Hoy no hay escrito, Car Res, sólo que me llamó la atención la forma que han cogido las concertinas, formas de corazón, y nada tan opuesto como eso. Saludos
Hay que ver... Palabra tan bonita y musical, un comentario que cita a Brossa y hace unas semanas toqué con un miembro de Brossa Quartet... Qué minúsculo es el cosmos!!!
Como esas , a los que solo entienden el lenguaje de amenazar , confrontar , chantajear, y parasitar a los ciudadanos de a pie, y de bien, como nosotros, saludo. p
Siempre que leo la palabra "concertina", después del enorme sinsabor que me provoca (recuerdo aquellas terribles imágenes en la valla de la frontera de Melilla), quiero cambiar el "chip". ¿De qué manera?: me viene a la memoria un mítico programa de TVE de los sesenta llamado "Concertino", presentado por tu ídolo, el pequeño Torrebruno. Como quizá sepas, su nombre completo era Rocco Torrebruno Ogini y siempre tuvo claro que lo suyo sería el mundo de la canción y el espectáculo. De modo que se dedicó a presentador de TV y su primer programa fue precisamente "Concertino". En él los concursantes intentaban identificar los temas musicales que iban apareciendo para ganar el típico premio final (¿quizá un apartamento en Torrevieja?). Pero "Concertino" no era sólo el nombre del espacio sino también de su mascota, un niño rubito vestido de marinero, con gesto triste y trompeta en mano. El muñeco se hizo casi más famoso que el propio programa. ¡Lástima!, no he podido encontrar la sintonía, que cantaba el propio Torrebruno.
Bueno, dejándonos de frivolidades y entrando en el mundo de la música seria —no la de Torrebruno—, "concertino" es el primer violinista de una orquesta sinfónica, "mano derecha" del director (aunque suele estar a su izquierda). También es el nombre de una obra de Salvador Bacarisse para guitarra y orquesta, que popularizó Narciso Yepes (el paisano de Ana) con su guitarra de diez cuerdas. De ella, me gusta muy especialmente la famosa "Romanza", una pieza muy sugerente que se ha utilizado muchas veces como sintonía de programas serios (no como el de Torrebruno).
¡Caramba!, si me has traído a mi ídolo, el Torrebruno, el artista del metro cincuenta y uno, que así mismo se denominaba. No me acordaba del Concertino, el muñeco, (que tiene cara de muñeco diabólico) y ahora, visto en la foto, si que me acuerdo de él. Gracias por ponernos el enlace, me has retrotraído a tiempos pretéritos. Un abrazote y te me cuidas ¡
A muchos no les gusta sentirse malos y preferimos sentirnos buenos. Supongo que es la conclusión de este contraste de impactos visuales: las concertinas afiladas para cortar las manos de los que ascienden y, en contrapartida, los textos de niños inocentes. Las dos vertientes de la vida. Mal y bien. Dolor y bondad. Cuchillos y manos amorosas. Abrazo, Tot.
Un corazón para herir y desgarrar la carne, así, el símbolo del amor se convierte en el instrumento del dolor y en signo de prohibición. Nuestra realidad es un laberinto de contradicciones, paradojas y falsedades. ¡Qué difícil es interpretar este mundo!
Prosa poètica, que diria Brossa. Clar que les roses també tenen espines.
ResponderEliminarSalut.
Cert, Francesc.
EliminarSalut
En el fondo amamos a los inmigrantes.
ResponderEliminarSalud.
Buena alegoría¡ , CAYETANO.
EliminarSalut
Qué curioso. Un beso
ResponderEliminarTambién me llamó la atención. Otro para ti
EliminarEn el móvil, no veo el escrito pero da igual, me lo imagino. El alma limpia de un niño
ResponderEliminarSaludos
Hoy no hay escrito, Car Res, sólo que me llamó la atención la forma que han cogido las concertinas, formas de corazón, y nada tan opuesto como eso.
EliminarSaludos
Extremos encontrados. Amor y odio.
ResponderEliminarSalud
Cierto, FRancesc Cornadó. Extremos encontrados.
EliminarSalut
Hay que ver... Palabra tan bonita y musical, un comentario que cita a Brossa y hace unas semanas toqué con un miembro de Brossa Quartet... Qué minúsculo es el cosmos!!!
