Uno de los varios libros que nos recomendó F. Torralba en una de sus clases de Ética Aplicada fue el manual de Baltasar Gracián: Oráculo manual y arte de prudencia. Hay en él un compendio de recomendaciones que bien podría servir/nos a los autores de blocs, creadores de contenido, que le llaman los del diseño de las palabras.
Para empezar a considerar, sin duda, el corolario 118.
Es evidente también, que hay páginas que se escriben más con la boca que con el cerebro, corolario 129, y que dan cierta desafección, aquellas de no volver a pisar la casa emisora.
Es evidente, deseable al menos, tener presente el apartado 169, que pareciendo sencillo lleva trabajo el acertar en ello.
Y no menos desdeñable, por evidente también, el párrafo 176, porque es indudable que hay personas que saben de un tema, y sobre ese tema se les puede preguntar, teniendo presente que el saber de un tema no significa el saber de lo demás.
Y debo tener en cuenta, evidentemente, y perdonen la redundancia, a modo propio, el 201, pues estoy dentro de la hornada.
Hay que hacer caso del 217, pues mala cosa es el rencor, y no dar más importancia a lo que no lo tiene, pienso que en todo caso se puede rehuir la respuesta a lo desagradable.
Y acercarse al 262, quizá el más dificil, pero a la vez indispensable si uno desea vivir en paz, al menos consigo mismo.

Ostres, un llibre per tenir a mà i consultar sovint, juntament amb el Príncep de Maquiavel. El PDF me l'he guardat, segur que el consultaré sovint. Gràcies
ResponderEliminarPotser és la creu de la cara de Maquiavel, Francesc. Tot el que posa Gracián són consells per estar ben avinguts, per evitar la supèrvia, per lligar-nos a la humilitat i, si, com a humans errem, saber que humiliar-se no és humiliant.
EliminarÉs un bon llibre.
Una abraçada
Gràcies a tú per ser hi
Muchas gracias, Miquel. Como anillo al dedo.
ResponderEliminarGracias a ti por estar.
EliminarQue el dia nos acompañe ¡
He incluido el enlace del libro, en mi último post. Espero que no tengas inconveniente.
EliminarFaltaría más. Es un libro para todos y todos, creo, deberíamos leerlo. Creo que en el bachillerato ya deberían darlo para confrontar ideas, y el "mea culpa" por no haberlo leído de joven, pues me hubiera ahorrado ponerme colorado en alguna ocasión. Lo conocí gracias a F. Torralba, hace algunos años, y me sorprendió por su sencillez y claridad.
EliminarEs un libro indispensable. Extraordinario. Es un libro para regalar, a mí hasta me lo regaló un librero solícito.
ResponderEliminarSalud.
Lo es, sin duda, Francesc Cornadó. Yo supe de él gracias a uno de los mejorres filósofos que he tenido como maestro (me gusta más la palabra maestro que profesor). Siempre le estaré agradecido.
EliminarSalut
De Baltasar Gracián solo recuerdo aquello "de lo bueno si breve dos veces bueno".
ResponderEliminarGracias por la reseña.
Salud.
Y bueno es¡, CAYETANO.
EliminarA ti por estar ¡
Salut
Otro consejo sería no dar respuestas màs largas que el post. Un beso
ResponderEliminarOtro para ti, SUSANA MORENO
EliminarLo bueno,si breve,dos veces bueno.Sacerdote Jesuita de buena prosa,aún recuerdo alguna lectura,de cuando el bachillerato de los cincuenta.
ResponderEliminarSaludos
He de decir que no había leído nada suyo hasta la recomendación del maestro, Car Res. Un libro corto y certero. da buenos consejos.
EliminarSaludos
En 1992, el Oráculo manual fue durante unos meses el libro más vendido en Estados Unidos, especialmente para ejecutivos y empresarios americanos. Un fuerte abrazo, Miquel.
ResponderEliminarNo lo sabía, JOSELU. Es curioso que siga siendo vigente a pesar de los años transcurridos, eso quiere decir que el hombre, en conjunto, ha cambiado poco.
EliminarUn abrazo, JOSELU.
