YO NO PUEDO OLVIDAR NADA. DICEN QUE ESE ES MI PROBLEMA.
(Roberto Bolaño).

lunes, 22 de abril de 2013

Fragmentos de una historia que me pertenece; V I l l




La libertad de dejar el colegio se vio asaltada por la obligación de presentarse al trabajo.

Empecé a envidiar la condición de cojo de Pata de Palo, porque a su manera era libre.

La primera semanada se la entregué íntegra a mí madre. Las siguientes no lo fueron tanto. 

Alguna "perra chica" para chicles, y alguna peseta para "quintos" se escapaban del sobre semanal para ir a parar a mis bolsillos.

El kiosko frente al grupo escolar Felipe II

La premisa de marchar de las barracas era lo que nos motivaba. No era el ambiente, sino las condiciones casi  penosas. Traspasar la parroquia de Sant Salvador para ir ascendiendo por el barro que se acumulaba paralelo a las vías del funicular era toda una odisea a partir de las ocho de la tarde. La carencia de luz en las calles y la pendiente no eran la mejor compañía y si por aquellas el tiempo no ayudaba, se tornaba en sacrificio.

La oportunidad no tardó en presentarse. Un tercero tercera de la calle Carretas, tocando a Aurora. Con luz y agua de depósito. Con cuatro paredes y dos habitaciones separadas. Con un pequeño excusado que daba directamente a lo que quería significar la cocina. Suficiente.

La escalera era oscura, densa, y el olor a humedad que desprendía, han sido imposibles de olvidar. Un portal de madera con un picaporte y un ventiladero marcando el año 1864 eran sus señas de identidad.

Dijimos que si.

El alquiler subía las 142 pesetas mensuales. Con los dos jornales se podía pagar.

La calle Carretas era una calle en la cual la luz jamás había osado entrar, donde la gente colgaba la ropa a pié de balcón, a la espera de que el aire secara aquello que el sol nunca quiso.

Balconadas de ropa tendida en el Raval

Entramada en medio del Raval, estaba habitada por obreros venidos de la migración de los años 20 para la edificación de la Exposición de la Barcelona del 29; eran sobre todo mineros del sur . La confortaba una calle tranquila y llena de pequeñas empresas.

Así el colmado tocando a la calle La Cera, el barbero, la carbonería, el colmado de enfrente, el taller de trofeos con sus tornos... La carpintería, la peluquería, el bar del gallego Millán, la fruteria. La fábrica de neules, donde íbamos a comprar los trozos rotos.. . Don José, el que reparaba televisores...La bodega con sus tonéles y casi al lado la tintorería; una fábrica de lámparas y otra de cepillos de cerda y escobas...La tocinería, la panadería a la que nunca se le olvidaba darte "la torna"; la farmacia...Otro bar tocando otro bar que acariciaba a otro bar...La colchonería ( cardar la lana era todo un arte ); el taller de bicicletas frente a la calle Huerto de la Bomba...Y en el número 72 se acababa la calle, justo frente a la iglesia de Sant Pau y haciendo costanero al Pay Pay...otro bar, pero este con las ínfulas de restaurante...Todas pequeñas industrias y todas funcionando.

San Pau del Camp 1960

Aquello me llamaba la atención, allí había vida, movimiento, luz. Todo lo contrario a las barracas de Montjuich, donde lo único que funcionaba eran los bares del Valero grande y el Petit.

Y otra cosa curiosa de observar fue la diferencia entre los pobladores de las chabolas y los urbanitas del Raval. Pensé que la seguridad de unas paredes de piedra rebozada hacía milagros.

Las seis de la mañana era la hora donde comenzaban los ruidos de escalera. Los trasportes públicos no abundaban y el horario de entrada era más que respetado. Media hora más tarde, la calle se convertía en un hervidero y veías deambular personas y bocadillos envueltos en papel de estraza bajo el brazo.

De la calle Carretas hasta la de Mallorca , donde había el taller, había media hora larga a paso ligero. Debía de hacer cuatro viajes.

A dos pesetas por viaje y si los números no fallaban eso sumaba la friolera de ocho pesetas diarias solo en trasporte. Imposible el autobús. Se imponía el paso ligero.

