Les aseguro que me llenó de pena observar este magnífico ejemplar, lo encontré muy desmejorado.
Este vertical declinante, de factura cuadrada, tiene las facciones tristes, y marca sus horas en números romanos, desde las 6 de la mañana hasta las 5 de la tarde, las 12 está en el eje vertical y la aguja le acompaña saliendo desde el centro de un Sol de facciones tristes, no olvidemos que marca las horas a la puerta de un cementerio.
Elaborado en piedra de cantera, conserva aún parte de un lema en su superior , que por lo poco que puedo deducir nos dice lo siguiente: Y CORRENT SENS PARAR EN ELLS NOYHA DESCANSAR.
Está fechado en 1829.
Ermita de Santa Creu d´Olorda. Distrito Sarriá /Sant Gervasi. Collcerola. Barcelona
Quizá el reloj es triste, pero la ermita es una preciosidad. Lástima que haya tan pocas fotos del interior.
ResponderEliminarRealmente es un lugar bello, SENIOR CITIZEN; el reloj de Sol, creo, está allí no muy alegre, es la puerta del cementerio que está adosado a la ermita; esta suele estar cerrada y no sé con certeza como es su interior.
EliminarHe visto una foto muy interesante, pero no estoy segura que sea de ahí, pues es de esas que suben los visitantes a Google
EliminarEntenc que l'ermita deu està tancada tot l'any i noms l'obren de tan en tant, d'ací la manca de mantenient del rellotge de sol, sol i abandonat.
ResponderEliminarSalut
Sí, està tancada, fins i tot l'antic cementiri parroquial i històric integrat dins el recinte emmurallat del conjunt monumental de l'ermita no funciona com a cementiri municipal actiu ni presta serveis funeraris d'inhumació. Allò és un patrimoni de l'Arzopispado i no està obert al públic, llevat d'horaris convinguts.
EliminarSalut
Es curioso. Esa carita solar, me inclina más a pensar en sorpresa o agobio que a tristeza.
ResponderEliminarTiende a dar interpretaciones, cierto, NOXEUS. Particularmente la veo triste, pero puede dar sensación, tal como dices, de sorpresa. Por cierto, el reloj funciona a la perfeccción.
EliminarEse reloj vetusto todavía no se ha enterado que al mal tiempo hay que poner buena cara.
ResponderEliminarMe parece hermoso, con esaos ornamentos en piedra laterales que las ramas del primer término impiden ver bien.
Realmente es hermoso, sí, FACKEL.
EliminarNo pude hacer mejores fotos, aquello está cerrado a cal y canto; hoy es lugar de ocio (¿qué no lo es?), y el merendero que hay en su entorno mantiene el lugar con personal.
Un saludo.
¿El merendero mantiene la ermita?
EliminarNo, no, es aledaño a él, pero son diferenciados.
EliminarHe pasado muchas.veces por este lugar camino de Molins a traves del paraje natural de la Rierada que es muy hermoso. Ahora está prohibido pasar por la peste porcina. Cuando paso por allí me paro en las mesas del merendero y me como un bocata sobre las diez de la mañana para luego seguir el sendero atravesando varias veces la rierada. Un hermoso reloj en la ermita. Abrazo, Miquel.
ResponderEliminarUn paseo que seguro es de lo más bonito, JOSELU. Supongo que, entre la peste actual, la porcina, y el problema de los incendios, aquello debe estar controladísimo.
EliminarLas fotos del paraje y del reloj las hice la temporada pasada, dado que se que para el reloj no pasa el tiempo, él sólo lo cuenta y desgrana.
Un abrazo y gracias por estar
Marca el tiempo de los muertos, muy diferente al de los vivos, entiendo su tristeza. Gracias por el reportaje y las fotos...
ResponderEliminarEl tiempo, para los muertos, BEAU, no sé si pasa o queda estático, aquí podríamos leer diversas teorías, desde luego, eso sí está claro, para nosotros es inexorable.
EliminarLas gracias a ti por pasar ¡
Un lugar para visitar una tarde.
ResponderEliminarpodi-.
...y no quedarse ¡¡¡PODI ¡¡¡, y no quedarse...
EliminarA pesar del deterioro, las imágenes invitan a ls relajación y al sosiego. Transmiten paz.
ResponderEliminarDalud.
Completamente de acuerdo, CAYETANO. Es un lugar, sobretodo en invierno, cuando el merendero no funciona, aquello es asombrosamente bonito.
EliminarUn saludo
Me temo que seguirá como está,
ResponderEliminarquisiera decir lo contrario, como
todos los que entramos aquí,
supongo, si las carreteras están
como están, y del ferrocarril,mejor
no hablar, esto, desde luego,no iba
a ser menos, es una lastima, porque
con la cantidad de relojes de sol que
hay , en Barcelona nada más, y luego,
en otras provincias.... aquí , el dinero,
es para los indeseables de turno, y
hasta aquí, saludo.
De todas formas , Orlando, es un artilugio que mejor que no lo toquen, no hay expertos en rehabilitarlos, es un oficio que se está perdiendo, y además, allí, y de piedra, aguantará muchos años más.
EliminarUn saludo
Yo también lo veo tristón, pobre...
ResponderEliminarÍbamos bastante a la Cruz de Olorde cuando mi padre estrenó el Dauphine color coral, matrícula VA-13562. Era un lugar muy dominguero, pero entre semana estaba tranquilo. Nunca me fijé en el reloj; ahora, siempre que veo uno me fijo más, gracias a tu afición por esos artilugios. El coche tenía matricula de Valladolid porque se lo había regalado su hermano, que se había "amillonado" como militar en África y a su vuelta vivía en Pucela. No me acuerdo de nada del libro que leí anteayer, o de lo que cené en el Parador de Albacete el sábado pasado, pero recuerdo perfectamente estos datos numéricos, como la matrícula del SEAT 600 verde que el susodicho le regaló a mi hermano B-668780. O del nº de teléfono que teníamos entonces. En fin, la memoria, o la pérdida de ella, tiene esas cosas
Un abrazote.
Me he equivocado al darle a la tecla: la matrícula exacta del SEAT 600 era B-669780. "Disculpa las molestias".
EliminarYa ves, también recuerdo el primer coche que tuve; de tercera mano, un 4L, OR 26828. Tres marchas. Me duró al menos cinco años y aún así se lo regalé a mi hermano (EPD), que le duró un par de años más.
EliminarTampoco recuerdo lo que cené ayer...
Un abrazo