YO NO PUEDO OLVIDAR NADA. DICEN QUE ESE ES MI PROBLEMA.
(Roberto Bolaño).

miércoles, 21 de mayo de 2014

Fragmentos de una historia que me pertenece. XVI

Capítulo XVI





     A Paciano le pasó lo mismo que al Sr Luis. Y este tuvo el mismo desengaño que los Cortés.

     Todos ellos, en su Córdoba natal, se vieron con la necesidad de marchar. Alguien del pueblo les alquiló una casa en Barcelona capital. Con vistas al mar, palabra que conocían pero no se imaginaban, y con derecho a cocina más dos habitaciones.

    Cuando pisaron la tierra de su futuro, frente Paseo Colón, cogieron los recuerdos de sus maletas, y del bolsillo de la chaqueta sacaron un papel escrito a lápiz, donde ponía una dirección. Dirección que solo habrían de abrir a la llegada a Barcelona, como secreto celosamente guardado.

    La gente de palabra obra de tal manera.

    Frente a los andenes, de cara al reloj de pared, las prisas por averiguar el paradero de la casa que habían alquilado en el pueblo, con derecho a cocina más dos habitaciones, y por la que dieron tres meses de adelanto, era lo primero y principal en averiguar. 

    Los padres de mi madre fueron unos de tantos, y como tantos, fueron con el mismo papel en la mano, intentando encontrar una calle inexistente, en donde una casa inexistente estaba pagada con tres meses de antelación.

   Y así, aquella gente, gracias a otra gente en sus mismas necesidades, otorgaron parte de su terreno, exiguo de por si, para que con cuatro maderas y otros tantos cartones, construyeran su futuro, incierto, pero futuro al fin y al cabo.

   Y nació Can Valero, sin quererlo, en la falda de Montjüic. Y nació mi madre, sin quererlo. Y nací yo, sin desearlo.

   Mi madre hablaba catalán, mi padre no sabía hablar ni el castellano.

   Un hombre de mano larga solo puede tener ideas cortas. 

   Mi madre era de las pocas del lugar que se sentían identificadas.

   Tampoco era fácil el identificarse, cuando no hay señales de identidad las raíces son yermas.

   Ella era de Barcelona, de un lugar indeterminado, cierto, las barracas no existían como barrio y por lo tanto no pertenecían a la ciudad, por no tener ni tenían ni código postal; pero estar, estaban.

   A Pepita , la de la CNT, la respetaban, porque hacía que la gente del lugar tuviera conciencia de dignidad.

  Así, Luciano, enfrentó su primer puesto de trabajo con una caja de frutas, catalana que se le denominada,  y unos abrillantadores de calzado, y se lo ganó  fijo,  de limpiabotas,  después de mucho tiempo de sacrificio, en una de las esquinas de la Plaza Real.

  Y como él, el resto.

  Las seis de la mañana era plena ebullición frente el estadio de Montjüic. Idas y venidas encaradas hacia la Barcelona que esperaba con los brazos abiertos las manos de los “murcianos” venidos de allende.

  Y el trasporte que esperaba frente la Plaza España, cuando no escondido entre las vías del Paral-lel, sobre la plataforma del 57, dirección Barceloneta.

  Pata Palo, Grabao, y su hermana Azucena, Mochuelo…

  Mi madre y el que se acostaba con ella…

  Cipriano, Edelmiro, Paciano, Los Cortés, el del Huerto la Bomba, la Sra Amelia…

 Dieron lo que tenían, que no era mucho, siendo que todo lo que tenían les era imprescindible.


  Hay, quien todavía, anda buscando la dirección de la casa con dos habitaciones y derecho a cocina. 

   La felicidad es algo que todos tenemos el derecho de encontrar.

25 comentarios:

Francesc Puigcarbó dijo...

casa con derecho a cocina.... y vistas al mar. Pàgines viscudes d'un temps que ja ha passat.

salut.

Miquel dijo...

Salut
Francesc

Enric H. March dijo...

"Vistas al mar" y la playa bajo los adoquines. Esperança i lluita.

Temujin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Temujin dijo...

"Dieron lo que tenían, que no era mucho, siendo que todo lo que tenían les era imprescindible."

En muchas ocasiones la gente que más tiene es la que menos da, los que poseen más recursos quieren más y se vuelven egoistas, desconfiados, rencorosos hacia quien nada les ha quitado, tan solo por la posibilidad de que puedan hacerlo. Esta dentro de nuestros egoistas genes...

Josep dijo...

