No lo sé, no lo sé. La visión de futuro de la I.A. casi se ha quedado corta. Las decisiones ya las toman las máquinas en según que ocasiones, y están preparadas para acierto/error. No tengo más conocimiento que mí intuición, y esto ya es imparable, pero ¿ a dónde?. Salut
Se ven los dos jóvenes y guapos,hasta humo en la sonrisa complaciente del loco.Como era humanista,es lógico sus dudas,es el problema faltan Leonardos da Vinci,ingeniero,pintor.Capaces de entender al humano en sus valores espirituales,pero también sus necesidades materiales y de confort,aquí entra el desarrollo tecnológico continuo. Producción de más alimentos,movilidad,transmisión de voz,datos.En fin,lo que ya pertenece a nuestro entorno,imprescindibles,que en ese tiempo ni en sueños. El humanista siempre tiene miedo al futuro. En Córdoba le han hecho una estatua,con su porte,asequible para tocarla,separada de las necesidades fisiológicas caninas. Saludos
La frase "El humanista siempre tiene miedo al futuro", la comparto. Es cierto. El humanista es trascendente, no positivista (que no es lo mismo que ser positivo), y como tal requiere más interacción humana que no de la máquina, pero esto es imparable y va a una velocidad de vértigo. El Loco era una persona que hablaba más con los silencios que con las palabras, y se le entendía. Me alegro por su esfinge en la ciudad, era una persona que se lo merecía. Salut
Es que hay algo que me parece que siempre se nos olvida: Nos puede gustar más o menos o bien nada de nada. Pero ocurre que con los niveles demográficos actuales y con el modo en que «nos apetece mucho» vivir, la tecnología —inclusive la controvertida IA— ya resulta imprescindible. Y sinceramente, creo que a nadie, excepto a algún romántico, le gustaría vivir como en los principios del siglo XVIII cuando no éramos 8000 millones, sino la octava parte (solo 954 millones)
Con las necesidades actuales no se puede prescindir de la tecnología , cierto e incuestionable, pero tb es cierto, que a veces la deshumanización que implica asusta e incluso incómoda y dificulta, más q ayuda..es algo que va implícito a la tecnificación de todo..la atención al cliente es un robot q te manda de una línea a otra para finalmente tras dos horas de musiquita te cuelga, los tickets te los vende una máquina ( cine, aparcamiento o consumiciones de todo tipo) en Japón, hasta la comida y sí , es cierto hasta el amor te lo concreta una IA, es natural q de repelús ..todo el mundo queremos seguir comiendo el tomate recién cortado en la huerta , regado con aceite de oliva por una mano amiga, no el prefabricado en un laboratorio, servido por un androide. pero no debemos preocuparnos , eso ya no lo veremos ninguno de nosotros...como no lo vivó Gala hace 25 años ..aún nos quedan otros 25, con suerte ; ) Un beso grande !
Tu lo verás, va muy rápido todo . Yo soy de la vieja escuela, prefiero la estilográfica, aunque gracias a los avances la medicina me mantiene utilizable. Un beso grande
María, cuando jovencito,en la Campiña de Córdoba, se llenaba de jornaleros para la recogida del trigo(eran muchos jornales).Hoy día, aparecen unas enormes máquinas, que en pocos días hacen el mismo trabajo.No tardarán en que sean controladas,desde un centro,sin conductor humano.El trigo es el mismo.No hay trasgenicos.Igual pasa en los tomates, afortunadamente.Que sea por mucho tiempo. Saludos
CAR RES, da gusto contigo, eres la persona más positiva que existe en este planeta , todo te parece siempre estupendo, disculpable, sano e incluso rico jaja te voy a contar algo, jamás me gustaron los tomates y eso q soy muy de frutas y verduras , sólo cuando hace 4 años planté en mi huerto unos tomates que se llaman de corazón de buey ( qué se lo recomiendo a todo el mundo porque están deliciosos ) me di cuenta a qué sabe un tomate, porque hasta entonces sólo había probado tomates de plástico, insípidos totalmente , por eso nunca me gustaban , igual q las berenjenas...me temo q ya hoy hay una diferencia tremenda entre lo q cultivas y comes y lo q compras ..un abrazo y q te siga gustando todo ; )
Clavat, o como diria aquell: lo has clavao, macho. I deu fer temps perquè el 'loco de la colina' es veu molt jove.
ResponderEliminarFarà més de vint-i-cinc anys, almenys.
EliminarClavao.
salut
La pregunta es: ¿Para cuántas generaciones es válida esta predicción?
