CUANTO MENOS APORTA UN POLÍTICO MÁS PRESUME DE BANDERA.
(Proverbio arameo)

martes, 3 de enero de 2017

Rafael Sanchez Ferlosio. Todo es aburrimiento y vergüenza.



Les dejo con una entrevista a R.S.F., que he leío este domingo en El Periódico.
La encuentro tan llena de razón que, con su permiso, la inserto.

En 1980, fecha del artículo más antiguo de este libro, en el mundo había una cosa que se llamaba ‘guerra fría’. Hoy esa amenaza no existe, ¿pero diría que vivimos en paz? Seguimos viviendo en un estado de guerra, ¿es que no lo ve? ¡Los caínes y los abeles están por todos lados! Lo llamativo es que hoy es más difícil que nunca decir quién es Caín y quién es Abel, del lado de quién debemos estar. Pero, además, toda unilateralidad es una regresión al punto cero de la moral: el de buenos y malos.
¿Entonces no hemos avanzado nada? Ni lo haremos mientras el negocio del armamento siga siendo uno de los más rentables del mundo. Si uno saca un cohete, otro inventa un escudo contra ese cohete, y a continuación aquél saca otro invento contra ese escudo. Y así vamos. La guerra es un motor económico imparable. Aunque prohíban el negocio de las armas, siempre habrá quien las venda a escondidas a alguien, y ese las venderá a otro.
En sus escritos de aquellos años, usted retrataba la guerra casi como un rasgo humano. ¿Sigue pensando que somos presos del instinto de la victoria? Es que forma parte de nosotros. Los griegos ya lo vieron hace 2.500 años. Ellos hablaban del agón y contaban cómo el Antagonismo conducía irremediablemente a la contienda. Le diría más: la guerra engendró el concepto de la mujer objeto que hoy seguimos arrastrando. Lo puede ver en el rapto de las sabinas, que es un mito originario. Los vencedores se quedaban con las propiedades de los vencidos, que incluían sus riquezas, sus posesiones y sus mujeres, como un objeto más.
Tantos siglos de civilización deberían haber servido para algo. Deberían, sí, ¿pero quién sabe dónde reside el ama de los humanos, en su humanidad, en su animalidad? No sabemos nada. En la 'Dialéctica negativa', de Theodor W. Adorno, hay, sobre esto, una página decisiva, titulada, tal como conviene, entre signos de interrogación: '¿Es contingente el antagonismo?'
Me pregunto cómo verá desde aquí algunos conflictos bélicos de los que hablaba en esos artículos. Por ejemplo, la guerra de Irak. Aquello fue una gran mentira inventada para atacar a un país. Sigo pensando lo mismo.
¿Y Oriente Próximo? ¿Tiene solución? No, mientras Israel siga siendo el estado número 51 de Estados Unidos.
Usted dedicó muchos ensayos a hablar del Vaticano. ¿Cómo recuerda la figura de Juan Pablo II? Wojtyla era un caso de vanidad escandalosa. Lo suyo clamaba al cielo, nunca he visto nada igual. Recuerdo el día que reunió a 20.000 mexicanos en Puebla, todos de clase obrera, y les gritó: ‘¡El trabajo no es una maldición, es una bendición!’. ¡Y la gente lo ovacionaba! Ese día le hizo un gran regalo al liberalismo. ¿Cómo qué el trabajo es una bendición? ¿Y en qué quedó la maldición bíblica de: ganarás el pan con el sudor de su frente?
¿Cómo ve al Papa de ahora? No estoy seguro de que esté a gusto donde está o que acabe dimitiendo. Ratzinger, el anterior, era el más inteligente de los tres. Por algo se fue.
En Estados Unidos va a gobernar Donald Trump. ¿Qué le parece este personaje? Dice que va a crear trabajo y a poner en marcha la productividad de su país. Fíjese, es un keynesiano. Bueno, también se decía que Keynes se había inspirado en Miguel Primo de Rivera, quien lanzó a la calle un millón de sueldos para recuperar la economía durante su dictadura.
Muchos ven a Trump como una amenaza. ¿Usted qué opina? Me da miedo que acabe iniciando una guerra contra China. Temo más lo que pueda liar en el Pacífico que en el Atlántico.
¿Le preocupa el futuro que van a encontrar las próximas generaciones? El mundo camina hacia la destrucción, así que imagínese. El capitalismo es un sistema que lleva la autodestrucción inscrita en su interior. Solo ha de ver cómo está la atmósfera, el aire que respiramos. En la Teoría de Juegos, los de resultado cero son aquéllos en los que todo lo que se gana por un lado se pierde por el otro. El capitalismo pertenece a este tipo, es un ejemplo de juego de resultado cero. Si sigue extendiéndose, su final es la autodestrucción, volver al cero.
¿Es evitable ese destino? Me hace usted preguntas que no sé responder, lo siento.
¿Sigue al día la actualidad? Lo justo. Continúo leyendo periódicos, pero no como antes. Ahora me veo obligado a leer con una lupa de 80 dioptrías y tardo mucho, así que solo miro los titulares y algunas noticas. Antes leía seis periódicos al día. Ahora, en casa entran dos o tres, como mucho.
¿Se maneja en internet? No, yo aparatos tecnológicos no uso. Llevo siempre un teléfono móvil colgado de mi cuello por si me llama la familia, pero nada más.
¿Y la literatura, la frecuenta? La cultura es un instrumento de control social. Hoy, sus máximas expresiones son el deporte, el cine y la novela. El fútbol y las novelas son las formas de control social más eficaces que tiene ahora mismo el sistema. Hace mucho que no leo novelas. No me interesan, no veo calidad en ellas, es imposible volver a encontrar a un Kafka.
Entiendo que tampoco va mucho al cine. Hace más de 30 años que no piso una sala. El cine dio todo lo que podía dar de sí en el pasado y ahora es imposible ver una película de calidad. Desde ‘Tiempos Modernos’ de Charlot, creo que no se ha vuelto a hacer una película igual. A veces intento ver alguna en la tele, pero no aguanto, sus argumentos son insoportables, pura ponzoña.
¿Son síntomas de los tiempos que corren? No sé si son síntomas de los tiempos, o son los tiempos los que responden a estos 'síntomas'. Más bien, creo que son los síntomas son los que mandan, los que definen el tiempo.
En diciembre cumplirá 90 años. ¿Cómo afronta esa cifra? Con normalidad, es solo una cifra, a ver si llego a ella, aunque a veces dudo si no convendría irse uno antes.
¿Qué le ilusiona ahora mismo? ¿Ilusionarme? Nada en absoluto. Todo es aburrimiento y vergüenza.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