El 20 era el que cubría el trayecto con mejor fortuna que los demás. Era lento, incómodo y ruidoso; suplía las funciones de quien no estaba dispuesto a caminar. Chausson los llamaban. Hay quien los tildaba de europeos, porque sus asientos eran de aquellos que ponían algo así como “pullman”, que no era otra cosa que un tapizado de skay verde sobre unos muelles de hierro forrados de boatiné.

Los Chausson

Pocas veces nos dábamos el lujo de cogerlo, solo cuando el tiempo acuciaba. El horario era rígido, por no decir estricto, y al trabajarse en equipo no podías darte el lujo de llegar tarde, porque significaba el dejar la cadena sin un operario y se corría el riesgo de hacer perder la prima de todo el grupo, y eso era imperdonable por el resto.

Doscientas sesenta y dos pesetas con vente céntimos por no ver la luz durante cuarenta y ocho horas semanales.

Los primeros días se hicieron duros. Ni estaba acostumbrado a un piso, ni por mucho a sentirme mandado. Sin embargo mi madre pareció rejuvenecer. Sus ojos se tornaron menos brillantes y el pelo dejó de ponérsele blanco. Dentro de lo malo, estábamos mejor.

Jamás volvimos a saber nada de mi padre. Tampoco lo encontramos en falta. La libertad que se carecía entre las cuatro paredes se suplía con la tranquilidad de saber que no íbamos  a encontrarnos con la espalda marcada.

 Miseria por pobreza...y algunas tardes, de camino a casa, me tropezaba con el bar del gallego, el de la calle Vistalegre... Plato  de berberechos y un quinto a dos con cincuenta.

Bar de la época

Las tentaciones estaban a la puerta de casa....

28 comentarios:

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Me alegro mucho que vuelvas a escribir tu vida, tu niñez y tus vivéncias, cada persona es un mundo y este es tuyo, y tiene similitudes con la de Fermín...Más que nada por la zona, la época y esas calles tan similares.
Lo único que diferencia tu historia, es ,que la escribes tú de una manera apasionante, porque es tuya.
El el caso de Fermín, corrijo las faltas y muchas expresiones, tú querido Miquel, ya me entiendes.
Como te puedes imaginar me he quedado sin aliento leyendote profunda y detenidamente todoas y cada una de tus palabras.
De nuevo esta es la VIII, vez que me quito el sombrero, por tu superación y fortaleza en tu vida, apreciado Miquel, que fuerte...
Últimamente estoy muy sensible a todo y me emociono con facilidad, será que ya soy muy mayor para según que historias, las cuales me duelen enormemente como si de mi familia se tratase.
Me despido por hoy Miquel...Mañana será otro día, un beso y bona nit.
Mari Trini.

Francesc Puigcarbó dijo...

pàgines viscudes, explicades amb una força que ja et vaig dir m'agrada molt. Venen ganes de llegir-ne més.

salut

Júlia dijo...

Mucha gente más joven que ahora se queja debería saber cómo se sobrevivía hace no tantos años. Claro que un sector elitista de la población ni se enteraba de la película, los de la cultureta y los del Bocaccio, por ejemplo.

Miquel dijo...

Voy desgranando lo que recuerdo MTRINIDAD...Ayer leía a la Sra A M Matute y se me caía la baba...Un abrazo y esta no es más una de las cien mil del Raval, porque a nuestra edad, los 11, 12, 13, 14 años en los 60 se quedaron grabados para siempre... Un beso

No puc escriure seguit FRANCESC, perquè em fan falta els punts i seguits de continu. La meva vida és com la de gairebé tots, però sempre tallant-se . Un punt i seguit continu. Salut Gràcies per llegir-me.

Y de eso me rabío JÚLIA. No estoy en contra de la cultureta, pero ni por asomo a favor. Lo decía J Gil de Biedma, entre cubata y cubata en la barra del Bocaccio, que él era de izquierdas pero no ejercía. Por eso me significo con Juan Marsé,dejado por sus padres y conocedor de las barracas del Carmelo. Cuando sale la Gimpera ( la musa) junto con la élite de "escribidores" de la época ha hablarnos de aquello, me da repeluz, porque estoy seguro que si les preguntáramos adonde estaban las chabolas de Somorrostro y adonde las de Can Tunis, te las cambiaban de lugar. Ni tan siquiera, la calle Muntaner no conocía en los 60 donde estaba la de Elkano...Un petó fort. salut

Júlia dijo...