Todas las formas de emigración (palabra que no me gusta, pero está en el dicionario) son odiosas, pero en el caso de Barcelona aun más. Llegaban 24 vagones repletos de gente cada dia y de todos lados, y varias maneras de ser y pensar, y llegaban a otro lugar donde la gente también era diferente. Creo que es dificil entender aquella situación. Los papeles escritos, las palabras dadas, los realquilados,las estafas, las colas en la plaza urquinaona donde estaban los prestamistas. El Gravao, de maldita memoria para toda Barcelona. Y no se si en Can Valero pasaba igual, pero en el Somorrostro, (que es verdad lo que dices que ni siquiera era un barrio). Creo que no era un barrio, era una chapa con un número. Habia tanta gente buscando una barraca que si alguien nuevo encontraba una barraca sin nadie la ocupaba, y un dia u otro cambiaban la chapa. No se si además de Candel alguien ha escrito no la historia de estos lugares, que ya se que si, sino las formas de pensar de todos ellos.
Los murcianos les llamaban no a los de Murcia, sino a los aragoneses que llegaron cuando se hizo el primer “metro” y la primera Exposición Universal en los años 29. Los barrios de La Torrassa en l’Hospitalet y en otras partes también les llamaban murcianos, fuesen de donde fuesen.

Salut.

jesús parapar dijo...

Miguel tus recuerdos son mi infancia solo cambia la mano de la pluma.Salut

Francesc Cornadó dijo...

Miquel, aquellos fueron años terribles, los explotados fueron muchos y aquellos catalanes que habían ganado la guerra lo tenían bien claro: había que conseguir mano de obra barata y aprovecharse de la miseria, ningún derecho social, sólo explotación; los que llegaban y los de aquí, "catalanes todos", explotados todos se acinaban mirando al mar o bajo los humos de las fábricas del Clot o del Poble Nou, mientras en el Club de Polo se reunían los vencedores, los que estuvieron al lado de las tropas que en el 39 entraron por la Diagonal y hoy enarbolan banderas con un señuelo, para que unos piquen y ellos se puedan perpetuar.
Miquel, este es el capítulo 16, ya va siendo hora de recapitular.
Salud
Francesc Cornadó

Miquel dijo...

La frase, ENRIC H MARCH, vale per tot el contingut, con vistas al mar..
Un petonás.
salut

Semos ansí...TEMUJIN...
Salut

No siempre la memoria me es fiel fiel, JOSEP, y agradezco que señales aquellas coss en las que pueda parecer algo peyorativo, como por ejemplo, la palabra murcianos.
Un abrazo. Gracias
Salut

Que coño, JESÚS PARAPAR, vamos con la misma pluma y el mismo destino, y tu eres también protagonista..¿ o te olvidas de que a veces has puesto parte de tus vivencias '...creés que no me he aprovechado de ellas ?
En el barco somos uno.
Un abrazo

Ahhhhhhhhhhhhhhhh ¡¡¡
COÑO ¡¡¡
EL CLUB DE POLO (de franco)....ahhhhhh... La sregalías fueron tan potentes que no se escapó nadie de no darla FRANCESC CORNADó. Nadie, incluso , los que rememoran su no servilismo, donaron copia de su campo de futbol en plata maciza.
La historia se escribe desde la posición de los que gobiernan el mercado, y tu, que sabes un montonón, me has enseñado muchas cosas.
Gracias.
Salut

María dijo...

Mira MIQUEL ya me aburro de decirte que jamás leí unas memorias tan fáciles de leer como supongo difíciles de contar y muchísimo más aun de vivir. La buena fe de la gente buena siempre fue objeto de abuso por la gente mala que teniendo cien casas con mil habitaciones se siguen quedando con la de los que solo tienen el proyecto de una con esquinita para dormir y derecho a cocina desde la que soñaron el mar. Aun así, mil veces más ricos, estos que aquellos.

Más quiera Dani, ya sabes “el mochuelo” de Delibes, contar sus recuerdos la mitad de bonito que tú. Sale tu parte mágica cuando escribes estas cosas.


Es cierto, todo el mundo tiene derecho a su porción de felicidad, a mi no me cabe ninguna duda que los que más casas acumulan son los más infelices ¿sabes por qué? como solo tienen cosa viven aterrados por si se las quitan, los que no tiene nada.. viven con bastante menos angustia... el abre de comida se quieta comiendo, el de insatisfacción y la falta de escrúpulos no se quita con nada.


Jo! vaya día llevo ... solo me falta el arrepentíos y el bombo para ir de predicadora ja,ja ja ....


