ninguno de los matices. Aquellos lugares en los que todavía las mujeres se encuentran postergadas, son menos ricos en todos los sentidos, no solamente en el material. Me admira esa clarividencia de personajes como Rufo, en unos momentos espolvoreados de brumas, y que hayamos llegado tan tarde a tal verdad, que hemos de ser conscientes que se encuentra en entredicho. Solamente, un vistazo somero al orbe, y esos derechos de las mujeres están más comprometidos que nunca. No hace falta que siempre observemos nuestro ombligo. Es más el sometimiento que la libertad, y tal vez nuestra realidad no sea más que un delicioso espejismo.
ResponderEliminarEn cuanto a nuestra historia, casi fue anteayer cuando las mujeres conquistaron su merecido reconocimiento. Como dice Daniel, un gran aldabonazo en su emancipación llegó por culpa de la malhadada Gran Guerra, cuando no hubo más remedio que superar las atávicas costumbres con el objeto de que la fuerza laboral no decayese. Sin ellas, la escasez habría sido más aguda y el esfuerzo de la contienda imposible. Nunca se sabe, qué es mejor. La experiencia de los varones en esa guerra fue transformadora. Algunos escritores y reporteros, que ahí estriba la fuerza de la prosa de un Stephen Crane vieron venir esa guerra como industria masiva de la muerte mucho antes que en el catorce. Su experiencia fue tan dolorosa.
Más tarde llegaron los reconocimientos políticos. Aunque crea que el movimiento femenino, no todo, se ha pasado en la fuerza del péndulo. Hablan del momento de cobrarse unas injusticias que algunas nunca padecieron y que se atribuyen en nombre de mujeres, que sí fueron marginadas, es verdad que hasta tiempos muy recientes. En mi caso siempre he estado rodeado de mujeres importantes. De más mujeres que hombres. Un abrazo, Tot, cuídate.
Que importante es tu entrada, SERGIO MU, y que contento me pones a leerte.
EliminarGran razón llevas cuando nos señalas que las mujeres han sido marginadas hasta tiempo muy reciente.
Cayo Musonio Rufo, SERGiO MU, es ese tipo de personajes que no están lo suficientemente estudiados, o al menos valorados en su totalidad. No se le nombra tanto como a otros predecesores e incluso discípulos, como Epicteto, o Lucio, ya ves, quizá, vaya uno a saber, porque sus postulados no era lo que en el momento se consideraba "más importante", y sin embargo, Sergio Mu, tu ya los has dicho en tu magnífica entrada, "Sin ellas, la escasez habría sido más aguda y el esfuerzo de la contienda imposible", y sin ellas , hoy no habríamos llegado a ningún lado.
Un abrazo y muchas gracias por pasarte.
Cuídate tu también ¡¡
Tanto hablar de estoicismo, pero no has dicho nada de Séneca, un cordobés con ciudadanía Romana, que por cierto era muy rico pero según él, se podía ser las dos cosas. Curioso
ResponderEliminarLa entrada iba dedicada a Cayo Musonio Rufo, ciudadano romano, y por ende a quienes fueron sus discípulos, ya que él no escribió nada, no iba particularmente dedicada a los estoicos en general, ni a los cordobeses en particular.
EliminarCuando hablemos del estoicismo práctico, y del control mental, hablaremos de Séneca, quien si escribía y lo hacía para la vida real.
Así debiera ser, medir las capacidades, no el sexo.
ResponderEliminarpodi-.
Desde luego, PODI.
EliminarUn saludo