Hoy he comentado eso también en mi blog porque estoy leyendo la biografía de Espriu y veo que aquella gente, que yo admiraba, vivía en el limbo. Me asusta pensar que en el presente podemos caer en los mismos ignorantes errores de percepción.

Francesc Cornadó dijo...

Celebro que vuelvas con tus vivencias, esto es picar piedra amigo, y estas condiciones de vida que nos toco vivir deberían servir de ejemplo a tanto chulito de saloncito que creen saberlo todo.
Salud
Francesc Cornadó

Temujin dijo...

Vida...

canela988 dijo...

Hola Miquel, me gusta como describes tu niñez “realidad sin amargura “eso, pienso, quiere decir que de la lección de la vida has sabido sacar lo mejor. Ya que supongo por lo leído hasta hora no eras uno de esos que todas las desgracias de su vida y carácter pendenciero le echan la culpa a la precariedad de su niñez, sin darse cuenta que la vida te ofrece en todas las épocas dos opciones aprender de lo vivido para mejorar y valorar, en definitiva, tener una buena escala de valores o no parar de lamentarse como hoy vemos en nuestros Ni Ni. No te conozco lo suficiente, pero es la imagen que en mi has creado viendo tu blog, ha sí que amigo, mi más sincera felicitación por los escritos en primera persona. Así quizás algún Ni Ni te lea y aprenda con esta lección vivida, a no se lamentase tanto de su existencia, y haga algo con su vida.
Recibe un cordial saludo.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Hoy vuelvo a comentarte, que me gutó lo que dices de tu Madre, es tan tierno y bonito que es para mencionarlo.
Miquel, te has forjado tu vida y tienes que estar orgulloso de ello y como las vicisitudes te han hecho un gran Hombre.
Un abrazo.

Miquel dijo...

Te he leído JÚLIA, como siempre, y me significo con lo que dices en tu blog. Petons..

Salut FRANCESC CORNADÓ ...Me he quedado mudo con el poema que nos has reflejado del japonés Iehuda Amikhai...de lo mejor que he leído en mucho tiempo..Salut

TEMUJIN....un abrazo

Un saludo CANELA988...Gracias por pasarte por aquí. Salut

Mi madre, como todas las madres, quería lo mejor para mi...Y a la medida que pasan los años cada vez entiendo mejor su manera de pensar...MTRINIDAD...Un beso fuerte

MuCha dijo...

Interesante tu vida
Yo vivo la mia mejor que nunca

Miquel dijo...

Bien MUCHA...bien..Salut

Francesc Cornadó dijo...

Miquel Iehuda Amikhai es un poeta de Israel, fue un sionista convencido y se le ha considerado como uno de los mejores poetas israelies modernos y un claro exponente de la llamada "poesía de la experiencia", a esto, amigo Miquel, así te considero, pues tus "Fragmentos de una historia que me pertenece" son también una experiencia muy sentida.
Salud
Francesc Cornadó

Francis Black dijo...

Buen texto a ver si te animas y lo reúnes todo con tapas.
Hace unas semanas fui a cenar al Meson David.

Miquel dijo...

Gracias FCORNADÓ ..salut

A ver si me animo si, FRANCIS BLACK..un saludo..salut

María dijo...

Después de leerte esta preciosa pero durísima historia MIGUEL, te pido perdón de rodillas por lo que sin saber nada te dije en mi casa esta mañana, menos mal que debí presentir algo y ya te suplicaba allí que me perdonaras porque a penas te conozco... en fin, que con esto a tus espaldas supongo que escapar de algunos pensamientos es imposible, de veras lo siento, aunque tu manera de contarlo por duro que suene además de entrañable, te hace mucho más grande.

Me alegro mucho de tener la oportunidad de conocer aunque sea así de lejos a un superviviente, tú madre debió sentirse súper orgullosa de tener un hijo como tú, en serio.



Un beso enoorme... quizá algún día estos recuerdos te hagan mucho más libres que los que nunca tuvimos que pasar por ellos... por si no lo has notado, casi me has emocionado que lo sepas. Nunca se sabe lo que pasa alguna gente, hasta que te lo cuenta. Graacias por hacerlo. Gracias por todo.

Carlos-Corogol dijo...

Nos tenías en ascuas. No me tarde tanto de uno a otro porque pierdo el hilo y no sé por dónde andábamos. ´muy bien relatado. Como decía Diestefano: cortito y al pié. Un abrazote.

Miquel dijo...