Y no solo en EEUU tuvo mucha difusion hace unos años, aunque ignoro si fue el más vendido, pero las empresas lo debieron concebir para situarlo en toda esa historia empresarial por la que muchos hemos pasado llamada inteligencia emocional. Ignoro si les ha servido a los ejecutivos y demás ralea, no está claro que los popes del poder actual, económicos y políticos, lo tengan en cuenta. Y seguramente Xi a su manera sepa más que los occidentales y probablemente Gracián se descurbiría.
EliminarDe verdad quedo sorprendido, FACKEL.
EliminarGracias '
Pues he estado leyendo algunas cosas del libro que nos muestras y me parecen acertadas y, lo más importante, intemporales. Lo se ser intemporal es cuando son escritas con sabiduría. Joselu dice que fue el libro más vendido, pero posiblemente no él más leído. Conozco algunos altos cargos de compañías y, siento decirlo, todos me han defraudado unos por sus silencios y otros por sus palabras.
ResponderEliminarUn saludo.
Es, como bien dices, DANIEL, intemporal, cierto. No hay que tocar nada pues lo que nos dice es tan válido que parece que está hecho para las gentes de hoy.
EliminarEn ocasiones hay personas que nos representan y son las que más nos defraudan..
Un abrazo y gracias por estar
Un libro con unos aforismos maravillosos este de Baltasar Gracián. Lo leí hace tantos años, que me has despertado el interés por volver a él; seguro no me arrepentiré y recordaré aspectos que todavía siguen pegados a nuestras costumbres, para bien o para mal. .
ResponderEliminarMuchísimas gracias, apreciado Miquel, y que tengas un buen fin de semana.
Mi querido TEO:
EliminarTambién yo leí el libro hace años, por un cúmulo de circusntancias lo he vuelto a releer. Me deja sorprendido pues hay aforismos que no recordaba y que siguen tan vigentes como el día que se escribió. Eso nos demuestra que hemos cambiado muy poco y que aprendemos a base de experiencia, y en ocasiones ni eso.
Las gracias te las doy yo por estar aquí.
Un saludo
No he leído ese libro, pero me haré con él "a la voz de ya". Baltasar Gracián era muy apreciado en el colegio de los jesuitas, hasta tal punto de que el padre Martorell S.J.—que nos daba Literatura Española en 6º de bachillerato— nos recomendó vivamente leer la 1ª parte de El Criticón. Como mi padre la tenía en casa, me la zampé. Debo reconocer que me costó un poco, pero ya tenía alguna experiencia lectora y no me arrepiento de haberlo hecho. Mi padre me confesó que él no se lo había leído, pero al leer la parrafada del clérigo que otorgó el vist i plau a la obra en el S.XVII no dudó en dejármelo, aunque lo de "dulcemente picante" lo intranquilizó un poco...
ResponderEliminar«He leído con atención, según la orden de V. E., el libro intitulado El Criticón, y su primera parte, En la primavera de la niñez y en el estío de la juventud, compuesto por el licenciado García de Marlones, y en él no he hallado cosa opuesta a las regalías de Su Majestad, ni a las buenas costumbres, ni a la doctrina sana y católica de nuestra santa fe: antes lo en él escrito, muy conforme a todo ello. Contiene muchos y saludables documentos morales, declarados con sutil ingenio y con ingeniosa sutileza, y con un lenguaje gravemente culto y dulcemente picante; y cuanto más picante, más dulce y más provechoso para la buena política y reformación de costumbres, pudiendo preciarse su autor de que miscuit utile dulci, cosas bien dificultosas de juntar.» [...]
EliminarEn Zaragoza, 6 de Junio de 1651.
DON ANTONIO LIPERI, Clérigo regular, doctor en Teología y en ambos Derechos.
Caramba, pero si estás en manos de un licenciado en ambos Derechos¡.
EliminarNo he leido El Criticón, pero me lo apuntaré.
En cuanto a Gracián, supongo que jamás hubiera pensado que trescientos años después su escrito tuviera validez, pues es tan básico como el primer día que se imprimió.
Eso quiere decir que no hemos cambiado nada y que el ser humano nada ha adelantado, salvo en las cuestiones técnicas.
Ya sabes que los dominicos tenemos una guerra larvada con los jesuitas, quizá porque las lineas aristotélicas son somos sistemáticas y rigurosas versus al pragmatismo a ultranza de los llamados soldados del Señor.
De todas maneras saben enseñar, sin duda.