En la 'Dialéctica negativa', de Theodor W. Adorno, hay, sobre esto, una página decisiva, titulada, tal como conviene, entre signos de interrogación: '¿Es contingente el antagonismo?'

Ahí está la clave de todo.

Jordi

Francesc Puigcarbó dijo...

Aquest senyor és encara més pesimista que jo sobre el present i el futur que ens espera, però no va gens desencaminat, només que no sé perquè a vegades la història canviar i es corregeix a temps, només que amb Trump i Putin aixó ho veig difícil.
Vaig llegir'el Jarama' molt jove i em va impressionar molt...,

salut

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Estamos apañados, menuda tristeza leer este artículo y ver como está el mundo., lleno de guerras ,hambre y esclavitud.

Bon dia Miquel, una abraçada forta.

Júlia dijo...

Bueno, hay que tomarlo con cierta distancia que el escritor también es un hombre complejo y contradictorio. Ni tan aburridos ni tan avergonzados, vaya. Y que ya es mayor y cuando te haces mayor lo vas viendo todo más negro, en general. A lo mejor es que es negro, no diré que no.

Tot Barcelona dijo...

JORDI:
He buscado el libro en PDF. Lo he encontrado, lo estoy leyendo y de seguro me lo compro de segunda mano, que ya he visto una librería que lo tiene y me lo mandan a casa.
Gracias por pasarte.
La entrevista no tiene desperdicio, dice lo que quiere decir, y la verdad es que te pone triste, pero es lo que hay.
Salut

Aquet tipus és molt sincer, FRANCESC PUIGCARBó, molt. Penso que l´ edat fa també que siguem una miconeta pesimistes.
Una abraçada.

Si que estamos apañados, MTRINIDAD. Pero de una persona culta espero leer cosas cultas, y no me defrauda. Es lo que hay y lo que hemos montado para el futuro. Incluso lo que hemos votado, ya sabes que ganan las mayorías.
En ningún país de Europa hubiera ganado Rajoy. En ninguno, teniendo a toda la plana mayor encauzada por choriceo, y sin embargo...ya ves.
Un beso

Antes lo he dicho, JÚLIA. Supongo que 90 años no son la alegría de la huerta, pero supongo que este hombre está cargado de experiencia, y creo que no va nada equivocado.
Dejamos basura a los nietos, y eso no es justo, porque no se lo merecen.
Un abrazote
salut

Francesc Cornadó dijo...

