UNO SE VUELVE VIEJO, SIN DUDA, PERO ¿QUIÉN
SE VUELVE JUICIOSO?. (Mefistófeles a Fausto).

domingo, 1 de febrero de 2009

Mes "Temps fugits"...



Aunque parezca mentira, he podido encontrar dos ejemplares mas en Barcelona que al menos no figuran en la guía de relojes de sol. El primero en la calle Gardini y pertenece a una masía que aún queda en pié. El segundo está situado en un callejón casi sin salida, entre dos ventanales de lo que otrora fue un convento con mirada a lontananza ubicado en la plaza Trilla, ( el nombre en si ya me evoca lo que en un tiempo hubiera podido ser aquel reducto plano, convertido hoy en plazuela, con una raquítica palmera como periscopio del barrio).
En fin, aquí se los dejo para disfrute de un tiempo pasado que, no se si fue mejor, pero que, y eso si es seguro, se media con personalidad.

2 comentarios:

Història i tradició dijo...

En Montmeló hay muy pocos, la verdad. Ahora mismo el que recuerdo es uno muy cerca de mi casa, pero no creo que sea muy antiguo, sino que más bien fue capricho del amo hacerse un reloj de sol cuando se construyó su casa... digo yo...

Miquel dijo...

Deberias buscarlos...hacerles unas fotos y programar tu carpeta de las cosas que se van....dentro de trenta años, te arrepentirás mas de las cosas que no has hecho que de las que has hecho...Creeme...Salut