Creo que esta entrevista de La Vanguardia al doctor Jordi Valera por la periodista Evelyn López, es interesantísima.
Jordi Varela, médico: “Más de la mitad de las pruebas en mayores no aportan valor, se hacen endoscopias y TACs rutinarios, tratamientos que alargan la vida sin calidad”
Médico de familia, epidemiólogo y gestor sanitario, Varela ha sido director gerente de los hospitales de Puigcerdà, Hospital del Mar y Sant Pau
Especializado en gestión clínica, acaba de publicar ‘De vulnerables a poderosos’, un ensayo de divulgación sobre el progreso médico y el desenfoque actual de los sistemas de salud
Vivimos un momento único en la historia: la longevidad se alarga, pero también aumentan la cronicidad, la soledad y las desigualdades sociales. “La gran pregunta ya no es solo cuánto viviremos, sino cómo construir una sociedad capaz de cuidar una vida larga”, comenta Jordi Varela (Santa Coloma de Gramenet, 1952), doctor en Medicina que ha sido directivo de tres hospitales de la red pública catalana —Puigcerdà, Hospital del Mar y Hospital de Sant Pau—, consultor y profesor de gestión clínica en ESADE y en la Universitat Autònoma de Barcelona. Desde esa experiencia, analiza los desafíos del sistema sanitario actual.
“¿Cómo puedo tratar igual a un diabético que vive en la calle y a uno de clase media?”, se pregunta, para recordarnos que una buena vejez no se decide solo en el hospital, sino en el territorio, los vínculos y el modelo de sociedad que somos capaces de construir.
Vivimos más años que nunca, pero no siempre vivimos mejor. ¿Estamos preparados como sociedad para esta longevidad masiva?
No. Es la primera vez en la historia que llegamos a edades tan avanzadas, pero el sistema sanitario sigue anclado en el pasado. Queremos afrontar el siglo XXI con herramientas del XX: grandes hospitales, tecnología, especialistas... cuando lo que necesitamos es cuidado comunitario y valor humano en la práctica clínica. Ve a cualquier casa y analiza cómo viven esas personas. Abre su botiquín y cuenta sus pastillas. Después abre su frigorífico y mira qué hay. Tenemos gente mayor intoxicada de medicamentos y con el frigorífico vacío. No es que estén mal recetados, es que cada especialista suma tratamientos y nadie mira a la persona entera. Ese es el desenfoque.
¿A qué se refiere exactamente con “introducir valor humano en la práctica clínica”?
A dos aspectos clave. Primero, me refiero a que los pacientes participen activamente en las decisiones clínicas que les afectan. Si un médico me receta estatinas porque “la guía lo dice”, pero no me pregunta si realmente me las voy a tomar, esa receta acabará en el cajón. Más del 50% de las prescripciones no se siguen. Hay que romper el modelo paternalista del “yo sé, tú obedeces”. Propongo que el médico diga: “esto no te lo vas a tomar, ¿verdad? Hagamos un pacto: yo no te doy estatinas y tú bajas tres kilos en un año”, ahí sí funciona.
¿Y la segunda?
Que los pacientes puedan cambiar cómo se organizan los servicios. No hablo de encuestas de satisfacción que acaban en un cajón, sino de participación real: aulas de pacientes, grupos de trabajo, incorporar “pacientes expertos” al diseño de circuitos asistenciales. Que quien vive la enfermedad te diga qué visitas sobran, qué pruebas no aportan nada, dónde falla realmente el sistema. Por ejemplo, en un grupo focal sobre diabetes, los pacientes señalaron que había consultas innecesarias que solo generaban ansiedad. Su experiencia mejora el sistema. Eso sí es valor humano: escuchar de verdad y cambiar en consecuencia.
Ha mencionado la toma de decisiones compartida entre médico y paciente. ¿Dónde falla esto en la práctica?