Un abrazo MARIA...un abrazo..
salut

CARLOS, ya sabe que el hilo a veces se corta un pelín...pero seguimos.
salut

Ofelia dijo...

Quan encara anava al parvulari les monges ens van portar a unes barraques del que ara és Ciutat Meridiana. Per la meva gran vergonya ens van posar en fila davant d'una altra fila formada pels nens de les barraques i els havien de donar l'esmorzar que portavem i rebre l'agraïment del nen/nena que ens havia tocat. Això em va quedar tan marcat que encara ara em fa mal. D'adolescent van caure a les meves mans els llibres de Paco Candel, els vaig llegir tots.
M'els has fet recordar. No paris d'escriure, la teva història és també la de tots. Barcelona no és només una ciutat "olímpica"; va passar una época fosca i trista on conviviem gent com tu i com jo, a bandes diferents de l'espectre social però a la mateixa Barcelona atemorida i que, malgrat tot, ens estimem.

Miquel dijo...

Una abraçada OFELIA,,,,Salut

Mª Trinidad Vilchez dijo...

María...Solo te ha faltado el casi para emocionarte...!!!
Antes de decir algo se ha de pensar en lo que se va a decir y sobre todo, tratar de no herir.
Y sobre todo tener educación y un poco de sensibilidad.

María dijo...

Te aseguro TRINIDAD que en mi ánimo jamás ha estado herir ni a MIGUEL ni a nadie, suelo tener un cuidado infinito en lo que digo, pero como todo humano a veces hablo más de la cuenta y me equivoco, me alegro infinito que a ti no te haya ocurrido nunca.


Vale, me ha emocionado MIGUEL, le quito el casi ¿te parece mejor así?

Gracias TRINIDAD, no te preocupes, no me has herido, solo un poquito de pupa, entrena lo de la sensibilidad, no se te da bien:-)... no importa, yo sí supongo que ha sido sin querer, te perdono.


Un abrazo para ti y otro para MIGUEL, creo que él sí me entendió mil gracias por ello.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

No tienes que perdonarme María, solo tener más tacto, que careces de él...!!!

AMALTEA dijo...

Desde luego, Miquel, tu vida es pura historia de una clase que tuvo que luchar contra la miseria, con dientes y uñas. Has llegado hasta aquí para contarlo, para iluminar un recuerdo que nos traslada a una época de penalidades. Y que lo cuente quien las padeció es la mejor contribución a la memoria histórica.

Un abrazo

Temujin dijo...

Maria Trinidad, me llamo Daniel Fuente, conozco a Maria hace unos cuantos años. No coincido con su forma de pensar (digo en la forma, no el fondo), su forma de expresarse y la mía son muy diferentes, es lo bueno. Hay una cosa de la que estoy seguro que no hace en este mundo virtual, esa es herir al personal.
Sinceramente veo a Miquel como una persona con la suficiente personalidad para no verse agredido por los comentarios que yo he visto y a los que parece que hace mención Maria pues creo que no son agresivos o faltos de tacto.
Son fruto de un deseo o un consejo con el animo de aportar, y eso no puede ser malo.
Puede ser que no conozca a Miquel de forma directa y por lo tanto no pueda saber sus circunstancias personales, tampoco creo que se halla equivocado pues si estamos pensando en no dañar nunca a nadie es posible que nunca diríamos nada.
Resumiendo, en esta vida virtual veo a Maria incapaz de dañar a nadie, en la vida real me callo porque es abogado y de los abogados y los vendedores de coches no te puedes fiar nunca...

Temujin dijo...

Ayer murieron Cervantes y Shakespeare, es bueno regalar libros y aqui dejo el mio..No es celebración de su muerte es homenaje a su vida..
Un saludo Miquel.

Galderich dijo...

Miquel, text impressionant com els anteriors. Caldria recollir-ho en un llibre perquè és Vida.

Miquel dijo...

No deseo ser fuente de problemáticas...el problema de escribir es que no estamos delante y no captamos los tonos. Intuyo que todos lo hacemos con la mejor intención, me consta. Así que lo vital es que la concordancia se pose sobre nosotros.
Un abrazo granda a todos, todos ( y todas se sobreentiende). Un beso
Salut
Salut AMALTEA, MTRINIDAD, TEMUJIN...y nuestra MARIA...

Una abraçada GALDERICH..poc a poc és va fent aixó d`apuntar les cose..salut