Un abrazote grande.
Gracias por pasarte
Qué grande eres, Tot, nos iluminas con Gracián, que no es tema menor y a tener en consideración. Como dice Joselu, la sabiduría antigua(relativamente) es como un faro para tiempos de tribulación. Me quedo con el de corolario 176, "porque es indudable que hay personas que saben de un tema, y sobre ese tema se les puede preguntar, teniendo presente que el saber de un tema no significa el saber de lo demás." En un mundo plagado de sabelotodos, que no se han tomado la molestia de aprender nada. Y los ves subidos a púlpitos. Un placer retornar a tu página, Tot, y agradecido de que de vez en cuando te acuerdes de mí. Mis labores profesionales y esas hijas, para las que me he convertido en un segundo profesor, me hacen que no me prodigue tanto como querría. Espero que cuando se cierre el curso, deleitarme en tus páginas. Un abrazo.
ResponderEliminarMira, SERGIO, si hubo una persona que me doliera que dejara de escribir, fue tu persona. Esperaba tu página cada fin de semana porque siempre podía aprender algo y aportar un poquillo.
EliminarHe difrutado barbaridades en tu casa.
Hoy, al leerte, casi me he emocionado y estoy contento de saber de ti.
Y sí, en alguna ocasión te he mandado una misiva, pero siempre he imaginado que con tus niñas y el trabajo, estás sin tiempo para poder escribir.
Sobre los corolarios, yo me flagelo con el 201, y pienso en las palabras de Cattiaux, y me las aplico : "quien sabe mucho y quien sabe poco, saben callar, pero el que está instruido a medias no puede evitar hablar"; pienso siempre en ello y pienso que si no entiendo de una materia más vale que pregunte y que no opine, ! y !aún así meto la pata ¡
Me has dado un alegrón. Celebro el leerte y tu visita ¡¡¡
Gracias
Grande, Tot, porque siendo tan grande, siempre me pareces tan humilde. Un abrazo.
EliminarUn abrazo, mi aprecido SERGIO.
EliminarGracias
Miquel, te animo también a que leas a Feijoo. Por supuesto, me refiero a Benito Jerónimo Feijoo, naturalmente, no a un personajillo menor que no aporta nada. Y de paso a Blanco White, a Cadalso, a Torres Villarroel. Grandes ilustrados posteriores a mi reconocido Gracián, pero imprescindibles para saber algo más de lo difícil que es este país bendito que padecemos. Consuela mucho conocer la visión ilustrada. Pero hay que hacer el esfuerzo. Salud siempre.
ResponderEliminarFeijoo no aporta nada, y Sánchez aporta basura...te doy a escoger.
EliminarAlguno ha pasado por mis manos, incluso el jesuita Suarez, por supuesto Blanco White, peo no he leído, lo confieso, a Cadalso. Te prometo que lo haré.
EliminarUna ojeada al Feijoo bueno, el que nos nombras, sería bueno que le volviera a dar, llevas razón.
Sobre la segunda parte...Ayyy mi apreciado FACKEL...¡ ¿qué decir?...Yo esperaba mucho de los "míos", de aquellos con los que comparto "tendencia", pero a cada acción que van sacando me van cerrando la boca. ¿De los "otros"?, espero bien poco, así que no me pueden defraudar ¡que se chinchen!.
Y sí, Salud, salut, siempre.
Darte las gracias por estar aquí y por recordarme lecturas que son "de obligado cumplimiento", es lo menos que puedo hacer.
Un abrazo
"volviese a dar " me gusta más. Perdón
EliminarEs una joya para leer a pequeñas dosis porque cada fragmento es una delicia a saborear. Gracias por recordármelo, lo tenía en cuarta linea de hondo y lo acabo de sacar.
ResponderEliminarAh, ya he terminado el de Bolaños, genial!!!!!!
Copichuela de cava de gracias :)))
Una joya , tu lo has dicho, CENSURA SIGLO XXI ¡¡¡
EliminarGracias a ti
Me alegro mucho que hayas arrancado con Bolaño, es un escritor que atrapa.
Bien fresca, casi helada ¡¡¡
No se si soy yo, o el libro,
ResponderEliminarlei los tres `primeros
capitulos, es raro de leer,
lo mejor , es que no es como
otros , claro está, bueno, me
tengo que ir, las de las de la
cofradia del pico y la cresta ,
me reclaman , buen finde, un
saludo.