En oncología avanzada, por ejemplo, hay muchos pacientes en fase terminal recibiendo quimioterapia cuando necesitarían cuidados paliativos. No digo que sea un error: hay quien quiere luchar hasta el final y hay que respetarlo. Pero muchos preferirían calidad de vida, no sufrir, pasar tiempo en casa con su familia. El problema es que a menudo no se les pregunta realmente, o la conversación es superficial, y ante la duda el sistema siempre opta por más tratamiento. Lo que hace falta es detenerse, mirar al paciente y preguntarle qué es realmente importante para él.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarTé mollta raó en el que diu, pero això ja ve de vell. No es conya, pero si haguessin entrevistat al meu pare, els hauria dit practicament el mateix. I aquest es el problema, que el doctor Varela ens hagi d'iterar una serie de problemes
ResponderEliminar... que som capaços de detectar pero incapaços de solucionar. Salvador Macip i el seu equip estan treballant des de fa anys en millorar aquesta qualitat de vida, pero no és fàcil toti que estan conseguitn avenços.
ResponderEliminarSalut.
És que crec que el sistema el que fa és produir pastilles que han de vendre.
EliminarRecordo que al Clinic, quan venia una dona a Urgències li feien totes les anàlisis possibles, fins i tot la de si estava embarassada, encara que la dona tingués seixanta anys i això era perquè els metges es volien rentar les mans davant de qualsevol contingència.
Però aquest doctor té tota la raó, els tractaments han de ser per a la persona, és a dir individuals i amb seguiment.
Salut
La medicina preventiva es la que salva més vides, i fa ja temps que s'està practicant, encara que no tan com caldria, pero els cribats de cancer de mama i altres funcionen. El que diu el doctor ja se sap, pero aquest tractament persona a persona costa molt de temps i diners, i som un pais de 8 milions amb un sistema d'atenciò al ciutadà, preparat per a sis.
EliminarUna lucidez que hay que aplaudir. Estamos inmersos en una sociedad que no es ni de lejos, un entorno amigable para la gente mayor. Se receta y se prescribe mecánicamente. Acabas tomando una docena de pastillas diferentes. Y toda esa medicación puede que te mantenga vivo, pero no soluciona nada. Es mucho más fácil recetar una pastilla que determinar un tratamiento rehabilitador y su seguimiento.
ResponderEliminarDetrás están las farmacéuticas, que presionan, y no poco, para que se les prescriban pastillas a go-go. Ricard.
EliminarLo sé con seguridad absoluta, en casa han habido hasta siete personas dedicadas a sanidad, dos de ellas, además dando clases en la facultad de Medicina.
Esto es simplemente parte del sistema, ese que está plagado de incongruencias.
¡Chapó!, así, castellanizado. Eso es una forma seria de democratizar la atención médica, sobre todo participando a la sociedad y pienso sobre todo en la gente longeva.
ResponderEliminarHay cosas verdaderamente interesantes, FACKE, que no quiere decir que no las veamos (la gente de nuestra edad), pero cuando los expertos de verdad, no los tertulianos a 150€ la sesión, nos lo aclaran, es de agradecer.
EliminarBuen día ¡
Perdón, que me he comido la "L", FACKEL.
EliminarYa me gustaría tomar menos medicamentos y hacerme menos pruebas diagnósticas pero es lo que hay.
ResponderEliminarSalud.
Pienso que es interesante lo que dice, CAYETANO. En ciertas cuestiones hay un exceso que multiplicados por la cantidad de personas mayores (que somos) es un gasto innecesario.
EliminarSalut
Es imposible responder a tu entrada de hoy en tu bloc.
EliminarUn saludo
Lo de la oncología es importante. Un beso
ResponderEliminarPor supuesto¡
EliminarOtro para ti
Si no receta malo, si receta por lo que se ve también malo. Pues vamos bien. Eso sí las que yo tomo, sagradas, que sin ellas no puedo vivir.
ResponderEliminarUna de las cosas que más aprecian los emigrantes es la sanidad pública española gratis. Van al médico y de entrada mandan una batería de análisis, para saber lo que padece, que en su país vale una fortuna, Besa el suelo de agradecimiento. Viva Egpaña, grita.
A la velocidad de gasto del sanchismo, no hay que preocuparse, todo llegará. Ahorro forzoso
Saludos cordiales
Supongo, que como en todo, ha de haber el término medio. Por lo que dice no se trata de NO recetar lo que es imprescindible, pero de dejar de hacer aquello que no es viable, como por ejemplo una prueba de embarazo a una señora de 60 años antes de operar. Un gasto inútil.
