El cerebro es una fábrica de excusas.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

La mosca del mercado de Sant Antoni.

Hubo hace muchos, muchos años, al principio de la primera década del siglo pasado, una persona que amaba el diseño. Se llamaba Eduard María Balcells Buigas. Entre otras muchas cosas dibujó lo que tenía que ser el expositor de una "pollería" dentro de un mercado de abastos. Forja, vidrio, cerámica y diseño salieron de su lápiz.
Así que la parada de la señora Joana, que no era más que que una mesa de mármol descubierta, pasó a ser la más bella del mercado, con el número 435/436 del mismo.
El señor Balcells Buigas tenía como compañeros de trabajo a Rocasalbas en la cerrajería y a Buixeres en el vidrio. No se sabe de quien es la belleza extraordinaria del "trencadis", que como bien saben es  cerámica partida en trozos muy pequeños, a modo de mosaico romano.
A tener en cuenta el detalle central de la obra, que representa la cabeza de una mosca vista de frente.
Les dejo con lo que queda de aquella parada, hoy en el MUHBA.

Va haver-hi fa molts, molts anys, al principi de la primera dècada del sigle passat, una persona que estimava el disseny. Es deia Eduard María Balcells Buigas. Entre moltes altres coses va dibuixar el que havia de ser l'expositor d'una "aviram" dins d'un mercat de proveïments. Forja, vidre, ceràmica i disseny van sortir del seu llapis.
Així que la parada de la senyora Joana, que no era més que que una taula de marbre descoberta, va passar a ser la més bella del mercat, amb el número 436/437 del mateix.
El senyor Balcells Buigas tenia com a companys de treball a Rocasalbas en la serralleria i a Buixeres en el vidre. No se sap de qui és la bellesa extraordinària del "trencadis", que com bé saben és ceràmica partida en trossos molt petits, a manera de mosaic romà.
A tenir en compte el detall central de l'obra, que representa el cap d'una mosca vista de front.
Els deixo amb el que queda d'aquella parada, avui en el MUHBA.

La obra en toda su magnitud.

Idem.

La cabeza de mosca.

Vitral.

Detalle de la forja.

Idem.

Número de la parada. 435/436

15 comentarios:

El peletero dijo...

Una veritable joia, sí senyor!!

Júlia dijo...

Saps fins quan va ser al mercat i per què va anar a parar al museu?

Francesc Puigcarbó dijo...

una auténtica obra d'art i de bon gust.

Júlia dijo...

Recordo que quan jo era petita algunes parades no deien 'pollería' sinó 'volátiles', era una paraula que m'agradava.

Tot Barcelona dijo...

Una obra d´art, EL PELETERO.
Salut

JÚLIA:
Record perfectament la parada. La senyora Joana hauria de ser la seva primera propietària (parlen d'1.900) i de volateria, (animals de vol) que era el que eren les "pollerías", però no es quan ni perquè, aquella parada la recordo com una carnisseria, perquè això era el que era abans que s'enderroqués les parades interiors per al futur nou mercat.

La meva mare, quan vam canviar de l´ "habitatge" de Can Valero Petit al carrer Carretes, comprava allí, que si que era de pollastre, gallina, oques, perdius i conills, i en una altra que estava gairebé enfront on hi havia un cap de toro que feia por només el mirar-la.

La parada era de dos nombres, però posteriorment any ¿ 2000 ?, se li va afegir un nombre, el d'una carnisseria, i allò va ser un empastament fastigós, perquè no es va respectar gens i les rajoles de la paret de separació es van trancar absolutament totes per ajuntar les parades. Les rajoles eren blanques, tipus l'entrada dels FFGG de la plaça Catalunya, una veritable joia. Ho recordo perfectament. Com a record que li vam preguntar al director del mercat el perquè s'havia donat el permís per espatllar-la d'aquesta manera, i ens va contestar que el mercat amb el temps deixaria de ser el que era i que l'única cosa que tenia valor de la parada era el rètol.

Al mercat va estar fins a l'últim moment, que va anar en el 2009., i el Museu de la Ciutat la va adquirir per exibirla i la va posar en la planta superior del Museu de la Ciutat. Ara l'ha traslladat a aquest recinte.