Coincido con Sánchez Ferlosio, estamos en un estado de violencia parecido al estado de ‘guerra fría’, ahora el horror se encuentra en cualquier sitio, allí donde hay una acumulación de gente puede ocurrir una catástrofe. Nos puede tocar a cualquiera de nosotros. Además, a esta inseguridad, añadimos el recorte constante de los derechos sociales y de las libertades. Hoy el enemigo es una máquina abstracta.
No hemos avanzado, ya lo decía Nietzsche: avanzamos a paso de paloma y retrocedemos a paso de caballo. Armas, drogas, violencia machista, incremento de las bandas de delincuentes, corrupción, engaño político, anulación sistemática del pensamiento libre, conculcación de derechos, manipulación de noticias, etc. El negocio de la guerra es rentable y favorece a los que ya están favorecidos.
La violencia parece que está en la base de la sangre de los seres humanos. El robo, la extorsión y la agresión a las mujeres están en el orden del día.
El mal negocio de la historia se repite, se perfecciona la animalidad.
Desconfío absolutamente de las proclamas políticas que prometen el oro y el moro, desconfío de los mensajes de paz, desconfío de los líderes religiosos, desconfío de las organizaciones gubernamentales y de las no gubernamentales, no creo que el arte progrese, ni creo en los planes de enseñanza actuales, no creo en los líderes que prometen un país mejor surgido de la desobediencia de las leyes, no creo en los políticos que nos dicen que somos mejores que los vecinos y mejores que todos los demás.
Lo mejor que nos puede ocurrir es que dimitan todos los líderes mundiales y que los que hayan cometido delitos sean juzgados.
También creo, como Sánchez Ferlosio, que el deporte, el cine y la literatura de consumo son formas muy eficaces de control. Yo hace más de siete años que no veo ninguna película y sólo he ido una vez a un campo de futbol, nada de estas cosas me interesa. Prefiero el aburrimiento y el tedio creativo.
Soy escéptico, descreído total, y como Sánchez Ferlosio y como el amic Puigcarbó un pesimista total. Le echo un poquito de buen humor y de ironía y así se van pasando los días mirando el bullicio de la ciudad.
Abrazos
Francesc Cornadó

Tot Barcelona dijo...

Te entiendo perfectamente, amigo FRANCESC CORNADó.
Recuerdo a Unamuno y su permanente estado de congoja, pero yo prefiero una palabra latina, el hi-hil, el no ser, en este caso se traduce como estado de desesperanza.
Y es aquí el quit. Estamos en un estado de desesperanza.

Recuerdo aquello de la Revolución Francesa: "os damos leyes para no daros tiranos", pero claro, si los primeros en dar leyes ya incumplen las establecidas, poco hay para fiar.

Me apunto a tu última parte, a la ironía y el buen humor, y a ver pasar, porque la historia siempre se repite, la conforta el ser humano...y somos tan prediscibles.

Salut

Enric H. March dijo...

Un home lúcid!

Perdona l'absència d'aquests darrers dies. He estat fora. Bon any, Miquel i companyia!

Tot Barcelona dijo...

Tranquil ENRIC H MARCH...
Tinguis bon any ¡...i salut

Cayetano Gea dijo...

Una visión de la realidad que coincide muchísimo con lo que yo pienso.
Además da sensación de veracidad. A ciertas edades y cuando la persona no tiene cargos ni hipotecas con nadie, uno puede decir lo que realmente piensa.
Saludos, Miquel.

El peletero dijo...

No m'ha agradat gens, em sap greu vist el que tots dieu en els vostre comentaris, però si desconfio dels optimistes també ho faig dels pessimistes. Com en Cornadó desconfió dels que prometen l'or, però també dels que prometen merda. No és tampoc un home lúcid, o a mi no m'ho sembla pas, només diu les veritats dels vells que ja no són capaços de comprendre el món en el que viuen ni recorden ja el món en el que van viure.

Dir el que un pensa sense restriccions i amb absoluta llibertat no significa que es diguin coses encertades. Normalment es confon sinceritat amb veracitat i són dues paraules de significats no coincidents.

Salut.

AMALTEA dijo...

Que sabemos muy poco o nada y que el mundo se encamina al destrucción, es una afirmación antigua. Carga demasiado en el lado apocalíptico y desesperanzado, y se olvida de que los sucesos que cambian la Historia son imprevisibles. Vamos a tientas en la oscuridad,a cabezazos y desnortados, pero creo que esta percepción de fin del mundo la han tenido todas las generaciones cuando llegan al final de su ciclo vital. El panorama no está para colgar farolillos, pero precisamente porque apenas sabemos nada, tengo la esperanza de que ocurra algo inimaginable hoy que cambiará este mundo para mejor.

Abrazos de una optimista.

Rodericus dijo...

Coincido en que el panorama que dibuja es apocalíptico. No exagera, pero tampoco confía en la capacidad humana de salir de las dificultades más complejas.

Y eso lo hemos visto a lo largo de toda nuestra historia. Siempre hay que dejar margen a lo imprevisto y a la esperanza.