EliminarCreo que a eso se refiere.
Saludos
Lo que indicas puede ser un error o un robo al ahorro y trabajo de los españoles.Desde luego si es un robo,al funcionario se le cae el pelo,que suele ser temeroso de perder su trabajo seguro y bien remunerado.No vale la pena.Bajo mi punto de vista de funcionario,jubilado.
ResponderEliminarHa mort Gregorio Moran, ho acaben de dir a Rac1.
ResponderEliminarOstras¡¡¡ Uns dels millors al meu criteri ¡
EliminarEn mi opinión uno de los defectos de la Medicina actual es que todo depende de especialistas que saben mucho de un poco y no enfocan la salud como un conjunto como un problema de la persona en su totalidad. Y no me quejo de esta Medicina que esta salvando muchas vidas, no, solo expongo las que, para mi, son alguna carencia. Pero disfrutamos de muchísimas de sus virtudes y eso también es para tenerlo en cuenta, nunca hemos vivido tanto, ni nunca hemos vivido mejor.
ResponderEliminarUn saludo.
Efectivamente, Daniel. Sucede que este señor habla por dos vertientes, la de su especialidad, medicina y la de gestión de recursos, economía.
EliminarLa considero una mente lúcida y con capacidad de análisis y abre las puertas a gestionar el gasto, que no quiere decir anularlo, sino, eso, gestionarlo para que todos podamos tener el privilegio de este tipo de sanidad.
Un abrazo
Sobre Economía siempre me causa estupefacción los que pregonan a todo el mundo como si fuera una virtud que van a aumentar el gasto y nunca dicen en que cosas en concreto. Nadie habla de Medicina preventiva, por ejemplo, que pudiera ser un gran ahorro para evitar costosas intervenciones futuras. Y no es lo mismo gastarse el dinero en pilastras de hormigón inútiles y horrendas como en el hospital del Burgos que en centros de atención o ambulancias medicalízalas y sin embargo ambos son "gasto en Sanidad".
Eliminarhttps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/65/Burgos_-_Hospital_Universitario_1.jpg/1920px-Burgos_-_Hospital_Universitario_1.jpg
La Sanidad Publica debe gestionarse como una empresa privada o como un domicilio privado, solo que en vez de buscar el beneficio económico que no existe buscar el beneficio en salud. Y los médicos deben estar muy bien pagados pero también deben exigírseles cosas, muy bien pagados, vuelvo a decir, pero con responsabilidad y dedicación. Como cualquier otro empleado.
Un saludo.
Palabras sabias, creo que todos las suscribimos. El avance científico y los tratamientos médicos nos han proporcionado una calidad de vida que años atrás era impensable, sí, sí, pero renquea el cuidado personalizado.
ResponderEliminarMe da miedo que en los tratamientos se priorice el aspecto comercial de las hospitalizaciones, de las pruebas diagnósticas y de la industria farmacéutica y se desatienda al paciente y al anciano cuyos recuerdos son más largos que sus esperanzas.
Abrazos.
Es un temor compartido, amic FRANCESC CORNADÓ. En realidad las farmacéuticas son empresas en busca de beneficios.
EliminarAbrazos
Sabiendo esto ,
ResponderEliminarla pregunta es,
en manos de
quién estamos?,
un saludo.
No puedo responderte, no lo sé, ORLANDO.
EliminarUn saludo
Partimos de la escasez de médicos de medicina general o comunitaria. No hay tiempo para escuchar al paciente. Todo se basa en pruebas médicas y analíticas que se revisan en pocos minutos. A veces el médico ni te mira en el poco tiempo que pasas en su consulta porque está pendiente del ordenador donde tiene que anotar -imagino- cantidad de datos sobre lo que está haciendo. Que no te miren a la cara es algo que he experimentado y lo que no encaja en los datos, no tiene valor. Y esto es una medicina avanzada respecto a la de multitud de países. Se vive mucho más que hace décadas a base de pastillas que mantienen las constantes, pero atención personalizada es una entelequia irrealizable. Abrazo, Tot.
ResponderEliminarpero atención personalizada es una entelequia irrealizable...."
