NOS DAMOS LEYES PARA NO DARNOS TIRANOS (R.F.)

miércoles, 7 de enero de 2026

Sobre la inflación


Foto. Sandro Perilli

Este es un artículo muy interesante que he leído en el diario The Economist, sin firmar,  sobre nuestra percepción en lo que consideramos inflación. Les dejo con él:


 La asequibilidad es un término difuso que puede significar cualquier cosa que a uno le parezca cierta. Decirle a la gente que deje de quejarse y que se conforme con lo que tiene —la estrategia de María Antonieta— no está funcionando para una Casa Blanca cuyo tono y decoración recuerdan cada vez más a Versalles. Para desesperación de muchos, los votantes quieren cosas contradictorias: precios bajos cuando compran, salarios altos para ellos mismos; pocos inmigrantes pero mucha mano de obra barata; que suban los precios de la vivienda cuando son propietarios y que bajen cuando sus hijos quieren comprar.

Las economías prósperas están llenas de tensiones como estas. Los políticos, de forma natural, dicen lo que resulta atractivo en las encuestas para ganar elecciones. Si la única consecuencia de la cuestión de la asequibilidad fuera que los votantes castigaran a los gobiernos por los altos precios, no sería tan grave. Pero si se diagnostica mal el problema, aumenta el riesgo de que se introduzcan políticas perjudiciales para “arreglarlo”.

Eso se debe a que hablar de una crisis de asequibilidad mezcla preocupaciones ficticias con otras reales. Empecemos por los problemas imaginados. La gente es muy sensible a los precios de aquellas cosas que compra a menudo. Un litro de leche costaba 3 dólares en las tiendas estadounidenses en enero de 2019 y ahora cuesta 4 dólares. Los precios de los alimentos también han subido en Europa, al igual que los de la energía. Sin embargo, los salarios están creciendo más deprisa que los precios a todos los niveles de renta, tanto en Europa como en Estados Unidos. En este sentido, no existe una crisis de asequibilidad. Además, nadie debería querer realmente que los precios vuelvan a los niveles de 2019. Si ese fuera el objetivo, los responsables políticos tendrían que tratar de seguir el ejemplo de Grecia tras su crisis de deuda, cuando sufrió una depresión y una deflación.

Sin embargo, la historia de la asequibilidad va mucho más allá del precio de la leche o de la electricidad. A medida que las sociedades se enriquecen, la proporción del gasto destinado a bienes disminuye y aumenta la que se dedica a servicios. Cuando Trump nació, el 60% del consumo de los hogares estadounidenses se destinaba a bienes. Ahora, ese porcentaje está por debajo del 40%, mientras que el gasto en servicios ha crecido. Muchas personas han olvidado cuánto tiempo debían ahorrar sus padres para comprar un televisor y, por tanto, no valoran las cadenas de suministro globalizadas que han permitido que los bienes sean mucho mejores y más baratos.

Mientras tanto, les sorprende lo caro que resulta ahora cortarse el pelo, por no hablar de lo que cuesta el cuidado infantil. Aunque tanto los bienes como los servicios se incluyen en los índices de inflación, los servicios siguen siendo obstinadamente resistentes a las enormes ganancias de productividad que se han visto en la industria. En la eurozona, la dificultad de acceso a los servicios se presenta de otra forma. Como los precios de servicios como la sanidad o el alquiler de viviendas están más regulados, el problema es más bien la disponibilidad que la asequibilidad, y a menudo se resuelve haciendo cola, lo que tampoco resulta satisfactorio.

Ese es el primer gran problema de accesibilidad real. El segundo es que, aunque los salarios reales sí han aumentado, no lo han hecho al mismo ritmo que los activos. La relación entre riqueza y PIB está cerca de máximos históricos en Estados Unidos. Para entender las consecuencias de esto, imagina a dos personas que ganan el mismo sueldo, situándolas entre el 10% de la población con mayores ingresos. Su nivel de vida sería la envidia de magnates o monarcas de épocas pasadas.

Imagina ahora que una de estas personas heredó un millón de dólares hace diez años. Si ese afortunado hubiera invertido el dinero en el S&P 500, ahora tendría cuatro millones. Cuando estas dos personas quieren comprarse un coche o un teléfono, no hay problema. Ford o Apple pueden fabricar una unidad adicional y venderla al mismo precio. Pero cuando quieren adquirir bienes posicionales, como un piso en San Francisco con buenas vistas, entran en competencia. Para una de ellas, esto se vive como una crisis de asequibilidad.

lunes, 5 de enero de 2026

Nueva tipología de vivienda en la ciudad de El Prat

 Mientras debatimos cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler, El Prat se va poblando paulatinamente de chabolos, tiendas de campaña, barracas, barracones y vehículos abandonados donde las personas pasan la noche y tienen un lugar donde cobijarse. No todos los pobladores de estas infra instalaciones están en paro, pero ninguno llega para pagar el altísimo precio de un alquiler, ni mucho menos la entrada de un piso.