Y gracias por compartilrlo .
ResponderEliminarEstá escrito en castellano antiguo, ORLANDO.
EliminarSi te reclama Pinto y sus amigos/as no tardes ¡¡¡
Gracias a ti por estar
Anoche, a las tantas y medio dormida, envié a Gracián para el ordenador a ver si le meto mano un día de estos, pues yo camino más por el pragmatismo de los jesuitas, que por las "líneas aristotélicas" de los dominicos.
ResponderEliminarY ya que hablamos de los dominicos, ¿conocéis la poesía de Antonio Praena? Otra línea más...
Historia secreta de la música
EliminarCompañeros de viaje
No me escandaliza el mundo. No me asusta
la piel cuando se enciende ni el abrazo
donde los cuerpos queman su indigencia.
No me asusta el amor cuando es humano,
ni el error si es el precio del intento,
ni la herida si busca la belleza.
Me asusta más el rezo de los puros,
la ley cuando se vuelve de cemento,
el corazón que nunca se ha roto,
la virtud que se exhibe en los altares
sin haber conocido la intemperie.
Prefiero los caminos, el contagio,
la verdad que se busca entre la niebla,
compartir el pan de los vencidos
y saber que Dios prefiere el barro
al mármol limpio de los fariseos.
PD: Mete mano a Gracián, sin ataduras, SENIOR CITIZEN. Sus aforismos no son metafísicos, sino terrenales. La cosa va entre jesuitas y dominicos...yo, ya lo ves, de estos últimos. Las sotanas negras nunca me han gustado.
Bien por guardarte a Baltasar en el ordenata ¡
Un saludo
Yo puedo decir que he crecido "a la sombra de los teólogos en flor", de los profesores y alumnos de la Facultad de Teología. Primero ellos bajando aquí y luego yo subiendo a su facultad cuando nos dieron entrada a los seglares. No puedo decir que mi fe se la deba a ellos, pero sí mi forma de fe.
EliminarY no, ya no van de negro. Cuando empezó el "clergyman", ellos adoptaron el uniforme de jersey de cuello alto y chubasquero azul marino y, en este momento, visten como todo el mundo: los jóvenes de jóvenes y los viejos de viejos. Más o menos, como todos los curas, incluidos los dominicos, que ya no van de blanco.
En cuanto a Praena, lo conocí cuando estaba empezando y su poesía estaba todavía un poco verde. Ahora anda cercano a vosotros, en Valencia y, por las fotos, veo que ha cambiado bastante. Los años pasan hasta para los jóvenes...
Soy dominico de pensamiento, que no de obra, S.C., lo que sucede es que soy aristotélico convencido.
EliminarEs evidente que todo ha cambiado, incluso en la Facultad de Teología, otrora llamada aquí Facultad de las Ciencia Religiosas para cambiarse de Las Ciencias de la Religión, ya ves. Yo, confudo como siempre, nunca acerté a saber el porqué se han de mezclar Ciencias y Teología. Hoy tampoco lo sé.
Estoy de acuerdo en "No puedo decir que mi fe se la deba a ellos, pero sí mi forma de fe".
He aprendido mucho con ellos, pero mi vida es seglar, aunque siempre he estado involucrado en Teresas de Calcuta. Hoy, ya entrado en años, las fuerzas se pierden porque la idea prevalece.
Un abrazo desde El Prat
pero la idea prevalece. Quise decir.
EliminarEsta Facultad sigue llamándose lo mismo, pero ahora es parte de la Universidad Loyola, de Sevilla, con la única diferencia, a mi parecer, que quien era antes rector, ahora es decano, como en todas las universidades. Quizá la ventaja ahora sea que los obispos puedan intervenir menos y no pueda pasar lo de hace años, que prohibieron la docencia a los mejores profesores, tuvieron que aceptar otros no jesuitas, con mucha menos formación, y la facultad no ha vuelto a ser la que era.
EliminarAl mencionar la proximidad de Praena, me refería a la proximidad geográfica, a que está más cerca de El Prat que de Purullena o Granada.
ResponderEliminarCierto, mucho más cerca, ¡¡¡ Desde luego ¡
EliminarUn saludo