ResponderEliminarPersonalmente, dudo que sean más de dos.
No lo sé, no lo sé. La visión de futuro de la I.A. casi se ha quedado corta. Las decisiones ya las toman las máquinas en según que ocasiones, y están preparadas para acierto/error.
EliminarNo tengo más conocimiento que mí intuición, y esto ya es imparable, pero ¿ a dónde?.
Salut
Se ven los dos jóvenes y guapos,hasta humo en la sonrisa complaciente del loco.Como era humanista,es lógico sus dudas,es el problema faltan Leonardos da Vinci,ingeniero,pintor.Capaces de entender al humano en sus valores espirituales,pero también sus necesidades materiales y de confort,aquí entra el desarrollo tecnológico continuo. Producción de más alimentos,movilidad,transmisión de voz,datos.En fin,lo que ya pertenece a nuestro entorno,imprescindibles,que en ese tiempo ni en sueños.
ResponderEliminarEl humanista siempre tiene miedo al futuro.
En Córdoba le han hecho una estatua,con su porte,asequible para tocarla,separada de
las necesidades fisiológicas caninas.
Saludos
Ñ
La frase "El humanista siempre tiene miedo al futuro", la comparto. Es cierto.
EliminarEl humanista es trascendente, no positivista (que no es lo mismo que ser positivo), y como tal requiere más interacción humana que no de la máquina, pero esto es imparable y va a una velocidad de vértigo.
El Loco era una persona que hablaba más con los silencios que con las palabras, y se le entendía.
Me alegro por su esfinge en la ciudad, era una persona que se lo merecía.
Salut
Es que hay algo que me parece que siempre se nos olvida: Nos puede gustar más o menos o bien nada de nada. Pero ocurre que con los niveles demográficos actuales y con el modo en que «nos apetece mucho» vivir, la tecnología —inclusive la controvertida IA— ya resulta imprescindible. Y sinceramente, creo que a nadie, excepto a algún romántico, le gustaría vivir como en los principios del siglo XVIII cuando no éramos 8000 millones, sino la octava parte (solo 954 millones)
ResponderEliminarImparable, es imparable.
EliminarEl futuro es aquí.
Salut
Con las necesidades actuales no se puede prescindir de la tecnología , cierto e incuestionable, pero tb es cierto, que a veces la deshumanización que implica asusta e incluso incómoda y dificulta, más q ayuda..es algo que va implícito a la tecnificación de todo..la atención al cliente es un robot q te manda de una línea a otra para finalmente tras dos horas de musiquita te cuelga, los tickets te los vende una máquina ( cine, aparcamiento o consumiciones de todo tipo) en Japón, hasta la comida y sí , es cierto hasta el amor te lo concreta una IA, es natural q de repelús ..todo el mundo queremos seguir comiendo el tomate recién cortado en la huerta , regado con aceite de oliva por una mano amiga, no el prefabricado en un laboratorio, servido por un androide. pero no debemos preocuparnos , eso ya no lo veremos ninguno de nosotros...como no lo vivó Gala hace 25 años ..aún nos quedan otros 25, con suerte ; ) Un beso grande !
ResponderEliminarTu lo verás, va muy rápido todo .
EliminarYo soy de la vieja escuela, prefiero la estilográfica, aunque gracias a los avances la medicina me mantiene utilizable.
Un beso grande
María, cuando jovencito,en la Campiña de Córdoba, se llenaba de jornaleros para la recogida del trigo(eran muchos jornales).Hoy día, aparecen unas enormes máquinas, que en pocos días hacen el mismo trabajo.No tardarán en que sean controladas,desde un centro,sin conductor humano.El trigo es el mismo.No hay trasgenicos.Igual pasa en los tomates, afortunadamente.Que sea por mucho tiempo.
ResponderEliminarSaludos
CAR RES, da gusto contigo, eres la persona más positiva que existe en este planeta , todo te parece siempre estupendo, disculpable, sano e incluso rico jaja te voy a contar algo, jamás me gustaron los tomates y eso q soy muy de frutas y verduras , sólo cuando hace 4 años planté en mi huerto unos tomates que se llaman de corazón de buey ( qué se lo recomiendo a todo el mundo porque están deliciosos ) me di cuenta a qué sabe un tomate, porque hasta entonces sólo había probado tomates de plástico, insípidos totalmente , por eso nunca me gustaban , igual q las berenjenas...me temo q ya hoy hay una diferencia tremenda entre lo q cultivas y comes y lo q compras ..un abrazo y q te siga gustando todo ; )
Eliminar