Estoy seguro de que se están construyendo muchos pisos (aquí por lo menos lo observo), ¿y?...¿qué pareja en edad de aparearse dispone de un mínimo de 100.000 € para la entrada?

Tiendas de campaña en terrenos antes agrícolas, hoy ya de uso industrial, al lado del Carrefour

Chabolas con techo de lona adosada a la pared medianera que antes pertenecía a La Seda (Terlenka)

Al fondo, a la derecha, chabolo de madera en terrenos de La Seda

Tiendas de campaña al otro lado de la carretera que da al Hiper

Furgoneta sin matrícula que alberga una pareja en el parquing de un Hiper de la zona.

domingo, 4 de enero de 2026

El reloj de Sol mas antiguo de El Prat

 Justo en la ribera del Llobregat, en el Camino de la Ribera,  y casi en el límite con tierras de Cornellá , frente (cruzado el rio) a lo que hoy es el campo de fútbol del Espanyol, nos encontramos con la masía de nombre Font Romeu, hoy conocida por Cal Monjo, que está a la espera de reformas, pues es la más antigua del Delta del Llobregat; su data es de 1670. 

Su coordenadas son: 41.34325 / 2.07340

Tiene en su pared, mirando al sur, un reloj de Sol de aspecto rectangular del que poco podemos poner, dado que de él queda bien poco, tan solo la varilla correspondiente y su aspecto rectangular de formato vertical. 

La masía en su estado actual

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 LA TORRE DAN FONT ROMEU





sábado, 3 de enero de 2026

Fuente de Mercurio. A. Calder. Fundación Miró

 El Pabellón de la República (1937)

La obra fue un encargo para el Pabellón de la República Española en la Exposición Internacional de París de 1937. En ese mismo pabellón se encontraban obras icónicas como el Guernica de Picasso y El Segador de Joan Miró. Calder fue el único artista no español invitado a participar, debido a su estrecha amistad con Miró y su apoyo a la causa republicana.

1937. París.

2025. Fundación Miró



La Fuente de Mercurio (o Mercury Fountain) es una de las obras más fascinantes y, a la vez, peligrosas de la historia del arte moderno. Fue creada por el escultor estadounidense Alexander Calder en 1937.

La fuente fue diseñada específicamente para rendir homenaje a las minas de Almadén (Ciudad Real). En aquel momento, Almadén estaba siendo asediada por las tropas franquistas durante la Guerra Civil Española.

  • Importancia estratégica: El mercurio era un recurso vital y el control de las minas representaba un baluarte económico de resistencia para la República.

  • Detalle de la obra: La escultura incluye una vara móvil de la que cuelga un disco rojo y la palabra "ALMADEN" forjada en metal.

. Una escultura única (y tóxica)

A diferencia de los famosos "móviles" de Calder que se mueven con el aire, esta es una de sus pocas obras donde el movimiento lo genera un fluido.

  • El material: En lugar de agua, la fuente bombea mercurio líquido. El metal fluye por una serie de canales de acero hasta caer en un estanque.

  • Efecto visual: El mercurio, al ser mucho más denso y brillante que el agua, crea un efecto de "espejo líquido" y un movimiento pesado y hipnótico.

  • Peligrosidad: Debido a que el mercurio emite vapores altamente tóxicos que pueden causar envenenamiento (hidrargirismo), la obra no puede estar al aire libre.

viernes, 2 de enero de 2026

Construcción de viviendas populares en Barcelona, Bellvitge, El Besós, M...

El problema de la vivienda en Barcelona no es de ahora, es estructural y viene de la mano de las olas inmigratorias que ha tenido la ciudad debido a su cosmopolitismo.

Primera Exposición de 1888; segunda de 1929; fin de la autarquía en 1960, de ahí estas imágenes, y las olimpiadas del 1992 confortan las miles de personas que han venido para quedarse y convertirse en ciudadanos de la ciudad.

Hace falta suelo público y que las diversas administraciones se pongan las pilas, la vivienda ya es el primer problema ciudadano y ese problema sólo puede ser resuelto por el Estado.



jueves, 1 de enero de 2026

1 de enero. Todo sigue igual

 

Personas sin techo duermen la noche del lunes en la iglesia de Santa Anna; al fondo, el párroco Peio Sánchez

Foto. L.V.  Miquel Muñoz / Shooting

Sobre la inflación

Foto. Sandro Perilli Este es un artículo muy interesante que he leído en el diario  The Economist , sin firmar,    sobre nuestra percepción ...