ResponderEliminarCaramba, palabras mayores, CENSURA SIGLO XXI
Eliminarhttp://www.brossaquartet.com/calendari.php
Dejo el enlace ¡
Un saludo
Concertinas amorosas y yo ¡soy la Madre Teresa de Calcuta!
ResponderEliminarAmén ¡
EliminarHay amores que matan, y nunca mejor dicho.
ResponderEliminar¿A quién se le ocurriría llamar “concertinas” a las alambradas de espinos de toda la vida?. El acero afilado nunca puede ser "políticamente correcto".
Saludos.
Ni tampoco sabemos del ingenio que las ideó, RODERICUS, pero ahí están.
EliminarSaludos
Como esas , a los que solo
ResponderEliminarentienden el lenguaje de
amenazar , confrontar ,
chantajear, y parasitar
a los ciudadanos de a
pie, y de bien, como
nosotros, saludo.
p
Un saludo, ORLANDO
EliminarSiempre que leo la palabra "concertina", después del enorme sinsabor que me provoca (recuerdo aquellas terribles imágenes en la valla de la frontera de Melilla), quiero cambiar el "chip". ¿De qué manera?: me viene a la memoria un mítico programa de TVE de los sesenta llamado "Concertino", presentado por tu ídolo, el pequeño Torrebruno. Como quizá sepas, su nombre completo era Rocco Torrebruno Ogini y siempre tuvo claro que lo suyo sería el mundo de la canción y el espectáculo. De modo que se dedicó a presentador de TV y su primer programa fue precisamente "Concertino". En él los concursantes intentaban identificar los temas musicales que iban apareciendo para ganar el típico premio final (¿quizá un apartamento en Torrevieja?). Pero "Concertino" no era sólo el nombre del espacio sino también de su mascota, un niño rubito vestido de marinero, con gesto triste y trompeta en mano. El muñeco se hizo casi más famoso que el propio programa. ¡Lástima!, no he podido encontrar la sintonía, que cantaba el propio Torrebruno.
ResponderEliminarhttps://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi4qvXDPyJOYBuFXOhVvNSIqmynS6LQICwM0XRS-f0srv1DBBO5HotfF3q5cNE4qCZYnNSv6bF142kRO6Ehi8XmgqE3zvo2jkp0FJThjbp8AHlv-_9Ajtyc03niINyI7I5dfUEVESNEV_ES/s1600/televisi%25C3%25B3n+1963+Concertino.JPG
Bueno, dejándonos de frivolidades y entrando en el mundo de la música seria —no la de Torrebruno—, "concertino" es el primer violinista de una orquesta sinfónica, "mano derecha" del director (aunque suele estar a su izquierda). También es el nombre de una obra de Salvador Bacarisse para guitarra y orquesta, que popularizó Narciso Yepes (el paisano de Ana) con su guitarra de diez cuerdas. De ella, me gusta muy especialmente la famosa "Romanza", una pieza muy sugerente que se ha utilizado muchas veces como sintonía de programas serios (no como el de Torrebruno).
https://youtu.be/UVhgnf_KaEE?si=d1eh2YRKvaAx_uSx&t=525
Un abrazote.
¡Caramba!, si me has traído a mi ídolo, el Torrebruno, el artista del metro cincuenta y uno, que así mismo se denominaba. No me acordaba del Concertino, el muñeco, (que tiene cara de muñeco diabólico) y ahora, visto en la foto, si que me acuerdo de él.
EliminarGracias por ponernos el enlace, me has retrotraído a tiempos pretéritos.
Un abrazote y te me cuidas ¡
A muchos no les gusta sentirse malos y preferimos sentirnos buenos. Supongo que es la conclusión de este contraste de impactos visuales: las concertinas afiladas para cortar las manos de los que ascienden y, en contrapartida, los textos de niños inocentes. Las dos vertientes de la vida. Mal y bien. Dolor y bondad. Cuchillos y manos amorosas. Abrazo, Tot.
ResponderEliminarAbrazos, JOSELU!
EliminarUn corazón para herir y desgarrar la carne, así, el símbolo del amor se convierte en el instrumento del dolor y en signo de prohibición. Nuestra realidad es un laberinto de contradicciones, paradojas y falsedades. ¡Qué difícil es interpretar este mundo!
ResponderEliminarAbrazos
Cada vez más complejo, al menos para mí, MARGA.
EliminarAbrazos...