EliminarCierto, JOSELU. Es tal como dices, porque al final , lo que hay detrás, nos agrade o no, es una industria, donde los artesanos son los médicos pero las recetas no.
No sé donde está el límite del "vivir" ¡es todo muy personal!, pero hace cuarenta años una persona a los sesenta y cinco era "viejo", y hoy es sujeto de propaganda para irse de vacaciones a disfrutar de la vida.
Un abrazo, JOSELU
Suscribo lo que dice Joselu. Muchos médicos no te miran, solo escriben en el ordenador. Como muestra, un botón. Uno de los "figuras" que me han atendido últimamente por problemas de rodilla y cadera, me pide siempre resonancias. No se las mira (yo creo que no sabe interpretar las imágenes, o no tiene tiempo de hacerlo), solo lee las conclusiones del informe (no el informe entero). Me dice que le señale la rodilla en cuestión, se la indico sin subirme (o bajarme el pantalón) y el mira por debajo de la mesa lo que le señalo. Me dice que me ponga "una cremita" y tome paracetamol. Ya al marchar de la consulta y cerca de la puerta, me pide que le señale el punto donde me duele la cadera y dice "Ah, sí, donde el bolsillo!" (se refiere a donde está situado en el pompis el bolsillo de muchos pantalones). "Le recomiendo que se compre un bastón".
ResponderEliminarPor otra parte, Miquel, me sabe muy mal lo de Gregorio Morán. El último párrafo de su último artículo, titulado Despedida, el rastro del caracol, de 26/7/2025 rezaba así:
El caracol carece de armas de defensa; sólo le queda esos ojos en forma de cuerno y la capacidad de encerrarse en su cáscara esperando momentos mejores. Ni mirar atentamente ni protegerse en su cáscara sirven de mucho. Después de 7 años -un número con mucha historia- esta va a ser mi última entrega. Confío que haya dejado a lo largo de tantas sabatinas al menos un rastro de esa persistente huella del caracol.
DEP.
Aunque en TO ("El Ojete", como lo llaman los ministros/as/es) escribió todavía algún artículo (el último, el 7 de febrero).
EliminarSé como te sientes porque a mi me pasa algo similar. Estoy lleno de recortes y cuando me preguntan como estoy siempre digo lo mismo, Gran Uribe:
Eliminar"Soy un hombre químicamente puro"...ante esto me miran fijamente y se echan a reír, pues ven que me injerto diez pastillas diarias.
También tengo dolores, los físicos, de los que no hablo más que F.C, y en pocas ocasiones, y los metafísicos, de los que no hablo con nadie.
Todo es una estafa de tamaño descomunal, Gran Uribe, tan grande que es imposible que nos lo podamos creer, y sin embargo es algo similar a Matrix.
He guardado casi todos los apuntes de las Sabatinas, y muchas de sus frases han sido como navajas, porque eran aceradas y daban en la diana.
Recuerdo una entrada suya que decía así:
"Nuestros políticos son mansos como corderos y glotones como gorrinos".
Un abrazo
Jo he vist casos on el pacient - amic meu - decideix no seguir un tractament que no li aportarà una sanació, a canvi de no patir la part negativa del tractament, tot sabent que hi ha poc a fer.
ResponderEliminarD'altra banda, al CAP li preguntaren a la mare "si calgués en alguna ocasió viure connectat a una màquina per tal de sobreviure, què fem? (pot canviar d'opinió si mai arriva el moment).
És a dir, alguna cosa es fa en aquest sentit.
podi-.
Gràcies PODI, per transmetre la teva experiència.
EliminarPer descomptat, cada cas és un món, i molt complex, per cert.
Una salutació
De acuerdo con el punto de vista de este médico. Es difícil abordar una sociedad muy envejecida y mucho más recetar con sentido común. Dentro de todas las limitaciones que existen, quizás sí se podría cambiar algunas pastillas por consejos sobre alimentación y vida social activa. Comer bien y charlar con los amigos aliviaría algunas dolencias.
ResponderEliminarAbrazo grande
De lógica aristotélica lo que nos dices, MARGA IRIARTE.
EliminarUn placer y un abrazo