En la costa de El Prat de Llobregat se conservan vestigios de las fortificaciones defensivas construidas en 1937, durante la Guerra Civil Española, destinadas a proteger el litoral y el cercano aeródromo de posibles incursiones o bombardeos del bando sublevado.
El Acceso en "L" o Ziz-zag (Entrada de Seguridad): No se entraba directamente al búnker desde la parte trasera. Había un pequeño pasillo fortificado con un giro de 90 grados. Este diseño impedía que la metralla de una explosión exterior o las balas entraran directamente al habitáculo principal.
La Zona de Reposo y Municionamiento (Cuerpo Rectangular): Al cruzar la entrada se accedía a la zona rectangular. Era un espacio muy austero y angosto donde el destacamento (normalmente entre 4 y 6 soldados) guardaba las cajas de munición, herramientas para las armas, agua y raciones. No estaba diseñado para vivir en él, sino para guardias o resistencia durante los ataques.
. El Muro Antimetralla Central: Muchos de estos fortines contaban con un tabique grueso de hormigón en medio. Su función era doble: servía como pilar de carga central para soportar el masivo techo de hormigón y, en caso de que una granada entrara por una tronera, protegía a los soldados que estuvieran en la otra mitad del búnker.
La Cámara de Combate (Frente Semicircular): Es la zona que da al mar. En este espacio se ubicaban los asentamientos para las armas automáticas (habitualmente ametralladoras pesadas tipo Maxim o Hotchkiss).




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