Mmuaaaaaaaaakss!!

María dijo...

jajaja vale .. ni escribir sé...!!

Quise decir que "el hambre" se quita con comida no el abre :-) ... mañana te canto el Sr es mi pastor.. nada me puede faltar jajaja y pasado me pide una habitación en le psiquiátrico más cercano que conozcas ...

María dijo...

Por cier ¿Paciano es el que esquila al de la foto?

¿Te quieres reír un segundo? leí tan rápido ( siempre lo hago) que entendí que había comenzado tu escrito con...

Al Pacino... jaja pensé que ibas a contar alguna historia de la mafia jajaja así, al estilo de El padrino y bueno, un poco es así... hay muchas mafias:-)

AMALTEA dijo...

Miquel, y de esa vida de escasez y supervivencia brota en algunos -tú, por ejemplo-una actitud de resistencia vital que no desaparece con los años ni en los tiempos de prosperidad. Es como la marca de la vacuna, queda para siempre en el brazo y conviene que se vea para que sirva de recordatorio. Sí, que la memoria no olvide el virus latente de la miseria y la injusticia. Por ahora no se conoce mejor antídoto contra la indiferencia histórica que unas memorias escritas con el corazón por quien las ha vivido.

Gracias.

Miquel dijo...

Faltan al menos tres historias más, MARÍA, hay una máquina de coser Singer; un vendedor con una báscula trucada y alguna cosa más que se me ha de venir a la memoria para acabar de cuadrar.

Pero todo dentro de la sencillez y lo anormal de la normalidad.

Un abrazo ¡¡¡
salut

Miquel dijo...

Lo único que nos queda como seres humanos es la dignidad, AMALTEA, palabra que no tiene traducción y que cuando lo hacen la prostituyen.

No hay una resurrección y una vida nueva, hay un nuevo despertar cada día, dentro de cada uno de nosotros, y no debemos desperdiciarlo.
Solo tenemos una vida, y no hay cosa mas bella que los que se ponen a tu alrededor cuando marchas digan aquello de : ¡ joder, solo se van los buenos ¡

Un beso
salut

Jesús pececillo dijo...

Miguel yo no tengo la capacidad de tu pluma para plasmar tu vivencias. Por lo de mas estamos de acuerdo.salut

Jesús pececillo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miquel dijo...

Mi estimado JESÚS PECECILLO. Si tienes esa capacidad. Que no ha aflorado es otra cosa, pero si la tienes.
Y no soy escritor, soy un narrador con recursos muy limitados (porque es cierto), que si me quitas de los recuerdos sería incapaz de escribir más allá.
Y a lo que vamos, me aprovecho de las marcas (Maggi, telefunken, Signal..etc) porque de ellas afloran las señales de identidad de una época que más o menos todos hemos conocido, y que nos remiten a lo que había, que no era más que lo justo.
Un abrazo y gracias por estar en esta , tu casa.

Omar enletrasarte dijo...

yo puedo ver a través de vos,
eso significa que eres como se tiene que ser
.
gracias amigo, un abrazo
me gusta lo auténtico

Miquel dijo...

Salut OMAR ¡¡

Joaquin Mata dijo...

Leyendo la historia,me vienen imágenes del neorealismo italiano, tambien lo hubo español, pero algo menos, habían de sortear la censura Felicidades.

Gemma dijo...

Creo que a veces somos felices sin saberlo, pasa de puntillas y de forma sutil porque la verdadera felicidad no es muy ruidosa, Miquel.

Salut!

Miquel dijo...

Similar a la italiana y a las pelis de los años 50, si, cierto JOAQUÍN MATA. ¡somos tan similares ¡.
Un saludo . Gracias por dejarnos unas líneas..
Salut

La felicidad está dentro nuestro GEMMA. La llevamos encima, pero en muchas ocasiones no sabemos utilizarla. Y no sabemos utilizarla porque no nos han enseñado a apreciar lo que tenemos, que a veces siendo materialmente poco, es mucho.
Un abrazo..muy, muy grande
salut

canela988 dijo...

Hola Miquel, siento mucho no haber leído antes tus recuerdos, me gusta la ternura que emana de ellos a pesar de la crudeza de los hechos que nos cuentas. Lo mejor de ese tiempo quizás son las personas como tú que han brotado saboreando el hoy sin agriar el ayer.
Gracias por compartir esas vivencias llenas de ternura que nos enseñan algunos a mirar la vida con otros ojos…
Un cordial saludo.

Miquel dijo...

Salut CANELA 988