TENGO VERGÜENZA, POR LO TANTO EXISTO. (A. Sartre)

jueves, 20 de noviembre de 2008

La figura del aprendiz...









Después de la dimisión de Suarez, y con la entrada del Pacto de Toledo, el panorama de trabajo cambió sustancialmente en España y, afectó directamente nuestra industria. Fue a raiz del primer Gobierno socialista y un pacto con los sindicatos y empresarios.
Una de las figuras claves de la producción barcelonesa, dejó de funcionar. Diría que era la figura base. Nada más y nada menos que la del aprendiz. Curioso que hoy, trenta y tres años después, el País ( diario de órbita para-gubernamental, aunque Javier Fradera escriba poco), nos glose con un estudio que ha efectuado un premio Nobel de Economía ( Gary Becker), y este, nos vuelva a redirigir a lo que en un tiempo fue patrimonio de nuestras fábricas. El saber, a diferencia del arte (por mucho que se lo digan a udes. un tal Sr Moratinos), si que no tiene precio.
Aprendiz. Aprendiz de Tercera. Aprendiz de Segunda. Aprendiz de Primera. Medio Aprendiz y, Aprendiz Adelantado. Estas y por este orden, eran las figuras y los sueldos que por su labor desempeñaban.
Las escalas de iban subiendo de año en año, de tal manera que, para ser Medio Oficial u oficial adelantado, tenía uno que haberse pateado seís años de aprendizaje.
El bagaje hacía que después fuera Medio Oficial. Oficial de Tercera, de Segunda y de Primera. En total diez años.
Salía uno con el oficio bien aprendido. Otra tela era la del Maestro Industrial, que también se estudiaba, y por las noches, en la antigua fabrica Batlló, de la calle Urgell, Escuela del Trabajo, le llamaban. Los estudios empezaban a las seis de la tarde y acababan a las diez de la noche. Doy fe. Por lo que el estudiante, ya había hecho su jornada laboral y, después a estudiar.
Al igual, el Ministerio del Trabajo con el susodicho premio Nobel , se van enterando que es una figura que jamás habría de haber desaparecido. No hacían falta tantas alforjas para un viaje sin retorno.
Hoy sobra teoría y falta práctica. Nos exuda el diseño y nos puede la mediocridad. Hoy todo se piensa que se sabe. Y todo el mundo cree saber de todo. Hoy todos somos camareros, pintores, lampistas , camioneros y albañiles.
La experiencia es un grado, en la vida y en el trabajo. No es menester poner ejemplos. Nosotros, cada uno de nosotros, lo habremos observado en más de una ocasión.
Las fotos son de diversas fábricas de Barcelona con la figura del aprendiz/aprendiza. Primera , segunda y tercera década del siglo pasado.
Clicar sobre ellas para verlas al detalle.

7 comentarios:

C.E.T.I.N.A. dijo...

Me imagino al ministro Corbacho leyendo "El País" mientras se toma su café con leche y sus tostás con mateca colorá y atragantándose al llegar a este artículo: ¡Será..., a éste le ponía yo a maquillar cifras del paro!

pericogranollers dijo...

yo empece como aprendiz de panadero en septiembre del 81 con 15 años todavia(por cierto hoy precisamente cumplo 43)recuerdo trabajaba 6 noches a la semana haciendo un monton de horas y cobrando 2400 pesetas,sigo trabajando en el mismo sitio como oficial de 1ª y la verdad que con el transcurrir de los años las condiciones de trabajo han mejorado un monton,sigo trabajando 6 noches pero muchisimas horas menos(recuerdo en san juan del 82 con el mundial de futbol ya empezado trabajar 23 horas seguidas haciendo cocas para esa otra chorrada que es para mi la verbena de sanjuan),saludos y espero poder acompañaros algun dia a tomar esa cervecita jejejejejej.........

Carlos-Corogol dijo...

Me apunto a la cerveza...Si Vds. quieren.

Miquel dijo...

Esa cerveza nos la hemos de hacer ¡¡¡
Así, que, tendríamos que pensar como y de que forma... Os aseguro que quitar la figura del "aprenent " ha sido el mayor fracaso de la industria...salut

perico consorte dijo...

Desgraciadamente el discurso oficial ha calado profundamente en muchos de nuestros jóvenes.
Creen saberlo todo, lo quieren todo y lo quieren para ayer.
En tiempos de juventud fui aprendiz de un oficio, y lo primero que aprendí fue a barrer el local, subir agua con el botijo y preparar las herramientas de trabajo y con el salario que cobraba apenas tenía para pagar los billetes de metro.
Sin embargo aún recuero el orgullo que sentí cuando entregué a mi madre mi primera soldada

Miquel dijo...

Y de sentirse persona, que, a la postre, era lo que a uno le hacían ver cuando trabajaba de aprendiz. Una persona importante, puesto que ya llevaba el jornal a casa...

Història i tradició dijo...

Buf, cuán lejos me quedan a mi los aprendices... Mi padre, nacido en la calle Nápoles de Barcelona, es el único ejemplo que tengo, y siempre me cuenta sus historietas de cuando entró como aprendiz de tornero en Luiz Pérez S.A. Lo cierto es que hoy en día falta mucha experiencia, demasiada.