Un abrazo.

Fackel dijo...

He comentado más de una vez que Sánchez Ferlosio es de lo poco clarividente que existe en este momento. No soy capaz de ponerle ninguna pega a ninguna de sus objeciones, ni siquiera aquellas de las que se podría pedir alguna precisión, ni siquiera se la pido. Es tal cual todo. Así que se agradece que nos hayas dado a conocer la entrevista. No en vano el título de uno de sus libros es "Vendrán más años malos y nos harán más ciegos". Acabo de andar un poco por la ciudad y las calles están masificadas, cada individualidad y sus familias respectivas se atropellan unas a otras de una manera exagerada y estresante y he visto imágenes de BCN que los comportamientos son análogos. ¿Qué cabe esperar?

Fackel dijo...

Ah. Es cierto que RSF es desde siempre un ser bastante ácido y muy amargo en su visión de las cosas. No lo es solo por la edad, aunque la edad ratifica la visión negra de la vida, sin duda, sino porque los acontecimientos objetivos que no vienen de ahora sino de décadas y como él bien cita, desde los tiempos más antiguos, no son para ser optimistas precisamente, salvo que queramos no ver. Es verdad que se puede ser apocalíptico en vano, pero hay elementos para pensar que las cosas tienen mal arreglo si siguen el curso de enfrentamiento que grandes zonas y poderes del mundo están teniendo en la ardiente oscuridad. RSF no es apocalíptico porque sí y, aunque como dice Amaltea, a veces es imprevisible la corrección del rumbo -¿de verdad que lo es?- hacia mejor lo cierto es que asistimos a un crecimiento de poderes regionales como jamás había habido antes en la historia humana. Las pretensiones de unos y otros, sabiendo como sabemos que el diálogo verdadero y generoso no existe sino que lo que hay es negociación, mercado y pulsos de fuerza militar y económica, no deparan un camino rosáceo precisamente. No sé hasta qué punto los aprendices de brujo catalanistas habrán caído en la cuenta, por cierto. Y en todo ese marco la democracia va a ir cayendo puntos a todo gas, las libertades individuales y colectivas van a sufrir mella y a ver quién pone el cascabel al gato, vaya.

María dijo...

he pasado tarde para poder leerme enterita la entrevista porque no tiene desperdicio, me parece un personaje impresionante este hombre, amén de un escritor extraordinario, de hecho ni siquiera puede tachársele de negativo .. hasta relativiza el papel de Trump ... me ha dado un poco la risa cuando a entrado a matar a Wojtyla, tiene toda la razón, fue la versión Vaticana de Evita Perón con pieles y sus descamisados, solo que el Papa con zapatos de Prada... solo el final me parece corrosivo e incluso injusto, pero claro ... depende lo que mire porque así en conjunto no es vergonzosa la vida, lo que es vergonzoso es cómo la viven algunos ; )

Un beso graande y mil gracias por este regalazo
¡¡Que aun falta un día para la noche de Reyes, Papá NoelMiQUEL ; )

Tot Barcelona dijo...

Coincido contigo, CAYETANO GEA.
Un abrazo

Gracies per la teva opiniò, EL PELETERO.
Salut

Muchos abrazos AMALTEA, muchos.
Salut


En líneas generales estoy de acuerdo RODERICUS, y por descontado en donde nos dices: " Siempre hay que dejar margen a lo imprevisto y a la esperanza."

Un abrazote. Salut


FACKEL: a grandes rasgos me recuerda a Saramago y a José Luis Sampedro, del que hoy es casi un olvidado.
Creo que es un lúcido y que es una persona muy, muy informada.
Sus respuestas pueden ser del no agrado, pero no se alejan en nada al reflejo de una civilización que está en plena decadencia.
Un abrazo
Salut

Gracias MARÍA por pasarte por aquí.
Ya te digo que lo encuentro en la línea de Saramago y José Luis Sampedro. Es evidente que 90 años no dan para alegrías y que su perspectiva es otra que la de una persona de 40, pero no por eso deja de ser cierto muchas de las cosas que nos comunica.
la experiencia es un grado.
Buenos Reyes, María, y que te traigan todo aquello que ansías. te lo mereces.
Un beso
salut

Josep dijo...

Estoy de acuerdo en lo que dice RODERICUS, y no porque el resto no tenga razón. Si que la tienen, y es muy posible que ocurra como dice este señor, pero solo es una posibilidad, más grande que pequeña, pero posibilidad al fin y al cabo. Tanto Sánchez Ferlosio como nosotros mismos hemos de creer en la capacidad humana de salir de las dificultades más complejas, como dice RODERICUS.
Salut.

Tot Barcelona dijo...

Un buen punto de vista, JOSEP.
Salut