Una abraçada

I el cap de "mosca" una passada, FRANCESC PUIGCARBó.
Salut

Rodericus dijo...

Una joya del diseño modernista, que nos lleva a un tiempo en que la artesanía del vidrio y de la forja del hierro eran habituales en la arquitectura.

Y gracias que se rescató para un museo, hay cientos de piezas parecidas de aquella época en manos de coleccionistas, o criando polvo en algún almacén olvidado sin catalogar y completamente desconocidas

Yo también recuerdo aquellas losetas rectangulares de azulejo biselado blanco en algunos edificios por allá los años sesenta. Debía ser una pieza estandar de los fabricantes de cerámica de la época, y por eso la dirección del mercado no le dió mucha importancia, pero complementaba perfectamente con el resto del conjunto.

Yo también soy de los que recuerdan la palabra "volateria" en algunas de las paradas del mercado de la Boqueria.

Un abrazo.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Artesanía pura, que bonito lo que ahora ni se hace, ni nadie sabe hacerlo.
Muy interesante tu entrada querido MIQUEL, bon dia i millor setmana, petons.

Cayetano Gea dijo...

Cerámica, vidrio y forja, materiales muy de moda entre los modernistas. Muy ocurrente lo de la mosca, un bichejo inmundo muy habitual en los mercados.
Saludos, Miquel.

Tot Barcelona dijo...

Losetas rectangulares de color blanco, si señor RODERICUS.
Esas eran.
Un abrazo

Bon día MTRINIDAD, y una buena semana.
Al menos hagamos posible que así sea.
Salut

Muy habitual, pero que al postre daba de yantar a gorriones y cernícalos, que no es poco, CAYETANO GEA.
Salut

María dijo...

A mi lo que de verdad me parece fantástico de este espectacular mostrador - entiendo de un puesto de pollos- es que antes, al contrario de lo que ocurre hoy, para una cosa humilde y poco importante como un mostrador de un puesto de mercado, tres artistas contsruyeran esta verdadera maravilla .. ahora bien ¿ qué tiene que ver la mosca con los pollos ? ¿haría referencia a las antihigiénicas moscas que revolotean sobre la carne? ; )

Muchos besos y mil gracias !!

Tot Barcelona dijo...

Es posible que sea un guiño del orfebre forjador a las moscas que revoloteaban en aquella época sin neveras, MARÍA. Poco más puedo decirte, pero ya ves que es lo único que ha quedado en pie de tamaña obra de arte.
Un abrazo
Salut

Chordi dijo...

Genial....pero de veras es una mosca? o quiso hacer otra cosa y el popolo lo llamó mosca? No me creo nada, como van a poner un bichejo carroñero en un puesto de carne fresca?...Le llamáis "mosca" porque tiene dos ojos?...y las alas?....y el abdomen peludo?....no me creo nada...pero lo peor es que hubieron mas paradas similares, en este u otro mercado y esta ha escapado de los chatarreros que como las moscas son atraídos por los despojos ...No me creo nada, lo que si me creo que salío en los periódicos como "mosca" y vamos va camino de alcanzar al Salvame de Lux ...tiempo al tiempo...

Tot Barcelona dijo...

CHORDI:
El bicho está visto de frente. Te explicaré el asunto cuando te vea, porque pruebas no hay, pero si hay la palabra de la nieta de un colaborador del serraller, a la que me he de creer porque la historia se le ha trasmitido familiarmente.
Lo del abdomén peludo pues ...yo que se...Y lo de la carne carroñera es más que seguro, creo que hace 100 años no habían las Kelvinator detrás del mostrador, este estaba al aire libre porque el mercado tampoco estaba cerrado tal y como lo vemos ahora, y las cosas de la higiene eran practicamente nulas, y moscas a millones.
Cuidate Salvame de Luxe y a todo color ¡¡¡¡¡
Vaya mañana ¡
Salut

Arquitecte crític dijo...

Es una preciosidad, y su creador, Eduard Mª Balcells i Buigas un arquitecto originalísimo que no entiendo que no tenga más renombre. Suyas son también las bellísimas Casa Tosquella en Barcelona, la Casa Lluch en Sant Cugat del Vallés y la Casa Gual en Cardedeu, tres autenticas joyas.
Un abrazo

AMAJAIAK dijo...

Precioso!!