Para hacerse a una idea de la miseria de la prosguerra, les acompaño hoy, con un cuaderno de "Actas" que adquirí a un anticuario.
El establecimiento que regentaba don Luis Sancacana tenía su sede en la calle Conde del Asalto nº 22 (hoy Nou de Les Rambles). De eso hace 85 años.
Se trata de un comprador con autorización (un tal Luis Santacana, de la calle Conde del Asalto), y de sus transacciones. Del libro sólo he puesto un par de páginas, para hacerles a la idea.
I la gallina per refrendar les transaccions. Un document històric.
ResponderEliminarSalut
D'alguna manera és un document que demostra la misèria que es passava aleshores.
EliminarSalut
Esto es o un prestamista interés caro o un usurero interés indecente.
ResponderEliminarAhora tenemos a otros prestamistas los de BUBUVEAAA, el CHANCHANDER, el alma de "La CASTA" mismos perros con distinto collar, el que tiene parné se lo remuneran y le eliminan las comisiones y el pringao que no tiene y a ese lo frien a tortas.
Un usurero sería el nombre correcto, cierto.
EliminarDe eso hubo mucho. Está por saberse aún de los beneficios que sacaron tanto administrador y controlador de aquel régimen, empezando por las instituciones tenidas entonces por más loables y salvadoras.
ResponderEliminarSólo muestro un documento, un libro de actas, vamos, que nos recuerda lo gris de aquello, año 41, tiempos de penurias, desde luego.
EliminarYo recuerdo que había lo que llamaban el semanero o semanera, personas que prestaban dinero para comprar algo y lo cobraban por semanas con sus correspondientes intereses. No debería ser demasiada usura cuando era algo muy usado a lo que se recurría incluso para caprichos y supongo que esto terminó cuando las tiendas empezaron con las ventas a plazos.
ResponderEliminarLos plazos se pagaban semanalmente en lo que yo recuerdo, hablo de las barracas de Can Valero, en la montaña de Montjuïc. Me viene a la mente que el "tendero", el que llevaba la tienda de comestibles, iba apuntando en una libreta cada resultado final para pagarlo al fin de la semana, cuando se cobraba, porque en aquellos tiempos se pagaba semanalmente; lo que no puedo decir es si apuntaba un porcentaje o era la manera de fidelizar al cliente, cliente, por otra parte, que no tenía opción de ir a comprar a otro lado, dado que todo estaba lejos y que las jornadas de trabajo eran interminables; en algunos casos te quedaba el sábado por la tarde, porque el domingo era fiesta de guardar y sólo abrían las iglesias y los bares para el vermut después de misa.
EliminarCuando hablo de pagar a plazos, no me refiero a los comestibles, que de eso, afortunadamente en mi casa no faltó más que lo que faltaba en todas porque no lo había, porque las cartillas de racionamiento permitían poco y malo. Me refiero más bien a cosas que entonces eran lujos y mucha gente se entrampaba por ellas, pagando a semanería o, después, a plazos.
EliminarMi padre fue siempre enemigo de pagar algo posteriormente a la compra, decía que primero hay que ahorrar el dinero y luego comprar, por lo que en mi casa no hubo radio hasta bastante tarde, yo iba a casa de un vecino para oír programas que me gustaban y mi madre me hacía la ropa yendo a coser a máquina a casa de mi abuela, porque también la máquina de coser llegó cuando ya era yo casi una mujer.
Correcto.
EliminarEsta foto y esta historia es de la época de ese libro de actas o poco después. Si tienes tiempo, te resultará curioso leer los comentarios con los recuerdos de los que me visitaban entonces.
Eliminarhttps://el-macasar.blogspot.com/2009/09/los-ninos-de-la-posguerra.html?m=1
Leído, SENIOR CITIZEN. Me ha agradado la narración, el tiempo pasa pero los recuerdos, los buenos, perduran.
EliminarMe agrada que hables de tus padres.
Un saludo
El organismo oficial (Comisión Revisora de Viviendas y Muebles),llevaba una investigación de las transacciones de las compras de muebles por el sr. Santana, que luego vendía en su tienda de muebles usados. El control militar se hacía, para que no hubiera ningún mueble de los robados o incautados por el bando republicano en casas de personas afines al otro bando. Con el fin de devolverlos a sus legítimos dueños, una vez acabada la guerra civil. También se hizo con pisos y otras propiedades, como fabricas socializadas.
ResponderEliminar""Recuperación de ajuares: Resolver reclamaciones sobre muebles, enseres domésticos y electrodomésticos requisicionados o trasladados de una vivienda a otra durante la contienda." Esta frase copiada de Gemini(IA)
Saludos
Curiosa y valiosa aportación. Algo que no sabía, pero que es muy interesante.
EliminarGracias.
Qué interesante!! En la primera foto manuscrita que muestras dice "un paragüero y varias tonterías"? Maldita miseria. Abrazo, compañero. Café no que es tarde y no me duermes, :)
ResponderEliminarCierto, cierto, pequeños detalles que nos hacen ver que para uno incluso las "tonterías" tenían que venderse para seguir viviendo.
EliminarUn saludo y gracias por el café ¡
Malditos usureros familia que tocaba familia que hundían.
ResponderEliminarMe viene a la mente la lotera de las ramblas Maria illa que paso del éxito a la ruina por la fulana del marido que se gasto el dinero y esta mujer acudió a prestamistas.
Hoy la usuta viene de otra manera, OMIONA; recuerdo la Caixa del Penedés que daba préstamos al 33%, y decidieron multarla, pero la caixa pagaba la multa y seguía cobrando esos intereses.
EliminarUn saludo